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Chris Neal – Winds Of Isis (1974 / M7)

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 Para 1974, la fiebre mooger y el síndrome del teclista alquímico, del multiinstrumentista druida, se había extendido por todo el mundo. El año anterior Rick Wakeman había editado "The Six Wives of Henry VIII", álbum para mí nunca superado. Y Mike Oldfield su "Tubular Bells", al que le pasa lo mismo. Demasiado todo de golpe. Eso creó afición,  lo que es siempre positivo. En Australia, Chris Neal editó su "Winds of Isis". Tan desconocido por éstas latitudes como magnífico trabajo. No todo fueron borrachuzos rockers pendencieros  por aquellas áridas tierras. Neal creaba una mezcla apropiada de los dos "vacos sagrados" referidos. Con omnipotente tecladina a base de sintes, Mellotron generoso ,  Hammond B3 persistente, Celeste, Clavinet, Leslie Wah pedal y demás parafernalia. También le daba muy bien a las guitarras con y sin enchufe, percusiones, batería,  bajo, glockenspiel, bells  (cómo no!), mandolina, bottleneck o armónica. Invitados había en do

JOSEP-MARIA RIBELLES - Ondines Ballen (2011/ Armando Records) / November (2018/ JMR) / 3 (2020/ JMR)

 Al barcelonés Josep-Maria Ribelles se le enredaron los siglos. O le grabaron en el disco duro mental, algún cruce espacio-temporal propio de alguna abducción. Y allí que permanece para nuestro deleite. Entre aromas del medievo y de la tradición del arpa neo-gótica catalana o la celta. Y mucho más. 



Sus colaboraciones se cuentan en un sinfín de grupos o con el mismo Kepa Junkera, y son un claro referente de folk actual. En su parcela solista, encontramos todas sus pasiones por la belleza, sea del tiempo o siglo que sea. En su primer álbum,  "Ondines Ballen", lo tradicional se adapta con respeto,  pero siempre a su aire. Poniendo su personal visión del asunto. Ensoñación a través de su maravillosa arpa como médium a otros mundos imaginarios. Destaco la suite - título con sus casi 10 minutos, pero aquí no hay ni un segundo de relleno. Y colaboraciones de intachable solvencia, como Carles Benavent o Toni Xucla, por nombrar sólo a un par del destacado acompañamiento. Un enorme debut de fragilidad forjada en acero emocional. Sumamente arreglado y trabajado, es un exquisito manjar.



Unos años después sale "November". Un mini-álbum con material anterior, pero autoeditado sólo en vinilo. Con todo el carisma artistico de una leyenda del cómic como es Esteban Maroto. Otra gran pasión de Ribelles. Preciosa envoltura para una no menos bella música. 



Y llegamos al "inolvidable" 2020 con "3". Aquí se quita el corsé sólo - folk y abre las puertas de su percepción. Y entonces, la magia crece. Entra el rock, otro de sus queridos gustos (del que la portada da constancia), y todo resulta más personal, todavía más él.  Hasta una docena de músicos entre bajo, batería, flauta, guitarras eléctrica y acústica,  bouzouki, violín,  percusiones......Y su arpa que remueve sentimientos ancestrales. Aquí su folk se muestra más abierto y libre, rozando en muchos aspectos la prog music. Sin dudarlo. Sus melodías deben tanto a la tradición como al hard rock, aunque sea subliminalmente. Sus queridos Rush o Black Sabbath salen a relucir, bien es cierto que camuflados y presentados "de otra forma". Es un músico muy inteligente. Así, "LaVey's polska" se me antoja algo rompedor y digno de seguir siendo investigado. Y no sólo porque vaya dedicada al célebre demonólogo, o por la magnífica guitarra de Jordi Foraster.

La inicial "Jota d'Artur" expresa un estado anímico de felicidad instantánea.  Pero es que en su melodía al arpa escucho hasta AOR, Journey o Kansas!!! Qué sé yo! Es mi propia apreciación,  claro. Mágicos efluvios de lo mejor de ambos mundos, creando una fusión de músicas realmente cuidada y magnética. "Bcn-Bzh (A day in Mordelles)" puedes imaginar el arpa como una guitarra solista, en plena tonada pastoral  con la energía que imprime el gran Toni Meléndez (bouzouki) y la sección rítmica. Amazing Blondel, Gryphon o Dransfield con una visión hard mimetizada en piel folk rock. La travesera de Andrea Fernández te hará pensar en Camel o Björn J:Son Lindh.

"Isabelentzako fandangoa" lleva el sensible toque del acordeón diatónico de PerePau Ximenis, en delicada carga emocional piazzollista. "Lycankluzh" atrapa de nuevo ése espíritu rock que se mezcla con perfecto ensamblaje en el universo folk. Ribelles sabe la dosis adecuada a la pócima,  sin choques ni estridencias. Jordi Foraster incluye algo de shred en la fórmula, y suena de fábula  (nunca mejor dicho!). La travesera de Pepin de Muñalén teletransporta al oyente a un bosque encantado. Y el violín de la excelente Marina Férriz hace el resto. El arpa ensambla y cuida de sus sonidos hermanos alrededor. Y todo es perfecto. De extraordinaria línea melódica puede catalogarse a "Elf". Tom Newman daría su bendición por esto,  e igualmente el señor Oldfield."In Gra bit (amor ritmic)" está tomada de un registro en vivo. Es una de las más bellas melodías que jamás escuché en folk. Te deja con la boca y el corazón,  de par en par. La final "Unreal Reel" es la única que no pertenece a Ribelles, siendo un tema tradicional irlandés.  Cuenta con Paul Dooley al clarsach. Imagina el resultado de todo lo dicho. Mejor aún,  escúchalo. "3" es la obra maestra hasta el presente de Josep-María Ribelles. 

.......Y a la espera de su "medley Rush" al arpa celta, creo que el listón está muy alto. Lo superará,  es grande.

J.J. IGLESIAS 


 

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