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MAX MIDDLETON & ROBERT AHWAI - Another Slepper (1979 / Harvest)

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 En 1979, el hasta entonces subsello progresivo de EMI, Harvest, estaba abriendo puertas a otros sonidos tras el descenso de tirón de la prog music.  Ése año emprendieron una curiosa iniciativa. Elegir a dos parejas de sesioneros británicos de lujo y montarles sendos proyectos.  Uno fue para Dick Morrissey / Jim Mullen, con su álbum "Cape Wrath".  El otro fue para Max Middleton / Robert Ahwai, el titulado "Another Sleeper". Se da la circunstancia que toda la banda de este último participó en la del primero. Por lo que su importancia se duplica. Además,  ambas portadas fueron muy bien adornadas por un desconocido ilustrador en aquellos días, llamado  Derek Riggs. El mismo que pondrá imágenes años después,  al universo de Iron Maiden. Todos tenemos un pasado. Así pues, Max Middleton (teclados, sintetizadores), ex-Jeff Beck Group / Hummingbird y Robert Ahwai (guitarras), serán los pilotos de esta nave jazz rockera.   Mientras que la muy efectiva...

Ashra – Correlations (1979/ Virgin)

 Se nos van yendo los héroes de juventud. Aquellos que nos llenaron de sueños, fantasías y esperanzas. Pasa al otro plano Manuel Göttsching y me pregunto si nos queda alguno vivo de aquellos días de exploración sonora.



Elegir un disco se me hace difícil, hasta que caigo en la cuenta de que no ha salido Ashra todavía en ésta sección. Y me facilita la elección. Ashra fue un producto de su tiempo. Son finales de los 70 y la kosmische se abre a otros campos más asumibles. Kraftwerk han demostrado que se puede. Así,  la trilogía "Blackouts" (78), "Correlations" (79) y "Belle Alliance" (80) va a traer un nuevo capítulo al desarrollo de Ash Ra Tempel, ahora acortado como Ashra. Un cambio con lógica.  Allí tenemos a Harald Grosskopf (batería supremo de la Berlín School, sintetista y escudero de Klaus Schulze). A Lutz Ulbrich (el último superviviente?), procedente de Agitation Free en la guitarra, teclados y Mellotron. Y al gurú Manuel Göttsching a la electronic guitar (detalle importante, no "electric"), sintetizadores y secuenciador (de bajos, mayormente). Produce Mick Glossop y Ashra en varios estudios de Frankfurt. 

"Ice Train" (7'40) nos trae una premisa que está en juego en ésos días,  el funk. El space funk se convierte en una nueva variante que ponen en marcha desde Mike Oldfield a Steve Hillage o Ashra, todos en el sello Virgin. Otros lo hubieran chafado. Pero hablamos de maestros del sonido. Escultores de la válvula efervescente,  que saben moldear texturas milagrosas, haciéndolas sonar asimilables. También intrigantes, lujuriosas, espectaculares e íntegras. Todo a la vez. Pueden sonar a banda sonora porno-soft, y de hecho la sugerente portada de Hipgnosis así lo atestigua. Pero no pierden ése halo explorador,  vanguardista y más actual al mismo tiempo. El cruce de caminos salió bien porque estaba en manos expertas de la creatividad Art rock. Nunca se han llevado mejor una twin guitar y unos electronics que lo dominan todo. Nunca un ritmo orgánico de batería rock se llevó tan bien con secuenciadores. "Club Cannibal" (5'25) mezcla sonido Munich con Can late-70s. Y claro, suena perfectamente compatible para pinchar en una disco con clase y alcurnia. El Mellotron añade misterio de fondo, como un "Trans Europe Express" donde caben eléctricas de fino paladar y generosa pedalera. Inequivoco delay-guitar el de Manuel en "Oasis" (4'48), tema propio que adelanta las excelencias de "E2-E4" (1984), otro de sus iconicos títulos para la historia. Y una delicia a descubrir.

Como la frágil "Bamboo Sands" (4'58).......Si la New Age hubiera tirado por ahí. ......Otro esbozo de música disco disfrazado de prog rock del más hábil acierto. Ashra demuestra que ambos estilos, aparentemente antagónicos, podían convivir en pacífica armonía. Aunque el mundo no se enteró. Las guitarras rebotan por la habitación mientras son perseguidas por el ritmo, ya sea acústico o computerizado. Forman un hábitat en perfecta simbiosis. Al otro lado tenemos "Morgana Da Capo" (5'24), donde la sombra schulziana cubre mucho del radio de acción. Concretamente en su rol-Richard Wahnfried. De hecho el propio Göttsching colaboró en aquella aventura. Divina endogamia. Nuevo bucle hipnótico sugiere "Pas de Trois" (8'59), una enredadera sonora que trae buen rollo y sentido vivificante al género. Ashra refrescan el kosmische con visiones más abiertas y desprejuiciadas. Y aquello suena a gloria celestial. En especial ésas guitarras sinuosas y lascivas en constante zig-zag levitatorio. Un jolgorio espacial digno de la Taberna Galáctica. 

La final "Phantasus" (5'07), otra de firma solitaria de nuestro hombre, guarda un paralelismo fílmico con Goblin, que por cierto también se apuntaron al space funk. Y la rubrica con sus exquisitos dedos, en un álbum excelente.



Manuel Göttsching siguió haciendo música libre y sin presiones durante toda su carrera. Volviendo con Ashra en los 90, con Neuronium en televisión española, Klaus Schulze, Michael Hönig, sólo o en mil proyectos más. Con Ashra adelantó en Virgin, lo que luego encontraron con éxito  (sin sorpresas), más chapucera y simplificadamente, con Human League u Orchestral Manoeuvres in the Dark. Sin comparación posible. Lo mejor, siempre antes, original y sin reconocimiento. La eterna historia.

J.J. IGLESIAS


 
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