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CRÓNICAS DE LA RESISTENCIA: UK Live in Tokyo Reunion 2012

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 Tanto a John Wetton como a Bill Bruford se les achacó la idea de formar un super grupo de rock progresivo justo en el momento en que el estilo estaba en su mayor decadencia y vilipendiado a muerte por la crítica. Los años con King Crimson en ambos músicos no les habían dejado buen sabor de boca precisamente, aunque en el caso de Bruford como en un acto de puro sadomasoquismo volvió a los brazos del insoportable Robert Fripp en la reencarnación carmesí ochentera.  Yo mismo me pongo en la piel de un músico que tiene que sufrir el rechazo de un día para otro del estilo que le gusta tocar y entiendo perfectamente que es difícil de gestionar a nivel personal. Los que te alabaron y besaron el culo de repente te dan una patada y te aíslan en el pabellón del desprecio. Sinceramente es difícil entender que en el año 1978 se apostase comercialmente por algo con una perspectiva casi segura de fracaso por mucho de que los integrantes de esta banda estuviesen en lo más alto del imaginario...

CHET ATKINS & MARK KNOPFLER - Neck And Neck (1990, Columbia Records)

 Saliendo de la década de los 80, hasta los ejecutantes del country puro y tradicionalista le habían dado una oportunidad a los sonidos vendibles. Por ello, y aunque Neck And Neck tiene algo de esto, el oyente debe poner en la lista de puntos positivos el hecho de que tirando del Dire Straits Knopfler, paladín del pop rock elegante, Chet Atkins sabe ganárselo para los terrenos del hillbilly y demás parentela disciplinar. Aquel mismo 1990 el que cantara “Romeo And Juliet” se monta igualmente el supergrupo fronterizo The Notting Hillbillies junto a su camarada Guy Fletcher, Steve Phillips y Brendan Croker. Otra pista por la que transitar con los amores por la Norteamérica profunda de un escocés natural de Glasgow. 



A pachas con el que fuese uno de los padres del conocido cual “sonido de Nashville”, Mark dobla guitarras y pone a prueba su técnica tan particular punteando las cuerdas. Atkins, que fallecería once años después de esta grabación, se muestra rejuvenecido y más contento que unas castañuelas; pone en cada canción, en el repaso a varios clásicos selectos, su dominio de un estilo totalmente arraigado a la tierra que le vio nacer el 20 de junio de 1924. Mr. Guitar, como era conocido por sus acólitos el artista de Luttrell, Tennessee, aborda la leyenda del meritorio Django Reinhardt en un “Tears” con Mark Knopfler comprendiendo la maniobra desde su mástil y Mark O’Connor al violín, impersonator de Stéphane Grappelli para la ocasión. 



Se intercalan instrumentales de tal prestancia con arreglos cantados de pura cepa –“Yaketi Axe” ahora con letra de Merle Travis; aquella canción famosa en nuestro país por aparecer de fondo en las persecuciones del humorista Benny Hill–. Algunas lecturas se asemejan a la visión del Dire Straits cuando le ha tocado enfrentarse con el universo insospechado de las bandas sonoras (“Tahitian Skies” o “So Soft, Your Goodbye”). Ganador este encuentro de diversos premios Grammy gracias a varias de sus composiciones, la obra finalizaría sus días siendo carnaza para las chanzas de los puristas más redneck. Ellos se lo pierden.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com


 
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