Entrada destacada

TONY BANKS - Still (1991 / Virgin)

Imagen
 Me parto y me mondo siempre que escucho los álbumes "malos" de Genesis. Reconozco que son unos de mis muchos "guilty pleasures". Pero es que un tendero con muy mala uva me los regalaba para joderme la vida. Resulta que tengo todos, incluidos maxis. Vuelvo al tema, decía que me río cuando escucho a Tony Banks en esos discos, porque el hombre es absolutamente incapaz de ser simple, pop o comercial, aunque lo intente. Antes muerto que sencillo. Simplemente,  no le sale. Y es ése factor el que hace que esos ramplones discos, tengan algo de miga, enjundia y significado. Al menos para mí. Comprendo al que los aborrezca. Está en su derecho. En una reciente conversación con un amigo de toda la vida, salió este disco. Que yo ni estaba seguro de tenerlo, luego resultó que sí.   Le vamos a dar un paseo turístico por Rockliquias conmigo de guía,  en esta visita guiada. Tercero en su carrera en solitario, y como siempre bien acompañado. Fish, Nik Kershaw (luego repescado po...

STEVE EARLE - I’ll Never Get Out Of This World Alive (2011, New West Records)

 I’ll Never Get Out Of This World Alive podría considerarse el mazazo definitivo de lo que un anterior martillazo de Train A Comin’ significó. Las raíces pedían su valor pretérito, su base incuestionable, al igual que ciertos reflejos del folclore irlandés. Entre baladas y hermanamientos con el último Tom Waits, Steve va haciendo este último camino planteado.

 


Esto se podría traducir en un corazón que firma sobre la línea de la entrega, pero cojeando ahora en el campo de la rabia rápida y cruda a la que no temió cuando cantaba “Snake Oil”. La producción de T-Bone Burnett marca demasiado, aunque la resolución de recuperar “God Is God” y “I’m A Wanderer”, piezas que pergeñó para Joan Baez, es uno de sus grandes aciertos en este 2011. Una senda para analizar ese cerrojo que concluye con la vida del ser humano. «Son todas, de una manera u otra, piezas sobre la mortalidad; la muerte como misterio en lugar de como signo de puntuación», ha asegurado recientemente el propio Earle sobre este material tan especial.

 


Un paso que no le aleja del tempo ya fotografiado en sus últimos lanzamientos, con el añadido de cantar a pachas junto a su querida esposa Allison Moorer un “Heaven Or Hell” que no por anecdótico pierde su pátina de credibilidad, pues la exuda sin contemplaciones.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com


 

¿Te gustó el artículo? No te pierdas de los próximos artículos 



Vuestros comentarios son nuestra energía







Comentarios

anuncios multiplex