Leo , entre el cabreo y el asombro, una publicación británica de las supuestamente serias. Va sobre este disco. Al parecer según el lumbreras de turno, Fangus "son una parodia de Steppenwolf y Deep Purple". No. Lo que pasa es que son canadienses. Todos esos grupús-culos que pregonan a los cuatro vientos como los nuevos Bitels de la semana, no parodian. Imitadores de medio pelo, (literal, parecen Príncipes Valientes), criajos con escasas horas de escucha y vuelo. Claro, claro, es que Fangus son de Montreal. Si fueran de Bristol, serían el no va más. Asqueado ya de la prensa musical, y más de la inglesa, a estas alturas del partido. Parece que tras el EP "Meet the Reaper", (Sabbath en Hammond), del 2024, y un par de singles, aquí tenemos el primer álbum de Fangus. Snake St. Louis (batería), Jim Laflamme (voz solista), Vick Trigger (bajo), Chub (teclados, coros) y Alexandre Bigras (guitarra) son los implicados. Motivo de parodia, de "no tomárselo en serio"...
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MYTHOPOEIC MIND - Mythopoetry (2019 / MM)
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Que no se empeñen Prog Mag, Classic Rock, Mojo, Q y demás revistas británicas del gremio. El cetro progresivo de éste segundo renacimiento, es de Escandinavia. Que si lo situamos aproximadamente en 1995, va a cumplir pronto 25 años. Bastante más que la primera generación.
Y dentro de ése maravilloso mundo escandi-prog, los noruegos Panzerpappa llevan aportando ya siete esplendorosos discos entre el R. I. O más cuerdo y el Canterbury nunca olvidado. Su saxofonista-teclados, Steinar Børve, ha decidido poner en circulación un proyecto paralelo llamado Mythopoeic Mind. Para ello ha contado con una selecta plantilla de colaboradores con nombres trabalenguas, casi todos miembros de bandas como Gentle Knife o Pymlico. Aprovecho para recomendarlos efusivamente. El mezclaje y mastering de éste debut, - que tiene un algo de inspiración-tópico Tolkien -, ha sido obra de Trond Gjellum (percusionista de Panzerpappa) y el casi mítico ya, Jacob Horn-Lupo (White Willow).
La "Prologue Song" (2'34) rezuma romanticismo y olor a naturaleza (con su puto polen y todo). "Prey" (6'52) ya entra en materia como unos Gentle Giant mutados con UK. La melodía vocal tiende al jazz rock, más british que yanqui. Así que algunos tics y arreglos suenan a clásico National Health, lo cual me llena de gozo y satisfacción. La guitarra homenajea a Holdsworth y los teclados son una exuberante jungla de sonidos analógicos bien queridos por todos los parroquianos que lean esto. Perfecta rola en su ejercicio canterburyano. Eso mismo mezclado con enigmáticas corcheas crimsonianas nos trae "Mount Doom" (10'14), que luego toma forma hackettiano-genética, con una muy original melodía instrumental.
Nada como un buen derroche de inspiración para convencer al más escéptico de que éstos noruegos son "la nueva chica en la oficina prog". Y está buena que te cagas. Machismo? Comparar música hermosa con una bella mujer me parece el mayor de los analogismos. Y esto es música hermosa, vaya que sí, sin envidiar a ninguna Miss 70s. "Train Of Mind" (6'39) vuelve a un pseudo-Canterbury gótico crimsoniano, donde aparecen los vientos de Steinar por primera vez. Dando agilidad al instrumental, con retozones bajos que, unido todo, recuerda poderosamente a Pekka Pohjola, uno de mis héroes finlandeses de siempre.
Otra sincera demostración de amor prog 70s es "Sailor's Disgrace" (13'39). Retro de corazón, con ganas de ganarse a la Yes fandom. Y sombras chinescas del "Lizard" del Rey Crimson, de Soft Machine en sus álbumes numéricos, de eternas vibraciones sin fecha de caducidad. Porque el que hoy vende modernidad en el rock progresivo, todavía no se ha enterado de que va esto. Un género de pleno derecho. Y como tal, ha de sonar tan a 70s como se pueda. Como el be-bop a 40s, el rock'n'roll a 50s, el synth-pop a 80s o el grunge a 90s. Mythopoeic Mind, y toda Escandinavia, lo saben. Por eso son los putos amos del género, no le des más vueltas.
"Epilogue Song" (2'40) termina como empezó, con paz espiritual y plena tranquilidad ante unos deberes bien hechos. Que quieren que les diga, un discazo.
Totalmente de acuerdo con la reseña y los comentarios vertidos en ella.
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