Entrada destacada

LA ESCENA DE CANTERBURY 10: Gilgamesh - National Health

Imagen
 Disueltos los Hatfield existía otra banda llamada Gilgamesh que solían coincidir a menudo en actuaciones y eventos. La relación entre ambos integrantes estuvo de alguna manera asociada al movimiento y había puntos en contacto en la compleja línea jazz avant garde que ambas bandas presentaban. A pesar de que el estilo de su líder el teclista Alan Gowen era mucho más free-jazz rock, poco dado a emociones melódicas y menos cálido, solían abrir conciertos para los Hatfield y por consiguiente no es raro que surgiese la amistad entre ambas formaciones.   En 1975 el movimiento entre los diversos músicos del panorama seguía como siempre en una constante de… bueno mañana si acaso ya veremos si me apetece… Como es fácil de suponer era raro conseguir un contrato discográfico y mucho menos un manager que normalmente son vampiros que solo buscan pasta y si a eso añadimos que los conciertos eran bastante minoritarios en asistencia, podemos convenir que literalmente “se buscaban la vida” ca...

ISILDURS BANE - Mind Vol II (live) (2001)

Con una simple e insípida portada y con sus tres obras maestras grabadas: Cheval, Voyage y Mind 1 aparece el primer trabajo en vivo de Isildurs Bane. Un denso y apretado programa en doble CD con nada menos que 153 mtos de música. El Volumen 2 de M.I.N.D que sus siglas en palabras del propio compositor Mats Johansson significa “Music Investigating New Dimensions” se adentra en la música de la tríada mencionada. Según algún comentarista y escritor sueco la música de Isildurs Bane en este trabajo es una “deconstrucción” de su propia música, una investigación constante dentro de sus propias composiciones y sería acertado considerar esta definición. Porque todas las músicas posibles y más excitantes del prog y no solo prog, se unen en esta línea personal absolutamente libre e imaginativa.


 Isildurs casi han creado un estilo propio dentro del progresivo. Mats sigue apuntando que lo que ellos hacen es “el desarrollo de un proceso de investigación y experimentos, conocimiento, libertad artística y curiosidad infantil (…!). Ciertamente su música desborda todas las previsiones y nos sumerge en una música nueva y vanguardista que abre puertas al futuro. Al inicio del siglo XXI se han convertido en una extraña orquesta de cámara electrónica que no descarta ningún recurso sonoro y no se pone límites. Se habla de Isildurs, una banda que comenzó con música inocente y agradable a la Camel, como de un grupo creativo y contemporáneo apto para oídos muy exigentes y preparados y esto es completamente cierto. En los créditos del primer Mind homenajearon al propio Frank Zappa. 

El doble Mind 2 es un desafío y un regalo al oído a la vez. Es música difícil con una riqueza instrumental desbordante. Las melodías, las armonías complejas se alternan en pasaje de la más enrevesada instrumentación de lirismos tremendos con laberintos imposibles. Alquimia pura que une el pasado y el futuro, lo clásico con la vanguardia, lo acústico con la electrónica y lo mejor es que nadie se ha atrevido a ponerle etiquetas. Música total, absoluta que es preciso escuchar muchas veces. Hacen una música valiente, diferente como antaño se hizo con el Zeuhl o el Rock In Oposition, músicas de las que ellos no están muy lejos. Alguien me apuntó que para ellos el “rock progresivo” ya no es suficiente y a veces somos nosotros mismos los que inconscientemente o no, lo acotamos y lo limitamos y esto no debería ser.


El primer CD está estructurado entre grandes bloques y suites como “Cheval” o “inéditas” como “Oportunistic Medicine” “Exit Permit” (inmensa!!!), “Holly Fools”, donde hacen y deshacen a su antojo en adaptaciones extrañas de su propia música en sus trabajos de estudio y pequeñas miniaturas que se suceden como las fases de “Extroversión” del que solo puedo decir que se escuche porque hay grupos a los que no se les pueden poner adjetivos. Para un amante bandido y recalcitrante del progresivo, el jazz sinfónico y la clásica modernista como yo,  esta grabación te da sorpresas y muchas y la satisfacción es plena. Vamos que disfruto como un enano.


 El segundo CD es otra barbaridad de música tremenda: “The Flight Onward” es Zappa reinventado y como lo hacen los condenados suecos!!. “Celestial Vessel”, es una jugosa suite en siete partes para el extasío y el jolgorio acompañado con una atractiva amante venusina pringosa y fría y verde como el blandyblub que te pone y que te tienta en pesadillas nocturnas entre un jazz funk extraño de un Miles Davis futurista y locuras sinfónicas surreales cósmicas inclasificables. Pieza rara de cojones y muy variada, que engancha como una extraña droga. La versión-suite del Voyage con tres de sus principales temas, te llevan al delirio instrumental del enrevesamiento progresivo recreados a capricho porque los tíos van muy sobraos y seguros de sí mismos. No voy a añadir nada más porque poco más se puede decir. Tremendos.
Alberto Torró





Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en
                                                                                      
que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias

Comentarios