Este ha sido un capricho porque me salgo de mi línea habitual de progresismos sinfónicos y aunque hay algunas bandas de este estilo que me parecen divertidas y locas lo cierto es que al final siempre chocan conmigo por la cantidad de “desbarre” y minutos de relleno de música improvisada muchas veces aburrida y sin sentido. Improvisar tocando y dar en el clavo en momentos excepcionales solo sucede en escasos minutos de inspiración o acierto. El resto salvo que vayas colocado hasta las cejas y te de absolutamente igual un pedo flatulento o un sintetizador perdido intentando buscar la tonalidad que se sé te ha ido de las manos (casi siempre) puede ser un coñazo insoportable o un aburrimiento mortal para el sufrido oyente. Yo entiendo que como músico uno se “venga arriba” en la desinhibición absoluta. Todos lo hemos hecho alguna vez, pero también hay que aclarar que el que está abajo entre el público no tiene ninguna culpa ni obligación de soportarte y aguantar tus gracietas y o...
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BACAMARTE - Sete Cidades (1999, Bacamarte)
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El guitarrista Mario Neto es el factótum del trabajo debut de los brasileños Bacamarte pues, además de componer seis de las nueves creaciones incluidas en ese elepé titulado Depois Do Fim, posee una concepción en el trato de la guitarra que les aventaja frente a muchos vecinos artísticos. Entendedor de la mezcla entre la guitarra española o clásica con los ataques eléctricos sinfónicos, Neto maravilla desde una línea gruesa y bien marcada donde la sutileza reside en su arte para saltar del acústico a la tempestad del enchufado.
El álbum se graba en un 1977 que estaba pleno de ebulliciones progresivas; sin embargo, y de manera casi incomprensible, no será hasta 1983 cuando vea su definitiva puesta de largo en las tiendas. Inspirado por la primera etapa de los italianos Premiata Forneria Marconi, Bacamarte engrandece las melodías gracias al preciosista registro se su vocal Jane Duboc. El grupo se completa con el medido engranaje rítmico de Mr. Paul, Delto Simas y Marco Veríssimo, más la flauta de Marcus Moura y los coloristas teclados de Sergio Villarim.
En 1995 Rarity Records edita en CD aquel inicial Depois Do Fim, por lo que las nuevas hornadas de oyentes acólitos del rock progresivo descubren a este grupo de culto con fantasmal carrera de único elepé en estudio. Mario Neto, crecido ante esta segunda oportunidad, y mostrándose ya como el multiinstrumentista depurado que es, pone en marcha nuevamente Bacamarte cual proyecto personal. El teclista Robério Molinari constituirá el único punto de apoyo adicional. El nombre con el que titulará el CD, Sete Cidades, el que resultaría segundo álbum del brasileño bajo esta apuesta, es muy significativo.
Sete Cidades es una espléndida y misteriosa localización geológica brasileña convertida en parque nacional. De dicho enclave se dice que fue la morada de una civilización ancestral, llegándose a barajar el hecho de que fuese creado por alienígenas. Todo esto casa con el amor de Neto por lo desconocido y por esa ciencia ficción que afloraba en temas como "UFO" de Depois Do Fim. Aun así, y aunque ese aura de más allá de las estrellas acune la obra, las letras inspiradas en poemas y cortos escritos dibujan un análisis sobre la distribución de la tierra en relación al estatus social, y las injusticias que se han cometido por dicho clasismo.
Las faltas se notan en la perdida de Jane Duboc como vocal, una voz femenina que aportaba seña de identidad a tan magno combo. Ahora como banda de uno, obra de solista con mínimo acompañamiento, Mario hasta se atreve con las estructuras jazz de evidencia supina ("Canto Da Esfinge"). Igualmente se permite el creativo maravillar con arreglos ambient melódicos y suaves en "Espírito Da Terra", posiblemente una de las composiciones clave de este lanzamiento.
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