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STEVE EARLE - I’ll Never Get Out Of This World Alive (2011, New West Records)

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 I’ll Never Get Out Of This World Alive podría considerarse el mazazo definitivo de lo que un anterior martillazo de Train A Comin’ significó. Las raíces pedían su valor pretérito, su base incuestionable, al igual que ciertos reflejos del folclore irlandés. Entre baladas y hermanamientos con el último Tom Waits, Steve va haciendo este último camino planteado.   Esto se podría traducir en un corazón que firma sobre la línea de la entrega, pero cojeando ahora en el campo de la rabia rápida y cruda a la que no temió cuando cantaba “Snake Oil”. La producción de T-Bone Burnett marca demasiado, aunque la resolución de recuperar “God Is God” y “I’m A Wanderer”, piezas que pergeñó para Joan Baez, es uno de sus grandes aciertos en este 2011. Una senda para analizar ese cerrojo que concluye con la vida del ser humano. «Son todas, de una manera u otra, piezas sobre la mortalidad; la muerte como misterio en lugar de como signo de puntuación», ha asegurado recientemente el propio Earle sobre este m

CHINA SKY - China Sky (1988, Park)

 Cuando en 1980 el vocalista de los southern rock Molly Hatchet decide montar una banda firmando con su nombre, The Danny Joe Brown Band, el guitarrista Bobby Ingram resulta pieza fundamental en ese vuelo fuera del nido. Flirtin’ With Disaster de un año antes no era solo el segundo elepé de los de Jacksonville, también el último de Brown en las filas del conjunto –al menos hasta No Guts...No Glory de 1983 donde ya lo tendrán de regreso–. Mientras Danny Joe se retira alegando sufrir diabetes, Jimmy Farrar se queda con el micrófono para los dos siguientes vinilos. 



Pero lo cierto es que el cantante que grabase temas como “Bounty Hunter” o “Gator Country” con los Hatchet tenía otros planes. En su primer y único disco con el proyecto recién creado, Ingram coescribe dos canciones del repertorio, y una tercera es de su total autoría: “Run For Your Life”. Es esta composición un corte fiero, con la suficiente pegada y encanto para confraternizar con el rock duro; poco o nada que ver con lo que estaba por llegar a su vida en los últimos coletazos de los años 80.

En 1982 los Blackfoot contratan al ex Uriah Heep Ken Hensley para pegar un importante giro de volante y enfilar así con sus elepés Siogo (1983) y Vertical Smiles (1984) la carretera del rock melódico. 38 Special, por su parte, ya llevaban unos cuantos álbumes jugueteando con las influencias AOR para cuando en 1982 y 1984 publican los descomunales Special Forces y Tour De Force. Incluso Molly Hatchet, futura casa para Bobby Ingram, se atreve al cambio de chaqueta en favor de los nuevos tiempos por medio de The Deed Is Done (1984). 

Todos estos trabajos buscaban el sonido en boga, pero realmente no pretendían sacrificar por completo su raíz southern –aunque la estuvieran dejando al fondo del baúl–. Y no les funcionó nada mal. Ingram sumó dos más dos y entendió que si hasta su antiguo jefe, un alma sureña de pro, era capaz de tirar por esos derroteros en su vuelta a Molly Hatchet, por qué no ir directamente al meollo de la cuestión. Qué necesidad hay de mutar o disfrazar el southern rock con el arena rock si podía crear una apuesta AOR de principio a fin, sin tener que dar escusas. 

Siguiendo este precepto, China Sky, banda con base en Jacksonville –sí, como los Hatchet, Blackfoot o Lynyrd Skynyrd–, escribe diez canciones que no esconden su meta: subirse al carro que mejor está rodando en la frecuencia modulada en la segunda mitad de la década de los 80, es decir, el del adult oriented rock. Y de seguro que lo consigue, ya que, acompañados por una estética a la última –con cardados de pelo incluidos–, Ron Perry, Richard Smith y el propio Ingram, se presentan como un trío de triunfadores orgullosos, aunque solamente fuese por un corto periodo de tiempo. Detrás del proyecto hay algunos otros nombres que explican el acierto, como Frank Wildhorn o Bob Marlette que andan tras la producción y gran parte de las canciones (como coautores). 



“Turn On The Night”, el medio tiempo “The Glory” con coros encendidos, la tan ochentas “Some Kind Of Miracle”, “Winner Takes It All”, y así hasta “Dancin’ On The Edge”, todas de una u otra manera son AOR de manual. Sin embargo, en la que cierra el larga duración, “The Last Romantic Warrior”, se les ve el plumero; China Sky no pueden esconder que son de Jacksonville. Y aunque está compuesta por el productor Wildhorn, natural de Harlem, tanto el título –pareciese sacado de un disco de The Charlie Daniels Band o de los mismos Molly Hatchet– como la segunda mitad de la pieza –donde Bobby Ingram a la guitarra pareciese querer emular el colofón del “Freebird” de los Lynyrd Skynyrd– son netamente fronterizos. Tendría que llegar 2015 para ver una reunión de China Sky y la edición de II, aunque sin Ingram en este comeback.  

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com




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