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LA ESCENA DE CANTERBURY 16. Las cenizas itinerantes y final

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 El cambio de década hacia los 80 y en adelante tan solo dejaría a una banda de la escena en los terrenos del rock-pop y esa sería Caravan con sus altibajos y discos bastante mediocres solo para fans (yo incluido). Lo que entendemos por “Sonido Canterbury” de base como una derivación británica del rock progresivo no pasaría de la década de los 70´s. Todas las bandas a excepción del señor Pye Hastings, Geoff Richardson y demás colegas desaparecerían de las formaciones originales para trabajar en diferentes proyectos individuales o bien con otros músicos de la misma línea, pero con una inclinación prácticamente y principalmente basada en el jazz. La excepción synth-pop Sería Dave Stewart y su señora Barbara Gaskin que ya nada quieren saber de complejidades con la excepción de alguna colaboración puntual en la banda de Phil Miller In Cahoots. Phil Miller (1949-2017) fue el guitarrista de la escena por excelencia. Lo podemos encontrar en el culebrón canterburiano en multitud de ocasion...

ISILDURS BANE - MIND VOL 4 Pass (2003)

Por primera vez desde tres décadas atrás vuelven a aparecer voces en un disco de Isildurs Bane, siendo éste trabajo un completo antagonista con el volumen anterior. Del jazz free improvisado a perfectas y originales composiciones, difíciles de encuadrar en cualquier estilo. Del refinamiento clasicista y la sofisticación más absoluta al retorcimiento y la oscuridad casi crimsoniana de la época Thrak en algunas partes. 



Pero Isildurs son demasiado sibaritas para parecerse a nadie y la música en general es de difícil clasificación. Van del lirismo absoluto al retorcimiento y la aspereza como si nada. Quieren tocar diferentes palos y este es en realidad un disco completamente “progresivo” en el sentido literal del término.

 El álbum se compone de cuatro mini suites dispares con cuatro subdivisiones cada una: “Here”, “Hope”, “Fear” y “Pass” la única pega es que a veces suenan a demasiado “prog modernillo” depresivo y algo snob, pero esto es un apunte personal dada mi alergia a ciertas bandas insoportables que no cito porque considero que es irrelevante. A ratos es un disco perfectamente aburrido en otras asoman brillos de genialidad. Se alternan una voz femenina y otra masculina y los estados de ánimo cambian a ratos, aunque predomina en hundimiento y la abulia de habitación poco ventilada y de luz mortecina. Yo sé que este disco va a gustar más a las generaciones más post-alternative-progressive-rock, es decir a los más jóvenes. 



Quisiera destacar de la suite “Fear” los ocho mtos de “Idea” quizás dentro de la línea “moderna” que en este disco ejecutan, es lo más interesante y lo mejor desarrollado, aunque tiran a veces peligrosamente hacia el “pop elegante” pero bueno no quiero ponerme “tikismikis” (expresión aragonesa…?) porque los tíos lo hacen francamente bien a años luz de lo mediocre y lo barato. 

En definitiva, el vol 4 de Mind es otro capricho de los suecos para demostrar que su música puede abarcar caminos muy diferentes y variados. Hay partes del disco que me encantan y otras me hacen bostezar, algo parecido a la vida cotidiana, aunque en este sentido hay pocas cosas encantadoras y pasados los 60 años y próximo a la tercera edad (¡que bonito!) solo sirven para confirmar el fraude y la mentira de la vida.
Alberto Torró







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