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OLIVER WAKEMAN (Parte 1 de 2): Clive Nolan & Oliver Wakeman – The Hound Of The Baskervilles (2002 / Verglas)

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 No cabe duda de que la actual formación de Yes está gafada.  Tras varios intentos reguleros (o alejados del prog, más exactamente), llegan con "Aurora" y editan el mejor disco en tiempos......Que sin embargo, no va a ser el disco Yes del año, por culpa de "From a Page". El doble ahora expandido, con sobrantes de aquel "Fly from Here", tan injustamente tratado. Más en concreto, hacia su auténtico cantante Benoit David, y el hijo de Rick, Oliver Wakeman. Se diría que, sabedores de que "le deben un finiquito justo" y una satisfacción,  le hayan cedido derechos a Wakeman JR. Con producción a su cargo, ha sido editado paralelamente por Mercury/Universal (un hecho algo inverosímil), cuando los actuales Yes están en Sony/Inside Out.  Que las sobras de aquella efímera formación le den cien vueltas al actual (y mejor) disco de Yes en eones, ya dice mucho de todo el embrollo. La alineación actual es un error anti-natura que se empeñan en conservar.  Ni Ge...

Pugh's Place – West One (1971/ Decca)

 Formados en Frysian (Holanda) en los finales 60, Pugh's Place son unos olvidados del prog holandés.  Frente a unos Bonfire, Earth & Fire, AlquinTrace, Kayak, Supersister y demás gigantes, tampoco no muy reivindicados.



La razón principal puede ser su efímera existencia. Tan sólo "West One" en 1971 para Decca, (extraño que no fuera en Deram). Y al año siguiente un live en el famoso Paradiso de Ámsterdam, con algún tema inédito. Aprovecho para recomendarlo también. Porque éste sexteto tocaba una barbaridad:

Jan van der Heide (flauta, voz, guitarra), Hans Kerkhoven (guitarra solista y 12 cuerdas), Nanne Kalma (vibráfono, voz, guitarra acústica), Jan Ottevanger (bajo), George Snijder (batería) y Henk Kooistra (órgano).

De sorprendente se puede catalogar el inicio,  con un "Drive my Car" (7'03) beatleliano convertido al progresismo cada vez más imperante. Totalmente cambiado y con la mirada puesta en los grandes gimnastas británicos del tipo Steamhammer, May Blitz, Leaf Hound o incluso Black Sabbath. Corales muy cuidadas equilibrando una sección rítmica de adamantium. Cuando entra el flautista, Jethro Tull es la decisión progresista dispuesta a seguir. Mientras que el órgano responde con un idioma similar a Dave Greenslade en Colosseum. Manejan la versión como objetivo Vanilla Fudge, pero en menos barroco y más hard prog.

 Los posos dejados por el café psicodélico colean en "Old Pirate John" (4'37), pero ya en descarada endogamia progresiva, con Tull influencia y deliciosos vocales, entre Moody Blues y The Nice. Marca de la casa va a ser el vibráfono. Y la eléctrica ya despunta maneras hard, hermanada con el órgano. Jazzys escapadas pueden sonar a TYA, tímidamente.  Junta todo y tienes otro corte winner.

Groove negroide para "Give me good music" (5'48), que se adentra en lirismos vocales sublimes, mientras el ritmo endurece. Consiguen sonar a cuadra Vertigo tal como unos Uriah Heep, Gravy Train o Paladin,  con su propia huella, analógica,  no digital.

Vuelta a la tortilla vinílica y "Secret" (4'21) resulta otra perfecta muestra de psico-prog en igualdad de condiciones. Aunque ya domina terreno la facción más proggy-hard rock, pues estaban en plena metamorfosis a nivel mundial.

Juraría paralelismos con los primeros Yes en "The Prisoner" (4'19). Andaban con gustos a la par.

 Se lo toman en plan acústico West Coast-beatleliano en "Undesirable" (4'15) con una ejecución impecable (como unos que yo me sé!). Y terminan con "Lady Power" (6'10), que se inicia de igual modo pastoral folk, y desarrolla en un típico medio tiempo de Lucifer's Friend o Uriah Heep.



A Universal Music les debió de dar un siroco o un party salvaje de pirulas triposas,  para que "West One" fuera reeditado en el 2021. En edición limitada-numerada de 1000 copias en vinilo dorado. Imposible pero cierto. Algún ejecutivo debió de perder el puesto por ello. 

"West One" es un ejemplo brillante de lo que hoy llaman "proto-prog". Pero sin el "proto" (que se lo comió el ejecutivo triposo), y con psych music avanzada. Ah, y mucha, mucha clase.

J.J. IGLESIAS



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