DESMOND CHILD & ROUGE - Runners in the Night (Capitol, 1979)

 John Charles Barrett hizo bien en rebautizarse como Desmond Child, porque iba a estar destinado a convertirse en el niño de oro del american rock 80s. Sobre 1975 habría que datar sus primeros intentos de poner en marcha una R'n'B band, como instrumento para dar a conocer sus composiciones al mundo. Y como toda formación de éste estilo, se hará pensando en un preponderante equipo vocal. Tres damas, de nombre Diana Grasselli, Maria Vidal y Myriam Valle, además del propio Desmond Child a la voz y teclados. Atrapar un contrato con Capitol fue un sueño hecho realidad. Pero cuida con lo que deseas. Editarán sus dos únicos trabajos en el tiempo récord de un año, material altamente aprovechable.....en manos adecuadas.



1979 vería el homónimo primero y éste "Runners in the Night", que mostraba una plantilla de mercenarios de élite. John Siegler (bajo), Jerry Marotta (batería), G. E. Smith (guitarras) y Randy Brecker (vientos, pero pocos). En apoyo a los teclados del jefe, estaban también Bette Sussman y Randy Courts. Ya habían conseguido meter cabeza en el blockbuster de moda, "The Warriors", con el tema "Last of an Ancient Breed", así que de momento, se confío en ellos. Aunque el sello pecó en mi opinión de impaciente. Porque viendo el potencial de "The Truth Comes Out", estaba claro que los pelotazos (en plural), estaban por venir. Sólo era cuestión de tiempo, paciencia e inversión. Pero los cagaprisas de siempre mataron la gallina antes de que empezará a poner huevos de oro, uno tras otro. Se me jodan,  por inútiles.  Ese temarraco inicial ya llevaba todos los ingredientes de moda en el rock FM del momento: La épica trascendente y contagiosa de Meat Loaf en su "Bat Out of Hell" (1978), y el gancho rock-soul de su productor y verdadero mentor de la obra, Mr. Todd Rundgren. Jim Steinman cerraba la trilogía de artífices, junto con el gordo molón. La orientación rock iba a ser prioritaria en el plan compositivo de nuestro hombre.

"My Heart's On Fire" tenía voz solista femenina, y un soberbio abrigo hard rock, con la guitarra de G. E. Smith demostrando su clase más allá de ser la injusta sombra de Hall & Oates. Del mismo modo se suceden canciones perfectas, sin lacra, (puede que con laca)."The Night Was Not", como la anterior, nos sitúa en territorios Heart - Tantrum - Fleetwood Mac. Un placer para sibaritas del rock con pedigrí. "Rumours" (1977) es una sombra espesa y acechante, lo que da un plus de valor a canciones que no lo envidian en absoluto. "Goodbye Baby", sin ir más lejos. El tema-título toma el timón vocal Child, en una balada de patronaje Steinman,  again. Cambio de cara y "Tumble in the Night" presenta piano y melodía a la E Street Band. Se suceden los enormes hits no aprovechados. "Scared To Live" la imagino en labios de Cher y babeo. "A Feeling Like This" entra en ese campo muy poco explorado del AOR funk que Patti Austin, Millie Jackson o Evelyn "Champagne" King bordaron con la creme de la creme del AOR del momento. Superior.  Otra sacudida springsteniana viene con "Imitation of Love", que traducida al idioma de DCAR se convierte en un posible éxito para Meat Loaf, o al menos de su misma calaña. Y la final "Rosa" es un homenaje a Todd Rundgren, que de oca a oca, suena a Hall & Oates por coincidentes influencias estilísticas. Y con intervención estelar del gran Randy Brecker.

Pienso que éste disco fue desperdiciado por la compañía. Imagino que toda una Capitol en 1979, tendría mucho turrón que vender. Pero un duro de bosque promocional podían haber soltado, ante album tan fácilmente vendible. Y cojonudo, añado. No se entiende que no lo hicieran,  así que negligencia gorda de Capitol, habemus.



El caso es que hubo desbandada en 1980. María Vidal tuvo algún éxito artístico en solitario. Pero nada comparable con el "niño de los hits", convertido además en señor productor, Desmond Child. En la segunda mitad de los 80, si no tenías una canción de él en tu disco, eras un pobre loser sin derecho a la vida. Así lo vieron Kiss, Bon Jovi, Aerosmith, Ratt, Alice Cooper, Meat Loaf (te diste cuenta eh, pillo?), Michael Bolton, Robin Beck, Cher, Bonnie Tyler, Chicago......ad infinitum y más allá.  Desde Dream Theater a Ricky Martín con perrito y mermelada. Todos adoraron  al dios Child y su absoluto poder sobre la Tierra, para tocar la fibra sensible de América. Si, por una vez, ésta historia acaba bien. Archivese entre I-Ten, Preview, Pat Benatar, Franke & the Knockauts y las producciones millonarias negroides de Quincy Jones.

Hasta Paul Sabu lo sabía. ......Only Child.

J. J. IGLESIAS


 








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