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CRÓNICAS DE LA RESISTENCIA: Camel Live Royal Albert Hall 2018

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 La música siempre ha servido a grandes rasgos generalmente para dos cosas y es importante captar la sutil diferencia en ambas.  Por una parte, está principalmente “para llenar el tiempo” y por la otra “para usar ese tiempo” porque se supone que todos entendemos lo que es decorativo visual y aquello que abriendo sus puertas nos ofrece un mundo dentro de sí mismo. Por lo general toda la música y el arte en concreto ha ido perdiendo ese “mundo interior” para cambiarlo por ese objeto funcional “que está ahí” pero no tiene ninguna función aparte de llenar un espacio vacío. Al igual ocurre con la música actual que solo tiene el propósito de romper el silencio y molestar lo más posible para evitar toda respiración y calma. Porque un mundo sin ansiedad ni estrés no es bueno para ningún negocio.  A poco que uno use la “atalaya” que llevamos encima de los hombros se habrá dado cuenta que todo está pensado y orientado para “no pensar” “no sentir” y por supuesto no “cuestionar” porq...

Space Ritual – Otherworld (2007/ Esoteric)

Cuando pasa al otro lado uno de esos músicos que te ha acompañado durante toda la vida, duele especialmente. Y nunca se acostumbra uno a ésa sensación. En el caso de Nik Turner además,  era un tío que me caía bien. Los vientos esquizoides del classic sound Hawkwind fueron parte fundamental en su innovador y legendario estilo. Nik  Turner estuvo en todos y cada uno de los álbumes icónicos de la banda en los 70. Con sus disfraces imposibles y su revolucionario y anárquico toque al saxo,  herencia directa del Coltrane más free,  Sun Ra o Roland Kirk. Desde que en 1976 fuera despedido de Hawkwind  (una nave con dos capitanes no podía ser!), siempre estuvo en eternas disputas legales con Dave Brock. 



En 1978, después de un viaje a Egipto donde grabó música en cámaras mortuorias de reyes,  lanza su debut. Como Nik Turner's Sphynx, se edita "Xitintoday" junto a grandes colegas como Tim Blake y Alan Powell. Seguirá con ésa fijación egipcia en posteriores trabajos. Pero el punk le marca, (graba incluso un single junto a Sham 69!), y monta Inner City Unit. Una curiosa mezcolanza de psych + punk, que a mí nunca me entró.  También aparece en el single de The Radio Actors : con un desconocido Sting, Gilli Smyth, Mike Howlett, Steve Hillage o Steve Broughton. Con Inner City Unit estará del 79 al 85, grabando cuatro discos. No será hasta los 90 cuando recupere su carrera en solitario. 

En 1994 destaca su tercero, "Prophets of Time", donde junta a una cuadrilla de terroristas sónicos de primer orden. Genesis P-Orridge de Psychic TV o gente de Pressurehed, para una descarga ciberpunk exagerada. Herencia maldita que arrastra desde Hawkwind. Retoma la temática egipcia con Anubian Lights, en el planeador y electrónico "Eternal Sky" (95). En un año que vería dos en vivo, "Space Ritual-Live" (ejem) y la endogamia llamada Pinkwind (Pink Fairies+Hawkwind), junto a Twink, en "Festival of the Sun". 

Pero el golpe de efecto definitivo lo dará con la banda Space Ritual (ejem bis), donde se reunirán nada menos que siete miembros de Hawkwind!!!  El propio Turner (saxo, flauta, voz), Dave Anderson (bajo, guitarras, arreglos de cuerdas), Terry Ollis (batería), Del Dettmar (synths), Mick Slattery (guitarras), Thomas Crimble (guitarras, voz, teclados) y el legendario escritor de ciencia-ficción,  Michael Moorcock a las letras. Suenan más Hawkwind que Hawkwind. Y el disco no tiene desperdicio, sonando atemporal y moderno, dentro de un clásico estilo que de por sí ya era futurista. John Greves aporta sus teclados y mellotron, juntándose nada menos que tres teclistas. Incluyendo invitados de la talla de Jerry Richards (guitarras). Impresionante es poco.

La delirante intro de "The Return" significa que la nave perdida ha sido encontrada al estilo de "Event Horizont". Las letras van repartidas entre Turner y Moorcock. Misteriosas flautas anuncian "Otherworld", con preciosos arreglos de cuerda. Suenan como el eslabón perdido, y recuperado, de "Hall of the Mountain Grill" / "Warrior on the Edge of Time".......En el siglo XXI. Ecos floydianos para "Black Corridor", entre recitados de Moorcock y electrónica berlinesa. "Bubbles" tal vez sea un homenaje al ilustrador, roadie y colega de viejas correrías,  Barney Bubbles. Que luego entraría como músico de Inner City Unit. "Ritual of the Ravaged Earth", "Sonic Savages", "Arrival in Uropia" o "Notes from a Cold Planet" ya lo dicen todo con su título. 

En "Droid Love" Turner invoca a un Jan Garbarek-Space rock. Y la belleza acústica de "Atomik" sorprende por su lirismo inaudito. "Otherworld" prueba que pudo haber vida más allá de los 70, con los miembros históricos. Space Ritual fue la venganza definitiva de Turner sobre Brock. 



Un álbum que está a la altura de los grandes intocables del glorioso tiempo Halcón. Thunder Rider ( alias de Turner), demostró ser otro gran capitán  (como Robert Calvert), en una Enterprise con demasiados jefes para ser tripulada sin conflictos. Así eran los 70, con overbooking de genios.

Y Nik Turner fue sin duda uno de los destacados. 

J.J. IGLESIAS  



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