Inauguro nueva sección que de nuevo no tiene nada. Más bien se trata de un ejercicio de nostalgia por mi parte y de ver con inmensa alegría como todo se va acabando cada año que pasa. El recurrir a esos “trenes de largo recorrido” y como van acabando sus viejos wagones olvidados en las estaciones término es una especie de “epifanía” o revelación de que esto se acaba. Como una lamentación póstuma de comprender que aquel tiempo pasado fue mejor. Os explico un poco por encima: Este ya no es el tiempo para muchos de nosotros. Me consta que es una conciencia colectiva de aquellos que ya hemos traspasado la edad de jubilación. La música actual incluso la “supuestamente buena” aburre a un alto porcentaje de mí generación. No se identifica ya con personas de más de seis décadas de vida y salvo aquellos que se crean que todavía son Peter Pan o Wendy, síndrome por cierto acuñado en psicología en los años 80, entenderán lo que quiero decir. Ley de vida y antagónico choque generac...
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CARLOS SANTANA & MAHAVISHNU JOHN MCLAUGHLIN - Love Devotion Surrender (1973, CBS/Columbia)
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Acababa de pisar la calle el LP de Santana Caravanserai cuando a Carlos se le ocurre una idea tan oportunista como esperanzadora en unos tiempos de nubarrones para su agrupación: Neal Schon y Gregg Rolie no volverían a grabar con él debido a que su futuro se materializaría en una nueva banda llamada Journey que tenían a punto de sacar del horno los dos instrumentistas, Santana como proyecto redirigía su sonido a otro espacio menos ácido del que ya esgrimiese en el primer vinilo homónimo o el excelso Abraxas, las enseñanzas del gurú Sri Chinmoy tenían obsesionado al artista que tituló con su apellido a una de las revelaciones que brillaron en el festival de Woodstock.
Carlos convencería a John McLaughlin, guitarrista al que adoraba por su trabajo con la Mahavishnu Orchestra, y que también estaba metido en el conocido como “path of the heart” de Chinmoy, para cocinarse un disco en el que, mientras jugaban a reinterpretar muy personalmente composiciones de John Coltrane como “A Love Supreme” o “Naima”, hacían campaña por el camino espiritual de su maestro hindú. Tan es así que al larga duración lo decidieron titular como la línea de enseñanzas de Chinmoy Kumar Ghose, Love Devotion Surrender (lo que se traduciría como “amor, devoción y entrega”).
“The Life Divine”, compuesta por McLaughlin, continúa en la senda rítmica de “A Love Supreme”, casi dotando al todo de un concepto base en cuanto a instrumentaciones y arreglos se refiere. La escena fusión que tanto proclamaba Carlos aparece en la transformación del tradicional “Let Us Go Into The House Of The Lord” y “Meditation” clausura cual bagatela acústica bastante atmosférica. Un hermanamiento en supergrupo con los músicos más selectos de Santana y la Mahavishnu para hinchar el ego de Sri Chinmoy, nominado al Premio Nobel de la Paz en el mismo 2007 que vería su fallecimiento.
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