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CRÓNICAS DE LA RESISTENCIA: Camel Live Royal Albert Hall 2018

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 La música siempre ha servido a grandes rasgos generalmente para dos cosas y es importante captar la sutil diferencia en ambas.  Por una parte, está principalmente “para llenar el tiempo” y por la otra “para usar ese tiempo” porque se supone que todos entendemos lo que es decorativo visual y aquello que abriendo sus puertas nos ofrece un mundo dentro de sí mismo. Por lo general toda la música y el arte en concreto ha ido perdiendo ese “mundo interior” para cambiarlo por ese objeto funcional “que está ahí” pero no tiene ninguna función aparte de llenar un espacio vacío. Al igual ocurre con la música actual que solo tiene el propósito de romper el silencio y molestar lo más posible para evitar toda respiración y calma. Porque un mundo sin ansiedad ni estrés no es bueno para ningún negocio.  A poco que uno use la “atalaya” que llevamos encima de los hombros se habrá dado cuenta que todo está pensado y orientado para “no pensar” “no sentir” y por supuesto no “cuestionar” porq...

Pugh's Place – West One (1971/ Decca)

 Formados en Frysian (Holanda) en los finales 60, Pugh's Place son unos olvidados del prog holandés.  Frente a unos Bonfire, Earth & Fire, Alquin,  Trace, Kayak, Supersister y demás gigantes, tampoco no muy reivindicados.



La razón principal puede ser su efímera existencia. Tan sólo "West One" en 1971 para Decca, (extraño que no fuera en Deram). Y al año siguiente un live en el famoso Paradiso de Ámsterdam, con algún tema inédito. Aprovecho para recomendarlo también. Porque éste sexteto tocaba una barbaridad:

Jan van der Heide (flauta, voz, guitarra), Hans Kerkhoven (guitarra solista y 12 cuerdas), Nanne Kalma (vibráfono, voz, guitarra acústica), Jan Ottevanger (bajo), George Snijder (batería) y Henk Kooistra (órgano).

De sorprendente se puede catalogar el inicio,  con un "Drive my Car" (7'03) beatleliano convertido al progresismo cada vez más imperante. Totalmente cambiado y con la mirada puesta en los grandes gimnastas británicos del tipo Steamhammer, May Blitz, Leaf Hound o incluso Black Sabbath. Corales muy cuidadas equilibrando una sección rítmica de adamantium. Cuando entra el flautista, Jethro Tull es la decisión progresista dispuesta a seguir. Mientras que el órgano responde con un idioma similar a Dave Greenslade en Colosseum. Manejan la versión como objetivo Vanilla Fudge, pero en menos barroco y más hard prog.

 Los posos dejados por el café psicodélico colean en "Old Pirate John" (4'37), pero ya en descarada endogamia progresiva, con Tull influencia y deliciosos vocales, entre Moody Blues y The Nice. Marca de la casa va a ser el vibráfono. Y la eléctrica ya despunta maneras hard, hermanada con el órgano. Jazzys escapadas pueden sonar a TYA, tímidamente.  Junta todo y tienes otro corte winner.

Groove negroide para "Give me good music" (5'48), que se adentra en lirismos vocales sublimes, mientras el ritmo endurece. Consiguen sonar a cuadra Vertigo tal como unos Uriah Heep, Gravy Train o Paladin,  con su propia huella, analógica,  no digital.

Vuelta a la tortilla vinílica y "Secret" (4'21) resulta otra perfecta muestra de psico-prog en igualdad de condiciones. Aunque ya domina terreno la facción más proggy-hard rock, pues estaban en plena metamorfosis a nivel mundial.

Juraría paralelismos con los primeros Yes en "The Prisoner" (4'19). Andaban con gustos a la par.

 Se lo toman en plan acústico West Coast-beatleliano en "Undesirable" (4'15) con una ejecución impecable (como unos que yo me sé!). Y terminan con "Lady Power" (6'10), que se inicia de igual modo pastoral folk, y desarrolla en un típico medio tiempo de Lucifer's Friend o Uriah Heep.



A Universal Music les debió de dar un siroco o un party salvaje de pirulas triposas,  para que "West One" fuera reeditado en el 2021. En edición limitada-numerada de 1000 copias en vinilo dorado. Imposible pero cierto. Algún ejecutivo debió de perder el puesto por ello. 

"West One" es un ejemplo brillante de lo que hoy llaman "proto-prog". Pero sin el "proto" (que se lo comió el ejecutivo triposo), y con psych music avanzada. Ah, y mucha, mucha clase.

J.J. IGLESIAS



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