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STEVE EARLE - I’ll Never Get Out Of This World Alive (2011, New West Records)

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 I’ll Never Get Out Of This World Alive podría considerarse el mazazo definitivo de lo que un anterior martillazo de Train A Comin’ significó. Las raíces pedían su valor pretérito, su base incuestionable, al igual que ciertos reflejos del folclore irlandés. Entre baladas y hermanamientos con el último Tom Waits, Steve va haciendo este último camino planteado.   Esto se podría traducir en un corazón que firma sobre la línea de la entrega, pero cojeando ahora en el campo de la rabia rápida y cruda a la que no temió cuando cantaba “Snake Oil”. La producción de T-Bone Burnett marca demasiado, aunque la resolución de recuperar “God Is God” y “I’m A Wanderer”, piezas que pergeñó para Joan Baez, es uno de sus grandes aciertos en este 2011. Una senda para analizar ese cerrojo que concluye con la vida del ser humano. «Son todas, de una manera u otra, piezas sobre la mortalidad; la muerte como misterio en lugar de como signo de puntuación», ha asegurado recientemente el propio Earle sobre este m

OSI – Office Of Strategic Influence (2003/InsideOut)

 Kevin Moore es el teclista olvidado de Dream Theater. Quizá no era el adecuado, aunque resolvió satisfactoriamente mientras permaneció en la banda. Lo suyo era más textural, experimental, ambiental. Pudo ser un gran teclista para Porcupine Tree. De hecho en éste debut de OSI, que pronto va a cumplir 20 años, el propio Steven Wilson cantaba en un tema. 



Ésta curiosa formación  fue cosa del propio Kevin Moore (teclados, programación,  voz), el Fates Warning, Jim Matheos (guitarra, teclados, programación) y como no, Mike  Portnoy (batería). Sean Malone de Gordian Knot apoyaba como invitado al bajo y stick,  no cualquiera precisamente. 

 Muy "Dark Side of the Moon" comenzaba "The New Math (what he said)", en una suerte de "metal prog intelectual" donde los ritmos corpulentos y electricidad reinante, competían con una densidad textural electrónica acusada. Un "nuevo sonido", como unos Floyd hard rock de nuevo siglo, que sería imitado a degüello. "OSI" se encadenaba como Space rock y convencía.  Un contraste con "When you're Ready" , donde ya se aprecia la influencia Porcupine Tree en ésas languidas melodías vocales y constante mutación electrónica,  en forma de micro-partículas sonoras imperceptibles.  Una belleza engañosamente acústica.  Las nebulosas Eno de Chroma Key,  el otro proyecto de Moore, hacen de intro para "Horseshoes and B'52's". La apisonadora Portnoy rompe una magia krautie innegable.  Creo sinceramente que éste proyecto hubiera ganado sin él,  y sin batería.  Pero es lo que hay. Así pues, imagina a Cluster con Dave Lombardo. 

Nueva psicodelia presenta "Head", no exenta de parecidos con King's X en estructura. La electrónica hace que gane la banca OSI. Porcupine Tree sigue en su mente, y eso está bien. Como  en "Hello, Helicopter!", donde la influencia floydiana de primeros 70 irrumpe con ensoñación lisérgica acústica,  voces en eco y levitadores teclados. La más larga del lote es "ShutDOWN" (10'25), con el referido Steven Wilson a la voz solista. Puro "In Absentia" (editado el año anterior), con su misma magia y perfecto outtake. Ahí Jim Matheos se deja llevar por su pasado y acercan posturas con los renovados por entonces, Opeth. Todo queda en casa. Curioso, porque hasta Fates Warning se "puercoespinizará"! En "Dirt from a Holy Place" vuelve la envolvente sintetizada, en otro alegato gilmouriano exquisito. Música para casas encantadas, con algún momento final hard rock. 



La Corporación Umbrella necesita de "Memory Daydreams Lapses". No sé por qué parte de "Resident Evil" van, pero esto les va perfecto: Ciberpunk psicodélico de electrónica futurista amenazante. El punto final lo pone "Standby (looks like rain), como sacado del "Animals". Existe un segundo cd en edición limitada. Que incluye el "Set the Controls for the Heart of the Sun" (8'19) por si había dudas, que no. Un pequeño extracto cinemático llamado "New Mama". Y una joya instrumental a la Dream Theater en kraut-space titulada "The Thing that Never Was" (17'21), que premia su búsqueda.  En el 2012 editaron su cuarto álbum, "Fire Make Thunder" casi a escondidas. Merecen seguimiento.

J.J. IGLESIAS


 

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