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STEVE EARLE - I’ll Never Get Out Of This World Alive (2011, New West Records)

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 I’ll Never Get Out Of This World Alive podría considerarse el mazazo definitivo de lo que un anterior martillazo de Train A Comin’ significó. Las raíces pedían su valor pretérito, su base incuestionable, al igual que ciertos reflejos del folclore irlandés. Entre baladas y hermanamientos con el último Tom Waits, Steve va haciendo este último camino planteado.   Esto se podría traducir en un corazón que firma sobre la línea de la entrega, pero cojeando ahora en el campo de la rabia rápida y cruda a la que no temió cuando cantaba “Snake Oil”. La producción de T-Bone Burnett marca demasiado, aunque la resolución de recuperar “God Is God” y “I’m A Wanderer”, piezas que pergeñó para Joan Baez, es uno de sus grandes aciertos en este 2011. Una senda para analizar ese cerrojo que concluye con la vida del ser humano. «Son todas, de una manera u otra, piezas sobre la mortalidad; la muerte como misterio en lugar de como signo de puntuación», ha asegurado recientemente el propio Earle sobre este m

YES - Big Generator (ATCO, 1987)

 Vaya por delante que Yes son mi grupo favorito de siempre. Lo que no significa que todo lo de ellos me parezca el copón con ruedas. Tampoco soy de esos fans-talibanes hasta el tuétano, que sólo ven tres o cuatro discos redondos de la banda. Me cago en esos supuestos "fans". Generalmente éstos últimos también aborrecen a Trevor Rabin y todo lo que de él provenga. Los muy becerros no  han reparado en que fue el sudafricano, el que les salvó el culo en los primeros 80. Cuando lo del rock progresivo estaba peor visto que enterrar a Franco en un garito de punkis. ......no ahora. En 1975.



Rabin llegó, los reunió con el prometedor material que iba a llamarse Cinema, y sacaron aquel "90125" (1983) que los reinventó. Por una vez, la palabreja odiosa ésta tiene sentido. En una aproximación sin complejos AOR y contra todo pronóstico, lo petaron como está mandado, volviendo a estar en la primera división. Aquella cancioncilla, "Owner of a Lonely Heart", que era una mezcla Art Rock de The Police, Sparks, Roxy Music y The Outfield, y que se te pegaba como una cría de Alien en el careto. El disco no estuvo mal, la verdad.  Creo eso sí,  que no ha envejecido bien. Al contrario que otras obras del grupo mucho más antiguas. Cuando quiero oír a Yes, nunca me acuerdo de "esos" Yes, pero no me molestan en la estantería. "90125" hizo una labor rescatadora que los reanimó del coma creativo en el que estaban. Un curioso artefacto en directo llamado "9012 Live - The Solos" (1985) fue lo siguiente. Para que el personal no perdiera el interés. ...dudo que esos nuevos fans, (probablemente los mismos que devoraban los nuevos discos de Genesis), estuvieran interesados en escuchar solos de nadie. Pero dígaselo usted a un prepotente ejecutivo de ATCO en los 80. La cosa siguió su curso hasta el 87, año clave universal del género, y es ahí cuando Yes han perfeccionado su táctica radio-friendly hasta dar con su mejor resultado.

"Big Generator" es la cumbre AOR de Yes, nunca más repetida. Con posteriores intentos esporádicos en discos como "The Ladder" u "Open Your Eyes", pero sin entrar tan al trapo como en ésta ocasión. De nuevo con Trevor Rabin como cerebro a los controles de mesa, guitarras,  teclados y voz. Jon Anderson como maestro de ceremonias vocales. Chris Squire al bajo y voz, gozándola como un enano follador en su líquido elemento musical. Alan White en la batería, y Tony Kaye en los teclados.....lo de éste nunca ha estado claro, porque lo suyo es el órgano y poco más.  De hecho, como "keyboards programming" está Kim Bullard, del que me fío más en éstos menesteres sintéticos,  además de Rabin. El sonido se ha perfeccionado, redondeado, estudiado hasta el último segundo. El anterior fue fruto de una intuición que salió bien. Ahora saben perfectamente como desarrollar ésa premisa. "Rhythm of Love" es el pelotazo esperado, con una melodía mejor que la de "Owner" y una adecuada potencia rockera del momento : Éste disco es el hermano de sangre de "Hold Your Fire" (1987) de Rush. Recuerdo haber dicho esto en las páginas de Metali - KO  en su día,  con la consiguiente rasgadura de vestiduras de los tocawevos "true".....

En "Big Generator" vemos ése estilo hi-tech orgánico,  sin llegar a sonar estrictamente maquinal,  que adoraba Squire. Y con el que siguió dando la matraca en Conspiracy, Squire / Sherwood, Esquire o en solitario. Es un buen tema, que incorpora flashys samplers como en el anterior álbum. "Shoot High Aim Low" (7'00) delega antiguos sinfonismos en algo más pomp, con arreglos estilo Mr. Mister y la magia de Rabin en las seis cuerdas emulando a Al Di Meola (lo creas o no). "Almost Like Love" comienza como una banda jevi de barrio, pero enseguida toma el pulso de que, aunque con mucha imaginación,  esto es Yes. Sin ser malo, está al final de la cara A por algo.

En cambio, es darle la vuelta, pinchar "Love Will Find a Way", tema que les regaló  Rabin, y es abrirse los edenes  celestiales del AOR Universe.  Menudo regalaco. Una barroca intro de cuerda que nos lleva a uno de esos riffs ganadores, con la MEJOR canción del álbum y una de sus mejores aportaciones al AOR de los 80. Es la musa de ésa década haciendo diabluras y convirtiendo a los padres del rock progresivo, en unos serios rivales para los Journey,  Foreigner, Styx, Bolton, Stephenson o cualquier icono sagrado del género por entonces. He dicho. "Final Eyes" (6'20) suena por fín,  a Yes de los 70. La producción lo encubre, pero aquí tenemos el tema poético - lírico - pastoral que adora Anderson, y que podría haber estado en la segunda cara de "Close to the Edge" o "Relayer". Otra maravilla. Squire y su eterno Rickenbaker presentan "I'm Running" (7'34), en otra épica con mezcla 70s / 80s muy bien equilibrada. Siendo autoría de Rabin / Squire, anticipa el estilo magnífico de Anderson, Bruford, Wakeman & Howe, lo que no deja de ser curioso. O una feliz casualidad. El disco lo cierra "Holy Lamb ( Song for Harmonic Convergence)", que con ése título no podía más que ser una jiparrada de Anderson. Puro Jon & Vangelis, o "el punto de vista guai" de un millonario podrido de pasta.



"Big Generator" no es el mejor disco de Yes. Tampoco de la etapa Rabin, (ése sería "Talk", en mi opinión). Pero sí es el más acertado en su aproximación 80s al AOR. Así que ahí lo dejo. 

J.J. IGLESIAS


 

Comentarios

  1. Deberías escuchar Al viejo Yes. No te cansarás una y otra vez

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  2. Totalmente de acuerdo en que Talk es el mejor de los discos con Rabin. Y este Big Generator no está mal ... no es increíble pero está lejos de ser el peor álbum de Yes.

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  3. A mí “Talk” me parece buenísimo. “Big Generator” me parece peor que “90125”. Y el peor disco de Yes, o el más decepcionante al menos, creo que es “Union”

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  4. “Talk” me parece un disco buenísimo. “Big generator” me parece peor que “90125”, aunque tampoco es que me guste mucho este último. El álbum más decepcionante de Yes para mí es “Union”.
    Javi Ventura

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