Existen bateristas capaces de marcar el tempo. Otros poseen una técnica tan deslumbrante que convierten cada interpretación en una exhibición de virtuosismo. Y luego están aquellos músicos que consiguen algo mucho más difícil: transformar la batería en un instrumento narrativo. Barriemore Barlow pertenece a esta última categoría. Nacido como Barrie Barlow el 10 de septiembre de 1949, en Birmingham (Inglaterra), fue rebautizado por Ian Anderson como "Barriemore", un nombre que encajaba con el humor surrealista y la estética teatral de Jethro Tull. Aquel pequeño cambio de nombre acabaría formando parte de la mitología del grupo. Aunque nació en Birmingham, pasó buena parte de su juventud en Blackpool, donde conoció a quienes acabarían siendo compañeros fundamentales de su carrera: Ian Anderson, John Evan y Jeffrey Hammond. Aquellos años estuvieron marcados por la explosión del beat británico y el nacimiento de la llamada British Invasion. Como muchos jóvenes de su generación, ...
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DEJA-VU - Between the Leaves (1976 / PRIVATE)
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Ya aparecieron por aquí los Deja-Vu japoneses, un clásico del progresivo nipón. Así que hoy traemos a los noruegos, que como los otros, tan sólo grabaron un álbum. En realidad, un proyecto de álbum. No sólo fue autofinanciado por ellos, sino que se hicieron micro-cantidades como test - pressing promocional con portada blanca genérica. Hablan de 100 unidades, pero otras fuentes aún rebajan más la cifra. Y la leyenda urbana dice que la mayoría fueron destruidos. Así que probablemente estamos hablando del disco más raro de Noruega. Afortunadamente fue rescatado en cd en 1996, y en 2015 Pan Records lo editó como doble LP con tres bonus. Lo que en su día sus creadores verían como un fracaso rotundo, hoy es recuperado como la obra de arte que es, sin alejarnos mucho de las restauraciones pictóricas.
Nada hacía suponer que ésta banda no despegaría el vuelo, pues dos de sus miembros procedían de los populares (y excelentes) Høst : Svein Ronning (guitarras) y Knut Lie (batería, coros). El resto se completaba con Kai Gronlie (voz solista), Harald Otter Stad (teclados) y Per Admundsen (bajo).
Si se quiere disfrutar con una buena sesión de scandi-prog 70s al más alto nivel, "Between the Leaves" guarda todos los requisitos necesarios. "Burning Bridges" (10'04) deja constancia del predominio "Squire sound", con un bajo dictatorial y fantástico, que no para de meter baza en los enfrascados diálogos de soleados moogs y guitarras. Nos llevan directamente al período Camel del "Moonmadness", o lo que es lo mismo, el estilo característico de aquellas tierras. En éste primer corte no necesitan de cantante hasta bien entrado el tema. Pero vaya por delante que es un magnífico vocalista. Por supuesto, Ronning recuerda a Andy Latimer con su misma frescura solista, feeling rockero y sonido similar en las seis cuerdas. Con la primera pieza ya nos tienen comiendo de su mano!
"Between the Leaves" (5'49) entra con clavinet al estilo Greenslade, y acto seguido toda la banda expone su magnífica forma. El sólo de mini moog lleva la marca Wakeman bien definida, y es un sabroso bocado prog, incluso algo hard rock. Una hendrixiana guitarra disfrazada con pedales nos introduce en "Free Man" (7'15), y ahora se respira un cierto aire Floyd - "Wish You. ..", a causa de un sospechoso Fender Rhodes y la guitarra "gilmoureando" picaramente. El teclista gusta mucho de usar el sinte de cuerdas (Solina, Logan, Elka. ...), que en su planeante instrumental nos lleva nuevamente a Camel, pero tambiéna Grobschnitt o Eloy. Extraordinario sólo de Svein Ronning, bien apuntalado por una sección de ritmo espléndida. Los teclados, para variar, se salen de parámetros.
"Flying" (8'06) podría ser parte del repertorio de Kaipa, los de verdad, los setenteros con Roine Stolt. Es uno de los más sobresalientes por su delicadeza instrumental y aplastante naturalidad melódica. Y eso que esto es virtud habitual a lo largo de toda la grabación. Con unos simples pero cuidados coros, y perfecta sincronización armónica.
"Somebody Cares" (10'46) y su larga intro, nos trae a la mente a grandes del gremio teutón como Hoelderlin, Novalis o Jane. A pesar de su triste presentación vinilica del original, la música contenida no advierte amateurismo por ningún lado. Lucen una construcción compositiva exquisitamente estudiada, y son esclavos del perfeccionismo, esto se ve a la legua. Otro destacable título que casi puede sonar a Kansas en algún momento por su querencia pomp.
Por último "Visions of Nirvana" (6'27) conserva el romanticismo hippie del progresivo 70s más sensible y emocionante. Porque en aquellos días, los sentimientos contaban. E inspiraban, cara al proceder del solista, la melodía vocal o el arreglo delicado....que no débil, ni blando. Así como sensibilidad no era sensibleria. Y eso sólo se consigue con sincera honestidad. Algo que choca de frente con estrategias actuales de "gustar a cuánta más gente mejor", y al precio que sea. Y así nos va. Por fortuna sigue habiendo "locos" que prefieren hacer buena música, a hacer buena pasta con la música. Éstos últimos aguantan lo que les dura la moda. Los primeros, trascienden en el tiempo como toda obra de arte. Y con "Between the Lines" tenemos un buen ejemplo de triunfo artístico, pasadas las décadas. El secreto de lo eterno.
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