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Trúbrot – Undir Áhrifum (1970 / Parlophone)

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 Islandia 1969. Miembros de Flowers y Hljemum forman el "superminigrupo", Trúbrot. Su homónimo saldrá ese mismo año, con fuerte carga Laurel Canyon y voz chica-chico. Aunque reconocen influencias británicas  a lo Moody Blues / Salamander. Puede que fueran prog-esando conforme fueron pasando los discos, sí. De hecho no hay uno igual a otro. Un total de cuatro. El segundo, "Undir Ahrifum" (1970), - el de hoy -, "Lifun" (1971) y "Mandala" (1972). Cuatro muy distintos pero muy potables discos. Por causas que desconozco,  editan ese mismo año uno a nombre de Nattura, "Magic Key" (1972). Fin de la historia  y poco más que contar.  En "Undir Ahrifum" la formación era Magnus Kjartansson (piano, órgano,  voz), Olaur Gartharsson (batería,  percusión), Gunnar Thortharson (guitarra, flauta, voz) y Runar Juliusson (bajo, voz). "Going" (4'47) entra con músculo y tensión Howe del "The Yes Album",  de enérgico entrante...

STEVE EARLE - I’ll Never Get Out Of This World Alive (2011, New West Records)

 I’ll Never Get Out Of This World Alive podría considerarse el mazazo definitivo de lo que un anterior martillazo de Train A Comin’ significó. Las raíces pedían su valor pretérito, su base incuestionable, al igual que ciertos reflejos del folclore irlandés. Entre baladas y hermanamientos con el último Tom Waits, Steve va haciendo este último camino planteado.

 


Esto se podría traducir en un corazón que firma sobre la línea de la entrega, pero cojeando ahora en el campo de la rabia rápida y cruda a la que no temió cuando cantaba “Snake Oil”. La producción de T-Bone Burnett marca demasiado, aunque la resolución de recuperar “God Is God” y “I’m A Wanderer”, piezas que pergeñó para Joan Baez, es uno de sus grandes aciertos en este 2011. Una senda para analizar ese cerrojo que concluye con la vida del ser humano. «Son todas, de una manera u otra, piezas sobre la mortalidad; la muerte como misterio en lugar de como signo de puntuación», ha asegurado recientemente el propio Earle sobre este material tan especial.

 


Un paso que no le aleja del tempo ya fotografiado en sus últimos lanzamientos, con el añadido de cantar a pachas junto a su querida esposa Allison Moorer un “Heaven Or Hell” que no por anecdótico pierde su pátina de credibilidad, pues la exuda sin contemplaciones.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com


 

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