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CRÓNICAS DE LA RESISTENCIA: Øresund Space Collective - Live in Berlin 2018

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 Este ha sido un capricho porque me salgo de mi línea habitual de progresismos sinfónicos y aunque hay algunas bandas de este estilo que me parecen divertidas y locas lo cierto es que al final siempre chocan conmigo por la cantidad de “desbarre” y minutos de relleno de música improvisada muchas veces aburrida y sin sentido.  Improvisar tocando y dar en el clavo en momentos excepcionales solo sucede en escasos minutos de inspiración o acierto. El resto salvo que vayas colocado hasta las cejas y te de absolutamente igual un pedo flatulento o un sintetizador perdido intentando buscar la tonalidad que se sé te ha ido de las manos (casi siempre) puede ser un coñazo insoportable o un aburrimiento mortal para el sufrido oyente. Yo entiendo que como músico uno se “venga arriba” en la desinhibición absoluta. Todos lo hemos hecho alguna vez, pero también hay que aclarar que el que está abajo entre el público no tiene ninguna culpa ni obligación de soportarte y aguantar tus gracietas y o...

DONOVAN - Barabajagal (1969, Epic)

 Como les ocurrió a otros hippies de pro, Donovan Phillips Leitch pasaría en los 60 de las drogas de moda a la meditación, más en concreto a la Transcendental Meditation del Maharishi Mahesh Yogi. Sus contactos con The Beatles le llevaron a asistir a la famosa concentración con el gurú de Raipur junto a los cuatro de Liverpool y al Beach Boy Mike Love. Desde ese momento, y gracias a LPs como A Girl From A Flower To A Garden o The Hurdy Gurdy Man, el chico de Maryhill, Glasgow, orienta hacia otros parámetros su lírica. 



En cualquier caso, y todavía siguiendo estos propósitos en diversos cortes del vinilo Barabajagal –ese “Happiness Runs” en clave de mantra acompañado por Graham Nash, Michael McCartney y Leslie Duncan, en el que las cuatro voces aseguran aquello de «la felicidad corre en un movimiento circular, el pensamiento es como una pequeña barca sobre el mar. Todo el mundo es parte de algo en algún sitio, puedes tener todo si te dejas llevar»–, Donovan recupera con gran acierto unas valiosas sesiones junto al Jeff Beck Group. Le quita por un momento el micrófono a Rod Stewart para cantar el tema título del disco y “Trudi”, las dos únicas canciones que aparecerían en un larga duración que se quedó sin el resto de lo grabado en aquella cita de astros. 



“Atlantis” acerca al cantautor a un sonido norteamericano del folk rock arrastrado y con estribillo para todos los públicos. “To Susan On The West Side Waiting”, con su rollo británico de pop marinero, logró enganchar, igual que el tema ya citado, el álbum a las listas yanquis. El carácter psicodélico lo espolvorea sobre “Superlungs My Supergirl”, de típica sesión en cueva de música para gente hip, con recuerdos al “Valleri” que cedieran un año antes Tommy Boyce y Bobby Hart a The Monkees. Todo ello producido por el siempre inquieto Mickie Most, profesional bregado en la escena británica renacida en dicha década.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com


 

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