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BESOMBES & RIZET - Pôle (1975 / Pôle)

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 Francia fue, en mi opinión, el segundo país de la prog-electrónica europea de los 70. Un bastión que incluso se hizo más irreductible, cual pueblecito galo de Goscinni y Uderzo, en los finales de ésa década.  El sello Pôle fue una especie de respuesta francesa al alemán Cosmic Courier. Esto es, un colectivo de músicos que entregaron durante un par de años,  un puñado de interesantes discos avant rock. Philippe Besombes, pionero sintetista underground francés, une sus fuerzas creativas con Jean-Louis Rizet. Ingeniero y multiinstrumentista,  que hizo en los primeros 80 la banda sonora de "Subway", film de Luc Besson. Armados hasta los dientes con una impresionante colección-museo de teclados de época, (VCS3 AKS, ARP 2600, Mellotron 400, Fender Rhodes, Solina, Synthorchestra Farfisa, Oberheim.......). Además de sonidos de flauta, trompeta, saxo o guitarra por parte de Rizet, y sus electronics. O la batería de Jacky Vander (relación con Magma?...). El álbum fue doble, e...

IZZ: DISCOGRAFÍA (primera parte) Sliver of a Sun

No es una banda muy conocida a pesar de su ya generosa discografía, pero sin embargo probablemente sea uno de los principales exponentes USA del actual rock sinfónico. Vamos a ayudar un poco a conocerlos porque realmente merecen la pena. Relacionados en parte con el estilo de esos otros gigantes del género como son Glass Hammer, Izz abren bastante más el abanico y realizan un progresivo muy variado.


Se forman en New York en 1996 de la mano de los hermanos Tom y John Galgano: teclados, guitarra, bajo y voces. Dos vocalistas: Michele Salustri y Danielle Altieri que solo participarían en el álbum debut. Los baterías Greg di Miceli y Brian Coralian, el bajista Phil Gaita y Paul Bremner en guitarras. Por los apellidos de casi todos ellos parecen de origen italo-estadounidense. Como suele ocurrir en muchos de los casos, todos ellos se conocen en la universidad y al parecer con gustos muy proclives a las bandas tradicionales del rock progresivo clásico de toda la vida. 

Se compenetran durante dos años y graban su primer CD “Sliver of a Sun” en 1998. Una discretita portada que parece más una naranja que el sol pero que contiene una prometedora música. A pesar de que generalmente se utilicen unas plantillas similares en la composición de éste estilo, estos músicos no parecen muy interesados en copiar a los de siempre, pero tengo que apuntar que emplean fórmulas complejas que los acercarían en parte a los Gentle Giant en lo musical pero en absoluto en las voces que son, si me lo permitís, mucho más beatlemaníacas. Bueno es una impresión. Aunque también hay influencias psicodélicas atemporales. En la forma de cantar no parecen en absoluto americanos. Pero claro yo no distingo el acento cuando cantan. Musicalmente me parecen muy interesantes así como imprevisibles y eso me gusta. Hay variedad entre canciones muy bien armadas y pasajes relajados bastante folkies y hasta festivos (Lornadoom) de flauta y guitarras acústicas rasgadas con bastante perfume a happy flower lejano y agradable. Hay una intención entre lo más simple y más complejo que puede dirimirse por la duración de los temas. Bastante diferentes en uno y otro caso.

 En “Assurance” llegamos a los 9 mtos con una melodía bien declamada y ritmo balanceante a la Floyd que no te desagradará en absoluto entre buenos arreglos sinfo y bastante puntillismo. La guitarra rasgueada nuevamente permite detalles de sinte y tempos irregulares y complejos en la generosa parte instrumental que se desarrolla a continuación. Prog de alta factura. La segunda voz femenina todavía es puntual y tímida. La fórmula se repite con temas más ligeros de más flower power que entran bien como un aperitivo suave y un Martini frío. No obstante, hay que prestar atención a los arreglos y detalles que están sumamente bien colocados y partes breves (Double Bass) para demostrar el buen estado técnico de los ejecutantes. Hay alguna pequeña canción de relleno, pero no molesta. En general son muy entretenidos en ritmos y cambios. 


Las tres últimas piezas así lo atestiguan por su variedad de propuestas sonoras a veces jugosas y sorprendentes. Se les nota que van sobrados y conocen los secretos musicales de bastantes estilos que combinan con eficacia y precisión. “Where I Belong” es la última. Diez mtos de bonito sinfonismo y donde por fin las chicas aparecen en las voces solistas de forma definitiva. Bonitos pasajes sintetizados y sonidos angelicales en la larga coda final. Un disco apetecible y agradable, pero vendrán más.
Alberto Torró








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