Entrada destacada

ALCATRAZZ - Dangerous Games (1986, Capitol Records/EMI)

Imagen
El dúo The Marbles ya había hecho de Graham Bonnet un cantante reconocido en todo pub británico; aunque no sería hasta su entrada en unos Rainbow sufriendo la salida de Ronnie James Dio que se toparía con el reconocimiento a unos niveles que no podía imaginar cuando entonaba aquello de “Only One Woman”. Down To Earth junto al proyecto de Ritchie Blackmore ejerció de antes y después, al igual que su colaboración con el Michael Schenker Group en 1982 para aquel elepé titulado Assault Attack. Todo esto hace que un año después de trabajar con el guitarrista alemán, Graham dirija desde el micrófono al quinteto Alcatrazz. Así llegamos al inicio de esta agrupación, pero para hablar de Dangerous Games tendremos que adelantarnos hasta su final –justo a un año antes de que se disuelva el proyecto–. Estamos en 1986 y muchas cosas han cambiado desde la publicación en 1983 de su vinilo No Parole From Rock ‘N’ Roll. “Yngwie era magnífico, pero se negaba a formar parte de una banda y eso es lo que to

WEATHER REPORT - Sweetnighter (1973, Columbia)

 Cuando Josef Zawinul ejecutaba una sorprendente pirueta con su teclado se podía esperar un brutal efecto mariposa, aunque no en el mundo, más bien en una discografía de Weather Report por construir que quedaba aún en el horizonte. Su obra homónima de presentación, editada a lo largo de 1971, vería su golpe de efecto en la tercera pieza a mover, un LP considerado de transición hacia un balance de fusión concreto pero sin dejar de idealizar las extensiones para poder respirar sus buenas bocanadas de actualidad, ya fuese funk espacial (los trece minutos de “Boogie Woogie Waltz”) como puntos equidistantes de Miles Davis y The Crusaders (Wayne Shorter al ciento uno por ciento en “125th Street Congress”). 



El piano eléctrico Rhodes, complementado con un pedal wah-wah, sacan metales preciosos de la mina. Sweetnighter, todavía buscando el guiño a una audiencia mayor, sigue destemplando a los poco baqueteados; “Manolete”, sin ir más lejos, y en contra de lo que pudiese parecer, tiene más de experimental que de latino oportunista. “Adiós” es tan atmosférica como sugerente, soltando pinceladas al vuelo en tres minutos de relajo. “Will” es a lo étnico lo que “Non-Stop Home” a la dosis acelerada de estructuras rítmicas, una línea de alambre por la que sólo Weather Report puede pasa de puntillas fluyendo a unas calidades que en otros serían resbalones a la lona. 



Nada de varetazos, todo de un espontáneo que parece calculado por unos humanos que viajaron minutos por delante al futuro para comprender en tres cuartos de hora lo que estaban a punto de grabar. Sólo así se explica que de tan bien ajustado parezca fresco. 

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com



¿Te gustó el artículo? No te pierdas de los próximos artículos 



Vuestros comentarios son nuestra energía







Comentarios