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CARLOS GALLEGO - ROBERT SANTAMARÍA "El Estigma de Caín: Observaciones del Señor Fantasía" (2001 / Beringia)

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  "No hay nada tan malvado, salvaje y cruel en la naturaleza como el hombre normal" (Hermann Hesse). Así de actual comienza éste magnífico manifiesto filosófico-hippie - conceptual de hace 24 años. Pareciese grabado en 1971, pero su mensaje prevalece. Nos quedan siglos de que quede obsoleto.  Hasta se hizo con energía solar fotovoltaica, en los Estudios Beringia, en algún idílico lugar de Cataluña. Música,  letras y textos, (muy a lo Carlos Castaneda, para que no falte de nada en el lote), por Carlos Gallego (voz solista, guitarras, ambientes, percusión). Arreglos, grabación y mezcla por Robert Santamaría, (teclados, guitarras, saz, kanun, tamboura, percusiones mil y bajo). Venezolano afincado en Cataluña desde hace muchos años. Y líder de los sinfo-proggers, Amarok. Excelente banda, doy fe, por lo visto y disfrutado en una ocasión en el Festival de Tiana. Éstos dos se quedaron en un tiempo (in)determinado, que les va perfecto para crear lo que buscan. Felicidad a través...

PETER GABRIEL - Peter Gabriel 1(1977, Charisma)

 No hay duda de que el primer trabajo solista de Peter Gabriel tenía que ser algo fuera de lo común, algo realmente especial que marcara un antes y un después de su publicación. Bien, tal vez ese punto de fractura lo trajera realmente su segundo 2, pero lo que está claro es que aquí Gabriel rompe con todos los clichés y expectativas que sus seguidores habían guardado durante la segunda mitad de los 70. Él, un artista convertido en showman, un genio que ponía su creatividad y sus aires histriónicos al servicio de uno de los conjuntos más relevantes del movimiento sinfónico-progresivo inglés, Genesis, parecía creerse lo suficientemente seguro para mantenerse solo ante el temporal que en muchas ocasiones puede suponer el inicio de una carrera en solitario. 



Peter se acerca sin reparos al pop rock pero, como no podía ser de otra manera, siempre experimentando, aportando matices y planteamientos hasta aquel momento difíciles de hallar en dicha corriente –llámalo art pop, art rock o creatividad sin ataduras, y en cualquiera de los casos acertarás–. De una forma descarada pero segura se atreve a mezclar bajo esa base apetecible y fácil de digerir los más variopintos juegos musicales: ramalazos bucólicos de folk evolucionado, guiños de vodevil con raíces –probablemente inspirados por unas andanzas ya iniciadas por los primeros Queen con temas como “Lazing On A Sunday Afternoon” y “Seaside Rendezvous” o los también british Mr. Big de “For The Fun To Find”– o arranques de rock artístico imparable. 

Para llevar a buen puerto un transatlántico musical de estas características, Gabriel, en un alarde de extravagancia inaudito, pone toda su escuela inglesa en las manos de un productor norteamericano, Bob Ezrin, que terminaría por matar la originalidad de ciertos pasajes de la obra. De hecho, y aunque este dato en su momento se pasó por alto, Robert Fripp no encontró en los surcos del disco todo el protagonismo que el cantante le había prometido al proponerle participar en el álbum. Y no es que Fripp quisiera convertir Peter Gabriel 1 en un trabajo marca de la casa King Crimson, pero sí llegó dispuesto a aportar ciertas ideas que Bob Ezrin no tardaría en descartar. 



En cualquier caso, tanto Gabriel como Fripp salieron ganando: el primero se llevó de calle las listas con su single “Solsbury Hill”, mientras que el guitarrista y compositor tuvo la posibilidad de conocer al multiinstrumentista Tony Levin, músico que terminaría siendo una pieza clave en su banda madre, los King Crimson.  

por Sergio Guillén 



 

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