Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2022

SAD CAFE - Facades (A&M, 1979)

Imagen
 La música puede ser un bálsamo sanador hasta en los momentos más bajos y deprimentes. Imagina la escena. 1982, Ceuta, un cuartel decrépito y mugriento. Secuestro legal trabajando gratis un año de tu vida. Se llamaba "mili". Todavía estamos esperando explicaciones los esclavizados. Aún así, la música me ofrecía un estado cercano a la felicidad. Sobre todo los sábados a las 16.00, que sintonizaba la BBC de Gibraltar y emitían conciertos en directo de intachable buen gusto. De allí había grabado cintas bootleg de Pink Floyd, Supertramp, Thin Lizzy... Y de repente un día, unos tales Sad Cafe. Ni idea. Me encantaron. Internet era ciencia ficción,  así que tardé bastante tiempo hasta encontrar información al respecto. Esos misterios encantadores que todavía engrandecian más el interés por según qué bandas. Formados en Manchester en 1976, provenían de dos bandas, como de costumbre, del ámbito progresivo: Gyro y Mandalaband. En una multiformación como septeto, el movimiento de miemb

STONE AXE - Stay of Execution (2022/Ripple)

Imagen
 Aparecieron en USA sobre el 2007, y la verdad es que me sorprendió su fidedigna filosofía 70s.  Cuando salió "Stone Axe I" (2011) llegué a pensar que era un artefacto proto-hard /metal de primigenios 70, rescatado de algún olvidado desván. Pero no. Era el juguete retro del guitarra-multiinstrumentista Tony Reed (Mos Generator). Que aliado a un cantante-as del micrófono,  Dru Brinkerhoff, crearon Stone Axe. El bajo y batería para el directo fueron Mike DuPont y Mykey Haslip, respectivamente. Mientras en estudio, Tony Reed se encarga de todo tipo de instrumento. Así llegó otro golpe de efecto como fue "Stone Axe II" (2012). Luego, el silencio. Han pasado 10 largos años desde entonces, y motivados por obligaciones contractuales con Ripple Music, lanzan ahora el póstumo "Stay of Execution". Temas inéditos y rarezas difíciles de localizar de otro modo, que fueron grabadas entre el 2008 y 2011.  "Fell on Deaf Ears" tiene más aspecto de aquellas vetera

STACIE COLLINS - Shinin’ Live (2013, Blue Rose Records)

Imagen
 ¿Qué pasaría si un vendaval yanqui, un tornado de fuerza 5, tocase tierra en una pequeña sala de conciertos de la británica Kendal? ¿Qué sucedería si con su bravura azotara las paredes del local, si con su desboque natural hiciese temblar hasta el último de sus ladrillos? Pues, ni más ni menos, que todo ello se grabaría y se editaría, tanto en formato de audio como en el de vídeo, en un artefacto al que se le escogería cual título Shinin’ Live.   Exacto, Stacie Collins, todo voz y armónica, es el vórtice, mientras que su banda ejerce la fuerza de los vientos, ayudando a que se materialice el tubo perfecto, la succión de la que nadie escapa. Esta artista asentada en Nashville, un talento con tantos ovarios que podría ser considerada la versión femenina –y con algunos centímetros de más– del Rose Tattoo Angry Anderson, posee la encomiable capacidad de dar espectáculo continuo mientras interpreta, una tras otra, las canciones que ya la están haciendo un nombre de culto en la escena. Esti

VELOCIDAD CRUCERO - La Fiesta de los Colores (2022/ VC)

Imagen
 Estamos acostumbrados ya a los magníficos video-covers de múltiple imagen que nos regala (ésta vez sí), el chileno Marcos Pérez de Arce. Versiones de grandes que él aborda con verdadero amor por el sinfonismo prog. Cuando se trata de nuevo material con su proyecto Velocidad Crucero, hace una perfecta mezcla de ése sinfonismo,  con una delicada electrónica. Siempre hay que estar atentos a sus entregas y "La Fiesta de los Colores" es la última. Como un bálsamo reparador,  entra con "El Ahogo de una Mariposa" (7'03), en un recitado de guitarras muy Genesis,  tanto Hackett como Phillips.  Sensibilidad sintetizada, ritmos que aceleran y fondo de cuerdas de absoluta fantasía. Marcos se encarga de todo tipo de instrumento, llevando siempre férreas riendas técnicas,  en cada uno de ellos. La parte final posee cierto aire floydiano que puede recordar a partes instrumentales de Pendragon en los 90.  Ése innegable amor por el blues espacial de Gilmour, queda reflejado en

ROCKLIQUIAS - Noveno Aniversario (2022)

Imagen
Efectivamente, cumplimos nueve años desde que comenzamos esta andadura por los caminos de los olvidados del rock. Mucho tiempo para una web de este tipo pero nosotros seguimos avanzando con la ilusión del primer día. Para celebrarlo estrenamos nueva imagen  de vuestra casa, Rockliquias. Un aspecto renovado más moderno mejorando la rapidez en la carga de sus páginas. Rockliquias no había cambiado desde su creación en 2003, era el momento de dar un paso hacia adelante y seguir avanzando. Como guiño a nuestra imagen anterior hemos conservado algún elemento. La versión en el móvil también ha cambiado notable. Os invitamos a conocerla e incluso incorporarla a vuestro escritorio siguiendo los siguientes pasos: Entra en tu navegador (Chrome) y teclea www.rockliquias.com En el margen superior derecha veras tres puntos,  Al pulsar se abre el menú desplegable. Seleccionar "Añadir a pantalla de inicio" Listo, ya tienes Rockliquias en tu escritorio. Seguimos con la nueva programación de

LOS ÍBEROS - Los Íberos (1969, Columbia)

Imagen
  Los CRAG, Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán, tienen grandes concomitancias con el proyecto de folk rock norteamericano Crosby, Stills, Nash & Young, empezando por tener cariz de supergrupo. En los inevitables Solera militaban Jose María Guzmán y Rodrigo García (ex Pekenikes); Juan Robles Cánovas, entre otros alardes, podía hablar de su paso por los art pop Módulos; Adolfo Rodríguez tampoco se queda atrás y desde 1968 hasta el 73 se aferró con tesón a un sueño que muchos no supieron entender, una agrupación que merecía el carácter de internacional aunque todos sus miembros fuesen españoles. Me refiero a Los Íberos.  La casa Columbia, en su facción nacional, los tomó creyendo inicialmente en sus posibilidades; ellos, además de una incuestionable ronda de sencillos para enmarcar, grabarían un LP homónimo en los estudios londinense de la casa Decca. En doce canciones amalgaman el sunshine pop californiano con estructuras allá Brian Wilson, gotitas de psicodelia para todos los público

Glass Hammer – Lex Rex (2002)

Imagen
 Existen muchas historias basadas en el transcurso de grandes guerras tratadas con cierto embrujo, fantasía y el trazado más adecuado para raptar a la princesa perfecta.  En el caso del álbum Lex Rex firmado por Glass Hammer, no atribuir íntegramente la obra Fred Schendel sería cometer un error imperdonable.  Muy a pesar de la torpe presencia de Steve Babb en su aportación en el bajo, teclados y voces, la obra le corresponde íntegramente a un Fred Schendel, quien se encargó de la grabación de la voz principal y coros, guitarras eléctricas y acústicas, órgano Hammond , piano, órgano de tubos , teclados, sintetizadores, Mellotron, mandolina, flauta dulce, batería Roland V Drum TD 10, ¡ejecutada de forma sobresaliente! y percusiones.  El dúo de Tennessee, se acompaño de las voces de  Susie Bogdanowicz y Walter Moore para la gestación de un trabajo de Prog Rock de fuerte carácter clásico, dotado de gran belleza melódica y de elaboradas armonías made Fred Schendel, destinado a ser hasta fec

RUSS BALLARD - The Fire Still Burns (EMI, 1985)

Imagen
 Con su eterno aspecto de beatnick años 50, Russ Ballard venía de una activa vida por grupos desde los 60. Habiendo sido miembro de Adam Faith's Roulettes entre otros. En la nueva década pasará a los psych / proggers / hard rock,  Argent. Hasta 1973, que los dejará para continuar en solitario. Buen cantante y guitarrista,  aunque nada para echar cohetes,  ciertamente. Su repercusión a nivel mundial será por dominar su mejor "instrumento", el bolígrafo. Porque si Russ Ballard es conocido en todo el cosmos, (fijo que tiene algún hit en algún planeta de la galaxia), es por sus cancionacas redondas. El boli Bic le ha dado más satisfacciones, (me lo supongo más que forrado), que todas las guitarras del mundo juntas. No me resisto a hacer una "pequeña" lista  de nombres que han usado sus canciones, y eso que me reprimo y tomo sólo a relacionados con nuestro rollo: Petra, Kiss, Three Dog Night, Hot Chocolate, Rainbow, Roger Daltrey, Santana, Ace Frehley, Peter Criss, B

FLYING ISLAND - Another Kind of Space (1976/ Vanguard)

Imagen
 La cantera prog americana 70s es inmensa. Pero si nos vamos por el flanco jazz rock o similar, ya se hace monstruosa. Aunque nadie se enterara. Y encontramos algo flojo o mediocre? Lo dudo. Aquí tenemos a los Flying Island de Connecticut. Con dos notables, si no sobresalientes trabajos nunca reconocidos. Un homónimo del 75 y el final del 76, "Another Kind of Space".  Bill Bacon (batería espectáculo), Thom Preli (bajo nervioso), Ray Smith (guitarra beckiano), Faith Fraioli (violín protagonista) y Jeff Bova  (teclista de las estrellas, trompeta y total compositor). No se le habrá pasado al avispado lector, que éste último  consiguió triunfar entre la élite mercenaria. Su primero ya era un cañonazo de destreza propulsada por la energía incontenible del jazz rock. "Heavy metal be-bop" donde los duelos violin-guitarra suelen ser encarnizados. Lo mismo para la parte rítmica y teclado - vientos (que no son excesivos). Sin embargo, también son profundamente rock. Más Dixie

AMERICAN AQUARIUM - Wolves (2015, Blue Rose Records)

Imagen
Wolves es un disco amargo, tan amargo como la realidad en la que vivimos. «Esta ciudad tiene su propia manera de succionarte dentro, masticándote hasta que te escupe fuera otra vez. No he rejuvenecido, cada día es una batalla por subir la colina», canta BJ Barham en la primera estrofa de “Family Problems”. Y es que el oyente se encuentra ante un disco que le pondrá los pies en la tierra.   Se acabó el sueño americano, si es que alguna vez existió. «Hay una clase de desesperación que cuelga pesada en el aire» nos advierte “Southern Sadness” como el que sabe que, aunque exista la tristeza desgarradora, no queda otra que apechugar y seguir viviendo. De hecho, American Aquarium nos recomiendan agarrarnos a aquello que nos hace feliz y no a sueños banales o inalcanzables; como en “Losing Side Of Twenty-Five”, donde Barham asegura estar más que satisfecho con una vida en la que tiene «un par de canciones, unos muchachos a los que poder llamar amigos y una hermosa chica como pareja».   No hab