Entrada destacada

Bixo da Seda - Estação Elétrica (1976)

Imagen
  Lamentablemente, solemos recordar a nuestros músicos solo cuando mueren. La frase puede sonar, y de hecho lo es, dura y cruda, pero esa es nuestra triste realidad. Y esta cruda realidad se aplica a nuestros músicos que se encuentran al margen de la música comercial. Aunque el término suena algo refinado, en Brasil la situación roza lo perverso. Bandas sin apoyo de la industria discográfica, sin la estructura para producir su arte, para promocionarlo, abandonadas a su suerte, marginadas simplemente por no ser "comerciales": esta era la norma en los años 70. Y para colmo, a las bandas de los 80 se les suele atribuir el mérito de ser pioneras del "rock brasileño". ¿Pero qué hay de las bandas de los 70? ¿Nada que decir? Sin victimizarnos, ¡esta es la realidad! Pero gracias al avance de la tecnología en el mundo de la comunicación, con redes sociales, canales de YouTube, blogs, sitios web y más, algunas bandas olvidadas del pasado están volviendo a la vida, viendo la l...

KORNMO- Fimbulvinter (2021/ Apollon)

 Érase una banda noruega disuelta en 2014, llamada Morild. Dos de sus integrantes, Nils Larsen (bajo) y Odd-Roar Bakken (teclados y guitarra), se aventuran en un nuevo proyecto al año siguiente. Se llamará Kornmo. Progresivo instrumental retro con la vista puesta en los grandes nombres 70s de Escandinavia. Para la batería,  entra el hijo del bajista, Anton JR Larsen. Y ya está el trío completo, que se estrena en 2017 con "Svartisen" y continúan con "Vandrig" (2019). Apollon Records no podía dejar escapar su tercero,  titulado ahora "Fimbulvinter". 



Precisamente como el tema que lo abre con sus 8'13 mts. De acústica textura y moog de pleno romanticismo norteño, aquí ya se siente la delicadeza sinfo cercana a unos Kaipa o Kerrs Pink. Todo huele a clásico prog aquí.  Bajo de sonoridad preponderante  (Rickenbaker?), solemnidad rítmica y analogía dominante en maravillosa teclística. No exenta de poesía instrumental en sus seis cuerdas. Que Bakken se doble en teclados y guitarra no es ningún problema para una banda que pasa del directo. El viaje retroactivo continúa en "Jutulhogget" (7'10), en mellotrónica solemnidad de cuerdas que simulan un "downer rock medieval" de encantadores planos descriptivos. Pueden recordar a los suecos Ragnarök o a sus paisanos Atlas, en ráfagas hard no muy acusadas.

"Dovre  Faller" (19'10), en sus tres partes, es una de las largas suites del álbum. Otra comilona sinfo-progresiva llena de manjares de solemnidad lírica y finísima línea en desarrollo. Inevitable no nombrar a Camel, sobre todo por lo que toca a la guitarra. Los teclados, de esplendor vintage reluciente, nos llevan a Bo Hansson sin problemas. Con un arsenal que abarca todo el armamento analógico deseado. Siempre utilizado con esa majestuosidad inherente en Kornmo, realmente marca de la casa. 

Por si no teníamos suficiente, se enlaza con "Kjempene Vakner" (26'17). Éste tema ya podría haber sido un álbum por sí sólo. Cuatro partes lo construyen en la misma línea sinfónica de todo el álbum. Barroco prog norteño de inspiración preciosista en la línea del alemán Lanvall. Y en los momentos más organísticos, cercano a Par Lindh Project. Recomiendo escuchar ésta pieza aparte del álbum.



Pues aún nos queda "Mega Annum" (10'31) de espesura similar. En líneas generales, es un disco muy disfrutable. .....en pequeñas dosis. Ya que su duración nos lleva a aquellos interminables cds de los 90. En éste caso todo aquí es bueno, pero puede dispersar la audición su extensa grabación. Mejor en dos escuchas.

J.J. IGLESIAS


 








                     Nota: si te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en                                                                                      
que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias





Comentarios

anuncios multiplex