Seguidores

SUSCRIPCIÓN A ROCKLIQUIAS

SI QUIERES RECIBIR LAS NOVEDADES DE ROCKLIQUIAS POR EMAIL. SUSCRIBETE :

Delivered by FeedBurner

Aviso Importante
Por problemas técnicos algunos vídeos no están operativos. Con la mayor brevedad serán repuestos. Gracias por vuestra paciencia



EXCUBUS - Memoires Incubussiennes (1974 - 2008 / PROGQUEBEC)

Esta semana visitamos Quebec por partida doble, con los electrónicos oscuros Dionne-Bregent, y hoy con otros que tampoco son la alegría de la fiesta, precisamente. Una de ésas bandas sin suerte en su momento, que sólo el tiempo ( o su actual trabajo) puede poner en su justo lugar.


Actualmente son conocidos como Excubus,  pero del 70 al 74 fueron Incubus. Grabando en 1974 cuatro temas en el famoso estudio Chateau d'Herouville en Francia. Donde Jethro Tull desecharia todo un álbum un año antes, (que saldrá como "Nightcap" en 1993). Un material éste de los todavía Incubus, que nunca se editó, injustamente. Hay que decir que antes de esto, ya se habían separado una vez a finales del 71, así que lo de esta banda era turbulento. Para la grabación referida eran Leo England (batería), Michel Phaneuf (teclados) y Marc Delage (guitarras, bajo, voz). Previamente habían sido un cuarteto, y volverán a serlo con Pierre Poulet (guitarras) a partir del 73, bajo otros nombres como Sad, Igor o Polygone.

En el 2008 se reúnen y rescatan el material grabado en Francia hacía 35 años. Además de regrabar ahora otros cuatro temas más procedentes de la antigua cosecha del grupo. El resultado será "Memoires Incubussiennes", ahora como Excubus, al existir registrada una famosa banda (a la que odio), de mismo nombre.


Las cuatro primeras composiciones pertenecen a la grabación del 74. "Bleatis" (4'20) me deja boquiabierto por su sonido adelantado a lo que harán en los 90 bandas escandinavas, en el renacer del progresivo. Esto suena a Anglagard y toda su cohorte con increíble fidelidad. Con ése omnipresente siniestrismo dominado por amenazador Hammond y Mellotron. Y secundado por implacable sección de ritmo, cómplice guitarra a los teclados, y cánticos casi religiosos o de secta (para el caso. ...). Ofreciendo ése envoltorio enigmático de prog en estado puro que lograra como fórmula,  obras maestras como "Hybris". 

Lo mismo se puede decir de "Abomination d'une Quarte de Triton" (3'52), con la eléctrica en más primer plano que antes, y el órgano dando miedito como es de rigor, bajo ritmos percusivos palmerianos. Puede que tuvieran a ELP en mente, pero el resultado obtenido no es ninguna clonación ni mucho menos. 


"Parade de L'Armee de Verre (Au Matin)" (5'31) posee una intro al órgano  de similar sonoridad al Emerson de The Nice.Hasta que entra todo el poder magnífico de la banda, en otro arrebato espectacular de estandarte, (Standarte! Ummm....) progresivo, con mellotronada y organada presidiendo la soberbia exposición instrumental. 

Cierra ésta vintage sesión  (que más parece de los 90), Teeth" (5'03), en otro formidable despliegue teclistico de dramáticas maneras. Una imaginaria banda sonora para una novela de Tolstoi, Dickens......O hasta Anne Rice! Música vampirica de elegante color rojo sangre y terciopelo negro, en la ópera de París, llena de tíos "repeinaos"  con glamour y colmillos.

La parte grabada en el 2008, (aunque supone material antiguo también), se inicia con "Apple Tree Paradise" (6'02), puede que los instrumentos hayan sido conservados y sean los mismos del siglo pasado, pero la grabación no me suena tan deliciosamente lúgubre. Y es que la tecnología le ha hecho un flaco favor al clásico prog sound, eso es evidente. Aquí también cantan por primera vez, incluyen vistoso bajo a la Squire y el órgano predomina bajo percusión de timbales y buenas pretensiones sinfo. La guitarra me recuerda a texturas parecidas a Kerry Livgren, pero se nota que esto es ya, Excubus. No los originales Incubus. "Tales of the Tree" (4'48) es otra "crónica vampirica" instrumental,  que tal vez (y sin que sirva de precedente), hubiera ganado enteros con una guitarra shreed a la Malmsteen o similares. Aunque no está nada mal, en la vieja linea de la banda.

El tema más extenso es "Pendergast" (8'52), que vuelve a situarse en la onda anglagardiana siniestra, gótica y de película de la Hammer. Mención especial para un bajista sobresaliente, que con pocas notas bien metidas destaca en sus fantásticas intervenciones. Descriptiva oscura de victoriano relato  a la Poe.  El final con "A Child's Funeral" (3'41) posee su drama emersoniano, con voz estilo Greg Lake e intachable tratamiento teclistico, tanto en solos, arreglos y melodías. La acústica agrega tristeza al elegiaco tema, y en su final espectacular,  resume las grandiosas virtudes que todavía posee hoy, Excubus. Los cuales volvieron al estudio en 2011 para grabar "Lagau che Tiere". Nunca es tarde para crear buena música. Y Excubus lo están demostrando en ésta segunda juventud.
J.J. IGLESIAS




 Temas
1) Blèatis - 4.23
2) Abomination D'une Quarte De Triton - 3.34
3) Parade De L'armèe De Verre (Au Matin) - 5.33
4) Teeth - 5.04
5) Apple Tree Paradise - 6.03
6) Tales Of The Tree - 4.52
7) Pendergast - 8.53
8) A Child's Funeral - 3.42








Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en
                                                                                      






que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias

RICK VITO - Soulshaker (2019)

El "slide" es una forma de tocar la guitarra en la que se utiliza un tubo de metal ,antiguamente era un cuello de botella, deslizándolo sobre las cuerdas para producir un sonido muy característico. Rick Vito utiliza esta técnica no como un recurso mas, en realidad, es su forma de tocar la guitarra. Para este genial guitarrista el "slide" es su vida.


Rick Vito nace el 13 de octubre de 1949 en Darby, Pensilvania. A los 10 años su madre lo lleva a su primer concierto de rock'n'roll en el Steer Per de Atlantic City. Desde ese mismo momento su vida cambia. En 1963 da su primer concierto junto a unos amigos en un baile local. Su amor por el blues va en aumento llegando a ver a los Fleetwood Mac en el Electric Factory de Filadelfia en 1968. En su etapa universitaria siguió tocando en diversas formaciones por el este de Pensilvania. Junto con su amigo y armonicista Rick Valenti se trasladan a New York donde graban un tema junto a James Cotton bajo la producción de Todd Rundgren. En 1971 se traslada a Los Angeles y realiza una gira con Delaney y Bonnie Bramlett. Aparece en el disco  "Something/Anything?" de Todd Rundgren, y colabora con gente como  LITTLE RICHARD, BOBBY WHITLOCK, JOHN PRINE y DOBIE GRAY, entre  otros. 


En 1974 recibe la invitación para unirse a la banda de John Mayall con el que graba: " New Year, New Band, New Company " (1975), "Notice To Appear" (1976)  y "A Banquet in Blues"(1976). Posteriormente entra a formar parte de Byrd Roger McGuinn, Thunderbyrd y Angek City Rhythm Band. Con estos últimos respalda a Albert Collins, Big Joe Turner y muchos más en el club Topanga Canyon Corral. En 1980 comienza a colaborar con Bonnie Ratt e incluso forma parte de su banda durante la gira del 82-83. En ese momento  Rick era un reputado músico de sesión para artistas como Rita Coolidge, Dolly Parton y por supuesto Bob Seger con el que graba el tema "Like a Rock". En el 86 forma parte de la banda de Seger en la gira "American Storm". 


En 1987 entra en Fleetwood Mac tras la salida de Lindsey Buckingham y en 1990 graban "Behind the Mask". Al año siguiente abandonaría la banda para iniciar su carrera en solitario viendo la luz su primer trabajo "Street Angel" en 1992. Por temas familiares su segundo trabajo se retrasó hasta 1997, "Pink and Black". Hasta la fecha de hoy ha editado siete trabajos más.  En 2007 junto a Mick Flletwood trabaja en dos nuevos proyectos Esand Rumors Band y Mick Fleetwood Blues Band editando "Blue again" (2008) y " Live At The Belly Up Tavern" (2016).


"Soulshaker" es el último trabajo de Rick Vito En esta ocasión le acompañan Charles "Mojo" Johnson y Rick Reed (batería), Charles Harrison (bajo) y Kevin McKendree y Mark Horwitz (teclados). Su música esta llena de buen "slide guitar" caminando por los senderos del rock y del blues. La grabación se inicia con "She's Just Too Fine" , blues con su toque característico. Sonidos exóticos llegan con "I've Got a Secret", me recuerda un poco a Chris Rea. "I Do Believe" casi casi rockabilly. "World on Fire", vuelve el blues con el omnipresente "slide". "Doggin 'Around" es un instrumental con aires hawaianos. "Dancin' Little Sister", ideal para mover el esqueleto. "The Ball and Chain" contiene ritmos a lo Bo Diddley. "I'm Going to Heaven", blues  con guitarra "slide" y palmas, no necesita nada mas. "Soul Shadows" es otro instrumental para disfrutar.  "Walking Shoes", no solo toca bien la guitarra, su voz es perfecta para este tipo de música. "Promise Land", "rural song blues" con aspectos religiosos. El disco se cierra con una versión instrumental del clásico de Sam Cooke, "A Change is Gonna Come". Como curiosidad podemos decir que la fabrica de guitarras Reverend a diseñado la Rick Vito Signature Soulshaker.
J.C.Miñana










Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en
                                                                                      





que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias

DIONNE - BREGENT - Et Le Troisieme Jour (1976 / CAPITOL)

Hoy nos acercamos a ése fecundo huerto en materias prog/electrónicas que fue la zona canadiense de Quebec, con un dúo brillante. Vincent Dionne  (percusionista) y Michel Georges Bregent  (teclados). Dos discos fueron todo su legado, siendo éste el primero de ellos. 


Un título muy apreciado en círculos coleccionistas, como uno de los mejores álbumes electrónicos hechos fuera de Alemania, en la década de los 70. Consta de dos lados muy distintos pero igual de magníficos,  aunque yo me quedo con el segundo. 

En la cara A, "Et Le Troisieme Jour" (20'25) viene dividida en tres partes. "L'Incarnation" (4'55) y su oleaje inicial, nos trae mística reverberacion secuencial, acompañada de extraños sonidos posiblemente percusivos. A éste respecto, Dionne toca el Madriphone, instrumento de percusión de su propia invención. 


En "Chant D'Espoir" (9'21) puede que sea lo que se oye al unísono  con toda la electrónica analógica desplegada, mellotron y la soprano invitada Pauline Vaillancourt. Líneas melódicas de moog recrean un ambiente parecido a los franceses Ose, con aquel celebrado "Adonia", comentado en ésta misma sección. Música muy descriptiva y casi sinfónica,  que igual debe al "Zeit" de Tangerine Dream, que a los Popol Vuh de "Affenstunde". E incluso a algún reposado momento cuasi espacial de los primeros Magma. La percusión es tan protagonista en ésta música como los teclados, creando sonoridades igual de especiales e introspectivas.

"Resurrection" (6'09) describe una especie de "Santa Compaña cósmica", de orgánico hipnotismo. Mellotron froesiano proyecta ambientes de misterio en una jungla percusiva de étnica relevancia y majestuosidad sinfónica. No puedo evitar recordar en ésta parte, alguno de los momentos más "planantes"  de nuestros Azahar.


Cambiamos de lado y de proyección astral. En la B, "L'Ereil Du Lien" (23'00) también se presenta subdividida en cinco partes. Pero la escucha relajada de antes, va a dar paso ahora a un avant electrónico  de arriesgados planteamientos. "Possession" / "Destination" (10'05) alberga un aura oscura y se diría que tratan de reflejar el mal en su más pura esencia. Cacofonicamente tétrico y cercano a un Peter Frohmader. De trágica y negra pretensión,  con enloquecidas campanas de catedral y un insano ambiente (que adoro). No es para ponerlo en la ingesta de uvas de Nochevieja,  a no ser que quieras agriar el año a alguien con una buena maldición de por medio.

"Choc" (0'25) y "Temple Du Silence" (1'26) son ejercicios atmosféricos de percusiones cuasi tibetanas de meditativa interior.... O un probable leve descanso mental para otra embestida tenebrosa como es ".....Des Cycles et des Passions (Jeur des Tensions / Convergence des Jeux/ Retour du Mythe" (6'41). Excéntricas percusiones y electrónica del momento, en perfecta simbiosis para crear un mal viaje al incauto hippie de aquellos días. Si pensaba utilizar el disco para transportarse a edenes sonoros y paradisiacos paisajes mentales.


Estos tíos gastan mala hostia para regalar, y la exteriorizan con sombríos pasajes del inframundo, y chunguez vitalicia con alevosía. Y eso les sale muy bien. El experimento de éstos "Mengeles electrónicos" es un éxito,  a la hora de perturbar y desquiciar mentes débiles. Los prefiero en ésta esquizo-forma. La final "Transcendance Du Lieu / Delivrance" (3'57) es como si te hubieras perdido dentro de la pirámide de Keops, y estuvieras rodeado de momias o nuevos concejales, (lo que viene a ser lo mismo), mientras se arrastran hacia ti pidiendote tu apoyo con la mano extendida. Aaaargh! Que ominosa visión lovecraftiana, propiciada por la delirante música de Dionne-Bregent. Un oscuro, en todos los sentidos, clásico perdido.
J.J. IGLESIAS



Temas
..Et Le Troisième Jour
01 Incarnation 
02 Chant d'espoir
03 Chant d'espoir
04 Résurrection 

L' Exil Du Jour
05 Possession/Destination 
06 Choc d'or 
07 Temple du silence 
08 Des cycles et des passions 
09 Transcendance du lieu/Délivrance





Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en








que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias

CRUSADERS - Live in Seattle 1973

Ante todo quiero decir que no soy un experto en jazz, simplemente un mero aficionado. La imagen que se tiene desde el exterior de este género es un tanto distorsionada. Mucha gente  piensa que es una música sin estructura y difícil de comprender. Todo un error. Lo que pasa que dentro del jazz hay muchos subgéneros y no se puede juzgar al todo por una pequeña parte. Es como si pusiéramos en un mismo saco a Metallica, Genesis y Zappa. Por todo ello pienso que este disco en directo  de The Crusaders puede ser una buena forma de iniciarse en este tipo de música.


Nos remontamos a 1960 año en el que  Wayne Henderson (trombón),  Wilton Felder (saxo),  Joe Sample (teclados), Herry Wilson (bajo) y el  Stix Hooper (batería) forma "The Jazz Crusaders" en Los Angeles. Su primera grabación llega al año siguiente para Pacific Jazz teniendo por título "Freedom Sound". Durante la década de los 60 grabaron más de una docena de discos. En los setenta acortan su nombre a "The Crusaders" e incorporaron como invitado al guitarrista Larry Carlton. Poco a poco los miembros fundadores fueron abandonando la banda. Wayne Henderson en 1975 . Stix Hooper en 1983. También su sonido fue cambiando notablemente y a pesar de su éxito en 1979 con "Street Life", a mediados de los ochenta se disolvieron. Posteriormente en los 90 volvieron a reunirse. A lo largo de su carrera la banda a trabajado con gente como B.B.King, Marvin Gaye, Steely Dan, Donald Fagen o Joni Mitchell.


La grabación nos traslada al concierto de The Crusaders en Seattle en 1973. Su música es un jazz muy fácil de escuchar con algún toque funk. El disco se inicia con "Put it where you want it", un riff de guitarra nos conduce a través del tema para adentrarnos en los solos de la sección de viento de Wayne Henderson (trombón) y  Wilton Felder (saxo). "Watts Happening" nos presenta la típica sección rítmica de jazz  con Stix Hooper (batería) y Ruppert Hughes (bajo) cubriendo en todo momento a Hernderson y Felder. En el tercer tema, "Message from the inner city", aparece la maestría del guitarrista Larry Carlton muy bien secundada por el piano eléctrico de Joe Sample. Con ciertos aires funk tenemos "Treat me like you treat youserlf" donde la protagonista vuelve a ser la sección de viento. El tema de los Beatles , "Eleanor Rigby", se adapta como un guante a la tesitura musical de la banda. El solo de batería llega en "Young Rabbits". "Don't Let It Get You Down"  y el tema de más de 14 minutos " So Far Away ", este último uno de mis favoritos, cierran la grabación. Sin duda una gran banda que te introducirá por los caminos del jazz sin apenas darte cuenta.
J.C.Miñana




Temas
1. Put It Where You Want It (6:07)
2. Watts Happening (6:32)
3. Message from the Inner City (10:54)
4. Treat Me Like You Treat Yourself (6:31)
5. Eleanor Rigby (7:53)
6. Young Rabbits (3:14)
7. Don't Let It Get You Down (4:20)
8. So Far Away (14:56)




Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en
                                                                                      







que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias

DERBY MOTORETA'S BURRITO KACHIMBA - Derby Motoreta's Burrito Kachimba (2019 / DMBK) (Rockliquias Bandas)

Trato perversamente y sin éxito,  de buscar fallos o errores históricos en ésa maravilla inesperada que es la serie "Brigada Costa del Sol". Esa suerte de Scorsese encuentra a José Antonio de la Loma, con buenos actores, excelentes decorados, exteriores creíbles y hasta un color de fotografía acorde con 1977. La música de la serie, que tiene un papel fundamental  en la misma, creo que ha sido un tirar de "library music" , ( archivos genéricos anónimos y gratuitos), que no está mal llevada. Pero con gran parte de la acción desarrollada en ésa "discoteca Camelot", podría haber sido gloriosa con "música clásica", (ustedes ya me entienden), y sin marcas blancas. También es bastante más caro. 


Ahí hubieran entrado como un guante con su "kinkidelia", - como ellos lo llaman -, los sevillanos Derby Motoreta's Burrito Kachimba. Sexteto formado el año pasado por Dandy Piranha (voz), Bacca y Gringo (guitarras), Boni  (bajo), Máscara  (teclados) y Papi Pachuli (batería). Sus mismos apodos podrían ser personajes de la serie. Procedentes de otras bandas de su área,  como Quentin Gas & Los Zingaros, Furia Trinidad, The Milkyway Express o Jambalaya Band. La cosa es que colgaron un par de temas en bandcamp el año pasado, y se revolucionó el mundo. Ahora sale al fin su debut discográfico,  y  sorprende su cohesión y madurez dentro de territorios psicodélicos en cruce con el clásico rock andaluz 70s, y algún que otro elemento más en su rico arsenal de propuestas. 



Entramos en materia con "KBMD" (1'42), que no es ninguna nueva droga (o sí ), sino sus iniciales al revés y la apertura habitual de sus conciertos. Una recia voz como la del negro bailongo de Boney M, pronunciando el nombre de la banda en plan Barry White, sobre teclados floydianos de Máscara  (que se llama así por obvias razones). Nos lleva a "The New Gizz" (4'40), base hard rock casi Purple y una estupenda voz de Dandy Piranha, (que a mí me recuerda visualmente a Roger Daltrey), cantando flamenco rock con oníricas letras a ritmo hard rock y un break a la Pink Floyd, que los convierte en los kinkis cósmicos del momento. 



No sé si lo suyo será "Juego de Tronos" o las pelis de Bruce Lee, pero ahora viene "Aliento de Dragon" (4'34) con más solidez progresiva,  de instrumentación impecable.  Psico-quejios con garra y pasión,  fuerza sureña en un tremendo tema para levantar audiencias masivas. "Somnium Igni (Part I)" (3'39) suena a Triana en una grabación viejuna de archivo, hasta que el sonido "vuelve a la actualidad", y comprobamos que, efectivamente,  es un serio homenaje a Jesús de la Rosa y los suyos. Preciosa pero corta. 



La segunda parte para el disco próximo. La "kinkidelia" vuelve con "El Salto del Gitano" (2'54), un poderoso tema que en el primero de Mezquita estaría clavado. Caña inteligente actualizada, que parece más unos Rush aflamencados, con gotitas de Ozric Tentacles. "Grecas" (4'28) puede decirlo todo por su título,  o no. Porque el "Gipsy Rock" de DMBK está muy lejos de ellas (o muy cerca), pero no deja de ser producto de su herencia. Y qué casualidad que mientras escribo esto, escucho una entrevista en Radio 3 con Jose Luis de Carlos, productor de aquel mítico disco de Las Grecas. Resulta que lo hizo sonar así, porque acababa de conocer a Jimi Hendrix en sus Electric Ladyland Studios de NY. Así que al final se cierra el círculo. 





"Samrkanda" (7'25) es otro tremendo tour de force de rock psicodelico andaluz con sus momentos proggy / hard bien desarrollados y resueltos, con suprema y pícara maestría. Uno de los mejores del lote, y no porque sea el más largo. Es que es cojonudo. Aunque ésta música se beneficia de amplios minutajes. Finalizamos con "La Piedra de Sharon" (5'12), otro magnético sinfonismo hard-psych que conecta con la primera trilogía de Medina Azahara, antes de pasarse al metal (mayormente). Desarrollando con imaginación sobre unas teclas "enmascaradas", guitarras en trance y espectacularidad rítmica.  Además de la necesaria voz de Dandy.




Un álbum que si hoy existiera Movieplay / Gong iría allí,  producido por Gonzalo Garciapelayo y portada de Máximo Moreno. La tradición de ésta música vuelve a brillar con ésta banda. Lástima no incluirlos en la serie de la "Buhita"....otra razón para verla. Mejor bajas el volumen y te pinchas a éstos maravillosos "chalaos"!!!
J.J. IGLESIAS




Contacto:




P.D: Cualquier banda que esté interesada en aparecer en  esta sección puede ponerse en contacto con nosotros  : rockliquias@hotmail.com

Imprescindible realizar una música con referencias al rock de los 70

Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en
                                                                                    
que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias

RUSSIAN PROGRESSIVE ROCK: Prólogo: Una Historia diferente. Avtograf

Antes de meterme a hablar de grupos, bandas y músicos rusos debo aclarar algo que me ha llevado años concebir y asumir y es la tardanza en el despertar de la música moderna rock o pop más allá del telón de acero. Ese mundo cerrado y desconocido para el resto de occidente durante más de 70 años de dictadura férrea comunista lo que sería el equivalente próximo a un fascismo radical instaurado en Europa vía Hitler, Mussolini o Franco. 


En Rusia el equivalente más cercano fue Hitler. Entre el Führer y el padrecito Stalin mataron todo lo que pudieron con entusiasmo y jolgorio y también el imperio japonés se sumó a la fiesta de la locura. Hitler fueron 12 años de terror en Europa pero en Rusia fueron muchas décadas de imperio del mal, de horrores inconcebibles y miedo pavoroso que incluso a día de hoy su política aun despierta sospechas y temores. En mi país y aunque esto sea una anomalía histórica todavía se venera por las más altas instituciones del estado la figura de Francisco Franco y Jose Antonio Primo de Rivera. Esto es una vergüenza que solo Europa reconoce, pero no nuestros gobiernos. Aquí no fue una democracia votada a partir de 1975 (tampoco lo habrían permitido) sino una obra de teatro y una continuidad autoritaria pactada y maquillada de libertades controladas al máximo. El clero hizo el resto para que la miseria mental nos adoctrinase desde niños y fuésemos fieles corderitos. Hoy en el siglo XXI y aunque parezca una distopía, tenemos a la derecha conservadora más retrógrada que pueda imaginarse y a una juventud iletrada producto del fracaso de la educación. El panorama es malo. Sin embargo, tanto la música como el arte han luchado siempre por sobreponerse a todas las restricciones impuestas por los autoritarismos. En los años sesenta las ingenuas bandas de rock “yeyé” adolescente que poblaban España fueron toleradas a regañadientes y ridiculizadas por llevar el pelo largo o ropa distinta, pero es que en la antigua unión soviética estaban totalmente prohibidas. Hacer música rock en Rusia era marginal, peligroso y algo realizado de forma clandestina. Se admitía el jazz y el pop cursilón porque no resultaban demasiado molestos para el concepto del realismo socialista. Pero para un pueblo que históricamente ha sufrido tanto como Rusia, no hay las suficientes barreras para parar sus inquietudes. El primer y único festival de rock en la URSS se realizó en el año 1980 en una especie de imagen aperturista cara a los juegos olímpicos de Moscú. Se quería dar una imagen renovada, pero aquello duró solo unos días e incluso llegó a formarse el llamado club de rock de Leningrado



Una de las bandas que actuaron en aquel festival fueron los moscovitas Avtograf. Se fundaron en 1979 a través del guitarrista y compositor Alexander Sitkovetsky, el bajista Leonid Goutkin, el teclista Leonid Makarevich y el batería Andrej Morgunov. Su estilo completamente personal y algo orientado a la fusión muestra un poderoso empleo de sintetizadores y guitarra eléctrica con una basa inevitablemente académica porque en Rusia hasta el más normal de los músicos estudia en el conservatorio. Avtograf tienen un estilo agradable, melódico y sumamente refinado. El gusto por la precisión técnica es algo que vamos a encontrar en la mayoría de las bandas. Es una banda generalmente instrumental con voces autóctonas ocasionales y un fuerte perfume eslavo. A las melodías cantadas en ruso hay que acostumbrarse como ocurre con los japoneses. No tienen la misma base cultural que el resto de Europa y siempre hay un trasfondo de melancolía y tristeza propio del espíritu eslavo. El fatalismo que proclama la cultura de Dovstoyesky, el sino del drama y del destino. Ya sé que a ojos de los occidentales se trata de un tópico probablemente superficial como los que piensan que en España cantamos todos flamenco y estamos bailando sevillanas a todas horas. No os podéis imaginar lo radicalmente diferentes que somos los españoles en cada territorio de nuestro país de norte a sur. Hay como veinte países diferentes en mi tierra os lo aseguro. Lo clásico y lo sinfónico se encuentra siempre en la música rusa da igual que lo llamemos rock. Os puedo asegurar qué si Rusia no hubiese estado bajo el yugo comunista y abierto a Europa, el rock progresivo sinfónico habría tenido sus mayores exponentes. Pero todo llegó demasiado tarde, con influencias peculiares, contaminaciones raras, músicas frikis y un retraso a la modernidad propio de los países democráticos donde el rock progresivo floreció. 

Yo soy un amante declarado de la música clásica rusa, de toda la clásica rusa sin excepción. Oí antes a Tchaikovsky a Borodin o a Rimsky Korsakov que al rock sinfónico. Yo me crie en la música clásica antes que en la moderna, quizás ya lo he comentado alguna vez. Lo normal es que en mi generación el amor a la música clásica se produjo tras la escucha de ELP. Yo conocía antes la consagración de Stravinsky que el Tarkus y eso me sirvió de mucho. Mi concepto de ser “sinfónico” viene de la clásica no del rock. Mi gusto por el rock viene a la inversa y no suele suceder. Para mí siguen siendo dos mundos diferentes y de un nivel distinto pero complementarios. Incluso Duke Ellington, Gershwin o Bernstein vinieron antes que King Crimson a mis oídos. Es la verdad. Esto viene al caso porque yo deseaba que Rusia fuese la quintaesencia del rock sinfónico por encima de los ingleses o los alemanes incluso de los italianos. La enorme cultura sonora del país de Pushkin o Tolstoi los habría hecho los reyes del sinfonismo progresivo pero no fue así. 



Este nuevo apartado en Rockliquias es casi una reivindicación a las primeras músicas que escuché en mi vida. Avtograf grabaron tres discos, el último en 1991 y curiosamente en inglés y abiertos al mercado internacional copado entonces por el AOR. La unión soviética cayó en 1989 con el muro de Berlin. Si lo miras fríamente es comprensible su apertura a músicas de occidente y se pueden perdonar los despistes en gente que no sabía lo que era la libertad. Libertad que todos sabemos, aunque vivamos en el mundo liberal de que eso no existe. Acaso es preciso vivir en un mundo cerrado y aislado para crear buenas músicas…? Terrible pregunta.
Alberto Torró









Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en
                                                                                      







que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias

THE FLOWER KINGS - Flower Power (1999)

Acabando el siglo XX la banda de Roine Stolt se “había venido arriba” de tal manera que repetiría la fórmula monstruosa de otro CD doble llenando casi al límite la capacidad de tiempo de un compacto. En los tiempos presentes con la revitalización del vinilo hablaríamos de un posible cuádruple LP. No ha sido realizado que yo sepa, pero menudo caramelo sería para los adictos vinílicos. 



Al final de la década de los 90´s toda la crítica prog del momento auparon a los altares a la banda sueca en términos que solo emplearían los romanos de la antigüedad hablando de sus dioses. Aquello fue tremendo y por un momento parecían eclipsar al resto de mortales mellotrónicos sinfonoides.  No esperaban semejante respuesta de los fans progresivos y evidentemente la vanidad sonora se hizo palpable en su cuarto trabajo “Flower Power” donde todo exceso fue poco. Recuerdo que hasta los más afines del grupo dijimos “se han pasado cuatro pueblos”. 

La primera brutalidad es la pieza “The Garden Of Dreams” y dura exactamente 59´57 minutos interminables. Una canción progresiva de una hora ya es rizar el rizo. Bueno esta subdividida en 18 departamentos ininterrumpidos, con mil y un vericuetos y la música como no, está tocada de maravilla, pero permitidme una opinión personal sobre esto: cuando un compositor quiere hacer una sinfonía o una super suite sinfónica de la muerte, lo primero que tiene que plantear es una disciplina de organización y un sentido compositivo. Si os digo la verdad este jardín de los sueños es más un jardín paranoico de productos vegetales de mil colores, sabores y formas. Si metes en una licuadora 40 bandas progresivas famosas, lo trituras todo bien y te sale un zumo concentrado es el resultado de este disco floripondio. Soportar una audición ininterrumpida de “Flower Power” es un ejercicio de fe y paciencia litúrgica que va más allá de lo sensato. Si le buscas un sentido a la composición solo encontrarás un puzzle tremendo, una falta de aire absoluta y un agotamiento sonoro que necesita al final cuidados paliativos. Eso sí, no hay tiempo para el aburrimiento pero sí para la esquizofrenia y pesadez sonora. Esta fórmula la desarrollarían a lo grande la super banda Transatlantic más con el fin de impresionar técnicamente al oyente que de perfilar una música prog con sentido. La desmesura no es buena. Puede apabullar al neófito sinfónico que acabe de descubrir las bondades y espectacularidad del estilo, pero no al veterano sinfónico curtido en mil batallas. Todo es tan grandioso como híbrido superficial y ese es el problema. Es curioso que acusaban de exceso a las antiguas bandas progresivas, pero ellos no hicieron nunca un corta - pega como producto de marqueting para impresionar. 

Las composiciones tenían un desarrollo, una melodía, un sentido y un orden independientemente de su complejidad y por supuesto eran originales. Pero la complejidad vacua y vacía no dice absolutamente nada. Como no dice nada el típico guitarrista ultra técnico que recorre el mástil a mil por hora en un derroche de notas. No quiero decir con esto que “Flower Power” no entusiasme en bastantes momentos porque la calidad técnica de los músicos está por encima de toda duda y desde luego vas a encontrar bonitas melodías y encantadores pasajes instrumentales con todas las influencias habidas y por haber desde lo más pastoral a lo más hard pasando por espectaculares teclados, ritmos complejos, ramalazos madre zappa, crimsonadas, yeses, génesis, hippilandias, space rock, fusión, vanguardias, marcianadas y pirotecnia circense. Todo bien agitado y metido en vena hasta el colapso. 


En el segundo disco hay más concreción, son temas separados con una estructura más definida y con más lógica en la composición. Encuentro algo más de dureza rock que en anteriores discos y también ecos psych. La música está algo sobrecargada y ya avecina los caminos que seguirá el prog moderno en el siguiente siglo. Los eventuales respiros del órgano y partes ambientales de Bodin restan la adrenalítica estela que va dejando la escucha de este disco. En definitiva, demasiada sobrecarga de ideas, demasiadas prisas por grabar y demasiado estrés. Terminas la audición de este doble álbum completamente agotado y aturdido. Mi sensación es como que intentan recuperar todos los años de sequía progresiva vomitándolo todo a la vez. Ante todo es preferible mucha calma. Podían haber desarrollado las ideas de este disco con más contención, analizando cada pasaje para darle un sentido y un equilibrio que lo necesita. Las prisas nunca son buenas o ese principio minimalista de menos es más. Es preferible una pared completamente blanca que abarrotada de cuadros y chismes colgados inservibles. Incluso muchas veces el silencio absoluto.
Alberto Torró









Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en
                                                                                      







que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias

TIME - Time (1975 / BUK)

Siempre me ha sorprendido el poco reconocimiento que Peter Banks tuvo en Yes. Es un caso similar a Anthony Phillps, pero éste ha sido siempre mucho más valorado en Genesis. Igual pasa con los dos álbumes primeros de Yes. Quizá eclipsados por lo que vino después,  pero en mi opinión,  tremendamente importantes. La impresión que me ha dado siempre "The Yes Album", es la de poseer el fuerte influjo de Banks, por encima de la labor de Steve Howe. Ésta pregunta pude hacérsela al propio Howe, que me aseguró que absolutamente todo en ése disco era obra suya, ciñéndonos lógicamente a su instrumento. Sin embargo, a día de hoy, ése álbum me sigue sonando a Peter Banks. Otra prueba de lo que digo es Flash. La banda que montó con posterioridad, (bien es cierto que junto a Tony Kaye), vuelve a sonar a "The Yes Album" como si éste disco fuera los cimientos de Flash.


Todo esto viene a cuento para un desconocido grupo descubierto no hace mucho por éste escriba, que me ha impactado de parecidas maneras. Los ingleses Time sólo grabaron éste homónimo debut, justo en mitad de la década de florecimiento progresivo. Tenía a dos miembros (hermanos?...) que provenían de los Spontaneous Combustion.  Power trío con dos discos del 72 para Harvest, y algún single producido por Greg Lake. Ellos eran Tristran Margetts (bajo, voz) y Gary Margetts (guitarras y voz). Jode Leigh (batería,  voz), Alex Johnson (guitarras , voz.....luego de Nightwing?) y Mike Udell (voz solista impresionante ) completaban la banda. No confundir con los Time pre-Steppenwolf, ni con los yugoslavos progresivos de mismo nombre.

"Shady Lady" (4'25) ya advierte ése parecido vocal entre Colín Carter (Flash), Dennis DeYoung  (Styx) y hasta algo a Jon Anderson, por parte de Udell. Las guitarras despiden magia en éste grupo, aquí hay "dos Peter Banks". Sus constantes devaneos, efectos y conversaciones,  hacen olvidar los teclados por completo. Increíble éste primer corte, con cambios dignos de Gentle Giant. A propósito,  un flotante vibráfono  nos trae "Turn Around" (6'50), en puro territorio Yes con unas corales (punto fuerte de Time), cercanas incluso a Queen. Pero esto es música afirmativa al 100 %. Ciertamente aquí hay una fuerte influencia de los Yes-Peter Banks / Flash y...."The Yes Album". De ahí mi introducción al artículo. Aunque no se acredita, en éste corte incluyen sintetizadores de preciosa factura, jugueteando con voces , guitarras, un poderoso bajo a la Squire y batería de técnica cuasi Bruford. Mucho nivel. De igual tesitura rítmica a la Gentle Giant viene ahora "Violence"; (3'20), otra preciosidad vocal de envoltorio yesmaniaco,  como otro outtake más de "The Yes Album". Su técnica es abrumadora, encantadora y llena de ese genuino primer prog que me alucina. Aún a día de hoy y por mucho que lo escuche. 

"Yesterday, Today, Tomorrow" (4'25) es más Yes, pero tirando del hilo, puedes emparejarlos con los primeros Starcastle o Styx. O ésa cosecha prog USA 70s de oscuridades con iguales influencias: Hands,  Yezda Urfa,  Pentwater, Mirthrandir, Surprise, Infinity, Pre, Atlantis Philarmonic o Netherworld, por decir unas pocas.

Vuelta al disco, , nos enfrentamos a la monstruosa "Dragonfly" (8'04), con todas las virtudes de Time desarrolladas al máximo,  con todo lo que se podía pedir en 1975 en éstas materias, que es mucho. Maravillosa incandescencia guitarrera,  ritmos de matemática científica apasionada y voces desde lo más profundo del alma. En las breves "Liar" (2'53) e "Hideout" (1'25) vuelvo a recordar al Queen de aquellos días,  el tono de Mike Udell no se aleja de Mercury o Dicken (Mr. Big).

Finalizando con "Steal Away" (5'05), recuperando sonoridades Yes / Styx con el prog británico y el pomp americano en perfecto balance. Pero al final, lo dicho. ESE sonido se me antoja muy Peter Banks. 


Así que aunque a priori no proceda, vaya mi homenaje a él porque estoy seguro que Time sí que lo tuvieron en consideración  a la hora de fabricar ésta huérfana, secreta,  y absoluta obra maestra. Ah, el sonido de los 70.....imbatible y sin discusión. Qué buen ejemplo en Time.....Tempus Fugit.
J.J. IGLESIAS 











Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en
                                                                                      





que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...