Seguidores

SUSCRIPCIÓN A ROCKLIQUIAS

SI QUIERES RECIBIR LAS NOVEDADES DE ROCKLIQUIAS POR EMAIL. SUSCRIBETE :

Delivered by FeedBurner

ROCKLIQUIAS RADIO

Rockliquias Radio

Free Shoutcast HostingRadio Stream Hosting

CAMPO DI MARTE - Campo Di Marte (1973)

 En la antigua Roma el Campo Di Marte era un terreno que se situaba al norte de las murallas Servianas, murallas que rodeaban la ciudad de Roma. Se llamaba de esa forma porque existía allí un altar dedicado al dios Marte.


El grupo se formó en 1971 en Florencia por obra y gracia del guitarrista Enrico Rosa (Senso Unico). El resto de la banda la componían  Richard Ursillo (bajo), Mauro Sarti (baterista / flautista),  Alfredo Barducci (teclados) y Carlo Felice Marcovecchio (batería). Fueron fichados por United Artists Records para la grabación de su único disco, "Campo Di Marte", publicado en 1973. En el verano del 73 Enrico reforma por completo las banda contando para ello con Loriano Berti (saxo,flauta y ocarina) , Franco La Placa (teclados), Fabrizio Ughi (guitarra), Sergio Ducilli (bajo), Andrea Colli (batería). También se incorporaría Antonio Favilla (teclados). La orientación musical del grupo se había decantado por el jazz fusión. Llegaron a grabar una sesión en vivo que la discográfica rechazo. En ese momento Enrico decide disolver la banda y trasladarse temporalmente a Dinamarca y más tarde a Boston.


Este único legado de Campo Di Marte es una obra conceptual antibelicista dividida en siete partes (Tempos). La compañía discográfica cambio el orden de las caras (A y B), con lo que altero el concepto pretendido por el autor de la obra, en su totalidad compuesta por Enrico Rosa. En la redición de AMS Records de 2006 aparece el orden correcto comenzando por el Tempo V. El grupo se mueve musicalmente por los caminos de Premiata Forneria Marconi, Quella Vecchia Locanda o incluso (apurando mucho) Museo Rosenbach. Su guitarrista, Enrico Rosa, es una mezcla de Jan Akkerman y Robert Fripp con toques a lo Hendrix. Una obra que va alternando pasajes progresivos, e incluso pastorales, con otro mucho más rockeros. Un disco olvidado y minusvalorado dentro del progresivo italiano.
J.C.Miñana


Temas
1) Primo tempo (0:00)

2) Secondo tempo (8:04)

3) Terzo tempo (11:29)

4) Quarto tempo (17:48)

5) Quinto tempo (21:01)

6) Sesto tempo (26:59)

7) Settimo tempo (32:08)









                     Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en                                                                                      
que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias




Maud The Moth ‎– Orphnē (2020 / Música Maxica) (Rockliquias Bandas)

 Calidad Premium traemos hoy, pero desde Edimburgo. Y es que desde el 2010, Maud The Moth es el nombre del proyecto musical de la madrileña Amaya Lopez-Carramero. Toda la música,  letras, teclados, alguna percusión y sublime voz solista, pertenecen a ella.



También encontramos en su banda apellidos que nos suenan cercanos. Paul González (batería), Guillaume Martín  (guitarras), Alicia García  (violin) e Iván Carames (cello). Es su tercer disco de estudio. El primero fue "Home Futile Home" (2011), seguido de "The Inner Wastelands" (2015) y "Live at the Reid Hall" (2017). Fascinante mundo fantástico y de leyendas (griegas, en éste caso), que ha sido primorosamente cocinado en varios estudios británicos y españoles. Destacando la labor de grabación en batería,  mezclaje y masterización, del colombiano Jaime Gómez Arellano. Todo un nombre en la actual escena británica de vanguardia, tanto por su propio grupo, Messenger, como sus trabajos de producción para Paradise Lost, Oranssi Pazuzu, Orange Goblin o Exvessel, entre muchos. 

Tras ésta obligada presentación,  entramos en materia con la magia sin límites  de "Ecdysis" (8'34), fascinante melodía barroca al piano, vocal en arabesco-andalusí o étnica griega a lo Irene Papas. Lleno de detalles instrumentales,  exige atención a todo lo que acontece en ésta pieza densa en belleza romántica. Cómo describirlo con terrenales etiquetas?  Tori Amos en avant-grade / goth? Arty dark prog? Música para arte funerario?.....Todas me valdrian para éste despliegue nada efectista, nada gratuito ni pretencioso, de moderna música de cámara. La voz de Amaya se dobla en ocasiones, ofreciendo una densidad textural policroma en sonidos que junto a los demás instrumentos,  barroquizan melodías espectaculares. Menuda entrada. Sin silencios, "The Mirror Door" (5'27) transmite inquietud casi fílmica,  describe sentimientos con la claridad que le da su expresiva composición y perfecta arquitectura melódica.  Recuerdo a una banda escandinava de los 90,  The 3rd and the Mortal, con su cantante/teclista al frente, Ann-Mari Edvardsen, que me parece una guía comparativa en ocasiones,  más que aceptable. 

"The Stairwell" (1'34) añade más trazos fílmicos como puente, en imaginativas capas electrónicas  de ingenioso arropo vanguardista. Nada atonal o histriónico. Todo lo contrario. Como refleja "The Abattoir" (6'17) en su aparente fragilidad, que es seguridad compositiva desbordante en reflexiones y arreglos instrumentales exquisitos. El segundo acto de ésta irreal obra se abre con "Finisterrae" (6'01), con oscuras y melancólicas texturas de otra dimensión y tiempo. Amaya fusiona estilos con la maestría de un avezado alquimista del medievo. Acostumbrada a traspasar fronteras emocionales más allá de la vulgaridad imperante. 



Arcanos sentimientos de otra era, no necesariamente antiguos, transmite "As Above So Below" (2'51), con positividad y esperanza. Ravel, jazz o un cabaret burlesque, pueden imaginarse en "Mormo and the Well" (5'17). Eso en mi caso. En el tuyo seguramente serán otros los elementos inspiradores. Termina ésta visita onírica al surreal mundo de Maud the Moth con "Epoxy Bonds" (4'00). Elegancia clásica que circula con fluida naturalidad por el colosal arte de Amaya Lopez-Carramero. Tanta belleza casi duele. Ojalá todo sufrimiento fuera como "Orphne". Excepcional.

J.J. IGLESIAS



Temas
0:00 - Ecdysis 
8:37 - The Mirror Door 
14:07 - The stairwell 
15:58 - The Abattoir 
22:15 - Finisterrae 
28:15 - As Above So Below 
31:13 - Mormo and the well 
36:30 - Epoxy Bonds 



Contacto:










P.D: Cualquier banda que esté interesada en aparecer en  esta sección puede ponerse en contacto con nosotros  : rockliquias@hotmail.com



Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en
                                                                                    
que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias

Trespass - The Final Act (1990) / UGUM Production.

 Ante el escaso o... Nulo interés que cientos de nuevas propuestas discográficas de Prog Rock, nacionales e internacionale generan no sólo en un servidor, hay que recurrir a la nostalgia, y más en concreto de bandas que a pesar de tener cierta identidad propia reflejaban en su lenguaje musical añejas esencias de un pasado emergente, latente e inmortal. Es el caso de los alemanes Trespass, con un periodo de actividad vigente desde 1984 a 1992, y del que tan solo dejaron en su haber esta singular grabación con tres piezas registradas a modo de Demo publicadas bajo el título de The Final Act en 1990. 



Un disco que estoy disfrutando en este momento y que me transporta a diversos pasajes de colorido gris, donde un pasado inocente, azotaba con la punta de los dedos de la inocencia, una época de promesas y desenlaces de confusión de tesitura fucsia, dentro y fuera de nuestro país. Y quizá en aquellos primeros años 90 el factor del mal gusto creativo ocupó con firmeza a sus majestades del pop art contemporáneo, expandiendo a todo género musical a lo largo de la década un foco de horrendas contracorrientes musicales, que solo podían captar la atención de oídos huecos, dotados de extensos espacios de vacío y percepción sonora en millones de cabezas humanas. Mala década a fin de cuentas para nuevos héroes de la vanguardia musical y viejas leyendas de todo género que se preciase de culto.

A pesar de que muchos artistas nacionales e internacionales osaron a asomar la cabeza en el mercado, en el putrefacto negocio musical, muchas intentonas no sirvieron de nada. En el caso de Trespass, representantes del Rock Progresivo - Sinfónico teutón, los 90 sirvieron para que el grupo desapareciese de la escena, pero tres de sus miembros, se sumaron a otra banda germana llamada Inquiere, en el año 1994, dos años después de la disolución de Trespass.



De todos modos, a lo largo de la trayectoria de la banda durante los años 80, y sin que la formación firmase un álbum para dejar parte de un legado... Robado en parte a las eminencias británicas de primeros años 70, los críticos más devotos del oportunismo de la pluma especializada del siglo XX, comparaban a esta banda con los Marillion de juguete, o sus paisanos alemanes Grobshnitt. ¡Qué cosas! Y más aún cuando el mayor nutriente de Trespass en composición y ejecución han sido los Genesis de Peter Gabriel.



En el año 2007, prometieron volver con un nuevo disco de estudio... Pero... Ya lo veis, hemos llegado a Marzo de 2017, una década después y sigue lloviendo sobre mojado, quedando más que claro, que ni tan siquiera quien tiene capacidad creativa se atreve a volver.

Luis Arnaldo Álvarez




Temas
1 Coto Lyrics (Crew Of The Orion) 2 Lunar Walk 3 Beggars Of Paris







                Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en                                                                                      
que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias







LORD SUTCH - and Heavy Friends (1970 / Cotillion)

 La prueba tangible de que todo era posible en los 60. Un disco de culto salido de una cadena de despropósitos. Estamos ante un genuino personaje de su época. 



David Stewart Sutch era un autoproclamado Lord, que agregó a su nombre artístico lo de "Screaming", por Screaming Jay Hawkins. También su modo de proceder en escena. Durante aquellos 60, y como The Savages, el elemento teatral y desfasado al estilo del enloquecido cantante negro, fue puesto en práctica por Lord Sutch. Ataúdes,  momias, cuchillos y sangre en escena. Mucho antes que Arthur Brown. Mucho antes que Alice Cooper o Kiss. Con él  (antes con  el negro, no olvidemos), había nacido el shock horror rock. Su siempre cambiante banda tuvo entre sus filas, en algún momento, a Jimmy Page y Ritchie Blackmore. Un bon vivant embaucador y siempre dispuesto a vivir "la vida loca" de aquellos alegres días. Durante una estancia de Led Zeppelin en California, en 1969, y apelando a su vieja amistad en The Savages,  convence a Page para grabar unas sesiones "sin otra pretensión que pasar un buen rato". No sé cómo Jimmy no se olió el pastel , conociendo la ligereza de cascos del cantante. Pero el caso es que hasta produjo esas sesiones. Y trayendo a las mismas al propio John Bonham. La capacidad de seducción de Lord Sutch era ilimitada, (imagino que un hacha con las tías! ). Como fuere, convence también a Noel Redding de la Experience hendrixiana, al bajo. Y al mismísimo Jeff Beck y Nicky Hopkins!!!

Entre los sesioneros de menos renombre destacan Daniel Edwards (guitarra y bajo) y la base rítmica de The Savages, Rick Brown (bajo) y Carlo Little (batería inicial de unos tales The Rolling Stones). Aquellas sesiones destinadas a ser, según Sutch, "una demo de lujo", acabarán siendo editadas como Lord Sutch and Heavy Friends, por Atlantic / Cotillion. Buena jugada, la del Vázquez éste. 

Un álbum que Jimmy Page desautoriza. E irremediablemente adquiere aura de disco de culto vitalicio. En 1998 la BBC lo nombra "El Peor Álbum de Todos los Tiempos". Falso. Claramente no lo es. Y pronto se le conoce como "El Peor-Mejor Album de Todos los Tiempos". Un cantante limitado, pero que sabe desenvolverse ante el micro y en escena como en la vida, con total libertad.

"Wailing Sounds" suena a probable demo de Led Zeppelin. Inconfundible Page y hasta seis canciones vienen firmadas por él,  junto al "trapalas" cantante. Psicodelia bluesera con sabor a The Kinks  se olfatea en "Cause i Love You". Bonham también deja su trueno registrado con todo su peso acorazado. Y Page se sale. Zep  meets Bo Diddley podría definir "Flashing Lights", con envoltorio alucinado de alto octanaje. Para "Gutty Guitar" entran en escena Jeff Beck y Nicky Hopkins, con la sección de ritmo de The Savages. Una especie de gamberra Jeff Beck Group on fire. Heavy psych garagera con el piano de Hopkins tan relevante como la "gutty guitar"de Beck. Termina éste lado con un par de temas de reflejo Swinging London, hábitat natural del depredador Sutch. Cierto sabor Hendrix para "Would You Believe", y The Kinks en "Smoke and Fire". En la vuelta al vinilo, "Thumping Beat" presenta una "Led Experience" con Page/Bonham/Redding. La temperatura no baja en "Union Jack Car", con el desvergonzado vocalista , - que a veces recuerda a Jim Morrison  -, sin cortarse ante la reunión de estrellas. 



Así transcurre un álbum con más importancia de la  que a menudo se le ha intentado dar, mayormente por culpa de Jimmy Page. Tuvo su continuidad con "Hands of the Jack the Ripper" (1972), repitiendo exacta estrategia. Noel Redding es nuevamente embaucado.  Además de Keith Moon, Víctor Brox, Matthew Fisher y Ritchie Blackmore. Un hacha,  éste Lord Sutch, que le vende hielo a los esquimales. Se presentó muchas veces a las elecciones. Participó en el reality "Big Brother" de su país. Y su vida se merece como mínimo, un gran biopic. En los últimos tiempos, que claramente ya no eran los suyos, sufría depresión. Se ahorcó en 1999. Toda su vida fue un caos, pero se lo pasó de miedo.

J.J. IGLESIAS









                Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en                                                                                      
que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias





BLIND GOLEM - A Dream of Fantasy (2021/MaRaCash)

 Al final resultará que es verdad. Que en cada disco que aparece la mano mágica de Rodney Matthews en el arte de portada, es como una garantía de alta calidad. Recuerden el álbum de Ellesmere. 



Volvemos a Italia como ellos, con Blind Golem y su debut. Antes llamados Forever Heep, ya se podrán imaginar que estamos ante una antigua banda tributo a Uriah Heep. Que decidieron seguir esa herencia-escuela con material propio. Y capacitados, estaban un rato. No les ha resultado difícil crear uno de esos discos que nos gustaría  que los propios Heep, hicieran ahora. Andrea Vilardo  (voz solista), Silvano Zafo (guitarras), Simone Bistaffa (teclados), Francesco Dalla Riva (bajo, voces) y Walter Mantovanelli (batería). Fíjense si es creíble la devoción de Blind Golem, que el mismísimo Ken Hensley colabora en un exquisito tema, en una de sus últimas grabaciones. 

Es un trabajo largo, que requiere dos escuchas atentas,  (déjelo a mitad y lo retoma después,  vale la pena), pero no hay ni pizca de paja. Y es puro Heep old school. Y más.  La inicial "Devil a Dream" podría ser del "Salisbury" o  "Magician's Birthday" sin problema. Interludio Hammond crepitoso y coral típica,  voz poderosa a la Byron, ritmo de cemento armado, wahwah Mick Box style......y canción rotunda. Estrepitosamente buena. Un sueño hecho realidad.  Esto no es propio del 2021, es 1971. Una absoluta gozada. No paramos, "Sunbreaker" es también un homenaje de reojo al classic Deep Purple, y en realidad, a todas aquellas bandas con el gusto de usar un Hammnod como base dura de su hard rock. Lucifer's Friend, Birthcontrol, Kin Ping Meh, cualquier monstruo italiano......la lista es abultada. Pero pocos llegaron a la cima. Ese rock duro "hammonero" del que nos quedamos prendados todos aquellos que amamos el verdadero espíritu del hard 70s. Los arreglos son maduros, las melodías se quedan por su efectividad, estibillos apropiados, musicalmente hiper-profesionales. Una locura, hermano. 

"Screaming to the Stars" exhibe melodía épica que eleva el alma. Vibraciones de alto voltaje que no esconden querencias progresivas, teclados vintage indescriptibles, y sumo poder macarra del Santo hard rock llevado a los altares del sacrificio. "Scarlet Eyes" sería su "Look at Yourself", pero lejos de parecer un pastiche impostado y artificial, suena natural y como propia de la época dorada. Lo mismo diría de "Bright Light" y su parecido, que no copia, con "Gypsy". Blind Golem han absorbido la esencia vital de aquellos Heep fabulosos, y la invocan en un ejercicio místico  de espiritismo rock con un  éxito creativo indudable. Y si no, ahí tienen "The Day is Gone", donde el propio Ken Hensley, la leyenda Heep, aparece a la slide y Hammond organ como si de un clásico olvidado del "Demons and Wizards" se tratara.



El mismo tratamiento vocal majestuoso,  acústicas como soporte vital,  bajo con el vúmetro al rojo, guitarras eléctricas que recitan poesía y un órgano que suena a absoluta marca registrada. Mick Box debería de tenerlos en cuenta para abrir sus conciertos. Sería un pack sobre la historia de Uriah Heep, completo. Un sueño de fantasía,  como ellos titulan, que continúa con la sensacional "The Ghost of Eveline". Espectral hard prog con cierto tenebrismo de los primeros Black Sabbath. Otro corte ganador. Ése sinte infeccioso..... La balada romántica que tanto gustaba al gran Byron, es aquí "Night of the Broken Dreams". Precioso piano y voz, guitarra latimeresca y posterior entrada triunfal de toda la banda. INENARRABLE. 

Vuelve el sagrado riff  en "Pegasus", junto al crepitar del rugido en el viejo dragón Hammond + Leslie. "The Gathering" nos devuelve ése clásico medio tiempo marcado por acústicas y bajo a la Gary Thain, con cruel organada y corales cuasi-religiosas. Y ése solo de mini -Moog emulando al de "Lucky Man"....Sí,  a medida que nos adentramos en el disco, lo progresivo toma más protagonismo también.  



Todo en éste álbum (que pasa de la hora), es brutalmente acertado. Minuciosamente compuesto para soñar con la arcana alquimia de los Heep más adorados. Si se puede hacer algo así, y Blind Golem lo han hecho, qué no se podrá conseguir en futuros intentos de bandas admiradoras de, pongamos por caso,  Rush o Yes. Con la valentía, atrevimiento y talento adecuado, éste grupo demuestra que se pueden repetir joyas antiguas con material nuevo. Puede que no muy original en su estilo. Pero en casos así,  tal vez no se trate de mirar eso. Si alguien es capaz de hacer un álbum a la altura de "Moving Pictures" o "Fragile", porqué ponerle trabas? Los milagros existen, y Blind Golem acaban de demostrarlo. Tendrán conexión con el Vaticano?......

J.J. IGLESIAS









                     Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en                                                                                      
que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias


Steve Harley And Cockney Rebel. La otra faz del glam rock británico

 El poeta y novelista madrileño Eduardo Haro Ibars describía de la siguiente manera en su estudio musical Gay Rock a la agrupación de Steve Harley: «Cockney Rebel es el conjunto inglés encuadrado dentro del gay rock que, detrás de David Bowie, tiene mayor interés. A pesar de ello ha tenido una corta vida pues se han separado en septiembre del 74, tras haber grabado tan sólo dos álbumes, y en pleno éxito». Hay dos puntos muy llamativos analizando estas frases desde el futuro conmovedor del ahora. El libro del que se extraen sus palabras se editó en 1975, a pocos meses de la disolución de los Cockney Rebel originales que liderase Steve Harley.

 


Es lógico preguntarse por la disposición de las claves que en pleno 2021 se encuentran sumidas en el texto del desaparecido cronista de La Movida. La primera parte rondaría el contradictorio hecho de encontrar a una formación en el estrellato británico que con los años, y ya refiriéndonos a nivel mundial, poco ha marcado a generaciones más allá del sencillo “Make Me Smile (Come Up And See Me)”. Lo que en los 70 resultó oro en el nuevo siglo pareciese latón de no ser por algún que otro anuncio televisivo que rescató la tonadilla de marras. 



En la segunda mitad de la aseveración encontramos la lógica incomprensión por parte de Ibars al verse extinguir la flameante vida de una bestia maravillosa cuya fama no terminaba de digerir. Pronto descubriría, al igual que el resto de los acólitos a Steve Harley, que el cantante tenía pensada una cuidada carrera como solista que en el Reino Unido le ha mantenido como uno de sus padrazos pop underground. Pero únicamente hay que echar un vistazo a aquella sesgada visión para comprobar que ya en nuestro país se veían con relevancia los tirabuzones escénicos de este muchacho natural de Deptford.

 Aun así, y aunque bajo su nombre ha escalonado cuatro álbumes en casi tres décadas, cuando realmente salta al respaldo unánime de crítica y público sería ya en su reformado combo que, si en el 74 moría, un año después estaba vivito y coleando ahora como Steve Harley And Cockney Rebel. La fricción en la mutación sirvió para reposar al vocal y hacerle acreedor de una facha a la moda, más bohemia y bastante menos transgresora como la exagerada en cualquier evento realizado por los primeros Cockney Rebel. 



Los miembros de aquella banda que en 1973 editasen el sencillo “Sebastian” y el LP The Human Menagerie trabajan en directo para sacar todo el jugo escénico a un Harley melodramático. El artista juega cual Quasimodo frente a su público, transmite degradación, duda y amor por el desarraigo de los desheredados con vida en los bajos fondos. El fuego de su dialéctica, deudora sin duda de The Velvet Underground, se potencia con escenas vibrantes en las que Steve se parte la camisa en dos y se enfrenta a sus músicos con aire de sentenciado a muerte.

 


En el 74 de su fractura primera, The Psychomodo se emparentará con su ascenso y caída en la desaparición momentánea. Su glam se enorgullece de la intelectualidad entre naïf y arrabalera, algo que pasa a convertirse en elegancia sutil y de cóctel cuando se reforma el combo poniendo delante el nombre de su hacedor. A partir de aquel The Best Years Of Our Lives, Harley y compañía dignifican a su manera el legado reciente de contemporáneos que van dejando los Roxy Music.


 


La pandilla de Harley no es necesariamente “Make Me Smile (Come Up And See Me)”, y sin embargo le deben todo su reconocimiento en los años 90. Se reeditó dos veces, una en 1992 y otra en 1995, llegando en ambas ocasiones a sustentar puestos de lo más apetecibles en los charts. Igual de rejuvenecedor resultó para el sencillo ser incluido en una ingente cantidad de largometrajes, entre los que destacan Velvet Goldmine y Full Monty. 


Hasta el precioso y sentido solo original que caracteriza a la creación tiene una anécdota que lo guarda; el mismo guitarrista Jim Cregan se lo sacó de la manga en unas pruebas de sonido, momento en el que desde la mesa alguien con oído despierto decidió grabarlo en una pista y guardarlo por si las moscas. Al final resultaría salvación para el meridiano de la tonada. Pero existían otras vidas discográficas tras The Best Years Of Our Lives (1975). Love's A Prima Donna no alcanzaría el escalón número 18 de su antecesor, aunque las listas le ofrecieron un 28 la mar de respetable.

 



Hay que dar la razón a aquellos que veían en Steve Harley un artista versátil ya que, si con anterioridad manejó la imagen arty de Brian Eno en los Roxy Music, ahora no dudaba en aceptar el ofrecimiento de Alan Parsons para participar como estrella invitada en el vinilo I Robot. Estamos en aquel 77 en el que Parsons sube a las nubes del progresivo amable, más art rock que otra cosa, y el cabeza pensante de Cockney Rebel se deshacía del lastre que hasta el momento parecían materializar sus escuderos de escena. 



Algún repaso a ciertas estrofas de The Phantom Of The Opera, ingenio en adaptación de operística pop por parte de Andrew Lloyd Webber (Harley le chupó la sangre a una de sus canciones editando un single), y finalmente a vivir durante los primeros 80 de sus pelotazos de glam inesperado ya editados con los Rebel. En los últimos recodos de los 70 se envalentonó sin convencer con dos retoños como solista en formato LP que al menos le tuvieron sonando en las radios británicas.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com








                     Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en                                                                                      
que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias

SPACE MACHINE - Cosmos From Diode Ladder Filter (2001/ Alchemy)

La escena electrónica japonesa es para perderse. Otro mundo. A propósito,  si descubrieran nuevos planetas habitados, menudo curro tendríamos los escribas e investigadores musicales, para analizarlo y archivarlo!



Un país tan inmenso como Japón, se plantea como uno de ésos planetas a descubrir. Space Machine es el seudónimo artístico del sintetista japonés Takushi "Maso" Yamazaki. Miembro a su vez de otros proyectos, como los interesantes Christine 23 Onna,  junto a Fusao Toda (a su vez éste,  de los recomendables Angel in Heavy Syrup). A todos ellos prestaremos la atención que merecen.

El disco de Space Machine tiene como protagonista al EMS VCS3 Putney, que lanzara al mercado la empresa EMS en 1969. Y que puso sonido a gran cantidad de obras icónicas del género durante los 70. Behringer acaba de anunciar un prototipo del VCS3 con más prestaciones, para su próxima comercialización. No sólo se ayuda Takushi de este vital sinte. El Doepfer A-100 Modular System, en simbiosis endogámica con un arsenal de efectos y pedales de echo, crean el núcleo del sonido Space Machine. Absolutamente retro, kraut y early 70s, para dejar claros sus objetivos. Consta de 11 cortes sin título,  que nombraré según numeración. 



La corta intro de 1 son 30 segundos de pura cósmica schulziana al viejo estilo. El VCS3 a pleno rendimiento, - pequeño pero matón trasto-, va desarrollando un lenguaje cibernético de arcaica belleza, como si tuviera vida propia..... Y nos contara extrañas letanías de dimensiones desconocidas. El efecto retro es total, y cuela perfectamente como un kraut artefact de primera generación. Como unos Cosmic Jokers despertados de su hibernación temporal, en 2 (6'53) transmite esferas solares de combustión cíclica sonora. Algo extensible a toda la obra. Los casi 10 minutos de 3-4 podrían ser una buena competencia al "Galactic Supermarket" y sus tripulantes,  Jürgen Dollase/ Manuel Gottsching/ Klaus Schulze. El estrellato del "Putney" ayuda, no cabe duda. Lo cósmico no pierde sentido, y tras efectismos iniciales que pudieran considerarse "gratuitos" , el disco va tomando sería forma a base de abstracción kosmische de enorme calado para un enamorado a la electrónica pionera o cósmica experimental. Dicho de otro modo, lo que en un principio pudiera parecer una recreación casi bromista, se convierte entrado en materia, en un estimable disco electrónico. Usando jerga kosmische, diría que es un "Sci-Fi Party" servido en generosas cantidades. Tiene Yamazaki intuición de experimentado oyente en éstas músicas. Suenan extrañas y fascinantes, nunca cacofónicas o ruidistas. Entran bien y funcionan. 



Será territorio con ingravidez, pero sabe pisar dejando huella. No hace falta esperar una señal de Radio Ganimedes para escuchar sus "40 Principales". Space Macine los recrea con toda legitimidad. Y es que los japoneses, admitámoslo, siempre fueron un poco "marcianos"!

J.J. IGLESIAS 



Temas

1 Untitled 0:30
2 Untitled 6:53
3 Untitled 1:09
4 Untitled 8:00
5 Untitled 3:07
6 Untitled 7:03
7 Untitled 5:19
8 Untitled 1:35
9 Untitled 5:47
10 Untitled 5:58
11 Untitled 5:55







                     Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en                                                                                      
que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias




DOG SOLDIER - Dog Soldier (1975)

 Resulta curiosa la portada de este disco, un indio (Dog Soldier) a lomos ( o fuselaje) de una especie de nave espacial como queriendo dominar o domar el futuro. El autor de esta portada fue Rick Breach diseñador de moda en los setenta que trabajo con bandas como Black Widow, Catapilla, Freedom, Gentle Giant, Warhorse, Stray, Change, Killing Floor, entre otras.

  

 Keef Hartley (batería) y Miller Anderson (guitarra) ya se conocían de su etapa en la Keef Hartley Band. A mediados de los 70 forman la banda junto a Mel Simpson (teclados), Paul Bliss (bajo) y Derek Griffiths (guitarra).  A finales de 1974 se inician las sesiones de grabación de su único legado, "Dog Soldier", que se publicaría al año siguiente.


Lamentablemente esta trabajo de Dog Soldier pasó un tanto desapercibido en su época y lo cierto es que podemos decir sin temor a equivocarnos, que es un trabajo BIEN HECHO mostrándonos la maestría de sus integrantes. Todo está en su sitio. Logicamente y debido a los orígenes de sus componentes podemos encontrar cierto poso blusero pero lo que predomina es un buen rock con ciertos toques de la costa oeste americana. Ocho temas en total entre los que podemos destacar "Pillar To Post", "Thieves And Robbers" y "Looks Like Rain". En la redición posterior tenemos la versión "larga", 15 minutos, de este último tema.
J.C.Miñana


Temas
01. Pillar To Post 0:00
02. Several People 5:06
03. You Are My Spark 10:27
04. Long And Lonely Night 17:46
05. Giving As Good As You Get 23:17
06. Thieves And Robbers 28:10
07. Strangers In My Own Time 34:03
08. Looks Like Rain 38:38
09. Looks Like Rain (first version) 50:14








                Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en                                                                                      
que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias





QUEEN MARSA - Queen Marsa (2020 / Discos Macarras) (Rockliquias Bandas)

 Debutar en 2020. Y en España. Eso tendría que dar puntos extra en la ingrata partida de la vida de un grupo. Desde Palma de Mallorca, Queen Marsa lo han hecho a base de actitud, actitud y actitud. Y mala leche reflejada en un killer EP de cinco canciones que saben a poco. 



Poco más de 20 mts que sin embargo, algunos álbumes de los 70 contaban con parecido minutaje. Esos preciados minutos están llenos de densidad proto.  Póngase metal, hard,stoner, doom,grunge,  heavy psych o lo que sea. Marcha frenética para cuerpo y mente, que también. Miembros de antiguas bandas como Grupo Salvaje, Zombie Cars,  Nolo o Roña. Y ellos son Manuel Pintos  (voz), Xavi Cárceles y Jaume Rado (guitarras), Toni Coronado (bajo) y Juan Bonet (batería). 

Han lanzado un bonito digipack de atrayente artwork, que estalla en el equipo al dar ése paso valiente de pulsar el "play". Y arranca "Cyclop" y esto suena a ésa sensación familiar, que no por deja-vu,  es para nada negativa. Sensación a refugio acogedor de buen hard rock 70s, con solera. Budgie, Buffalo, Stray, Dirty Tricks....Sí,  ésa línea peligrosa llena de emociones fuertes. Que es de lo que se trata en éstas materias. O al menos, se trataba. Vocalista con personalidad, a la vez que recordatorio de grandes. Masa densa de watios no exentos de melodía que infunde clase.

"Pretty Witch" agarra el blues del pescuezo y lo retuerce en himno macarra (como el nombre del sello). Y lo hacen con arreglos imaginativos y resultones. Certeros disparos de añejos riffs con la munición adecuada. Tremenda convicción.  "Ashes of Pompey" contiene psico -hard sorprendente. Como un Steve Marriott al frente de unos Zeppelin post-"Houses of The Holy". Así de claro. Si alguien piensa que ya está todo dicho en éstas músicas,  sólo tiene que ponerse éste tema. Un prodigio de ingeniería guitarrera,  rítmica arrasadora y liderazgo vocal aplastante. Un subidón hard prog que con sus casi seis minutos,  se convierte en una halagüeña salida futura para la banda. Yo la potenciaría, en vista del impactante resultado. Cuatro cuerdas rotundas avisan de "Blood Eagle", otra con perspectiva muy original en su demoledora propuesta. Arabescos space rock de soberbias líneas eléctricas,  mantienen un nivel extraordinario. Ritmos pensados para apuntalar una muralla sónica colosal. Ingeniosa montaña decibélica con marcado feeling. 



Eso continúa en la final "Bite My Soul", deshaciendo cualquier atisbo de duda, a golpe de astucia y oficio. En la mejor tradición 70s. Leaf Hound, Alkana,  Armageddon, Writing on The Wall, Head Over Heels,  Baker Gurvitz Army.....Por ésa onda va la inusual propuesta de Queen Marsa en un debut que se nos queda corto. Hambre de más. 

J.J. IGLESIAS



Contacto:










P.D: Cualquier banda que esté interesada en aparecer en  esta sección puede ponerse en contacto con nosotros  : rockliquias@hotmail.com



Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en
                                                                                    
que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias

Patrizio Fariselli - Area Open Project (2020)

 Uno de los pianistas y compositores más sobresalientes de Italia, refresca la sequía ingrata de la calidad e innovación sonora. 



Patrizio Fariselli, ha defendido durante largos años su propia "Area", siendo fiel a su guía de conservagorio, el Maestro Sergio Cafaro, pianista y compositor quien estuvo bajo la dirección de Stravinskij, Hindemith y Boulez.

Ha transcurrido casi medio siglo, desde que Farinelli junto con Demetrio Stratos y Giulio Capiozzo fundasen Area, la banda más atractiva d inquietante de Italia en los años setenta. Tras la pérdida de Stratos y varios intentos de mantener el grupo vivo, continuó su carrera en solitario y colaborando en varios proyectos. Uno de ellos es Patrizio Fariselli Area Open Project con el que regresa al directo recuperando temas clásicos de Area y gratas sorpresas. 

Con este proyecto actuó el 25 de Mayo en el Kawasaki City Club ante un adoro de 1300 personas. La intención, no es otra más que la de prolongar el espíritu innovador de aquella gran banda de la que sólo participa el propio Fariselli. 



El proyecto lo integran otros músicos como la vocalista Claudia Tellini, magistral en su papel interpretando piezas de Demetrio Stratos en la tonalidad original. Cabeza reseñar la poderosa sección rítmica, histórica y consolidada con dos de los músicos de Jazz más respetados de Italia, hablamos del bajista Marco Micheli y el extraordinario baterista Walter Paoli.

Luis Arnaldo Álvarez








                Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en                                                                                      
que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias







Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...