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OLIVER WAKEMAN (Parte 1 de 2): Clive Nolan & Oliver Wakeman – The Hound Of The Baskervilles (2002 / Verglas)

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 No cabe duda de que la actual formación de Yes está gafada.  Tras varios intentos reguleros (o alejados del prog, más exactamente), llegan con "Aurora" y editan el mejor disco en tiempos......Que sin embargo, no va a ser el disco Yes del año, por culpa de "From a Page". El doble ahora expandido, con sobrantes de aquel "Fly from Here", tan injustamente tratado. Más en concreto, hacia su auténtico cantante Benoit David, y el hijo de Rick, Oliver Wakeman. Se diría que, sabedores de que "le deben un finiquito justo" y una satisfacción,  le hayan cedido derechos a Wakeman JR. Con producción a su cargo, ha sido editado paralelamente por Mercury/Universal (un hecho algo inverosímil), cuando los actuales Yes están en Sony/Inside Out.  Que las sobras de aquella efímera formación le den cien vueltas al actual (y mejor) disco de Yes en eones, ya dice mucho de todo el embrollo. La alineación actual es un error anti-natura que se empeñan en conservar.  Ni Ge...

AZABACHE - Días de Luna (1979 / Movieplay- Gong)

Sorprendido me deja el hecho de ver que en el voluminoso y completo "Los Hijos del Rock",  de Salvador Domínguez, apenas hay unas líneas sobre ésta banda, careciendo incluso de su propia ficha. 


Tras su marcha de Azahar, después del magnífico "Elixir", el ex-Célula,  Gustavo Ros (piano, sintetizadores,  mellotron, acústicas,  voz), y el ex-Días de Blues / Opus Alfa, Jorge "Flaco" Barral, (bajo, acústica,  percusión,  cromoharp, voz), se unen a Daniel Henestrosa (guitarras, voz) y Ricardo Valle (batería,  vibrafono, percusión,  voz). Produce Gonzalo Garciapelayo, o sea, un típico "producto" Gong de los 70....excepto que es el último año de década.  Y eso significa que todo lo construido en apenas pocos años, se va al carajo por la imposición fascistoide de la prensa y medios,  que manejan ése montaje de las modas y movidas. Así que Azabache tiene que driblar como el mejor Cruyff o Maradona del momento, para seguir con su causa, "siendo actuales". Bien es cierto que en "Días de Luna" todavía no se aprecia excesiva presión, que sí vendrá para el segundo. Un problema con el que se enfrentaron hasta los más grandes. Recuérdese a Camel, Génesis u Oldfield, por poner unos pocos, de los miles de ejemplos.


"Días de Luna" todavía fue un astuto movimiento, y como tal, salió muy bien. La inicial "Cuidado con la Marisol" tiene referencias Yes sin atisbo de sospecha. Sin embargo en su letra veo influencia de Hilario Camacho, muy ligado al entorno del grupo vía Barral. Es una excelente canción,  de impulso progresivo impetuoso y hasta aspiraciones mainstream (curioso que de dos singles extraídos, no saliera en ninguno). Sigue su línea de calidad con "Los Días sin Sol", casi seis minutos con guiños desde Oldfield, Yes.....a (y esto es una impresión personal mía), grandes agrupaciones argentinas como Seru Giran, Sui Generis o Espíritu.  Los teclados de Ros brillan resplandecientes y la guitarra se crece en un bonito "pique constructivo" que me recuerda a Gong (la banda). Barral tiene un estilo protagonista muy Squire, y eso da poder absoluto a la sección de ritmo, magnífica. La apreciación porteña no se separa de mí en "Cuando la Luna", (existían curiosas conexiones entre los títulos). Poesía desbordante y lirismo musical extraordinario. A veces es inevitable el recuerdo de Azahar, lógico cuando están Barral / Ros como compositores principales. 


Una canción como "Tío Carlos" (5'55) hoy escandalizaría a los del "políticamente correcto", pero lo cierto es que era de lo más natural en la época.  Y nadie se rasgaba las vestiduras. Musicalmente,  es como si Steve Hillage hiciera una jam con Novalis. Dudo que los alemanes se atrevieran a hacer una letra tan....así. "Algún Día" (7'22) es el único corte que no pertenece  al dúo compositor, siendo del guitarrista Daniel Henestrosa.  Y es un momento estelar del disco. Leer su letra es asustarse de su total actualidad....Hecha hace más de 40 años, parece escrita ayer. Su atrezzo instrumental es sublime, sin un momento de tregua. Cambios constantes e inspiración que les sale por las orejas. 

La instrumental "Noche de Meigas Galopantes" es una especie de muñeira con marcha suficiente para levantar a un fan de Leonard Cohen (y ya es decir). No dudo que en vivo esto funcionaría a las mil maravillas. Parecen un grupo gallego prog de la época.  Muy conseguido. En "Sólo en mi Ruta", - casi seis minutos de nuevo-, tiene parecidos con los sinfonismos poéticos de Bloque. Era el momento y un sentir social, de soledad existencial (y cultural) ante lo que había alrededor. Finalmente "Días de Luna" (1'50) es otro corto instrumental  de fragilidad estética preciosista y en el que casi ves el cielo estrellado en una noche de Agosto.


Al año siguiente editarían "No, Gracias" en el que seguían el tándem Ros / Barral, pero había cambios. Como en la batería,  en la que ahora estaba el futuro Barón Rojo, Hermes Calabria. E invitados como José Luis Rodríguez al violín  (Ñu) o Hilario Camacho (coros). Aquí la balanza ya no estuvo tan nivelada,  Y se nota que hicieron virguerías compositivas para seguir en "la escena" del momento. No es un mal disco, de todos modos. Pero a los lectores de Rockliquias, les recomiendo "Días de Luna".
Se reeditaron en cd remasterizados en 2004 por Dro East West.  Pero no creo que sean presa fácil, éstos pokemons. .....Yo lo intentaría. 
J.J. IGLESIAS











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