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Tommy McCoy – Live Blues In Britain (2009)

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 Nuestro protagonista de hoy, Tommy McCoy, fue amigo personal del gran Stevie Ray Vaughan desde 1980. Años más tarde llegó a grabar varios temas en Austin con la sección rítmica de Double Trouble (Chris Layton y Tommy Shannon). Tommy McCoy nació en 1954 en Howland, Ohio. Fue su hermano mayor, Gail, quien lo introdujo en el blues y el rock and roll. Con ocho años comenzó a tocar la guitarra y en quinto grado ya tenía su propia banda. A mediados de los 70 se trasladó a Florida, donde montó una tienda de discos y se dedicó a actuar en los clubes nocturnos de la zona. En 1977 formó Backdoor Blues Band, que posteriormente se transformaría en Screamin' Bluejays, contando en su formación con músicos como el bajista británico Barry Dean (de Brian Auger's Oblivion Express) y el baterista Denny Best (de Big Twist). En esa época fue cuando fraguó su amistad con SRV. Su debut discográfico llegó con Tropical Depression (1986), junto al armonicista de blues Mark Hummel.  A lo largo de su ca...

ULRICH SCHNAUSS - Goodbye (2007 / DOMINO)

Quien le iba a decir al joven Ulrich desde su Kiel natal, que algún día haría sus sueños realidad, hasta más allá de lo imaginable. Aspirante a sintetista y creador de ambientes, da el paso necesario trasladándose a Berlín. Allí empieza a gatear en la electrónica con seudónimos como View to the Future o Ethereal 77. Su soñado primer trabajo grabado saldrá en el 2001, "Far Away Trains Passing By". Colabora con Mojave 3, Airiel, Roedelius y Johannes Schmoelling (el destino, que va dejando señales). Entre el 2007 - 08 ayuda en diferentes trabajos de mezclaje y edita dos EPs. Colabora con Exit Calm y Engineers. Y por fin en 2014 ingresa en Tangerine Dream. "Goodbye" fue su tercer álbum de......pop ambiental?....


La electrónica es absolutamente dominante, aunque nada que ver con la Berlín old school,  que será su marca de fábrica más adelante. Más bien aquí parece estar influido por capas y ritmos computerizados Retro 80s, con una inteligente actualización. De hecho, es similar a sus amigos de Engineers o a la factoría K -Scope, adelantándose al sonido de ésta. Ulrich canta (con una andrógina voz), toca sintetizadores, samplers, electric piano y produce. Y se nota que el estudio es "un teclado más" en sus manos. En un electronic - Phil Spector -modo lleno de muros de sonido y capas de frecuencia dignas de un tsunami sonoro.


"Never Be The Same" (5'38) guía sus raíles hacia el Tony Banks de los 80, y hasta a OMD,  sin la descarada comercialidad de éstos. Magnificencia y pomposidad sónica atractiva y no exenta de mágicas melodías, algo simple, pero eficaz.


De parecida índole es "Shine" (5'48), con un introvertido piano eléctrico minimalista y sonoridades tipo David Sylvian o Eyeless in Gaza.


"Stars" (6'20) es otro notable ejemplo de ambient ochentero puesto al día,  lo que no deja de ser una innovación en el momento. Algo así como coger a This Mortal Coil  y pasarlo por una batidora electonic-pop (o así ).



 "Einfeld" (5'15) y "In Between the Years" (3'52) deben lo suyo a la fascinación naif de Brian Eno.  Aunque Schnauss lo magnigique como marca de la casa.


"Here Today, Gone Tomorrow" (5'05) sería normal encontrarla en un album de Richard Barbieri o los mismos Tangerine Dream de los 90. Como en "Goodbye" (7'54), sacando la vena más amable de éstos por aquellos días. 


John Foxx recrearia a las mil maravillas cosas como "A Song About Hope" (5'55) o "Medusa" (6'21). Lo mismo que la final "For Good" (3'42) quedaría bien como desvarío electrónico de Japan o David Sylvian. 




Ya ves, poco que ver con lo que Ulrich Schnauss se ha convertido ahora. Nada menos que una de las bases en la nueva trilogía  de Tangerine Dream, por encargo expreso post-mortem de Edgar Froese. Y además con una feliz recreación del sonido 70s -época trío. Como demuestra su última entrega   "Quantum Gate", de reciente aparición.  Eso quiere decir que Schnauss es un sintetista-productor cualificado para revivir cualquier capítulo y estilo. Escuchando éste disco, que de malo no tiene nada, uno se da cuenta del abanico de influencias de todos los tiempos que éste músico puede moldear, recrear o transformar. Por eso está donde está,  y lo puso quién lo puso.
A Wizard, A True Star.
J.J. IGLESIAS






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