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Phideaux - Number Seven (2009)

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 El rock progresivo es un género conocido por su complejidad y su capacidad para crear atmósferas únicas e inmersivas. Con Number Seven , Phideaux ofrece un excelente ejemplo de cómo esta tradición puede mantenerse e innovar. Este álbum conceptual es una auténtica obra de arte que ofrece una experiencia auditiva rica y multifacética, donde cada escucha revela nuevos detalles y matices. En esencia, el personaje "Lirón" parece enfrentarse a desafíos internos y externos en un mundo distópico o postapocalíptico, atravesando etapas de desesperación, aceptación y, finalmente, una especie de despertar o iluminación. El álbum se divide en tres suites, cada una con su propia personalidad y narrativa, pero todas conectadas por una historia central que se desarrolla mediante metáforas y simbolismo. La portada del álbum, que ilustra una lucha entre un lirón y un cangrejo de río, ya sugiere la naturaleza alegórica de la obra, representando fuerzas opuestas en conflicto. La primera suite, ...

STEVE EARLE - I’ll Never Get Out Of This World Alive (2011, New West Records)

 I’ll Never Get Out Of This World Alive podría considerarse el mazazo definitivo de lo que un anterior martillazo de Train A Comin’ significó. Las raíces pedían su valor pretérito, su base incuestionable, al igual que ciertos reflejos del folclore irlandés. Entre baladas y hermanamientos con el último Tom Waits, Steve va haciendo este último camino planteado.

 


Esto se podría traducir en un corazón que firma sobre la línea de la entrega, pero cojeando ahora en el campo de la rabia rápida y cruda a la que no temió cuando cantaba “Snake Oil”. La producción de T-Bone Burnett marca demasiado, aunque la resolución de recuperar “God Is God” y “I’m A Wanderer”, piezas que pergeñó para Joan Baez, es uno de sus grandes aciertos en este 2011. Una senda para analizar ese cerrojo que concluye con la vida del ser humano. «Son todas, de una manera u otra, piezas sobre la mortalidad; la muerte como misterio en lugar de como signo de puntuación», ha asegurado recientemente el propio Earle sobre este material tan especial.

 


Un paso que no le aleja del tempo ya fotografiado en sus últimos lanzamientos, con el añadido de cantar a pachas junto a su querida esposa Allison Moorer un “Heaven Or Hell” que no por anecdótico pierde su pátina de credibilidad, pues la exuda sin contemplaciones.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com


 

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