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CRÓNICAS DE LA RESISTENCIA: Van Der Graaf Generator - The Bath Forum Concert 2023

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 Conforme uno va acumulando años también va refinando la perspectiva de aquello que generó un impacto en sus tiempos de adolescencia-juventud y además en ese momento en que el cerebro está acumulando una información nueva no comparativa con otras cosas. Que aquella música que llamamos rock progresivo en realidad ocupase tan poco espacio de tiempo en un concepto global, porque no olvidemos que en tan solo cinco años de 1970 a 1975 crease una especie de leyenda en la creatividad de la música, es realmente un fenómeno irrepetible. La musicología y la historia en su estudio comparativo ha ido desarrollando los diferentes estilos “importantes” en cómputo general de décadas. La clásica y la llamada música folk necesitaron varios siglos de evolución y desarrollo. El jazz, el rock y la electrónica unas cuantas décadas. Sin embargo, el rock progresivo fue un “instante de cinco años”. Un caso raro. Es cierto que por definirlo de alguna forma coge elementos y técnicas de otros estilos. Podría...

DONOVAN - Barabajagal (1969, Epic)

 Como les ocurrió a otros hippies de pro, Donovan Phillips Leitch pasaría en los 60 de las drogas de moda a la meditación, más en concreto a la Transcendental Meditation del Maharishi Mahesh Yogi. Sus contactos con The Beatles le llevaron a asistir a la famosa concentración con el gurú de Raipur junto a los cuatro de Liverpool y al Beach Boy Mike Love. Desde ese momento, y gracias a LPs como A Girl From A Flower To A Garden o The Hurdy Gurdy Man, el chico de Maryhill, Glasgow, orienta hacia otros parámetros su lírica. 



En cualquier caso, y todavía siguiendo estos propósitos en diversos cortes del vinilo Barabajagal –ese “Happiness Runs” en clave de mantra acompañado por Graham Nash, Michael McCartney y Leslie Duncan, en el que las cuatro voces aseguran aquello de «la felicidad corre en un movimiento circular, el pensamiento es como una pequeña barca sobre el mar. Todo el mundo es parte de algo en algún sitio, puedes tener todo si te dejas llevar»–, Donovan recupera con gran acierto unas valiosas sesiones junto al Jeff Beck Group. Le quita por un momento el micrófono a Rod Stewart para cantar el tema título del disco y “Trudi”, las dos únicas canciones que aparecerían en un larga duración que se quedó sin el resto de lo grabado en aquella cita de astros. 



“Atlantis” acerca al cantautor a un sonido norteamericano del folk rock arrastrado y con estribillo para todos los públicos. “To Susan On The West Side Waiting”, con su rollo británico de pop marinero, logró enganchar, igual que el tema ya citado, el álbum a las listas yanquis. El carácter psicodélico lo espolvorea sobre “Superlungs My Supergirl”, de típica sesión en cueva de música para gente hip, con recuerdos al “Valleri” que cedieran un año antes Tommy Boyce y Bobby Hart a The Monkees. Todo ello producido por el siempre inquieto Mickie Most, profesional bregado en la escena británica renacida en dicha década.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com


 

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