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LA ESCENA DE CANTERBURY 11: National Health 2 - Bruford

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 Cuando en 1979 se le preguntó a Pip Pype si National Health era la última banda de Canterbury nos dijo que ellos no eran una banda de Canterbury y que solamente las raíces estaban allí. Evidentemente la pregunta iba hacia el estilo y no la procedencia cosa que no debió entender o no quiso. Ellos no encasillaban su música como escena de Canterbury, es más, solo Caravan entendían esta denominación, el resto de bandas asociadas al estilo nunca etiquetaron su música. Esto siempre ha sido confuso y delirante: éramos más “Canterbury” los críticos y comentaristas de música que ellos mismos. A la mayoría no les gustaban las clasificaciones. Incluso observé cierto desdén a esa catalogación. Los “movimientos” denominaciones y términos siempre las inventa la prensa musical. Al final lo gracioso es que de tanto hablar de prog, los mismos músicos y bandas terminan por aceptar el término por “complacer” al “periodista”. Los que llevamos muchos años, toda la vida diría en esto, comprenderán lo q...

BUDDY RICH AND SWEETS EDISON - Buddy And Sweets (1955, Norgram)

 Bernard “Buddy” Rich era en 1955 uno de los bateristas predilectos de jazz y swing junto a Gene Krupa. En veinte años de profesión, no sólo había ayudado a digerir con sabores inverosímiles las bases rítmicas de Joe Marsala, Artie Shaw, Tommy Dorsey o Frank Sinatra, Rich resultó un ejecutante de valía firmando en los 50 bajo su nombre. Su destreza para redoblar con una mano, ya fuese la zurda como la diestra, la pericia con la que cruzada sus brazos para conseguir ritmos espectaculares –en una técnica que se catalogaría como criss-cross–, el ansia por hallar nuevas vías de expresión para los parches hicieron de él un talento en el que confiar y del que aprender.

  


El trompetista de Columbus, Ohio, Harry “Sweets” Edison cargaba a sus espaldas con una carrera no menos espectacular que la de su pareja en este vinilo; y aunque habían grabado con anterioridad en los mismos estudios como parte de diversos conjuntos de acompañamiento, este Buddy And Sweets quedaría como la demostración de lo que podían hacer unidos cual tándem. El swing vibra a lo largo del disco, iniciándose con uno de los solos más tremebundos de Buddy Rich, “Yellow Rose Of Brooklyn”, casi cinco minutos de pieza en la que Sweets únicamente marca la senda al baterista en el arranque. Lo emocionante de las diabluras de Bernard es que explotan con una contundencia inusitada, parando de pronto, relajando el frenetismo como si quisiese volver a enseñarnos su abecedario maquiavélico más despacio y letra por letra; todo un ardid para meter nueva marcha y perder al oyente en un tornado de extremidades y baquetas en neto frenesí.



“Easy Does It” es el reino de las escobillas donde la trompeta de Harry encuentra continuidad en su segunda mitad, quedando hilada y rítmica. “All Sweets” es hot jazz, aunque tiene el talante y ese recuerdo al Charles Mingus feroz –aunque con menos presencia del contrabajo–. Recurren al “Now’s The Time” de Charlie Parker y en “You’re Getting To Be A Habit With Me” orquestan la instantánea de un bohemio café para el romanticismo arrastrado y dado a la adicción. Rich entretiene siempre, incluido cuando presenta su “Barney’s Bugle” y el oyente descubre que Buddy se las sabe todas.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com


Temas
A1 Yellow Rose Of Brooklyn 0:00
A2 Easy Does It 4:31
A3 All Sweets 12:48
A4 Nice Work If You Can Get It 14:58
B1 Barney's Bugle 19:03
B2 Now's The Time 28:41
B3 You 'Re Getting To Be A Habit With Me 33:21

 
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