LA ESCENA DE CANTERBURY 13: Gong y el cachondeo patafísico.
Si existe un personaje particular e inclasificable de la Escena de Canterbury y del rock en particular ese es sin duda el australiano Daevid Allen nacido en 1938 y fallecido en 2015. Hay que decir de este hombre que jamás fue un engreído ni una altiva estrella del rock. Más bien todo lo contrario. Su carácter afable y bromista lo hacía asequible y próximo a todo tipo de personas que se acercaban a él. Siempre de buen humor y buen conversador. Inteligente y buen lector. Eso dice mucho de un músico en sentido positivo y no es fácil encontrarlos. El tipo caía bien o al menos esa es la información que tengo de él. Imagino que habrá opiniones diferentes pero con solo verlo parece un tipo cachondo y agradable. El mundo de la música en general está lleno de seres extraños y peculiares y este fue uno de sus más avanzados y particulares congéneres. Que un tipo se desplace desde Melbourne a Kent siguiendo la estela de los poetas beat tipo Ginsberg, Kerouac y Burroughs, ya daría para una nov...
muy bueno disco excelentissimo !!!!!!!!!! grande demas, fantastico
ResponderEliminarGracias por tu comentario
ResponderEliminarA great record. Very happy to have discovered them finally.
ResponderEliminarOs podíais extender un poco más, tal y como hacéis con la mayoría de vuestras aportaciones/recomendaciones. Feo gesto, Y ni J. J. Iglesias o Alberto Torró firman el artículo. Muy mal!!
ResponderEliminarHola gracias por tu comentario. Cada uno de nuestros redactores tiene su estilo propio y todos son válidos. Personalmente pienso ,que el buen aficionado a la música, también tiene su afán investigador y no hace falta dárselo todo mascado. Gracias
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