Entrada destacada

CRÓNICAS DE LA RESISTENCIA: Meer - Wheels With in Weels (2024)

Imagen
 Otra vez prog escandinavo. La verdad es que curiosamente las bandas que vienen del frío suelen defraudar algo menos que el resto del planeta. Supongo que será por realizarse en una sociedad generalmente más civilizada y con mejor educación desde la escuela.  La falta de propuestas melódicas que se alejen del metal y de la bronca sonora me obligan a un sobreesfuerzo semanal a la búsqueda de algo que no me obligue a ir a la farmacia o al otorrino. Menos mal que tengo tiempo.  Estar en una edad en la que ya hay que empezar a cuidarse no depende solamente de dejar el alcohol, el tabaco, el azúcar y alimentos que sientan mal y salir a andar (solo por supuesto) 10.000 pasos matinales. Eso ya está controlado. Cuesta al principio, pero te aseguro que la mente y el estómago y su famoso eje intestino-cerebro lo agradecen.  También depende ya con quien te juntas y a quién soportas. Para colmo las previsiones y el previsible cambio político y social al absoluto y rancio retroce...

STEVE EARLE - I’ll Never Get Out Of This World Alive (2011, New West Records)

 I’ll Never Get Out Of This World Alive podría considerarse el mazazo definitivo de lo que un anterior martillazo de Train A Comin’ significó. Las raíces pedían su valor pretérito, su base incuestionable, al igual que ciertos reflejos del folclore irlandés. Entre baladas y hermanamientos con el último Tom Waits, Steve va haciendo este último camino planteado.

 


Esto se podría traducir en un corazón que firma sobre la línea de la entrega, pero cojeando ahora en el campo de la rabia rápida y cruda a la que no temió cuando cantaba “Snake Oil”. La producción de T-Bone Burnett marca demasiado, aunque la resolución de recuperar “God Is God” y “I’m A Wanderer”, piezas que pergeñó para Joan Baez, es uno de sus grandes aciertos en este 2011. Una senda para analizar ese cerrojo que concluye con la vida del ser humano. «Son todas, de una manera u otra, piezas sobre la mortalidad; la muerte como misterio en lugar de como signo de puntuación», ha asegurado recientemente el propio Earle sobre este material tan especial.

 


Un paso que no le aleja del tempo ya fotografiado en sus últimos lanzamientos, con el añadido de cantar a pachas junto a su querida esposa Allison Moorer un “Heaven Or Hell” que no por anecdótico pierde su pátina de credibilidad, pues la exuda sin contemplaciones.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com


 

¿Te gustó el artículo? No te pierdas de los próximos artículos 



Vuestros comentarios son nuestra energía







Comentarios

anuncios multiplex