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LA ESCENA DE CANTERBURY 1 (The Wilde Flowers,The Soft Machine)

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Después de unos meses hablando sobre progresivo actual me apetecía hacer un cambio hacia atrás en el tiempo y rehabilitar un movimiento musical que ya hace unos cuantos años por estas páginas lo llamé “ Canterbury Ways ” pero dedicado a bandas influenciadas por este estilo y sin nombrar a los creadores originales sino tan solo a los “alumnos más o menos aventajados” provenientes no solo de Inglaterra sino de diferentes partes del planeta y creo que ya era hora de hablar del producto original y no de sus marcas “blancas” con todo mi respeto a la cantidad de “caminos” que los originales de Kent abrieron por otras tierras y comunidades.  A algunos os parecerá que éste ya es un tema “manido y previsible”. Una especie de deja vu pasado que los más mayorcitos expertos en “prog” controlan y que probablemente no hacía falta una revisitación histórica por mi parte. Puede ser. Sin embargo estoy seguro que los más jóvenes no conocen demasiado este estilo salvo por “oídas” y comentarios suelto...

BO DIDDLEY - Bo’s The Man! - Bo Diddley Live On Tour (2006, Blue Label / SPV)

Las tablas de un escenario se hicieron para Otha Ellas Bates. Aquí tenemos una verdad como un templo. Ese campo es la sala de recreo de Bo Diddley, un guitarrista y vocal que ha escrito algunas de las páginas más interesantes en la historia del Rock And Roll. Corría el mes de junio de 1955 cuando este artista publicaba en Estados Unidos su sencillo “Bo Diddley”, tema al que se rendirían muchos de los nacidos bajo el signo de la guitarra eléctrica, entre ellos el añorado Buddy Holly –una de sus versiones la podemos encontrar entre los temas extra que incluye el CD titulado Reminiscing–. Largos años grabando en estudio y pisando la carretera, convirtiéndose en religión para músicos como The Yardbirds o The Rolling Stones.



Bo’s The Man! no viene a descubrirnos nada nuevo. De hecho, y para no crear falsas expectativas, aquí no se recogen las mejores tomas en directo del maestro. Sin embargo, ¿quién puede resistirse al encanto de alguien como Bates? Diddley se muestra supremo con únicamente rasgar una o dos veces las cuerdas de su guitarra, así que cuando rompe a cantar ya es una auténtica hecatombe. El rock and roll se hace carne y hueso. Desde su “Doctor Jekyll” hasta aquel “You Can’t Judge A Book” que tan espléndidamente brillaba en el Five Live Yardbirds de los chicos de Keith Relf. “Roadrunner” se muestra tan divertida como la primera vez que uno la escuchó en su versión original, al igual que “I’m A Man” nos pinta la silueta de Muddy Waters –sí, no te confundes, el mismo “Mannish Boy”–.



Como añadido y entre los tres cortes que completan la ya clásica sección de bonus tracks, Diddley pone a su banda bajo el influjo del carismático instrumental que en 1952 diera la primera oportunidad destacable al genio de la armónica Little Walter. Un disco que es de todo menos aburrido. La compra que te ayudará a condimentar tu colección dedicada al gran The Originator.

por Sergio Guillén 

sguillenbarrantes.wordpress.com


 








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