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DOUG BROCKIE´S JET BLUEBREAKERS - From Humble Origins (2011)

Nuevamente tenemos un  caso de personaje perdido en el tiempo. Parece increíble que la figura de Doug Brockie no tenga su hueco en la historia del rock. Encontrar cualquier dato biográfico o discografico sobre su persona es tarea para la mejor época de Sherlock Holmes.


A los 16 años Doug Brockie forma Cobalt, una banda de "covers" de Johnny Winter. En 1972 El mismísimo Winter asiste a uno de sus conciertos fijándose en su batería, Richard Hudghes a quién contrataría para su banda. No sería hasta el año siguiente en el que Doug entraría a formar parte de la Banda de Johnny y permanecería en la agrupación hasta el final de la gira del "Saints and Sinners", en junio de 1974. En los ochenta estuvo en la banda de Ginger Baker, "BakerandBand", y colaboró con Joe Farrel. También formó parte de Spirit Nation junto a Brian Downey  realizando la gira "An Evening with Thin Lizzy".  Su discografía completa es bastante complicada de conseguir.


En esta grabación de Doug Brockie le acompañan Stevie Maury (batería) y Jamie Janoff (bajo). Editada en 2011 por Omnipresence Unlimited , sello de Doug, y con una portada en la que aparece el mismo dibujo de la cara de Brockie utilizado para "BakerandBand", la banda de Ginger Baker. En cuanto a su música, tenemos a un fiel seguidor de la escuela de Johnny Winter. Once versiones donde encontramos cuatro del guitarrista tejano ("I Love Everybody", "Memory Pain", "The Good Love", Mean Town Blues") dos de Cream (Outside Woman Blues", "Politician"), una de Muddy Waters (Rollin and Tumblin"), una de Rick Derringer (Rock an roll Hoochie Koo), una de Albert King (Born Under a Bad Sign) y una de B.B.King (Rock me Baby).
J.C.Miñana

 





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ULLS - Anoia s’apodera (2019) (Rockliquias Bandas)

A finales del año pasado (2019), ULLS publicó su segunda producción ,"Anoia s’apodera ".Un trabajo realizado por obra y gracia de David Trillo. Sonidos "crimsonianos" que nos trasladan a un Universo paralelo. Totalmente recomendable la charla que tuvimos con David.


Rockliquias: Hola David, para empezar ¿Te puedes presentar ante los lectores de Rockliquias? 

Hola Juan Carlos, muchas gracias por la entrevista y por cederme un espacio en Rockliquias.

Me llamo David y soy de Barcelona. He estado tocando en bandas desde que tenía 15 años, principalmente como guitarrista, aunque siempre me ha interesado aprender a tocar otros instrumentos, algo que en Ulls puedo explotar a fondo. 

Antes de empezar con este proyecto tocaba en un trío de heavy-prog que se llamaba Lord Summerisle, que sería el germen de lo que es ahora Ulls. Si vamos más atrás, he estado involucrado en varias bandas más o menos activas, como Castro, Bölter y Midnight Zombie Alligator.

También toco la batería en Llord (un dúo condenado de música pesada) y echo un cable en directo a Turment, una banda de Hardcore que de momento están sin bajista.


Rockliquias: ¿Qué es ULLS y qué quieres expresar con este concepto?

Inicialmente, la idea era montar esta banda  para dar salida a unos temas que tenía a medio hacer. Era un proyecto para el que había buscado gente de forma puntual, pero no acabó de funcionar, por lo que decidí tirarlo adelante por mi cuenta.

También me seducía la idea de hacer un proyecto donde me pudiera encargar de casi todos los aspectos: componer los temas, tocar y grabar todos los instrumentos, mezclar y masterizar el disco; más por el ejercicio que por el resultado en sí. Al final, componer y grabar es lo que más me gusta y cualquier excusa es buena para poder darle salida.

No hay ningún significado detrás del nombre y aunque el “grupo” va tomando forma y hay algunos conceptos alrededor del último disco (y de los que espero sacar en un futuro), lo que mejor lo define es una excusa para poder hacer música sin limitaciones.

Rockliquias: ¿Qué influencias tiene tu música?

Aparte de las influencias obvias, imagino que prácticamente todo lo que escucho tiene cabida en este proyecto en mayor o menor medida. La idea es que sea un grupo bastante abierto y el material que vaya sacando seguramente estará muy influenciado por lo que esté escuchando en ese momento. La lista sería interminable, aparte de que cada semana vas descubriendo nuevos grupos o discos, así que ahí va una lista de cosas que estoy escuchando mucho durante estas últimas semanas:

Once and future band, Bushman’s Revenge, Bohren & Der Club Of Gore, Stargazer, Nucleus, Charles McPherson, Melange, Sunwatchers, De lorians, ...


Rockliquias: El primer EP de Ulls, "I", sale al mercado en 2017 y dos años más tarde llega "Anoia s'apodera". ¿Cómo ha evolucionado tu proyecto?

El EP es algo más accidentado, una mezcla de varias ideas y temas a medias que no tienen mucho que ver entre sí, aunque creo que no funcionan mal en conjunto. 

Los temas de “Anoia s’apodera”, por otro lado, tienen más cohesión. Hay mucho más trabajo detrás de los arreglos, la grabación, el concepto del disco, etc. y esto hace que al final sea más redondo.

En el resto de aspectos todo ha sido prácticamente igual, desde el componer los temas hasta grabarlos. En realidad, el tiempo entre la salida del EP y la grabación del LP fue de menos de un año, pero la salida del LP se retrasó una barbaridad.

Claramente, la principal diferencia entre el EP y el LP ha sido el proceso de autoedición del último, que aunque no tiene ningún valor artístico por sí, ha sido una parte muy importante del proyecto.

Rockliquias: El disco es autoeditado (Pare Huard Records). ¿Nos puedes comentar este elección?

Inicialmente mandé el disco a algunos sellos, pero nadie se ofreció para editarlo. Tenía en mente la posibilidad de co-editarlo, así que no fue una decisión muy complicada dar el salto y hacer el 100% de la edición. Nunca lo había hecho antes y la experiencia ha estado muy bien. Lo más complejo para mí es la promoción y distribución, algo de lo que en principio no te tienes que preocupar tanto si te edita el disco un sello, pero espero ir mejorando en este aspecto. 

De cara al futuro me gustaría editar o co-editar el material que vaya sacando con Ulls bajo el sello y tal vez editar otros proyectos en los que esté involucrado.

Rockliquias: ¿Qué detalles nos puedes aportar de la grabación? 

El disco lo grabé en los locales de ensayo de La Sedeta en Barcelona, donde tengo un pequeño estudio. En agosto los locales cierran, así que aproveché para poder grabar tranquilamente. 

Estuve solo en un sótano durante toda la grabación, haciendo de técnico y tocando los temas, por lo que el proceso fue muy metódico y solitario, ¡un verano ideal! 

Sí que hay cierto lugar para la improvisación pero cuando fui a grabar tenía todas las ideas bastante claras, de lo contrario es fácil que se te vaya de las manos, más aún siendo una sola persona. Aun así, hay partes de los temas o estructuras que se acabaron de definir durante la grabación. Siempre es interesante tener este punto de libertad, sobre todo cuando no estás en una banda porque, por muchas demos que hagas, hasta que no grabas la versión final no sabes cómo van a sonar las cosas.

Para el Mastering contacté con Albert Guitart de ALB Estudi, que hizo muy buen trabajo y se aseguró de que todo estaba perfecto para la edición del vinilo. En un par de visitas y correos quedó todo cerrado y listo para enviar a planchar.

En un futuro me gustaría que alguien se pudiera encargar de la parte técnica, o incluso ir a grabar a otro estudio. Está claro que este enfoque DIY tiene muchas ventajas en cuanto a tiempo y dinero, pero tengo mucha curiosidad por ver cómo sonaría un disco de Ulls grabado por otra persona; además de todo lo que puedes llegar a aprender cuando trabajas en un entorno más profesional y la ventaja de poder centrarte sólo en lo musical cuando estás grabando.


Rockliquias: ¿Qué quieres expresar con el título del disco?

La traducción literal del título sería algo como “la demencia se apodera”. El disco trata sobre un personaje que se suicida con una sobredosis de amanita muscaria y sobre las cosas que le van pasando a raíz de esta decisión. La idea es que los próximos discos sigan con este hilo conductor.

Toda esta historia se enfoca de forma bastante críptica y surrealista y, aunque es un elemento importante para darle cohesión al disco (y a los futuros discos), para mí siempre ha sido algo secundario y no tiene el mismo peso que la música. De todos modos es algo que va ganando terreno e, igual que con las influencias, va cambiando con el tiempo. Ahora mismo este hilo es el que está marcando el tono y la estructura de las nuevas canciones, por lo que es una buena herramienta para ayudar a definir y cerrar cosas.


Rockliquias: ¿Quién se ha encargado del artwork y qué ha querido reflejar con su diseño?

Del artwork se ha encargado Branca Studio, que también hizo el diseño del EP junto con la ilustración de Marta Maldonado (Maldo Illustration).

Los elementos del artwork forman parte de esta historia que comentaba en la pregunta anterior: el triángulo es un símbolo recurrente que en este disco hace la función de insignia/amuleto y el hongo es lo que el personaje utiliza para suicidarse e iniciar este viaje. 

En el inserto hay un collage con algunos de los elementos que estarán presentes en la historia del siguiente disco, ¡aunque de eso mejor hablamos cuando lo haya grabado!

Pol de Branca me propuso la idea de hacer la portada troquelada, dejando a entrever la foto del hongo, hacer los títulos con hendidura, etc. Al final hemos conseguido que quede una edición física muy bonita. La portada la fabricaron en un estudio de Barcelona que se llama l’Anacrónica. Os recomiendo echar un vistazo al trabajo de todos los involucrados porque es una pasada, tanto los diseños e ilustraciones de Pol y Marta, como los trabajos que hace Arnau en l’Anacrónica.


Rockliquias: El disco se inicia con "Corona d'or". Sonoridades netamente "Crimsonianas". 

¡Así es! Probablemente este es el tema que más tiempo ha estado en gestación. La intro la compuse hace unos 5 años y es el típico riff que ha estado en un disco duro todo este tiempo hasta que he estado en una banda donde lo he podido utilizar. A raíz de esa intro surgió el resto del tema. Aparte de la influencia de King Crimson, este tema siempre me hace pensar en The Mars volta y el estribillo (si se le puede llamar así) está totalmente inspirado por la banda Calibro 35, a través de la cual descubrí todo este mundillo de las bandas sonoras y la “library music” Italiana (¡Gracias Aris!).


Rockliquias: "Reig Bord" comienza con un poderoso bajo que da paso a intrincados ritmos de guitarra con ciertos guiños al sonido "Canterbury" ¿Qué ventajas e inconvenientes puede suponer que una única persona sea la encargada de la composición, grabación y ejecución del proyecto?

Creo que la influencia del sonido Canterbury no es algo super obvio en Ulls, aunque es uno de los nichos del rock progresivo que más me gusta e interesa ¡así que muchas gracias!

El principal inconveniente creo que es el no poder probar las ideas en directo con más gente, es muy distinto componer en el local con una banda que hacerlo solo. A la hora de probar cosas, el primer enfoque es más directo. Luego siempre hay tiempo de arreglar y probar cosas de forma individual, es decir: no creo que necesariamente todo el proceso tenga que involucrar a toda la banda en todos los pasos, pero en algunos momentos es algo que ayuda y se echa en falta.

Por otro lado, la tecnología actual hace que este problema sea muy llevadero, así que el principal problema es bloquearse porque no hay nadie que vaya a venir con otro riff o idea para seguir escribiendo. 

En cuanto a la grabación, más que la falta de músicos lo que más dolores de cabeza da es la falta de alguien que se encargue de los aspectos de la grabación y no poder estar al 100% por tocar. A veces me gustaría añadir elementos a nivel musical que no puedo grabar por mis limitaciones. No descarto que colabore más gente en el próximo disco y poder centrarme más en tocar o hacer de técnico cuando haga falta.


Rockliquias: Continuamos con "El Fosser", continuos cambios de ritmo en una montaña de sensaciones sonoras con una introducción vocal. ¿Cómo es que te has decidido a introducir elementos vocales?

La idea original era que en el disco hubiera muchas más voces. Tenía bastantes letras y melodías en casi todos los temas que le daban más empaque a la historia, pero al final las acabé eliminando o sustituyendo por otros instrumentos porque no sé cantar y las ideas que tenía eran demasiado para mis posibilidades.

Con el siguiente disco me ha vuelto a pasar lo mismo, así que probablemente, como comentaba en pregunta anterior, invite a alguien a cantar. También me gustaría que colaborase más gente, aunque ya iremos viendo como evoluciona el tema. 

Siempre tengo esta idea de no grabar más de lo que podría hacer en directo con un grupo de 4-5 personas, por un tema de fidelidad por un lado y por poner algunos límites y evitar que el proyecto se me vaya de las manos, pero viendo como se presenta el panorama a nivel de conciertos no creo que importe demasiado. No es que crea que el disco y el directo tengan que ser lo mismo, para nada, pero de momento estoy más cómodo con este enfoque más directo.

Rockliquias:  La grabación se cierra con "La llum eterna tremola", el tema más largo con más de 14 minutos. Dividida en dos partes, la primera con sonidos Krautrock y la segunda con progresivo setentero mezcla de la corriente Italiana con el tradicional sonido laietano. 

Me gusta esta idea de tener una cara para un tema, rollo Yes, aunque quería que el disco empezará con más espacio y no abrir con un tema de 15 minutos. Además creo que este tema funciona muy bien para cerrar teniendo en cuenta la historia del disco.

Este tema fue el único que no estaba cerrado cuando empecé a grabar y recuerdo que cada día cuando terminaba en el estudio me ponía con este para terminarlo. Imagino que, aunque esté claramente dividido en dos partes, el hecho de presentarlo como un solo tema hace que sea más complicado acabarlo. 

Me cuesta mucho más hacer temas cortos. Para mí tiene mucho mérito hacer un tema de tres minutos. Cuando estoy componiendo siempre pienso “esta parte hay que tocarla más veces” o “esta parte de la intro tiene que volver a aparecer en algún momento” y enseguida se te va de las manos.

Está bien que menciones la corriente Italiana porque en la segunda parte del tema hay un riff directamente copiado de Goblin. No es super obvio porque el compás es distinto, pero ahí está, a ver quien lo encuentra.

Para mí esta segunda parte tiene un punto de “aventura”, como el inicio de una historia que se va haciendo más épica a medida que avanza y acaba con esta progresión de acordes disonante que marca el tono que tendrá el siguiente disco.

Rockliquias: ¿Tienes pensado montar una banda y presentar el disco en directo?

Hace unos meses montamos una banda para presentar el disco en directo con gente de bandas locales como Golíat o Udol. La primera fecha era el 21 de marzo, pero se canceló por el estallido de la pandemia. De momento se ha vuelto a programar para después de verano, aunque tal y como están las cosas nadie tiene muy claro qué pasará. Espero que cuando todo vuelva a la normalidad podamos hacer algunas fechas para presentar el disco en directo, pero a día de hoy tampoco podemos hacer muchos planes en este aspecto.

Rockliquias: ¿Cómo te está afectando el Estado de Alarma?

Personalmente no he notado un gran cambio. Ahora estoy trabajando desde casa en lugar de ir cada día a la oficina, cosa que me deja más tiempo libre. En lo musical, entre esto y la falta de vida social por el confinamiento, he estado tocando y componiendo mucho más. En este aspecto, el confinamiento ha sido muy productivo.

Rockliquias: ¿Cómo crees que influirán todos los cambios que estamos viviendo en el mundo de la música?

No tiene buena pinta, sobre todo para la gente que vive exclusivamente de la música, ya que para la mayoría de grupos los conciertos y el merchandising que se vende en éstos son la principal fuente de ingresos.

Obviamente, todos los trabajos que giran alrededor de las bandas como sellos, salas, técnicos, etc. también se verán afectados. El problema no es tanto el hecho de que ahora no puedas tocar, si no el no saber cuando vas a poder hacerlo y esta incertidumbre lo va a dejar todo patas arriba. Esperemos que se pueda volver a la normalidad lo antes posible.

Yo nunca me he dedicado profesionalmente a la música, ni tengo aspiraciones de poder hacerlo, pero está claro que trabajes en el sector que trabajes la situación actual te va a afectar en mayor o menor medida y no puedes dar nada por sentado.

Rockliquias: ¿Cuáles son tus planes de cara al futuro?

En verano espero grabar un EP y el segundo disco de Ulls y no tardar un año y medio en publicarlo. También me gustaría hacer algunos conciertos y salir a tocar fuera de Barcelona si la situación lo permite ¡y vender los 100 vinilos que aún tengo en el pasillo de casa!

Seguramente también grabaremos algo de material con Llord y Turment cuando la situación se vaya normalizando.

Por último, estoy haciendo música para un proyecto con mi amiga Isabel Val, del que podéis leer más aquí: https://www.isabelval.com/blog/2020/lestiu-robat-cas

Muchas gracias David por atendernos. Saludos

Gracias a ti por la entrevista y por escuchar el disco. ¡Un saludo!


Temas
1.Corona d’or (05:39)
2.Reig Bord (05:58)
3.El fosser (09:15)
4.La llum eterna tremola (14:39)




Contacto:

P.D: Cualquier banda que esté interesada en aparecer en  esta sección puede ponerse en contacto con nosotros  : rockliquias@hotmail.com



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ANGE - Au Delá Du Délire (1974)

En 1974 las bandas clásicas estaban en su pleno apogeo. Todos los grupos de prog sinfónico habían dado ya sus obras para la eternidad y lo que vendría en los años siguientes sería una lenta “desescalada” sin mascarilla hasta llegar a final de década. El punk fue el “covid 77” equivalente a música y su contagio a la degradación de la misma. Nunca nos hemos recuperado de esto ni volverá la música jamás a esos niveles de creatividad y calidad por muchas franquicias de alto standing que fueron y vayan apareciendo de forma minoritaria en las décadas siguientes. La excepción no es la norma efectivamente y no seríamos justos si no le diéramos un valor añadido a las pocas alegrías que los más puristas del género hemos tenido de vez en cuando. Si bien es cierto que bandas “prog” las hay sin conocimiento y crecen como setas, también lo es la mediocridad, el aburrimiento y la falsedad de la etiqueta.


Dicen los expertos que hay más de Procol Harum y de King Crimson en Ange que de Genesis. Los Harum nunca han sido una banda que me entusiasme y salvo aquella “blanca palidez” que fue una bonita balada no conozco demasiado sus discos. A Crimson los conozco demasiado bien pero siempre he tenido mis peros y dudas por el excesivo snobismo de su líder. Realmente Ange no puede decirse que suenen a nadie en particular. No son músicos virtuosos en absoluto, pero también es cierto que grandes bandas famosas tampoco lo fueron nunca. Personalmente siempre he preferido una buena composición y una buena melodía a los desparpajos instrumentales auto indulgentes que buscan el asombro del oyente, salvo que esos pasajes fuesen realmente brillantes, complejos, emotivos o integrados en un trabajo con gracia y encanto. O la música te dice algo o nada en absoluto. No hay más. Prefiero no obstante desbarres con teclados que con guitarras. Sin duda alguna.

Ange realizó en Inglaterra 110 conciertos entre 1973 y 1976 . Telonearon a Genesis en el Festival de Reading el 26 de Agosto de 1973 ante 30.000 asistentes. Aunque fue un buen reclamo comercial no entraron en las listas por cantar en francés. El tercer LP de Ange sería considerado el más logrado y además contiene una bonita portada de tema medieval y cuentos principescos. La música es hermosa y muy teatral con complejos textos incluidos en el cuidado encarte interior y con toda la riqueza del idioma francés. Es de esas piezas en vinilo atractivas para coleccionistas y que perdieron su gracia artística con la llegada del CD. El contraste entre partes líricas acústicas y los grandes acordes de tensión en los teclados principalmente del mellotrón contrastan entre los diferentes estados como si de una obra teatral se tratase. La potente guitarra de Brezovar me recuerda mucho a Martin Barre en las largas noches de Isaac. Christian declama y canta como si de un trovador se tratase. 

El tratamiento melódico es completamente francés directamente influido por la chanson, a veces lírico otras histérico y totalmente afectado. Una de las piezas más curiosas de Ange sería la tremenda letra de “Si J´etais le Messie” y su sombrio mensaje. Rock sinfónico a la antigua usanza, caótico, dramático y visceral. La maravillosa balada para una orgia es el Ange más intimista y cerrará la primera cara muy corta del vinilo. Se añaden sonidos de clavecín, mandolina, flauta. Damos la vuelta y “Exodus” nos va a recordar a ese sonido de los tiempos epitáficos del rey carmesí, pero a modo de fanfarria e himno incluso vals. Los Moody Blues tampoco andan muy lejos y la pieza acaba de forma épica y muy prog viejuno. La Batalla del Azúcar y la Cólera de Dios forman otra peculiar pieza de personajes, teatralidad y diferentes voces. Muchos sonidos graves vuelven recordarnos a los primeros Crimson y sus típicas amarguras.  “Fils du Lumiere” es otra pieza tensa y dramática en la misma línea con los diferentes acordes de mellotrón en tensión ascendente y la guitarra concretando en una larga repetición. 


La pieza título es la más larga pero no va más allá de los 9 mtos siendo otro cántico medio folkie medio psicodelia sesentera con el eterno mellotrón de fondo con pajaritos, cuervos y ranas. Final épico con solo de guitarra a sabor antiguo y polvoriento. Un disco atrayente, distinto y tremendamente original, aunque revele sus fuentes e influencias.
Alberto Torró



Temas
1- Godevin Le Vilain  00:00 
2. Les Longues Nuits D'Isaac  02:59 
3. Si J'étais Le Messie  07:13 
4. Ballade Pour Un Orgie 10:16 
5. Exode  13:36 
6. La Bataille Du Sucre (inclus La Colère Des Dieux)  18:36 
7. Fils De Lumière 25:04 
8. Au-Delà Du Délire 29:03







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ZEUHL: POTEMKINE Discografía: Foetus (1976), Tritón (1977), Nicolas II (1978)

Este acorazado de histórico nombre pasó por mi ciudad en 1978. El mismo año que lo hicieron Henry Cow y National Health, porque todos los llevaba el mismo promotor local (tocábamos ambos en el mismo grupo por entonces). No recuerdo el motivo exacto, pero no fui al concierto de estos franceses que fue en un colegio mayor como la mayoría de las bandas ultra raritas de la época donde siempre encontraban cobijo en círculos universitarios, el único sitio posible que podía albergar estos eventos “intelectuales” y para colmo siempre con escasa venta de entradas. Muchas de las veces, no se cubría ni gastos, porque la ley musical de murphy dice que a mayor calidad de música realizada ruina asegurada y además lo contrario sería tan ilógico como extraño. Un mundo de enteradillos y de alta cultura musical sería horroroso e insoportable por eso lo minoritario gana valor. Recuerdo a este respecto la ironía de Duke Ellington que decía que no entendía tanta pasión y audiencia por el jazz con lo aburrido y pesado que era. Poner a parir lo que te gusta tiene algo de liberación y sarcasmo y a veces un toque surrealista encantador. Esa dicotomía de amor-odio hacia las cosas contradictorias que con los años empiezas a disfrutar. 


Potemkine fue un quinteto de Toulouse, tres de ellos hermanos: Dominique Dubuisson / bajo, voz. Charles Goubin / guitarra, voz. Michel Goubin / teclados, voz. Philippe Goubin / batería, percusión y Xavier Vidal / violín y efectivamente ejercieron su magisterio musical en los años donde hacer rock en oposición a las corrientes en boga se pagaba con el ostracismo. A partir de 1976 en adelante ya estaba la muchachada aporreando guitarras y pegando gritos y lo mejor para hacerte famoso en aquel mundillo rock-punk-new wave era no tener ni puta idea de tocar un instrumento, pero sí gastar en peluquería, herrajes y maquillaje. Resuelto el tema y a vender discos que son dos días. Vivir aquella época desastrosa pseudo-anarquista de pacotilla no es lo mismo que os la cuenten y os la adornen con historias legendarias y mitos cuarenta años después. Aquí encontramos tanto la influencia vanguardista del zeuhl como el lenguaje musical de Canterbury. Casi gana el segundo a mi juicio con una inclinación clara hacia la fusión jazz-rock y en su tramo central hacia el R.I.O. Durante la segunda parte de los 70´s se escuchaba mucho jazz-rock, bastante más que prog que empezaba su cuesta abajo. Unas bandas de un estilo y otras no se podían ni ver. No solo el odio al sinfónico venía del punk, casi todos lo odiaban: jazzeros, rockeros, folkies etc… salvo para algunos amantes de la música clásica el rock sinfónico fue la bruja a quemar en una hoguera por casi todos.                                                                                                       
Temas
 [00:00] 01 - Foetus
[06:22] 02 - Zed
[11:37] 03 - Nuit Sur Le Golan
[13:58] 04 - Ballade
[20:20] 05 - Hymne
[22:23] 06 - Loolit
[25:32] 07 - Cedille
[31:30] 08 - Laure
[36:07] 09 - Cycles      
Nueve piezas relativamente cortas forman “Foetus” de 1976. Bueno es cierto que también se aprecian influencias de la Mahavishnu, Weather Report, Jean Luc Ponty incluso Return to Forever pero sin las vertiginosas montañas rusas instrumentales de estos. Muchos más discretos en el sonido buscando un ambiente sin tantas prisas y ansiedad sonora. El empleo de voces es un cruce entre zeuhl y Hatfield & The North si intercambiamos las femeninas por las masculinas. Mucho piano eléctrico, el instrumento rey en esos años de fusión, violín solista y excelente bajo-batería. La música inicial es generalmente calma incluso en sus arranques rítmicos y la guitarra próxima a la finura de un Phil Miller. No atrae a la primera. Suena tímido y no avasallan. Son músicas cuyo efecto es secundario tras varias escuchas. Hay mucho de vanguardia y rareza en piezas como “Nuit sur le Golan” o el clasicismo intimista muy Jean Luc Ponty de “Ballade” con un piano líquido excelente a la George Duke y un similar violín. Aquí cada instrumentista realiza su parte solista. Pura fusión jazz-rock académica. Todo el álbum sigue una tónica similar. 




En “Triton” su siguiente trabajo de 1977 ya se atreven con piezas más largas y desarrolladas llegando a temas de 13 mtos como la retorcida “Eiram”.  Suenan bastante al Magma instrumental época Üdü Wüdü y la composición general es bastante más vanguardista-contemporánea que el disco anterior. Los esquemas jazz dejan su parte a acordes y estructuras más complejas y menos retentivas. Las formas se vuelven más oscuras y siniestras donde bajo y percusión se lucen en un primer plano mientras el piano acentúa una rítmica de descuadres y cortes extraños. “Loolit” nos devuelve a la fusión jazz, pero mantiene esos ritmos irregulares cercanos al lado extremo del Canterbury como Matching Mole y casi Henry Cow. La guitarra a lo Phil Miller o Fred Frith lo atestigua. La zappiana “Liberserim” es caprichosa y subyugante próxima a lo camerístico y tambien muy Henry-Hatfield. Disco este muy superior y más jodido de escuchar que el anterior.

Temas
1. Tango Panache 00:00
2. Raspoutine 6:19
3. Theme Pour Un Swing Imaginaire 12:17
4. Air De Famille 17:54
5. Ode De Mars 21:14
6. Aux Images 26:37
7. Amphitheatre Magique 29:19
Bonus tracks:
8. Laure 36:04
9. Foetus 40:37
10. Hymne 46:56
11. Ballade 48:56
12. Cycles 55;13
13. Nuit Sur Le Golan 57:31
14. Cedille 59:50

Con “Nicolas II” de 1978 vuelven a la temática soviética y a la revolución. La música suena más activa y melódica acercándose ligeramente a los National Health o a la banda de Bruford del mismo año. Potemkine iban claramente a la par que las postrimerías de las bandas hermanas de Canterbury. Este último disco es el más asequible de los tres y ya aparecen solos de moog conversando con la guitarra solista y ritmos de jazz-progresivo más familiares. Las piezas vuelven a ser relativamente cortas como hicieron en el primero. “Raspoutine” vuelve a sonar muy jazz rock del momento. El funk del tema para un swing imaginario nos mete en derroteros a lo Billy Coham-Stanley Clarke-DiMeola y cosas similares. “Ode de Mars” es más similar a los anteriores o “Anfiteatro Mágico” que guarda su deuda con la Mahavishnu Orchestra nuevamente.
Alberto Torró







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THE BAND – Music From Big Pink (1968, Capitol)

Conocían lo suficiente el terreno que pisaban como para hablar sobre su amarga dulzura. Nostálgicos de tiempos que en ciertos lugares jamás parecían pasar. El terruño se convertía en realidad palpable a lo largo de sus canciones, al igual que era posible masticar el polvo del camino. Y aunque se alejaban de la psicodelia, The Band no temían en mostrarse como un combo sin pretensiones; de esta forma podían añadir cierto deje grandilocuente en los teclados de Garth Hudson al comienzo de “Chest Fever” para en realidad dar vida a un rock de base, sin edulcorar y lleno de nutrientes sureños. Sus historias y narraciones se presentaban cercanas; aunque en algunas ocasiones su realismo salía de tal manera de ese filmógrafo sonoro que eran sus álbumes que terminaba por parecer algo ocurrido en un mundo desconocido, ese microcosmos sólo permitido para ciertos buscavidas, guasones y descarados, listos para engatusar a la última señorita de la barra y salir por pies del local sin pagar.


The Band mostraban un apego casi adictivo a unas vivencias que marcarían la temática de todos y cada uno de sus redondos. Repasando adolescencia y juventud, robada tal vez por una obligación al cambio generacional. Sus pesares y sueños se marcaban en cada palabra de sus letras. Hasta el canto a Bob Dylan por parte de Richard Manuel, guiñando a aquel “I Shall Be Released”, parecía transformarse en manos de estos músicos. Su pérdida del talante combativo la transformaba en el himno del eterno perdedor, el lema de aquel soldado que volvía derrotado tras la batalla pero que todavía podía alegrarse por seguir de una pieza (dramatismo exaltado por los mínimos redobles tras la batería de Levon Helm). Y ese “This Wheel’s On Fire”, escrito a cuatro manos por Dylan y Manuel, con su amarga fábula en favor de una viaje mental hacia la autoestima, la realidad de las relaciones humanas, hacia el viento del camino (“If your memory serves you well / You'll remember that you're the one / Who called on them to call on me / To get you your favours done”).


Así es como mostraban a sus paisanos la forma de ejecutar un rock de diferentes calados e intensidades, rozando siempre con la melancolía cajún o el hillbilly de la frontera. Un trabajo que poseía un padrino de excepción, el mismísimo Robert Zimmerman, figura que les preparó una de sus creaciones pictóricas para que ilustrara la portada de aquel Music From Big Pink, marcando con este acto el agradecimiento guardado al conjunto. Y curioso es hablar de Dylan, pues si el gran cantautor era la voz del pueblo oprimido, la música y las historias de The Band conformaban instantáneas de la vida cotidiana de esos mismos habitantes. De esta forma estuvieron en activo hasta 1976, año en el que deciden que la carretera que los vio nacer podría también acabar con sus vidas debido a su despiadado talante. Todavía quedaba su Islands que aparecería en el abril de 1977, pero el asunto ya estaba zanjado para cuando Martin Scorsese filmaba su concierto de despedida el 25 de noviembre de 1976 al que titularon acertadamente The Last Waltz.


Sí es cierto que años más tarde, ya entrados en la década de los noventa, The Band volvía a escena. Aunque faltaba en sus filas el insustituible Robbie Robertson, con lo que “Jericho”, “High On The Hog” y “Jubilation” hicieron poco ruido y quedaron pronto relegados a un segundo plano –aunque seguían escondiendo la chispa mágica que les hizo grandes en los 70–.
por Sergio Guillén









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TRUE MYTH - True Myth (1979 / WB)

Recientemente me pedían una reseña de éste disco para Rockliquias, y que puedes hacer cuando tienen razón, aceptarlo y hacerlo. Increíble que no se haya hecho ya.


Nos trasladamos una vez más a Canadá..... London, Ontario, 1977. Año en que se forma True Myth por un grupo de colegiales ilusionados. Su teclista Tom Treumuth, (obsérvese el juego de palabras con el nombre de la banda), consigue el milagro mariano. No encuentro una palabra mejor, para que consiga fichar por Warner Brothers en 1979, haciendo prog. Éste tío les vende máquinas de hielo a los esquimales. Además,  el equipo teclistico del figura, apabulla. Junto al Fender Rhodes, ARP, Clavinette o Mellotron entre otros, llevaba el monstruoso Yamaha CS-80 Polyphonic Synthesizer. Un bicho que debía pesar más que el Titanic. Pesadilla de roadies. Junto a él,  Tony Cook en la guitarra de doble mástil con 6 y 12 cuerdas, muy de moda por entonces. Steve McKenna (bajo y slide guitar), Brian Bolliger (batería) y Bruce Cumming (cantante solista). Tenemos invitados,  entre los que sobresale el gran Ian Thomas haciendo voces. En los controles, Jack Richardson,  nada mal. Se da la circunstancia de que fue el primer álbum en ser grabado en digital en Canadá, y el segundo del mundo. Por detrás de "Secret Life of Plants" de Stevie Wonder. Que lo digo como anécdota histórica. Porque la grabación digital, ya ves la prensa que tiene hoy. Que todo el mundo se mata por grabar analógico,  aunque le salga más caro. Pero refleja que contaron con todos los "lujos" del momento.

Ponemos la aguja sobre "Reach for the Heavens" (6'06) raudos, y al momento se comprueba la potencia de una grabación live-sin-overdubs. El verdadero secreto de su sonido, y hecho en cuatro días. Así se graba. Piano solista como guía,  voz de estilo (no tono) andersoniano, y pegada grupal muy coherente con el pomp orientado al prog. Solo de guitarra altamente original y Rhodes mediador en la contienda rítmica. Con un remanso de paz temporal, que devuelve el pulso a la canción in crescendo. Bruce Cummings puede recordar desde a Wetton hasta Mercury, muy prog en su expresión vocal. El final guitarrero es apoteósico. 

Los teclados (piano / clavinet), vuelven a iniciar "Light Years Before" (6'05). Treumuth es muy Wakeman en su toque al piano, y gusta de exhibirlo en espectaculares correrías instrumentales junto a toda la banda. Casi parecen Carnegie. Cambios y arreglos muy originales  pueden dejar boquiabierto al oyente que lo disfrute por primera vez.....o enésima. Rhodes jazz rock es ahora utilizado al lado de una hard rock guitar y un mini moog propios de Symphonic Slam o Zon. Si, estamos hablando de esos niveles de seriedad. Casi en tono WestCoast  se presenta "It's Got to Be" (3'13). Si los Yes de "Going for the One" hubieran sido nativos de Sausalito, les sale esto sin esfuerzo alguno. Aquí la coral de voces es imprescindible. Un bajo Squire y ritmos percusivos multicolor insuflan alma al tremendo temarraco éste,  que Pablo Cruise firma con una venda en los ojos.


Vuelta a la tostada vinilica, y "Time and Time Again" (4'45) es otro oasis afirmativo de insuperable melodía,  Y línea vocal directa a la yugular del fan  de Jon Anderson. Una preciosidad que en "Song of Seven" cuela y cómo. Tecladera majestuosa, mellotron mediante, y final sobrenatural. "Space Promenade" (4'28) incluye a The Armin Electric String Quartet, para completar un bellísimo  instrumental de cámara dirigido por el wakemaniaco piano de Treumuth. Cosa fina de verdad. La sensación  de estar ante un peso pesado del mejor british prog se refuerza con "In the Mist" (4'56). Sus sacudidas esporádicas  hard no esconden melodías dignas de Gentle Giant en éste corte. Teclados inconmensurables,  que espolean a toda la banda para ponerse a su altura. Y lo hacen. True Myth honran su nombre. Sin silencios, entran en "Song of the World" (4'21) con la elegancia colosal de un "verdadero mito". Ni un segundo de desperdicio en todo el álbum,  lo convierte en inalcanzable hasta para los grandes del género,  por ésas  fechas.


A continuación crean su propio sello, Hypnotic, donde editarán "Telegram" (1981). Álbum en formato sexteto con tres miembros originales, y Domenic Troiano (James Gang ) como invitado. Treumuth continúa en la banda, y pone en marcha un proyecto paralelo, The Fictions, con homónimo en 1980. Y ésa década lo verá convertirse en prestigioso productor. Puedes verlo como tal en los créditos del debut de Honeymoon Suite, por ejemplo. Fin de True Myth.....algo me dice que tal y como se desarrollaron las cosas, hubieran llegado a ser una importante pomp / AOR band canadiense. Pero eso lo dejaremos para ese universo paralelo que ha descubierto la NASA recientemente, y que dicen, va con el tiempo hacia atrás. Perfecto. Quédate en 1979 con su primer álbum,  que eso es jugar sobre seguro.
J.J. IGLESIAS 





Temas
Reach For The Heavens 6:06
Light Years Before 6:05
It's Got To Be 3:13
Time And Time Again 4:45
Space Promenade (Instrumental) 4:28
In The Mist 4:56
Song Of The World 4:2




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BLACK SABBATH – Sabotage (1975, Vertigo)

En los días en los que estaba a punto de cerrase el año 1973 aparece en las tiendas el álbum Sabbath Bloody Sabbath, una de las obras que estaba llamada a ser el punto álgido de la carrera del cuarteto de Birmingham. Tras cuatro álbumes que habían dado a conocer al mundo a un conjunto dispuesto a cambiar las reglas del género, la nueva criatura daba un paso más y venía a colocarles en la vanguardia de la creatividad. Unas ideas bien pensadas, algo más maceradas y la colaboración ineludible del genio Rick Wakeman, parecía que acababan de conjuntar los últimos ingredientes de una fórmula infalible. Pero dos años después sucedería algo que enterraría temporalmente dicha obra; y ese algo era Sabotage.


Un año de producción los llevó a los miembros de Black Sabbath el vinilo que Vertigo publicaría en julio de 1975, un elepé que venía a demostrar la soltura que tenían estos cuatro británicos a la hora de parir vástagos sonoros. Además, en la nueva apuesta se juntaban sin reparos los disparos directos de rock sin fisuras con las composiciones elaboradas y llenas de ambientaciones tétricas e inquietantes –algo que no era raro en la banda, pero que en esta ocasión se llevaba a sus últimas consecuencias–. Los citados hechos dieron, sin lugar a dudas, un excitante punto de referencia para todos los seguidores de la cultura rock de los 70. Los oyentes querían volver a los orígenes del hard más pasional y sucio, y es que no olvidemos que muchos de los adeptos al estilo Deep Purple decidieron abandonarles al entrar el “funky rhythm” de las cuatro cuerdas de Glenn Hughes. Es por esa sencilla razón por la que, sin comerlo ni beberlo, los Sabbath se encontraron con que su trabajo se había convertido en piedra angular de todo un novedoso movimiento.

Y es que, aunque hoy en día pueda parecer algo de los más normal del mundo, esta agrupación de rock se atrevió a dar forma a arriesgadas maravillas sonoras como “Supertzar”, un pasaje instrumental de alta carga oscura y misteriosa que se veía acompañado por las voces de un coro que ejercían la labor de ángeles exterminadores –muy en la onda de lo que Basil Poledouris haría algunos años después para el score de Conan El Bárbaro–. También hay sitio para los clásicos intemporales que siempre podrán seguir sonando en directo, cosas como “Hole In The Sky” o “Symptom Of The Universe”, temas rápidos y de amplio calado; pero los rincones más profundos y extraños se escondían dentro de delicias como “The Writ” y, sobre todo, “Megalomania”. Y es que es difícil de olvidar la primera vez que escuchas dicha creación, una composición de casi diez minutos que está estructurada en dos partes con un puente instrumental de piano y guitarra como única unión. Una pequeña opereta de hard rotundo que ponía por fin todas las cartas sobre la mesa, que mostraba todas y cada una de las caras de estos sabbathicos elementos.


En definitiva, fueron momentos gloriosos que les ascendieron en el escalafón. Su búsqueda parecía llegar a su fin y sus acciones los habían llevado a tocar lo más alto, aunque posiblemente por última vez –por lo menos con lo que se considera como el cuarteto original–. Ozzy Osbourne, vocalista de la banda, y más entregado al rock directo que a las florituras, empezó a estar en desacuerdo con el rumbo que tomaba el barco Sabbath. Esto, junto con el hecho de que Tony Iommi cada vez le quitaba más protagonismo sobre las tablas, hizo que el cantante empezara a mirar de manera ciertamente recelosa el futuro como grupo. Por eso, y por el tremendo choque de egos de ambos músicos, los dos siguientes álbumes de los ingleses (sin contar la compilación “We Sold Our Soul for Rock & Roll”) se tambaleaban bastante con respecto a sus antecesores. Sí es cierto que en ellos aparecían piezas clave como “Rock & Roll Doctor”, “Dirty Women” o “Never Say Die”, pero también es verdad que la formación no volvería a estabilizarse compositivamente hablando hasta la entrada de Ronnie James Dio para la grabación del disco Heaven & Hell.
por Sergio Guillén

 







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