Hasse Walli está considerado como uno de los guitarristas finlandeses mas influyentes junto a Jukka Tolonen y Albert Järvinen. También es uno de los divulgadores mas importantes del género musical "Mbalax", música popular senegalesa con influencias jazz, soul, funk, música afrocubana y pop. HASSE WALLI nace en Helsinki en 1948. Su padre era director de una banda y su madre cantante. A los nueve años comienza a tocar la batería En 1960 se une a su primera banda. Dos años más tarde comienza su carrera artística en The Islanders, posteriormente se une a The Electric Five y mas adelante a The Nameless. En 1965 se pasa a la guitarra en The Typhoons, En 1967 tiene cierto éxito con la banda Blues Section emulando a Hendrix. Dos años mas tarde sufre un grave accidente automovilístico fracturándose el brazo izquierdo. Durante cuatro años permanece en dique seco para recuperarse. En 1974 forma Pirpauke y al año siguiente graban su primer disco, ""Pirpauke", Post...
Obtener enlace
Facebook
X
Pinterest
Correo electrónico
Otras aplicaciones
MYTHOPOEIC MIND - Mythopoetry (2019 / MM)
Obtener enlace
Facebook
X
Pinterest
Correo electrónico
Otras aplicaciones
Que no se empeñen Prog Mag, Classic Rock, Mojo, Q y demás revistas británicas del gremio. El cetro progresivo de éste segundo renacimiento, es de Escandinavia. Que si lo situamos aproximadamente en 1995, va a cumplir pronto 25 años. Bastante más que la primera generación.
Y dentro de ése maravilloso mundo escandi-prog, los noruegos Panzerpappa llevan aportando ya siete esplendorosos discos entre el R. I. O más cuerdo y el Canterbury nunca olvidado. Su saxofonista-teclados, Steinar Børve, ha decidido poner en circulación un proyecto paralelo llamado Mythopoeic Mind. Para ello ha contado con una selecta plantilla de colaboradores con nombres trabalenguas, casi todos miembros de bandas como Gentle Knife o Pymlico. Aprovecho para recomendarlos efusivamente. El mezclaje y mastering de éste debut, - que tiene un algo de inspiración-tópico Tolkien -, ha sido obra de Trond Gjellum (percusionista de Panzerpappa) y el casi mítico ya, Jacob Horn-Lupo (White Willow).
La "Prologue Song" (2'34) rezuma romanticismo y olor a naturaleza (con su puto polen y todo). "Prey" (6'52) ya entra en materia como unos Gentle Giant mutados con UK. La melodía vocal tiende al jazz rock, más british que yanqui. Así que algunos tics y arreglos suenan a clásico National Health, lo cual me llena de gozo y satisfacción. La guitarra homenajea a Holdsworth y los teclados son una exuberante jungla de sonidos analógicos bien queridos por todos los parroquianos que lean esto. Perfecta rola en su ejercicio canterburyano. Eso mismo mezclado con enigmáticas corcheas crimsonianas nos trae "Mount Doom" (10'14), que luego toma forma hackettiano-genética, con una muy original melodía instrumental.
Nada como un buen derroche de inspiración para convencer al más escéptico de que éstos noruegos son "la nueva chica en la oficina prog". Y está buena que te cagas. Machismo? Comparar música hermosa con una bella mujer me parece el mayor de los analogismos. Y esto es música hermosa, vaya que sí, sin envidiar a ninguna Miss 70s. "Train Of Mind" (6'39) vuelve a un pseudo-Canterbury gótico crimsoniano, donde aparecen los vientos de Steinar por primera vez. Dando agilidad al instrumental, con retozones bajos que, unido todo, recuerda poderosamente a Pekka Pohjola, uno de mis héroes finlandeses de siempre.
Otra sincera demostración de amor prog 70s es "Sailor's Disgrace" (13'39). Retro de corazón, con ganas de ganarse a la Yes fandom. Y sombras chinescas del "Lizard" del Rey Crimson, de Soft Machine en sus álbumes numéricos, de eternas vibraciones sin fecha de caducidad. Porque el que hoy vende modernidad en el rock progresivo, todavía no se ha enterado de que va esto. Un género de pleno derecho. Y como tal, ha de sonar tan a 70s como se pueda. Como el be-bop a 40s, el rock'n'roll a 50s, el synth-pop a 80s o el grunge a 90s. Mythopoeic Mind, y toda Escandinavia, lo saben. Por eso son los putos amos del género, no le des más vueltas.
"Epilogue Song" (2'40) termina como empezó, con paz espiritual y plena tranquilidad ante unos deberes bien hechos. Que quieren que les diga, un discazo.
Totalmente de acuerdo con la reseña y los comentarios vertidos en ella.
ResponderEliminar