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BATERISTAS EN LA SOMBRA Cap. 50: Jordi Colomer, el pulso elegante de Iceberg y uno de los grandes bateristas olvidados del rock progresivo español.

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 La historia del rock progresivo español no puede comprenderse plenamente sin detenerse en la figura de Jordi Colomer. Aunque su nombre nunca alcanzó la popularidad de otros músicos de su generación, su trabajo con Iceberg constituye una de las aportaciones más refinadas y musicales de la batería progresiva española de los años setenta. Jordi Colomer nació en 1949, en Tarragona, y falleció el 10 de abril de 2025, a los 75 años, en su ciudad natal, tras una larga enfermedad crónica. Su desaparición supuso la pérdida de uno de los bateristas más elegantes, musicales y técnicamente sólidos que ha dado el rock español. Los comienzos Antes de incorporarse a Iceberg, Jordi Colomer ya era un músico profesional. Formó parte de grupos como The Riders y posteriormente trabajó como batería de la banda de acompañamiento de Luis Aguilé, experiencia que le proporcionó una gran disciplina profesional y una extraordinaria capacidad para adaptarse a diferentes estilos. Más tarde coincidió con Max S...

FREE RIDE - Ácido y Puto (2024/ Small Stone)

 Título explícito para el segundo de los madrileños Free Ride2019 vio el debut homónimo como indiscutible tortazo-tarjeta de presentación  heavy psych. Ahora lanzan su continuación nada menos que en la internacional Small Stone, label ideal para sus diabólicos planes de dominación mundial.



Borja Fresno (voz, guitarra, percusión,  synth), Víctor Bedmar (bajo) y Carlos Bedmar (batería). Ácido y Puto power trío. 

Lo demuestran desde el minuto uno de "Space Nomad" (8'33), en mágica progresión desde la caverna perdida del tiempo, lisergia kraut a la Gila en acústica textura percusiva y stoned vocals del más allá. Wah wah funk entrando en materia hasta la inevitable explosión sónica que revienta cabezas sin compasión alguna. Agitation Free con Conny Veit en jam onírica descendiendo a un placentero Hades del mejor stoner psych posible. Torturado e inmenso.

Bola de demolición rítmica e insolente fuzz para "Outsider" (4'27). Primer Monster Magnet con el abrazo del oso Stooges, en cruce de épocas y opiáceos. Sacudida eléctrica  en la silla del sacrificio Ácido (y Puto). Que tocan de pelotas es poco. Que la actitud es más que adecuada, innecesario decirlo. 

Plantean vuelos interdimensionales directos con "Kosmik Swell" (9'37), con agilidades psicodélicas preciosistas que re-crean, porque creen en ello, en hendrixianas exhibiciones equilibristas sobre la cuerda floja de la pasión y la completa entrega. Silberbart revividos desde Madrid en pleno siglo XXI. Si no lo oigo no lo creo. Extasis sagrado de afilada wah wah en forma de blues-cuchilla oxidada, dispuesta a rebanar gaznates. Sin palabras. Sólo sangre. Y vicio. "Vice" (3'52) avanza con la pesadez macabra de una División Panzer. Corrosión vocal y sacudida corrompida en lascivia y degeneración instrumental. Iggy babea en estado de shock.

Una playa bañada en radiactividad surf trae "Nazaré" (9'32). Y tienes que estar en coma (o en punto final) para no sentir los espasmos electrocutantes de éste pedazo tema, donde los Tres Jinetes del Apocalipsis cabalgan en Free Ride modo, mientras invocan de nuevo a Stooges con un attrezzo space rock, de doctrina sacerdotal "dedos cortados" Iommi. Bru-tal.

"Steamroller" (4'33) (homenaje a Poobah?) escupe mala hostia a toneladas. Te dan la del pulpo a cada embate. Vaya tres.

"Joy" (4'30) parece la Alice Cooper Band con Frank Marino.



"Blackout" (3'41) vale por todo el disco de los "MC5 de pega" con que éste año nos castigaron. Y "Living for Today" (4'24) cierra en casi southern-punk tabernario,  ésa adorable forma de expresarse que exhiben éstos brutos mecánicos.  El disco ideal para esta Nochevieja. Y otro indispensable del año. 

J.J. IGLESIAS



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