Seguidores

SUSCRIPCIÓN A ROCKLIQUIAS

SI QUIERES RECIBIR LAS NOVEDADES DE ROCKLIQUIAS POR EMAIL. SUSCRIBETE :

Delivered by FeedBurner

Aviso Importante
Por problemas técnicos algunos vídeos no están operativos. Con la mayor brevedad serán repuestos. Gracias por vuestra paciencia



LITTLE TRAGEDIES - Paris Symphony (1997-2009)

Este es un trabajo curioso que a tenor de haber conseguido ya cierta reputación y un buen número de seguidores su líder Gennady decide reeditar en 2009. 


En realidad se trata de una grabación de los inicios del grupo y cuando eran un trío a lo ELP, Trace o Triumvirat en toda regla: Ilyin, Babynin y Skripkin. Naturalmente teclado bajo y batería realizando ese neoclasicismo rock que hizo famoso al trio británico: órgano de tubo, hammond, moog, piano y con buena base rítmica. Lástima el sonido. 

No esperéis la claridad que merece esta música ya que por lo que oigo es una grabación demo y es realmente una pena. Con todo, los fanáticos de las velocidades emersonianas tienen aquí un caramelo apetecible y la música por supuesto es lo sumamente compleja y atractiva como para intentar sacarle pegas. 

La sociedad cultural rusa ya en los tiempos zaristas estaba muy influenciada por el refinamiento francés. De hecho, muchos de sus compositores al comienzo de la era soviética se exiliaron a Francia. Hay que recordar que el Imperio ruso al comienzo de la primera gran guerra se alió con Francia e Inglaterra en contra de Alemania y el Imperio Austro-Húngaro, por afinidades tanto socio-políticas como culturales. Ese “afrancesamiento” siempre ha tenido un hueco en la cultura, la música y el arte ruso más occidentalizado y supongo que el maestro Gennady Ilyin quería de alguna forma mostrar ese homenaje con esta especie de sinfonía parisina y todos sus lugares emblemáticos como muestran los títulos de las piezas contenidas en esta grabación. De todas formas, para poder apreciar en condiciones óptimas esta vertiente del estilo progresivo es preciso tener algo de experiencia en la escucha de música clásica. En realidad todo lo que esté catalogado como rock sinfónico parte de tener la misma experiencia. No hay duda de que toda animadversión hacia este estilo viene del odio hacia lo clásico. Es un círculo vicioso. Es muy raro que alguien se aficione a escuchar y a valorar la música en edades tardías. Si de niño no te ha picado la curiosidad y en la adolescencia no has empezado a comprarte o a escuchar música de adulto es una tarea imposible. Yo al menos no conozco ningún caso de melomanía que ya no haya empezado de muy joven. Con la música ocurre como con cualquier otra actividad, si no hay vocación es imposible. También es cierto que es una adicción y en algunos casos una patología mental. Todo exceso en lo que sea es una patología. Todo arte puede convertirse en una forma de alcoholismo al igual que un adicto al trabajo o a cualquier otra forma de esclavitud por maravillosa que nos parezca. 

“Esclavos de la música” resulta paradójico porque los placeres hacen sufrir y de que manera. La hoy desgraciada “Notre Dame de Paris” abre el programa con órgano eclesiástico y carreras de teclado a toda pastilla. En “Montmartre” tal solemnidad se desarrolla de igual forma. Aquí se parecen un poco más a los Nice o a Ekseption. El sonido es algo tosco y evidentemente eso va en detrimento de la apreciación técnica y la satisfacción mientras lo degustas. Las salvajadas chirriantes con el moog incluso a alguno le pondrán de los nervios. En el sonido inicial tintineante del “hotel de los inválidos” cambia un poco el asunto con su movimiento orquestal en “staccato” (notas cortantes). “Napoleón” funciona con las mismas premisas de música enloquecida que se apresura y empuja como intentando buscar una salida en medio de una turba o una multitud. Nada de rock. Olvídate. Es mucho más fácil encuadrar esto en los movimientos contemporáneos o modernistas clásicos del siglo XX. Hay formas más sombrías y épico- amenazadoras como “El Arco del Triunfo”. ELP llevado más lejos y más extremo que los originales. Las formas más relajadas o líricas son breves apuntes como “Moonlight People”. Es el primer trabajo de Little Tragedies y por entonces eran completamente instrumentales.
Alberto Torró

 





Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en
                                                                                      







que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias

OBLIVION SUN - The High Places (2013)

Con una bonita y atrayente portada nos llega la segunda entrega de esta franquicia de los antiguos Happy The Man. El anterior sinceramente no era un trabajo deslumbrante y este tampoco lo va a ser, pero al menos lo considero quizás algo mejor que el anterior.


Me recuerdan aquí un poco a la banda de Bruford época Holdsworth guardando distancias claro. No son tan Jazz-rock como los británicos ni tampoco tan brillantes y originales, pero poseen cierto encaje instrumental como para acompañarlos en la escucha. Whitaker es un guitarrista de buena escuela y con un peculiar sonido que yo encuentro algo oscuro y distorsionado para mí gusto, pero aceptable.


 “La marcha de los hombres champiñones” tiene algo de melodía familiar, la secuencia de notas y acordes son características de otros grupos similares. “Everything” es una pequeña balada acústica y poco más. Luego tenemos la marciana “Dead Sea Squirrels” con su riff algo hard y abrasiva guitarra aunque no terminan de despegar y se me hace algo mórbida y monótona. Lo mejor evidentemente son los 22 mtos en seis partes que dan título al disco. “Los lugares altos” tienen un poco de todo. Cierta animación a veces, voz lírica y tranquilona y momentos pianísticos de Frank Wyatt que son prácticamente lo mejor entre ciertas estructuras que recuerdan algo a su pasado. Cuando a veces Stan Whitaker mete el wah wah la cosa gana mucho al igual que ciertos pasajes de rítmica fluida, aunque el sonido en general me resulta algo más opaco en comparación con sus viejas composiciones. Los diferentes movimientos son más bien calmados y pocas veces animan la marcha que es donde vuelve a aparecer la solista de Stan y los acordes pianístico de Wyatt. La sección de ritmo cumple con el cometido que le han asignado, pero en un plano de acompañamiento algo previsible. Baterías indisciplinados que les guste “dar la nota” abstenerse. En general todo es agradable y como digo más bien tranquilo, pero con esa sensación de que “algo falta”. Demasiado discreto. Nada de riesgo o sorpresa. Dentro del límite de lo que puede resultar aburrido. 


Es un álbum corto de 40 mtos. Probablemente cuestión preferible si no tenían una propuesta con más gancho y brillantez y por supuesto no son para oídos exigentes. Cumplen y nada más.
Alberto Torró


     








Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en
                                                                                      







que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias

WYTCH HAZEL - II:Sojourn (2018 / Bad Omen)

En una reciente entrevista con Jacob Holm-Lupo (White Willow y más allá. ..), mencionaba y recomendaba a ésta banda de Lancaster, UK , que ya van por su segundo disco. Y como éste músico tiene un amplio criterio musical, merece todos mis respetos. Así que me dispuse a investigar al respecto. 



Formados en 2011, Wytch Hazel se estrenan rápidamente con un single autofinanciado, "Surrender", a la vieja usanza. En 2016 llega el magnífico  "Prelude",  un muy buen comienzo, y en 2018, "II-Sojourn". Imagino que por ésa medía,  éste año toca nuevo material. Son un cuarteto formado por el frontman Colín Hendra  (voz, guitarra), Alex Haslam (guitarra), Matt Catley (bajo) y Jack Spencer (batería). Entre los cuatro se marcan un brebaje musical muy bien situado entre los Thin Lizzy de finales 70, y lo que comenzaba por ésas mismas fechas, la NWOBHM en su facción más melódica y proggy.

Así se presenta "The Devil Is Here", que con Lynott sería destacado repertorio lizzyano instantáneo. Me dirán que para eso ya están Black Star Riders y tienen razón. Pero resulta que a éstos Wytch Hazel me los creo más.  Son jóvenes,  lo hacen desde la admiración y el anonimato, tienen un estilo mucho más original, y no les ampara ningún sello opulento,  precisamente. 



En "Save My Life" aúnan a la referida influencia un cierto aire rural que me recuerda a los clásicos Wishbone Ash con sus crucigramas guitarreros. Finos y bien centrados. Todavía profundizan más en armonías hard - folk para "Still We Fight". Entre el lado más hard de Horslips y cualquier oscuridad británica de comienzos 80......Iron Maiden? Sí,  en esos días todavía lo eran! Los finos punteos son pura cruceta de la abuela Gorham / Robertson, porque la sombra Lizzy es alargada. Precioso tema, por cierto. 

Y que "Wait on the Wind" parece su continuador lógico nadie lo duda. Respira ése aire ocultista - rural tan british 70s que inspiró desde a Black Sabbath a Home,  Stray,  Wishbone Ash,  Dark,  Black Widow o T2.  Muy probable que se hayan empapado de alguna vetusta colección vinilica de padres o hermanos mayores. Bien aprovechada. "See my Demons" no me cuesta esfuerzo escucharla en voz de Dio, porque ahora es el primer Rainbow el invocado, y eso nos lleva a completar todo lo descrito. Hasta la combinación acusticas-sólo eléctrico es del todo acertada. Realmente, éste es el modo en que se hacían antes las cosas. Con corazón y alma. Y éstos tipos consiguen emocionarme.

Para la segunda parte, "Borrow Hill" crea atmósferas bucolicas forestales dignas de "Songs from the Wood" o "Heavy Horses".....como unos nuevos Ashbury. Aquí hay órgano de fondo, lo que es un acercamiento folk prog que se veía venir desde el comienzo. Otra maravilla donde el sentimiento se come todo lo demás. Me alegro. Ahora ya no se cortan un pelo, y en la intro de "Chorale" insertan un órgano catedralicio digno de Pär Lindh. Acto seguido explotan como unos adolescentes Stratton / Murray y una sección rítmica intachable. Breve instrumental que nos lleva a "Slaves To Righteousness" con convicción en un estilo más que conformado y definido : la melodía como arma imprescindible en su potencia hard-folk-rock.



"Victory" nos vuelve a situar sobre "Chinatown" o "Black Rose" (las "jigas eléctricas" son constantes), y esto se me antoja absolutamente glorioso y al margen del actual mundo mainstream conocido. Terminamos el álbum  (duración clásica de 45 mts), con la acústica "Angel Take Me" en una onda Purple-Coverdale era y "Soldier of Fortune", concretamente. Bella voz de Colín Hendra arropada por sutiles teclados de fondo y mucha emoción expresada. Cuando te digan que "ya no se hace música como la de antes", pasales a Wytch Hazel por el morro.
Sublimes.
J.J. IGLESIAS


Temas
1.  The Devil Is Here
2.  Save My Life
3.  Still We Fight
4.  Wait On The Wind
5.  See My Demons
6.  Barrow Hill
7.  Chorale
8.  Slaves To Righteousness
9.  Victory
10. Angel Take Me






Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en
                                                                                      







que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias

THE AYNSLEY DUNBAR RETALIATION. El sueño de un chico de Liverpool.

Liverpool. Punto de partida de unos irreverentes The Beatles. Uno de los núcleos musicales fundamentales para muchos acólitos a la British Invasion. Allí, y al igual que aquellos primeros Quarry Men, creció Aynsley Dunbar. El hoy reconocido grande de las baquetas y uno de los mercenarios a la batería más reputados, que ha tocado con una interminable lista de figurones que va desde Frank Zappa o Pat Travers hasta Journey, se formó con una inquebrantable pasión por el blues. Joe Morello, baterista del jazzman Dave Brubeck, o Buddy Rich, el geniecillo del up tempo swing, serían espejo en el que fijar sus miras.



Debido a las modas del momento, sus primeras apuestas semiprofesionales se movieron alrededor del beat imperante. La Freddie Star's Band o The Flamingos ofrecían un espacio para Dunbar aunque sin aportar la chispa de lo trascendente. The Mojos y una audición para Alexis Korner serían el fogonazo que daría vida en cierto sentido a The Aynsley Dunbar Retaliation. Los primeros le ofrecieron la oportunidad a Aynsley de poder mezclar en las creaciones a interpretar movimientos de la cultura negra como el r&b o el blues, mientras que gracias a la cita con Korner entró en contacto con el irrepetible John Mayall. El rey de la armónica enseguida quedó prendado por las artes instrumentales del baterista y le ofreció cerrar su base rítmica junto a John McVie (posteriormente fundaría Fleetwood Mac con Mick Fleetwood y el prestigioso guitarrista Peter Green). Dunbar había saltado definitivamente a la primera división.


En aquellos días, y tras el éxito junto a Mayall, el percusionista llegó a tocar todos los palillos: audición para The Jimi Hendrix Experience (banda a la que no llegó a pertenecer por problemas con unas libras arriba o abajo en el contrato), colaboraciones con el arrojado Jeff Beck, etcétera... Estando aún con Beck, Aynsley se reúne para una sesión de grabación en abril de 1967 con Peter Green, Jack Bruce (Cream) y Rod Stewart. De aquel hermanamiento de armas saldría el sencillo "Stone Crazy", canción producida por Mike Vernon. Este buen conocedor de las mesas de mezclas se encargaría de acompañar al baterista en su primer single como The Aynsley Dunbar Retaliation. El tema se titularía "Warning" y con el paso de los años les dio más de una sorpresa (Black Sabbath terminaría grabando esta composición).



Cuando en agosto de ese mismo año llegó el Seventh National Jazz And Blues Festival de Windsor, Dunbar decidió apearse de la jaca prestada por Beck y centrarse en sus Retaliation. En el nombrado festival haría doblete tras los parches con ambos proyectos, despidiéndose de uno y dando la bienvenida al segundo. El bajista Alex Dmochowski, el vocal Victor Brox y el guitarrista John Morshead completaron el cuadrilátero con el que ponerse a trabajar en serio. En 1968 se terminaría publicando tras un hercúleo esfuerzo de la agrupación una presentación como álbum homónimo. Su labor musical fue recompensada con inmejorables críticas, algo que unido ya a la fama de calidad de Dunbar les convirtió en “la banda que había que ver de una u otra manera”. Desde Hendrix hasta Steve Howe, pasando por Dave Gilmour o Alvin Lee, todos se acercaban a sus conciertos y terminaban subiendo como invitados para improvisarse algo con el cuarteto.


Temas
01 - Watch 'N' Chain 00:00
02 - My Whiskey Head Woman 02:33  
03 - Trouble No More 06:56 
04 - Double Lovin' 09:58 
05 - See See Baby 13:40
06 - Roamin' and Ramblin' 15:59
07 - Sage of Sidney Street 18:58
08 - Memory of Pain 23:54
09 - Mutiny 29:59

Liberty era el sello bajo el que editaban y la discográfica apostó fuerte por sus muchachos. Aun así, y aunque ya eran un referente en la escena de blues blanco, los mandamases de su casa de discos erraron al apoyar un sencillo que realmente no les representaba. "Watch 'N Chain" suponía para los de Dunbar lo que el "For Your Love" para The Yardbirds, una baza comercial con la que abrir el elepé para posteriormente pasar a asuntos más serios; así que dicha tonada no contenía el espíritu de los futuros Retaliation (aunque estuviese compuesta por los cuatro miembros del combo). Pero esto no hundió el barco, todo gracias al trabajo que traían de largo por los diversos clubes británicos. Por ello cuando aún se estaba disfrutando de la miel de su versión al clásico de Percy Mayfield "Memory Of Pain", al igual que se escuchaban los ecos de aquella crítica del New Musical Express diciendo de ellos que eran la apuesta más atractiva dentro de la escena blues, Retaliation no se reprimen y asaltan la industria con su segundo Doctor Dunbar’s Prescription (1969).


Temas
01 - Change Your Low Down Ways 00:00
02 - The Fugitive 02:22
03 - Till' Your Lovin' Makes Me Blue 06:58
04 - Now That I've Lost You 11:54
05 - I Tried 15:25
06 - Call My Woman 18:18
07 - The Devil Drives 21:27
08 - Low Gear Man 24:14
09 - Tuesday's Blues 27:12
10 - Mean Old World 30:50

Las prisas nunca son buenas y pueden terminar por quemar aquello que en un primer momento parecía una auténtica mina de oro. Y esos empujones en fechas se los impone su sello para Estados Unidos Blue Thumb Records. Asegurando que se han empezado a abrir camino en las tierras de los yanquis con Doctor Dunbar’s Prescription, la discográfica en Norteamérica pide otro álbum con novedades antes de que termine el año. Así nacería aún en el 69 su To Mum From Aynsley And The Boys, un disco producido por el mismísimo John Mayall y en cuya portada aparecían los miembros de Retaliation vestidos como auténticos teddy boys (posiblemente como guiño a su nuevo público). En este punto el cuarteto había ampliado sus filas hasta terminar en un conjunto de cinco hombres con la unión del teclista Tommy Eyre.
  


Todo parecía maravilloso, perfecto para una banda nacida para durar, aunque la verdad es que las presiones estaban acabando con ellos. Aynsley se sentía agotado de los tira y afloja, mientras que Bryan Morrison, cabeza visible de Blue Thumb Records, continuaba con su juego sucio. En esta ocasión apremió a Victor para que se pusiese en marcha por el logro de pergeñar un posible cuarto álbum de estudio. Remains To Be Heard, ya metidos en 1970, resultó ser el larga duración póstumo.


Temas
01.Invitation to a Lady 
02.Blood on Your Wheels 
03.Downhearted
04.Whistlin' Blues 
05.Keep Your Hands Out 
06.Sleepy Town Sister 
07.Fortune City 
08.Put Some Love on You 
09.Bloody Souvenir 
10.Toga

Cuando el vinilo toca la calle el conjunto ya estaba más que fragmentado y había comenzado su huida por los más diferentes caminos. De hecho, y como muestra reveladora, Dunbar, padre del invento, únicamente aparece en cuatro cortes del trabajo, mientras que Victor se hace acompañar a las voces por Annette Brox en seis temas. Otra de las grandes pérdidas dentro de esa invasión blues que nació en los 60 en el Reino Unido y que ansiaba por emular a los grandes mastodontes de la América negra.
por Sergio Guillén






Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en
                                                                                      







que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias

HANS WURMAN - The Moog Strikes Bach.... (1969 / RCA)

Cuando en 1968, el todavía Walter Carlos creó su extraordinario "Switched - On Bach" sobre un rudimentario Moog 55, no era consciente de que estaba abriendo las puertas de la naciente electrónica al mainstream. Toda una avalancha de álbumes con los hits del momento interpretados por el pesado armatoste se pusieron en marcha. Algunos con mayor fortuna que otros. Se le llamó posteriormente moogexploitation. 



Pocos saben que el fenómeno alcanzó al propio Walter Carlos, con su impersonator alemán Hans Wurman. Éste músico,  del que poco se sabe, presumiblemente venía de formación académica clásica. Puesto que había nacido en Viena en 1922, (sí,  dentro de 2 años cumpliría 100!), y murió en Illinois en 2001. RCA ve la jugada millonaria del "Switched" y lo encierra en los RCA Studios con el productor John Pfeiffer y un Modular Moog Synthesizer. Carísimo instrumento no al alcance de todos los mortales. En 1969 saldrá la versión alemana del album de Walter Carlos, titulado "The Moog Strikes Bach..." con las mismas pretensiones,  pero sin el mismo éxito de ventas. Imagino que la saturación de éste tipo de grabaciones afectó en la atención del público. 

Abría el mismo Chopin con "Black Key Etude Op10 #5" y en el instante comprobamos que Wurman es un diestro domador de éstas fieras electrónicas llenas de cables y generadores de tono. Desde luego no se muestra como sus coetáneos,  en un mero creador de agradables zumbidos para ascensor.

Exquisita la "Turkish March (Rondo from Sonata in A, K331)" de Mozart. El proto-sintetista se permite licencias para adecuar el "futurista" sonido, con la audiencia a la que va destinado. De todos modos resulta un triunfo artístico para 1969. Además de una pieza condenadamente efectiva y comercial. Sucediendole tenemos a Rachmaninoff con su "Vocalise Op 34 #14" y su dramática melodía dickensiana. Que podría pasar por partitura salida de la mente de Robert John Godfrey perfectamente. Extraordinario. Prokofieff y su "Prelude Op 12 #7" también resulta gratificante pasado por el filtro electrónico con el buen criterio de Wurman. Classic-techno analógico en todo su esplendor y virtuosismo, que lo hay y mucho. El propio Wurman pone su nombre junto al de los maestros con un par, y rediseña "Thirteen Variations on a Theme of Paganini". Resultando uno de los momentos más brillantes por lo innovador y libre de la ejecución y reconstrucción melódica. Suena por momentos a outtake emersoniano. Que el disco no tuviera repercusión me sorprende menos que no haya tenido una mayor difusión entre los aficionados al prog rock. Porque "The Moog Strikes Bach..." lo es, y mucho.



Para la segunda cara sólo contamos con dos piezas de mucho peso específico. "Tocatta and Fugue in D Minor" de Bach, (única composición de un autor que se nombra en el título del álbum! ). Y Mozart, que repite con su "Eine Kleine Nachmusik (Serenade in G, K525)" . La primera resulta una gozada sympho-proggy al más alto nivel Wakeman. Uno recuerda con particular familiaridad el "The Six Wives of Henry VIII" y se asombra de que lo esté comparando, con una obra de Bach. El tiempo dirá si me equivoco.....aunque pasa y me va dando cada vez más la razón. Aquí la adaptación electrónica  es fascinante y respetuosa, aunque llena de "ruiditos infecciosos" de los que tanto gustamos los lectores de ésta sección. Los "fat sounds" son perfectos para simbolizar la majestuosidad orquestal, llevada a 1969. Hoy es un género en sí mismo. La segunda, otro "hit de los 40 classics", se deja querer en manos de Wurman y el invento demoníaco de Bob Moog. Mozart pasado por el tótem - sinte suena a una especie de Yellow Magic Orchestra de 1700. Como paisano de Wurman, éste se esmera en una adaptación sobresaliente.  Conformando un disco criminalmente ignorado y tan interesante como la saga de Walter Carlos. El propio Hans Wurman tiene la suya propia, con "Chopin a la Moog" (1970), "Electric Nutcracker" (1975) o "Comic Carmen" (1976). De investigación obligada.
J.J. IGLESIAS



Temas
A1 Chopin - "Black Key" Etude, Op. 10, No. 5 00:00
A2 Mozart - Turkish March (Rondo From Sonata In A, K. 331) 01:39
A3 Rachmaninoff - Vocalise, Op. 34, No. 14 05:08
A4 Prokofieff - Prelude, Op. 12, No. 7  11:35
A5 Wurman - Thirteen Variations On A Theme Of Paganini 13:34
B1 Bach - Toccata And Fugue In D Minor 23:47
B2 Mozart - Eine Kleine Nachtmusik (Serenade In G, K. 525)
   a. Allegro 31.18
   b. Romanze: Andante 36:50
   c. Menuetto: Allegretto 42:33
   d. Rhondo: Allegro 45:03





Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en








que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias

PLUM NELLY ‎– Deceptive Lines (1971)

Plum Nelly procedian de Nueva York comenzado su carrera musical a principios de los 70. Su formación inicial estaba compuesta por  Peter Harris (bajo, voz),  Christopher Lloyd (batería),  Ric Prince (voz, teclados),  Steve Ress (guitarra, voz) y  John Earl Walker (guitarra).


Sus primeras actuaciones en los clubs de la gran manzana las dieron bajo el nombre de "Creedmore State" hasta que los dueños  (Arnie y Nicky Ungano) de dichos clubs les sugerieron cambiarlo por Plum Nelly. También les ayudaron a obtener un contrato discográfico con Capital Records. En noviembre de 1970 entran en el estudio para grabar "Deceptive Lines". Duante la primera parte de los setenta estuvieron realizando giras por Estados Unidos apoyando a bandas como  Bo Diddley, BB King, Buddy Guy, The Kinks, Savoy Brown, John Mayall, Fleetwood Mac, Rod Stewart y The Faces, Joe Cocker, Dr. John, Muddy Waters , Terry Reid y destacando la actuación en el Carnegie Hall con The James Gang. En 1974 se trasladan a Los Angeles siendo Peter Harris sustituido por Bob Feit que estaría unos meses hasta la entrada de John Murphy. Este último abandonaría la banda a finales del 75 con la entrada de Rick Rheinish. El grupo se disolvería en 1976 y posteriormente John Earl Walker formaría The John Earl Walker Band.


"Deceptive Lines" es el único legado que nos dejó la banda neoyorkina Plum Nelly. Grabado en los Capitol East Studios nos ofrecen seis composiciones de un hard rock de principios de la década de los setenta con algún tinte progresivo. El disco se inicia con "Deception" teniendo como invitado a Jeremy Steig (flauta). Un tema mezcla entre Led Zeppelin, por el tratamiento vocal, y los primeros Crimson, por la bucólica flauta. "Carry On", puro hard rock con un gran tratamiento guitarrero y diversos cambios de ritmo. "The Demon" nos muestra un riff a lo FREE que se entremezcla con la flauta de Steig. Gran solo final a cargo de John Earl Walker.   "Lonely Man´s Cry", balada que cuenta con la participación de The Sweet Inspirations, grupo vocal  que actuaron como respaldo para músicos como  Elvis Presley (desde 1968 hasta su muerte en 1977), Aretha Franklin , Wilson Pickett , Herbie Mann , Nina Simone , Solomon Burke y Chuck Jackson . "Sail Away" vuelve a los riffs hard rockeros con numerosos cambios rítmicos. El disco lo cierra "Never Done", el tema más comercial de la grabación. Buenos sonidos, buenas vibraciones.
J.C.Miñana










Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en
                                                                                      





que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias

DIRTY ARMY - Living in Death (2019) (Rockliquias Bandas)

Hace ya casi un año que Dirty Army publicaron su segundo disco, "Living in Death", cargado de stoner rock alternativo (según sus propias palabras). Os invitamos a descrubirlo en la entrevista que les hicimos




Rockliquias.- ¿Por qué DIRTY ARMY? 

Pues el nombre de Dirty Army llegó un poco por casualidad, la palabra Dirty la teníamos muy clara, nos gusta el sonido sucio y otras cosas sucias también jajaja, pero nos faltaba algo más...Un poco inspirados por el Equipo A, decidimos crear una armada, que se ocupa un poco de criticar a la sociedad actual. Y así Dirty Army salió a la luz creando consigo las historias que contamos en nuestras canciones y en el Artwork de nuestros discos, realizados por el genio Juan Soler  [Kantz] [The Braves Church]

Rockliquias.- ¿Quiénes son DIRTY ARMY? 

Dirty Army somos: 

Jesús Gómez, esteponero multinstrumentista, ha trabajado en multitud de proyectos musicales, cantante y bajista en Oh Trikelians! Técnico de sonido, se especializó en Inglaterra donde realizó cursos específicos para trabajar en Estudio, entra en Dirty Army sustituyendo a Dani Vivar  hace unos dos años, justo en pleno proceso de composición de nuestro segundo trabajo ¨Living in Death¨. Jesús aporta una creatividad abrumadora en todos los instrumentos y una calidad de grabación y mezcla absolutamente geniales, nuestro segundo trabajo da prueba de ello, grabado y mezclado en su estudio ¨Green Cross Studio¨ en Málaga centro.

Jeff Mallow, guitarrista estadounidense nacido en Indiana, cogió la guitarra por primera vez con 16 años y quedó enganchado de inmediato. Realizó los estudios de Tecnología de Ingeniería Musical en  Ball State University , en esta licenciatura estudió a fondo tanto técnicas de grabación y producción como teoría musical, composición, orquestación, física y acústica. Durante todo ese tiempo también aprendió guitarra clásica como parte de la carrera. En 2004 se mudaron Jeff y un amigo suyo a Los Angeles donde pasó más de una década trabajando como freelance en diversos aspectos de la industria musical como ingeniero de sonido (directo y estudio), productor, compositor y guitarrista. Tocó y grabó con docenas de bandas y artistas solitarios como Karmandan, Kelli, Lull y Yeghikian. Ha actuado por gran parte del mundo con Serj Tankian (voz de System of a Down) en sus varias giras. En 2015 Jeff y su mujer malagueña decidieron hacer un cambio en sus vidas y se mudaron desde California a Málaga, momento en el que  por casualidades de la vida Jeff conoce a la banda, gracias a Tomás Mérida, primer batería y miembro fundador de Dirty Army. Jeff realiza la masterización del primer disco de Dirty Army, casi tres años despúes , Jeff entra en Dirty Army cubriendo el puesto de Alejandro Castilla en la guitarra solista y aportando fuerza, profesionalidad y un universo de posibilidades muy interesante. Jeff además tiene su propio proyecto músical ¨Hollywood Arson Project¨

Álvaro Olmo, bajista malagueño, melómano insaciable, graduado en Economía, actualmente prepara las oposiciones para Inspector de Hacienda. Descubre el gusto por la música gracias a su hermano mayor y se compra un bajo. Toca en varios proyectos de estilos muy diversos, Punk, Hard rock, Jazz, Pop (Alberto García y los Falsos 9, Seven , Milgram). Entra en Dirty Army en 2017 ocupando el puesto de Boke Tejero y desata su frescura y potencia en cada uno de los temas que tocamos, es el miembro más joven de Dirty Army

Javi Mauriño, guitarrista y cantante malagueño nacido en Madrid, enganchado a la música desde muy pequeño por influencia familiar. Con 16 años comienza a tocar en grupos de versiones para aprender a tocar y poder crear su propia música. Técnico de sonido, terminó sus estudios en Madrid especializándose en grabación en estudio y sonido directo. En 2014 vuelve a Málaga al terminar sus estudios, reúne a dos viejos amigos (Tomás Mérida y Alejandro Castilla) y comienzan un camino que semanas después tendría nombre propio: Dirty Army.


Rockliquias.- ¿Cuáles son vuestras influencias musicales?

Kyuss, Queens of the Stone Age, Black Sabbath, Them Crooked Vultures, Radiohead, Soundgarden, System of a down, Incubus... 

Rockliquias.- ¿Cómo definiríais vuestra música?

Stoner Rock Alternativo con un buen aderezo de psicodelia, sería la mejor forma de definir nuestra música. No nos encasillamos en un estilo en concreto, aunque nos declaramos herederos de la influencia stoner, nos encanta explorar, buscar cosas nuevas y jugar con los efectos que tengamos a nuestro alcance, siempre desde el campamento base del Rock Alternativo.

Rockliquias.-¿Cómo ha evolucionado vuestra música desde vuestro debut discográfico en 2017?

La evolución ha sido muy positiva, al entrar nuevos componentes a la banda se aportan nuevas ideas, influencias y nuevas sensaciones que van calando en el sonido y en la forma de construir cada tema. Nuestro sonido ha evolucionado mucho del primer al segundo disco, se ha transformado en algo más oscuro, más travieso, pero también más serio y lo que notamos es que en el tercer disco en el que poco a poco empezamos a trabajar, vamos a ver algo más de luz, pero la oscuridad va a ser mucho más profunda...

Rockliquias.- En Febrero de 2019 editáis vuestro segundo disco, "Living in Death" ¿Qué detalles nos podéis aportar de la grabación? 

El disco fue grabado en el estudio de Jesús Gómez, nuestro batería, el cual monta ¨Green Cross Studio¨ junto con Guillermo Ruiz  justo unos meses antes de entrar en la banda. La grabación del disco es un disfrute, buenos micros, buenos previos, buena sala de grabación, con un control por parte de Jesús absolutamente impresionante.

Una vez listas las líneas de guía, el mismo Jesús comienza a grabar sus tomas de batería, grabada con 16 micrófonos, tomándonos la licencia de poder grabarla con varios pares estéreos a la vez, para una vez en la mezcla poder elegir la imagen estéreo que más nos guste en cada tema.

Tras 4 días de tomas y tomas llega el momento de los bajos, Álvaro en apenas tres días se deja la yema de los dedos y graba todas sus líneas, dejando una contundente base.

El siguiente en entrar en el estudio es Javi, quien en 4 días muy largos graba las guitarras rítmicas de todos los temas doblándolas para dar todavía más contundencia y peso a la sección rítmica.

Llega el turno de Alex, nuestro antiguo guitarra solista, que en unos diez días termina de añadir todos los detalles y solos a las canciones.

Una vez todo listo y organizado Javi, Jesús y Alex vuelven al estudio a grabar voces y coros y ya lo tienen todo listo para la mezcla, realizada por Jesús, la cual se termina en poco más de un mes, momento en el que mandan los mixes finales a ¨Nexo 101 Estudios¨ donde el gran Pedro Viñuela realiza la Masterización añadiendo ese BOOM final que te peina el flequillo.


Rockliquias.- ¿Qué significado tiene para vosotros el  título del disco, "Living in Death"? 

"Living in Death" es una queja a gritos a toda esa gente que no es consciente de que vivimos en la muerte, que nos autodestruímos, el mundo se va a la mierda por unos pocos y el resto se mantienen pasivos. Si, poco a poco se habla del tema, y se hace algo, pero ya es tarde para soluciones a largo plazo, tenemos que solucionar el problema de raíz y hacerlo ya. No solo nos quejamos del cambio climático, también lo hacemos de los hipócritas, machistas, racistas y frígidos hijos de **** que pueblan nuestro bello y lastimado planeta...

Rockliquias.- ¿Quién ha diseñado la portada? y ¿Cuáles han sido las motivaciones para su diseño?

El Artwork tanto de este segundo trabajo como del primero han sido realizados por el polifacético Juan Soler  [Kantz] [The Braves Church] quien a parte de ser un maestro del diseño y la ilustración también canta en varios proyectos musicales de géneros muy diferentes [Delobos, Habitar la mar, De la cuna a la tumba, Tenpel, Pizzafria, Balas Palabras]

El Artwork del disco representa el principio del deshielo  que tendrá lugar cuando la futura tercera Guerra Mundial termine, una vez lanzados todos los misiles nucleares, la superficie del planeta sea destruida y el calentamiento global llegue a su punto más extremo, propiciando así una nueva glaciación. 

Rockliquias.-¿Nos podéis hacer una descripción de los temas que componen la grabación? 

What do you mean: es un tema enérgico, con mucha influencia del stoner pero con una base de rock and roll apoteósica.

Livin in death: canción traviesa y algo sexy, con mucha fuerza, mucha energía, en la que criticamos a esa gente frígida con horchata en las venas que ve mal que el prójimo folle xD

Justice: canción experimental con muchas dosis de psicodelia y mucha potencia

Qädr: empieza con una intro hipnótica con mucha reverb y la segunda parte es como una locomotora que te arrolla sin compasión alguna.

Nothing to say: es una canción potente y directa sin lugar a réplica.

Stellar: es la ¨balada¨ del disco, un viaje sideral donde las voces juegan con los instrumentos y los efectos creando una pieza realmente bella e interesante de escuchar.

Black sea: probablemente el tema más ¨serio¨ de este disco, oscuro, triste y amargo en su primera mitad, lleno de rabia, de energía y mucha más oscuridad en la segunda parte.

Salt and sand: es una canción de auto-superación, con mucha energía y luz en la que coqueteamos con el flamenco en uno de los cortes.

You know: oscura, rápida y caótica, una crítica en toda regla a el sistema y a la sociedad que lo sustenta.

El Bonus track es la versión original de ¨Salt and sand¨ en acústico.


Rockliquias.-¿Cómo han sido la acogida del publico? ¿Tenéis fechas para próximas actuaciones?

La verdad es que sin la ayuda de toda la gente que participó en el Crowdfunding no habríamos podido terminar el disco, así que sin su acogida no seríamos nada.

Tenemos varias cerradas y otras por cerrar, que iremos desvelando en nuestras redes sociales, Stay Tuned!!


Rockliquias.- ¿Cómo está el panorama musical en Málaga?

Pues teniendo en cuenta lo mal que ha estado durante años, ahora se ve un poco de mejora, gracias al Colectivo la Mano sobretodo en el centro de la ciudad, que trabajando con la Sala Theatro Club han conseguido crear un circuito estable en el centro de la cuidad sin olvidarnos del incombustible Juan Diego de la Sala Velvet que lleva años en la lucha por la música en directo en el centro de la cuidad, son sitios donde dan espacio a bandas que muestran sus propias ideas, y no solo que dan pie a bandas de versiones, contra las cuales no tenemos ningún problema, pero es de valorar que las bandas que luchan por crear su propia música y por hacerse oír, puedan tener un espacio para hacerlo.

Rockliquias.-¿Qué le diríais a nuestros lectores para que se compraran el Cd y fueran a vuestros conciertos?

Pues que sólo por el Artwork del disco ya mola tenerlo xDD y que si les gusta el Rock y la caña, ¡se lo van a pasar de lujo con nosotros!







 

Contacto:

P.D: Cualquier banda que esté interesada en aparecer en  esta sección puede ponerse en contacto con nosotros  : rockliquias@hotmail.com

Imprescindible realizar una música con referencias al rock de los 70

Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en
                                                                                    
que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias

LITTLE TRAGEDIES - The Cross (2008)

Acostumbrarse a la avalancha sonora de cada trabajo de esta monumental banda rusa lleva su tiempo y solo si eres un fanático absoluto del rock sinfónico y ya no digo solo progresivo, te llenarán plenamente. 


Es preciso separar y yo, de vez en cuando lo hago, ambas vertientes. Hay muchos prog lovers que no soportan las influencias clásicas y épicas y esto ha pasado siempre. Cuando hablamos de rock sinfónico y a mi muchas veces lo de rock casi me sobra, determinamos un estilo concreto dentro de un estilo más generalizado. Esto os puede parecer una obviedad pero no siempre lo es. El meter en el “mismo paquete” a los clásicos del género y a los no tan clásicos es un error habitual. Las influencias de lo que llamamos genéricamente rock progresivo son muchas y hoy día ridículas porque cualquier cosa que no suene demasiado “lineal” te la endiñan como prog music y si no eres un poco “entendido” en la materia es muy fácil que te engañen. Reconozco que los límites no están siempre claros o definidos. Pero yo veo en la red y en muchas páginas y blogs que o bien son una ferretería, una amalgama indescifrable de estilos o un hipermercado donde todo está mezclado sin pudor o un mínimo de rigor orientativo además de las interminables etiquetas para confundir todavía más al personal. No voy a concretar demasiado pero incluso en las llamadas ferias de discos de las que muchos sois adictos veréis secciones que ponen “progresivo” que son un batiburrillo indigerible donde encuentras una mínima parte de lo que es cierto o mínimamente bien etiquetado como tal. Cada vertiente del “progresivo” debería estar separada por estilos y no es así. Supongo que por no complicarse la vida, pero generalmente también por desconocimiento o ignorancia y otras veces por odio declarado al estilo que suele ser lo normal. El que está detrás de un mostrador debe saber lo que vende y no meterme a la ELO con CAN o a Renaissance con Dream Theater, a Gong con Journey o a Santana con Genesis y no es broma lo que digo porque que lo he visto. En cuanto al prog “moderno” no me atrevo a decirle a un tío que le gustan Tool, Haken, Anathema o a su santidad Steven Wilson que escuche a Little Tragedies porque no va a entender nada.


Bueno yendo al tema que nos ocupa “The Cross” reafirma la línea ascendente de un grupo que ya está a una distancia de calidad dentro del progresivo sinfónico y recalco lo de sinfónico, con el resto de bandas coetáneas en esa línea. Es cierto que 2008 ya queda atrás, pero los de mi edad medimos hoy el tiempo muy diferente a los 70´s donde el cambio generacional fue muy rápido. Par una persona de 20 a 30 años la música de más de una década es vieja o pasada. Para mí es muy moderna claro. Diez años o incluso más de cambios musicales de ahora en el estilo prog equivalen a unos meses de mi época. Parece una locura, pero fue así. Fue muy rápido porque se hizo todo en poco más de 5 años y tuvieron la misma prisa en cargárselo incluso los mismos que lo crearon. 

La pieza título ya es la primera carrera contra reloj escalas arriba y abajo entre teclados y guitarra y base rítmica demencial (8.34). Ni tiempo para respirar. El cantico-recitado no puede faltar con los textos poéticos que tanto les gustan. Pero hasta a mí me duelen los dedos imaginarios del desbarre de digitación entre las octavas de los teclados y la espectacularidad sonora que entra por los oídos. Una cruz para algunos sin duda. El desgrane acústico y baladístico de “Otoño” es como una tila y la bonita melodía atemporal nos reconcilia. Hay que dosificar potencia. En “Lagos” los sinfonismos son a modo de canción épica algo previsible que puede recordarnos a muchos grupos familiares de mediados de los 70´s. En “La antigua Abadia” los sonidos se fundamentan entre abarrocados y folklórico-eslavos con algún que otro toque renacentista. Casi demasiada voz, aunque pronto los espasmos instrumentales cogen de nuevo el vuelo y te montas en sintetizadores galopantes y desbocados. La base musical es completamente académica y rigurosa por muy loca que pueda parecer. Siglos de composición son interpretados y re-instalados de manera precisa y generosa. “Retrato de un hombre” puede recordarnos a música antigua española en su comienzo de guitarra trovadoresca mezclado con baladas afrancesadas algo demodés. Curioso y quizá algo kitsch pero resultón. Cualquier rockero odiaría esto y es comprensible. “Tanets” puede ser alguna melodía o danza popular eslava que me resulta tremendamente familiar, pero desconozco el porqué. La adaptación caprichosa me recuerda en algo a lo que hizo la Premiata con su tarantella “E Festa”. Aquí un grupo intentó hace años la revolucionaria idea de hacer una jota prog, pero alguien más sensato les desechó la idea. 


A continuación, viene una suite de 19 mtos llamada “La voz del silencio” y aquí como era de esperar sacan toda la artillería en un viaje de sinfo-prog que me hace recordar una velada salvaje entre Wakeman, Emerson, Eddie Jobson, Jürgen Fritz o Rick van Der Linden entre otros, poseyendo a Gennady Ilyin en un complicado aquelarre teclístico que acojona. Si este ruso hubiese ejercido de teclista en los 70´s casi los habría barrido. El saxo como siempre ocurre en las pequeñas tragedias da su “toque” de originalidad al asunto, pero lejos de caer en cualquier estilo jazzificado. Es un saxo y lo vuelvo a decir, que ejerce una labor clásica en el sentido propio del término. La música tiene una riqueza de argumentos casi inagotable aunque para algunos pueda resultar excesivo. Perfecta pieza para odiar a los sinfónicos y todos sus excesos. Me encanta. Son como una carga de Cosacos, Tártaros o el propio ejército de Alexander Nevsky exterminando teutones (recomiendo la obra de Prokofiev al respecto). Termina la juerga con “Aguila” al igual que “Lagos” es en forma balada y la brevísima “Hipopótamo” en la misma línea, pero más enrevesada. Más de una hora de música de muy alta factura. Grandiosa. Yo os lo cuento y vosotros sacáis las conclusiones.
Alberto Torró







Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en
                                                                                      







que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...