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BATERISTAS EN LA SOMBRA XXXV: Antolín Olea Barriga

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 El ilustre músico vallisoletano acumula más de treinta años de experiencia como baterista. Antolín fue aducido en la fase media y la recta final de la década de los ochenta por el elenco de sucedáneos del Air Metal, lo que supuso para el castellano leonés una inyección de adrenalina cautivadora que a modo de impulso, le conduce pocos años más tarde a Madrid para formarse en la disciplina de la batería y la percusión con Pedro López, un baterista que deambulaba por la escena del Jazz de la capital durante los años setenta, hasta llegar a desembocar en otros horizontes sonoros más vanguardistas y arriesgados con los que Pedro López, llegó paulatinamente a ir esfumándose de la escena profesional.  A lo largo de la trayectoria de Antolín como profesional, su férrea apuesta por especializarse en la defensa y la práctica de un género concreto le han convertido en un músico versátil cuyas devociones se engloban en el Jazz clásico y contemporáneo, el Rock expansivo y ¿Cómo no?. ese r...

PREMIATA FORNERIA MARCONI (Tercera parte) (“L´isola di Niente” )

ROCK PROGRESIVO ITALIANO  (Temporada 1, Clásicos)

El éxito de Photos Of Ghosts en la edición de Manticore Records de 1973 lanza a la banda italiana al estrellato mundial y realmente suponen un buen competidor para cualquier grupo famoso anglosajón del momento. Hay que reconocer que la Manticore supo hacer un buen marqueting y gracias a la buena acogida de la PFM, otros grupos italianos se beneficiaron de firmar contrato con Emerson y cia. El tercer álbum de 1974 que formaría la tríada sagrada de esta banda se llamaría “L´isola di Niente” que como en el caso del anterior acabaría convirtiéndose en The World Became The World” para el mercado internacional.


 Volvemos a la misma jugada: edición italiana, de la que por desgracia tardé bastantes años después en hacerme con ella y edición española del “The World Wecame The World” cuyo título de la canción en texto de Pete Sinfield fue el anglicismo ocurrente que sustituyó a la poética “Impressioni di settembre” del primer trabajo. Si la versión italiana es superior o no, forma parte de mi forma subjetiva de entender a la PFM. Lo cierto es que un fenómeno al bajo como Patrick Djivas procedente de otra banda importante como fueron Area, sustituye al anterior Giorgio Piazza y el sonido se va a notar mucho hacia una mayor precisión técnica próxima al jazz fusión prog, pero también hacia una música más musculosa y contemporánea, que les hará perder cierto encanto inicial y perfumes florales primarios. Lo que ganan por una parte lo pierden por el otro, pero así así sucede en muchos aspectos de la vida y lo difícil es dar con la clave del equilibrio. La cosa quedaría de esta manera: Seis piezas para “The world…” The “Mountain”, “Just look Away” y el añadido de “The World wecame The World” en la cara a. La b se abre con “Four Holes In The Ground”, “Is My Face on Straight” y “Have Your Cake and Beat it”. La versión original se reduciría a cinco canciones: “L´isola di niente” y “Is my Face…(lo dejaron igual), en la primera cara y “La Luna Nuova”, “Dolccisima Maria”) y “Via Lumiere” en la segunda. Que cada uno elija, pero ya sabéis mi preferencia.



“L´isola di Niente” (The Mountain) es una complicadísima composición de 10 mtos que se inicia con unos acechantes coros del averno, nada tranquilizadores, casi histéricos y demasiado largos, hasta que Franco Musida rasga con fiereza la guitarra eléctrica en un ritmo irregular y complicado, con un bajo tremendo y la pieza se convierte en un laberinto fuerte y bestialmente tocado nada que envidiar a los Crimson más desatados. Esta pieza es un torbellino casí llegando a la saturación sonora, que impresionó a Keith Emerson proclive a este tipo de composiciones densas, ricas, con exceso de ornamento y cambiantes con alguna flauta del Mauro Pagani deliciosa.  Cuando la oí por primera vez me sobrecogió al compararla con las dulzuras del Ghosts aunque sus pasajes sinfónicos y líricos, son canela en rama, vulgarmente dicho. Se la curraron pero bien. 



El absurdo título de “Is my face…” es otra composición que se las trae con cierto trasfondo burlesco y enloquecido, pero la melodía y el feeling merecen la pena y tanto Premoli, Mussida como Pagani están en su salsa. La inconfundible batería de Franz Di Cioccio me recuerda mucho a la forma de tocar de Michael Giles ( del primer Crimson). Premoli termina la pieza dando una magistral clase de acordeón. 



Las delicias llegan en la segunda cara del vinilo cuando el perfume folclórico italiano se desborda en la maravillosa “La Luna Nuova” (Four Holes…) una de mis piezas favoritas de la Premiata, con una alegría que expande el pecho y la emoción y algún músculo colgante que no cito. Una preciosidad que nos devuelve a los primeros discos. La velocidad que cogen a partir de la mitad acojonan al más pintao. 



No podía faltar la amorosa y tierna “Dolccisima María” (Just Look Away) perla y hermosura que solo los italianos pueden tocar con esa sensibilidad mediterránea.



 El disco se enfría tremendamente con la técnica jazzificada de “Via Lumiere” (have your Cake…) donde casi juegan a ser la Mahavishnu porque quieren demostrar lo buenos que son y lo son vaya que sí, pero esta pieza la encuentro fuera del contexto de la línea del álbum y ya anuncian los derroteros que van a seguir en los años siguientes.
Alberto Torró



Temas
1. L'Isola di Niente (00:00) 
2. Is My Face On Straight (10:50) 
4. La Luna Nuova (17:44) 
5. Dolcissima Maria (24:10) 
6. Via Lumiere (28:15) 





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