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LA ESCENA DE CANTERBURY 14: Gong 2-Steve Hillage

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 Han pasado nada menos que 50 años desde 1976. Medio siglo que siendo exagerado casi denominaría de estancamiento creativo que ya no remontaría el estilo progresivo, sino que se dedicaría a repetir fórmulas para contentar al comprador. Naturalmente aún se hicieron buenos discos y hubo momentos y revivals interesantes. Se llegó lejos en los primeros cinco años de la década de los 70´s. Casi por espejismo y como un sueño incomprensible, la música de esa época consiguió un estatus cultural de calidad. Nunca la música “rock” como generalización global estuvo tan cerca de la “gran música”. Las bandas clásicas progresivas consiguieron incluso cierto estatus de respeto en una pequeña parte del mundo académico (la más aperturista de mente) y eso sí que es realmente “una rareza”. A día de hoy esa connivencia y esa complicidad ya no existe.  Como por arte de magia la espiritualidad cósmica de los pitufos pixies azules se desvanece y la banda reemplazante del planeta Gong, se queda en ti...

BO DIDDLEY - Bo’s The Man! - Bo Diddley Live On Tour (2006, Blue Label / SPV)

Las tablas de un escenario se hicieron para Otha Ellas Bates. Aquí tenemos una verdad como un templo. Ese campo es la sala de recreo de Bo Diddley, un guitarrista y vocal que ha escrito algunas de las páginas más interesantes en la historia del Rock And Roll. Corría el mes de junio de 1955 cuando este artista publicaba en Estados Unidos su sencillo “Bo Diddley”, tema al que se rendirían muchos de los nacidos bajo el signo de la guitarra eléctrica, entre ellos el añorado Buddy Holly –una de sus versiones la podemos encontrar entre los temas extra que incluye el CD titulado Reminiscing–. Largos años grabando en estudio y pisando la carretera, convirtiéndose en religión para músicos como The Yardbirds o The Rolling Stones.



Bo’s The Man! no viene a descubrirnos nada nuevo. De hecho, y para no crear falsas expectativas, aquí no se recogen las mejores tomas en directo del maestro. Sin embargo, ¿quién puede resistirse al encanto de alguien como Bates? Diddley se muestra supremo con únicamente rasgar una o dos veces las cuerdas de su guitarra, así que cuando rompe a cantar ya es una auténtica hecatombe. El rock and roll se hace carne y hueso. Desde su “Doctor Jekyll” hasta aquel “You Can’t Judge A Book” que tan espléndidamente brillaba en el Five Live Yardbirds de los chicos de Keith Relf. “Roadrunner” se muestra tan divertida como la primera vez que uno la escuchó en su versión original, al igual que “I’m A Man” nos pinta la silueta de Muddy Waters –sí, no te confundes, el mismo “Mannish Boy”–.



Como añadido y entre los tres cortes que completan la ya clásica sección de bonus tracks, Diddley pone a su banda bajo el influjo del carismático instrumental que en 1952 diera la primera oportunidad destacable al genio de la armónica Little Walter. Un disco que es de todo menos aburrido. La compra que te ayudará a condimentar tu colección dedicada al gran The Originator.

por Sergio Guillén 

sguillenbarrantes.wordpress.com


 








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