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Styff Nack – Sundial (1978 / Styff Nack)

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En los finales 70, la industria discográfica reclamaba milagros. Bandas que venían de una educación musical completamente distinta, ahora se les exigía amoldarse a unos tiempos más simples, casi infantiles. Que se les cediera esa facultad de exigir tonterías a los lerdos ejecutivos, fue ponerse la losa en la tumba. Y gran culpa la tuvo el punk y la new wave. Tendencias que curiosamente, no vendían tanto como para hacer cambiar el planteamiento global de todo cristo. Una falta de respeto enorme, hacia el creador. Y una bajada de pantalones de éstos,  que les costó muy cara. Así las cosas, las prog bands, y concretamente hoy hablo de Alemania, tuvieron que crear una nueva ramificación en su ya frondoso árbol estilístico. Sellos como Sky Records lo promulgaron: Ramses, Harlis, Bullfrog, Streetmark, Shaa Khan, Straight Shooter..... Otros más grandes, de superiores ligas, tuvieron que ponerse ése  ceñido traje que limitaba sus inquietudes musicales. Temas que necesitaban diez minut...

DRESSEL AMOROSI - House of Dolls (2025 / Library of the Occult)

 Italia. Tierra de pelis de terror serie B-70s, de Giallo, de compositores universales de soundtracks, o del mejor progresivo.......Terreno abonado para que aparezcan Dressel Amorosi. Peculiar dúo formado por Heinrich Dressel (nombre verdadero, Valerio Lombardozzi) y Federico Amorosi. Uno al teclado y percusiones electrónicas (muy conseguidas). El otro al bajo Rickenbaker 403 + Mutron pedal. Su primer álbum fue "Deathmetha" (2018) y le siguió "Spectrum" (2023).



"House of Dolls" es su tercero para el sello especializado en estas lides, Library of the Occult. Temas cortos, descriptivos y que invitan a la película imaginaria, tanto como al recuerdo de aquellos films serie Z que yo veía en los 70, en el cine del colegio. Con aquel fuerte y embriagador ambientador de las salas de cine, que aún tengo metido en la nariz, comienza "Radio Metha" (5'31). Y de inmediato conectamos con la escuela creada por sus compatriotas Goblin, para aquellas inolvidables películas de Dario Argento. Enigma, inquietud, suspense y tensión  psicológica perfecta como banda sonora de un cine de barrio. Estilo revitalizado en los últimos años, por gente como Carpenter Brut o Zombi, entre muchos. Buenos teclados y emulación percusiva, y técnica sincronía  arreglista de musculoso bajo, que crea el sonido del dúo. 

Siguen en sintonía con "House of Dolls" (4'48), donde las referencias kosmische son, además de pioneras del asunto, parte inseparable del electronic prog horror. Melodías casi naif, pero muy efectivas. Que van superponiendo ritmo y detalles de inspiración  Tangerine Dream 80s.

"Escape" (4'15) entra con bajo-secuenciador en la más pura línea de John Carpenter, y sería un buen score para una de sus películas,  así como para sus propios discos. Analogía oscura con ecos románticos  dark y olor a humedad de mortecina mazmorra. Curioso cómo el poderoso bajo ejerce de gruesa secuenciación,  con una alta efectividad en el resultado.

Cierra la cara A, "Octagon Tower" (3'53), de nuevo con Carpenter en propuesta musical y Lovecraft en mente literaria. Excelente, en su evidente brevedad. Estas cosas tan buenas se alargan un poco más,  hombre!

Damos la vuelta y aparece "Woodland Whisper" (3'48), que en su inicio pudiera ser un joven Mike Oldfield. Pero que con ése trotón bajo funk también se acerca al Giorgio Moroder más cinematográfico.  Hasta insertan cánticos femeninos, ofreciendo ésa faceta cuasi-disco que hasta los mismos Goblin pusieron en práctica en los finales 70. Sería un posible single del álbum. 

Otra influencia apreciable, The Alan Parsons Project, veo en "Starlight" (5'05). Concretamente de aquel "I Robot" que casi se podía bailar en pistas. Ídem para éste corte, que también, (todo iba por los mismos derroteros), se acerca a los franceses Space. Elegancia melódica que convence.

"Eyeless Puppet" (4'56) combina el kosmische-terror de Carpenter, con el oscurantismo teclístico de Claudio Simonetti. No necesitan mucho despliegue pirotécnico para conseguir plenamente su objetivo. Y ésa es una de sus mayores bazas.

Cierran la sesión con "Until that Night" (4'24), de bajo casi Squire e ingeniosa ambientación opresiva. Casi veo al ejército de zombies acercándose. Deliciosamente kitsch 70s.

Imagino que "The Gate" (4'40) se agrega en el cd. Perfecta como "final credits" de tu película imaginaria.



Bonito y muy entretenido disco, que con una lectura apropiada, (un viejo "Dossier Negro" o "Vampus", por ejemplo), hará que disfrutes como un adolescente de 1974.

Aunque cualquier telediario actual, da mucho más miedo.

J.J. IGLESIAS 



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