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BATERISTAS EN LA SOMBRA XXXX: Bradford Reed

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 Nacido el catorce de Abril del año 1969 en New York, este notable compositor, intérprete y productor afincado en Brooklyn, reincide en la lucha y doma las peculiaridades de su invento más destacado: la Pencilina, un instrumento original de su propio diseño y construcción que Reed construyó en la década de los ochenta.  Se trata de un artefacto que combina diez cuerdas con el dulcimer de martillos, la guitarra slide, el koto y el bajo sin trastes. Este instrumento cuenta con seis pastillas de distintos tipos. Se toca con baquetas, punteado y arco, lo que le proporciona una paleta sonora increíblemente amplia, que recientemente ha ampliado con el uso de un sintetizador modular analógico. Muchos han disfrutado de las frecuentes actuaciones callejeras y conciertos de Reed en clubes de todo el mundo, presenciando a éste notable y poliédrico músico ejecutar la batería y la Penicilina simultáneamente. No estamos hablando de Alexander Fleming y su P E N I C I L I N A, sino de un bate...

KORNMO- Fimbulvinter (2021/ Apollon)

 Érase una banda noruega disuelta en 2014, llamada Morild. Dos de sus integrantes, Nils Larsen (bajo) y Odd-Roar Bakken (teclados y guitarra), se aventuran en un nuevo proyecto al año siguiente. Se llamará Kornmo. Progresivo instrumental retro con la vista puesta en los grandes nombres 70s de Escandinavia. Para la batería,  entra el hijo del bajista, Anton JR Larsen. Y ya está el trío completo, que se estrena en 2017 con "Svartisen" y continúan con "Vandrig" (2019). Apollon Records no podía dejar escapar su tercero,  titulado ahora "Fimbulvinter". 



Precisamente como el tema que lo abre con sus 8'13 mts. De acústica textura y moog de pleno romanticismo norteño, aquí ya se siente la delicadeza sinfo cercana a unos Kaipa o Kerrs Pink. Todo huele a clásico prog aquí.  Bajo de sonoridad preponderante  (Rickenbaker?), solemnidad rítmica y analogía dominante en maravillosa teclística. No exenta de poesía instrumental en sus seis cuerdas. Que Bakken se doble en teclados y guitarra no es ningún problema para una banda que pasa del directo. El viaje retroactivo continúa en "Jutulhogget" (7'10), en mellotrónica solemnidad de cuerdas que simulan un "downer rock medieval" de encantadores planos descriptivos. Pueden recordar a los suecos Ragnarök o a sus paisanos Atlas, en ráfagas hard no muy acusadas.

"Dovre  Faller" (19'10), en sus tres partes, es una de las largas suites del álbum. Otra comilona sinfo-progresiva llena de manjares de solemnidad lírica y finísima línea en desarrollo. Inevitable no nombrar a Camel, sobre todo por lo que toca a la guitarra. Los teclados, de esplendor vintage reluciente, nos llevan a Bo Hansson sin problemas. Con un arsenal que abarca todo el armamento analógico deseado. Siempre utilizado con esa majestuosidad inherente en Kornmo, realmente marca de la casa. 

Por si no teníamos suficiente, se enlaza con "Kjempene Vakner" (26'17). Éste tema ya podría haber sido un álbum por sí sólo. Cuatro partes lo construyen en la misma línea sinfónica de todo el álbum. Barroco prog norteño de inspiración preciosista en la línea del alemán Lanvall. Y en los momentos más organísticos, cercano a Par Lindh Project. Recomiendo escuchar ésta pieza aparte del álbum.



Pues aún nos queda "Mega Annum" (10'31) de espesura similar. En líneas generales, es un disco muy disfrutable. .....en pequeñas dosis. Ya que su duración nos lleva a aquellos interminables cds de los 90. En éste caso todo aquí es bueno, pero puede dispersar la audición su extensa grabación. Mejor en dos escuchas.

J.J. IGLESIAS


 








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