Puede que el caso de los It Bites grupo originario de Cumbria al norte de Inglaterra surgido a mediados de los “incomparables años 80´s” no sea el ejemplo más paradigmático de esa etiqueta “neo prog”. Más bien se les veía como unos prog boys que ocultaban sus gustos por precaución disfrazados y maqueados a semblanza de los tiempos del fashion plastic modern o como quieras llamarlo. Aunque se les suele asociar con toda la peña del movimiento desde Marillion a Pendragon e IQ pasando por Pallas o Twelfth Night, no necesariamente se “alineaban” con ese revival y lo cierto es que musicalmente los parámetros y forma compositiva del señor Dunnery y cia no eran tan descaradamente deudores de los acordes armonías y tempos de los Genesis, Yes, Camel y Pink Floyds de turno que tanto nos recuerdan los representantes del género de la segunda generación. A decir verdad, antes de escucharlos su estética visual solo me decía que se trataba de otra banda de art pop rock con ramalazo de la te...
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WESERBERGLAND - Sehr Kosmisch-Ganz Progisch (2017 / APOLLON)
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Porque el tamaño sí que importa, Apollon Records lo demuestra con su sabiduría eligiendo bandas. Hace unas semanas hablábamos del último proyecto de Jacob Holm-Lupo (White Willow), llamado Telepath. Y que homenajeaba a la música de terror 70s con su "Mental Mutations", un disco destacable de éste año que termina.
Pero en 2017 hacía lo mismo con el kraut, en otro proyecto de nombre Weserbergland. Todo en éste disco está escrito en alemán, para darle más veracidad a la obra, que sólo le faltó ser de Brain, Ohr, Metronome o Kosmische Kurriere. A la "broma" se apunta otro peso pesado del prog noruego, Mattias Olsson (Anglagard), en la batería, percusiones y sitar eléctrico. Mientras que Lupo se encarga de bajo y guitarras, junto a Gaute Storsve. Cerrando el cuarteto Ketil Vestrum Einarsen (voz, flauta y teclados). Junto a invitados como Einar Baldursson (guitarra), Brynjar Dambo (sintetizador), Tetsuroh Konishi (trompeta) o Erik Johannessen (trombón), entre otros.
La sesión comienza con "Tanzen und Springen" (9'46), en maravillosa conexión con los postulados de Harmonia o La Düsseldorf. Se nota que no sólo han escuchado, también han absorbido muy bien éste material. Modelando minimalismo melódico de ensoñación onírico - transdimensional. Motorik drums, guitarras Rother, teclados llenando vaporosos colchones dulcificados y líneas a priori, sencillas, pero con intenciones en cada nota. Música que entra amable al oído, sin dejar de sonar experimental. Captan perfectamente la esencia kraut, y suena totalmente convincente. También "Das Trinklied Vom Jammer Der Erde" (15'44), en donde la melodía de sinte tiende más hacia la Berlín School tangerina, curiosamente de los 80. Excelente labor percusiva, detallistas arreglos y bajo espectacular. A lo que se suma una guitarra oldfieldesca, flauta a la Steve Jolliffe y una arrasadora energía cercana al "Cyclone" de Tangerine Dream. Sintetizadores en rebeldía dominan luego una pieza casi symphonic - rock (o de la Sky factory). Contestada por una parlanchina guitarra inmersa en una jungla rítmica extenuante. Sus tres minutos finales se convierten en una elegía electrónica de improvisada brillantez.
Para el lado B iniciamos "Die Knust Der Fuge" (12'04), volviendo al universo Harmonia / Cluster que tan bien se les había dado en el primer corte. Insertan teclado con sonoridad a órgano de iglesia, para darle majestuosidad a un sonido que en realidad, gana con un "menos es más". La melodía es sencilla, pero no su ejecución instrumental, donde complican la ensalada hasta convertirla en pizza. A pesar de su (forzado) empeño progresivo, aún mantiene su simplicidad melódica, que no armónica, (algo que considero un error). Demasiada pista aleja el espíritu rudimentario y humilde del genuino kraut. Está todo "demasiado bien tocado", construido y estructurado. Aquí falta en mi opinión, más rebeldía y menos ganas de agradar. La pieza es bonita, casi sinfónica, pero no transmite una sacudida contra los cimientos del sistema. Es una sensación demasiado acomodada como para atrapar el puro kraut. Finalmente "Tristrant" (8'49) tiene un comienzo casi after punk (?!), (estilo que absorbió maneras kraut), que desarrolla lineas de deliciosa melódica cercana a los Kraftwerk de "Autobahn". Cuando entran los vientos, cruza estilos con Kraan o Exmagma. Una de las más originales, y de mejores resultados creativos.
En general es un álbum de alto nivel, que cuando quiere retratar la melódica agridulce de Harmonia les sale de maravilla. Aunque tienden al sympho-prog en alguna ocasión, algo por otra parte innecesario. Será por ser noruegos. Un excelente álbum, a pesar de todo.
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