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Phantom – Phantom's Divine Comedy Part 1 (1974)

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 Phantom's Divine Comedy es otra de esas obras de CULTO que se forjaron a base de leyendas. El álbum está cargado de una atmosfera oscura/melancólica, y presenta una performance bastante esmerada en donde se puede apreciar una base instrumental decente, ligeros elementos progresivos y cambios de ritmos. Es un trabajo prometedor a cuestas y a pesar de que muchos la consideran "un trabajo de talla mediana", es bastante respetable y de aceptada reputación de "oscuro", pero seremos franco, el álbum tiene ciertos problemas que empañan la performance un poco, no es un álbum destacable/detestable pero se podrían mejor ciertos conceptos que se querían dar, en parte  me suenan muy sencillos, si los músicos hubieran sido más creativos soltando un poco más de  lisérgica hubieran sobresalido, aun así a me parece que es un trabajo a reivindicar ya que logra captar muy bien la atención del oyente por todo lo que representa. Según cuenta la leyenda Jim no habría muerto en real

WEATHER REPORT - Sweetnighter (1973, Columbia)

 Cuando Josef Zawinul ejecutaba una sorprendente pirueta con su teclado se podía esperar un brutal efecto mariposa, aunque no en el mundo, más bien en una discografía de Weather Report por construir que quedaba aún en el horizonte. Su obra homónima de presentación, editada a lo largo de 1971, vería su golpe de efecto en la tercera pieza a mover, un LP considerado de transición hacia un balance de fusión concreto pero sin dejar de idealizar las extensiones para poder respirar sus buenas bocanadas de actualidad, ya fuese funk espacial (los trece minutos de “Boogie Woogie Waltz”) como puntos equidistantes de Miles Davis y The Crusaders (Wayne Shorter al ciento uno por ciento en “125th Street Congress”). 



El piano eléctrico Rhodes, complementado con un pedal wah-wah, sacan metales preciosos de la mina. Sweetnighter, todavía buscando el guiño a una audiencia mayor, sigue destemplando a los poco baqueteados; “Manolete”, sin ir más lejos, y en contra de lo que pudiese parecer, tiene más de experimental que de latino oportunista. “Adiós” es tan atmosférica como sugerente, soltando pinceladas al vuelo en tres minutos de relajo. “Will” es a lo étnico lo que “Non-Stop Home” a la dosis acelerada de estructuras rítmicas, una línea de alambre por la que sólo Weather Report puede pasa de puntillas fluyendo a unas calidades que en otros serían resbalones a la lona. 



Nada de varetazos, todo de un espontáneo que parece calculado por unos humanos que viajaron minutos por delante al futuro para comprender en tres cuartos de hora lo que estaban a punto de grabar. Sólo así se explica que de tan bien ajustado parezca fresco. 

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com



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