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Hookfoot – Communication (1972-73 / DJM)

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 Puede que el llamado pub rock, corriente musical británica algo ambigua y cul de sac, orientada mayormente al rock USA, no fuera una rama pura del árbol genealógico progresivo. Si juzgamos sus posteriores resultados. O sí.  Teniendo en cuenta su directo pasado, en donde casi todos sus músicos provenían del prog rock. Por lo que mi hipótesis incomodará a mucho punk y new waver, al chocar de frente con sus (infantiles) ideologías. Ajo y agua. Suele decirse. La historia está ahí, para ser descubierta tal como fue.  Hookfoot fueron una banda en nómina sesionera para el sello DJM. Implicados muy de cerca en aquello del pub rock. En los primeros discos de Elton John aparecía ya el grupo. Otra respuesta a su fuerte influencia Laurel Canyon, en aquellas grabaciones. También estuvieron con gente tan injustamente olvidada como John Kongos. Por citar algunos. Desde luego, ni Bob Kulick (?!), Mick Grabham o Peter Ross tuvieron nada que ver con la banda. Algo que han filtrado en bio...

LOS ÍBEROS - Los Íberos (1969, Columbia)

 Los CRAG, Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán, tienen grandes concomitancias con el proyecto de folk rock norteamericano Crosby, Stills, Nash & Young, empezando por tener cariz de supergrupo. En los inevitables Solera militaban Jose María Guzmán y Rodrigo García (ex Pekenikes); Juan Robles Cánovas, entre otros alardes, podía hablar de su paso por los art pop Módulos; Adolfo Rodríguez tampoco se queda atrás y desde 1968 hasta el 73 se aferró con tesón a un sueño que muchos no supieron entender, una agrupación que merecía el carácter de internacional aunque todos sus miembros fuesen españoles. Me refiero a Los Íberos. 



La casa Columbia, en su facción nacional, los tomó creyendo inicialmente en sus posibilidades; ellos, además de una incuestionable ronda de sencillos para enmarcar, grabarían un LP homónimo en los estudios londinense de la casa Decca. En doce canciones amalgaman el sunshine pop californiano con estructuras allá Brian Wilson, gotitas de psicodelia para todos los públicos y el imperante beat británico que alucinó a Los Brincos. 

Los componentes de The Rubettes Wayne Bickerton y Tony Waddington les cedieron hasta cinco canciones, temas que superaban sin esfuerzos aquel “Baby Love” que el tándem de compositores presentase con su banda nodriza: “Summertime Girl”, con un aire de melancolía brutal y una orquestación que derrite, “Hiding Behind My Smile”, totalmente pop divertido, “Why Can’t We Be Friends”, medio tiempo entre unos The Zombies ácidos y los Love de Forever Changes, “Back In Time”, rendida al beat colorista, ese “Fantastic Girl” que no habría desentonado en el Magical Mystery Tour beatleliano y “Mary Ann She”, de estribillo adorador de la familia Wilson (The Beach Boys) y sus hechuras flower power –por no ahondar en el resto del corte, casta The Monkees hasta en los andares–. 



Ya en castellano, y firmadas por el miembro de Los Íberos Enrique Lozano, poner con luminosos la barroca “Las tres de la noche” y “Corto y ancho”, tan castiza como el “A mí con esas” del cuarteto de los cascabeles y las capas madrileñas. Así hasta completar un long play de tallista doctorado en las artes del preciosismo musical.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com


 







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