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ELKIN & NELSON - Ángeles y Demonios (1974 / CBS)

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 Los primeros 70 también traen, junto al soul de los finales 60, la fiebre latín rock al underground español. Principalmente por Santana y José Feliciano.  Barrabás será el efecto inmediato, puesto en marcha por el visionario Fernado Arbex. Y "Wild Safari" conquistará discotecas de medio mundo. Otro ex-Brincos, Juan Pardo, recoge el guante retador en un movimiento similar no muy original, y picado por el éxito internacional de Barrabás.  Se trae a dos hermanos colombianos de Medellín, llamados Elkin y Nelson Marín. Se habían recorrido USA y Europa en busca de la esquiva fortuna, y mira por donde, la flauta sonó aquí.  Juan Pardo los apadrina y pule su imagen,  amariconizando con elegancia, eso sí,  para poder entrar también  en eso del glam rock. Que aquí sería "gay power", y gracias que no lo llamaron "trucha rock".  Poco tenían que ver con todo eso, pero bueno, había que estar en onda. Fue todo un "too much, too soon". En un mismo año, 1974, su...

WEATHER REPORT - Sweetnighter (1973, Columbia)

 Cuando Josef Zawinul ejecutaba una sorprendente pirueta con su teclado se podía esperar un brutal efecto mariposa, aunque no en el mundo, más bien en una discografía de Weather Report por construir que quedaba aún en el horizonte. Su obra homónima de presentación, editada a lo largo de 1971, vería su golpe de efecto en la tercera pieza a mover, un LP considerado de transición hacia un balance de fusión concreto pero sin dejar de idealizar las extensiones para poder respirar sus buenas bocanadas de actualidad, ya fuese funk espacial (los trece minutos de “Boogie Woogie Waltz”) como puntos equidistantes de Miles Davis y The Crusaders (Wayne Shorter al ciento uno por ciento en “125th Street Congress”). 



El piano eléctrico Rhodes, complementado con un pedal wah-wah, sacan metales preciosos de la mina. Sweetnighter, todavía buscando el guiño a una audiencia mayor, sigue destemplando a los poco baqueteados; “Manolete”, sin ir más lejos, y en contra de lo que pudiese parecer, tiene más de experimental que de latino oportunista. “Adiós” es tan atmosférica como sugerente, soltando pinceladas al vuelo en tres minutos de relajo. “Will” es a lo étnico lo que “Non-Stop Home” a la dosis acelerada de estructuras rítmicas, una línea de alambre por la que sólo Weather Report puede pasa de puntillas fluyendo a unas calidades que en otros serían resbalones a la lona. 



Nada de varetazos, todo de un espontáneo que parece calculado por unos humanos que viajaron minutos por delante al futuro para comprender en tres cuartos de hora lo que estaban a punto de grabar. Sólo así se explica que de tan bien ajustado parezca fresco. 

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com



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