Entrada destacada

MIENTRAS LAS ABEJAS DUERMEN - MLAD (2026 / Kozmik Artifactz)

Imagen
 Desde Sierra de Cádiz, nos lanzan una andanada radioactiva de destrucción masiva heavy psych, prog, desert , stoner y lo que caiga.  Son Mientras las Abejas Duermen. Trío de power fuerza en su primer paso a la dominación planetaria. Manuel Pérez Morales (guitarra, voz solista), Fernando Fernández Sánchez (bajo, synts) y Juan Manuel Román García (batería).  Si un sello alemán como Kozmik Artifactz se ha fijado en ellos, por algo será. Yo también lo sé.  Empieza a sonar "Huellas y Rumores" (8'41) y sabes que algo especial te depara el destino. Ese bajo amenazante, batería en paso de Santa Compaña y guitarra en feedback chirriante, que rejuvenece el kraut con riffs aplastantes.  Mezclan a Can con Pentagram en obscena simbiosis, mientras entra la stoned voice, desde la ultratumba del underground más creativo y convincente.  Iommi se relame. Acústicas y disparos floydianos space penetran en "Cruz de Benalfil" (1'30). Un intermezzo hacia "Los Hijos Perdidos ...

LOS ÍBEROS - Los Íberos (1969, Columbia)

 Los CRAG, Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán, tienen grandes concomitancias con el proyecto de folk rock norteamericano Crosby, Stills, Nash & Young, empezando por tener cariz de supergrupo. En los inevitables Solera militaban Jose María Guzmán y Rodrigo García (ex Pekenikes); Juan Robles Cánovas, entre otros alardes, podía hablar de su paso por los art pop Módulos; Adolfo Rodríguez tampoco se queda atrás y desde 1968 hasta el 73 se aferró con tesón a un sueño que muchos no supieron entender, una agrupación que merecía el carácter de internacional aunque todos sus miembros fuesen españoles. Me refiero a Los Íberos. 



La casa Columbia, en su facción nacional, los tomó creyendo inicialmente en sus posibilidades; ellos, además de una incuestionable ronda de sencillos para enmarcar, grabarían un LP homónimo en los estudios londinense de la casa Decca. En doce canciones amalgaman el sunshine pop californiano con estructuras allá Brian Wilson, gotitas de psicodelia para todos los públicos y el imperante beat británico que alucinó a Los Brincos. 

Los componentes de The Rubettes Wayne Bickerton y Tony Waddington les cedieron hasta cinco canciones, temas que superaban sin esfuerzos aquel “Baby Love” que el tándem de compositores presentase con su banda nodriza: “Summertime Girl”, con un aire de melancolía brutal y una orquestación que derrite, “Hiding Behind My Smile”, totalmente pop divertido, “Why Can’t We Be Friends”, medio tiempo entre unos The Zombies ácidos y los Love de Forever Changes, “Back In Time”, rendida al beat colorista, ese “Fantastic Girl” que no habría desentonado en el Magical Mystery Tour beatleliano y “Mary Ann She”, de estribillo adorador de la familia Wilson (The Beach Boys) y sus hechuras flower power –por no ahondar en el resto del corte, casta The Monkees hasta en los andares–. 



Ya en castellano, y firmadas por el miembro de Los Íberos Enrique Lozano, poner con luminosos la barroca “Las tres de la noche” y “Corto y ancho”, tan castiza como el “A mí con esas” del cuarteto de los cascabeles y las capas madrileñas. Así hasta completar un long play de tallista doctorado en las artes del preciosismo musical.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com


 







                     Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en                                                                                      
que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias





Comentarios