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Goblin – Roller (1976)

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 La primera vez que supe de Goblin fue por la película Suspiria. Su banda sonora me había llamado la atención desde el primer golpe, y se me hacía bastante interesante: todo su universo giraba en ese horror atmosférico que la banda recreaba para la cinta. Me obsesioné con ello. Pero en aquellos tiempos no existía internet y no había información por ninguna parte, así que Goblin se quedó en el olvido. Solo de vez en cuando aparecían los recuerdos, como sombras que regresan cuando quieren. Conseguir algo de ellos era una odisea, y los precios, ya saben, altísimos para esos tiempos. Así que lo dejé ir. Con el pasar de los años, y por esas jugadas raras de la vida, pillé Roller en un escaparate. No sabía qué era lo que me iba a encontrar. La portada me atrapó al instante: ese diablillo tocando el violín, el fondo blanco, el título en rojo… me voló la cabeza. Aunque el precio era un poco más de lo que tenía, igual lo compré. El viejo CD era una maravilla, y qué decir de su sonido. Pero ...

The Charlie Daniels Band – High Lonesome (1976, Epic)

En 2000 la película norteamericana titulada Bar Coyote volvía a poner de moda el mundo de los camareros –camareras, en este caso– espectáculo, aquellos ínclitos currantes de la barra que popularizasen Bryan Brown y Tom Cruise en sus correrías ochentas. Pero había algo más que volvía a revalorarse: la música del combo practicante de southern rock The Charlie Daniels Band. La canción “The Devil Went Down To Georgia” se compilaba en la banda sonora de aquel entretenimiento en honor a las palomitas y las tardes ociosas. La historia de un violinista vaquero que se enfrentaba con el propio diablo a un duelo instrumental. Nuevamente se vende el LP Million Mile Reflections (1979) y algún que otro recopilatorio. Pero pocos serán los que, fuera de Estados Unidos, se sumerjan en la extensa discografía de los muchachos de Charlie Daniels. 



Por ello seguramente, High Lonesome siga siendo a día de hoy un tremendo desconocido, ese viajante perdido en el tiempo que en sus bolsillos atesora un tema de apertura como “Billy The Kid”, verdadera oda al oeste con revolver, cartuchera, amores de cantina y tragedia. Una composición que narra los altos y bajos del pistolero, ofreciendo en sus desarrollos instrumentales una concepción casi progresiva del género, muy a lo The Allman Brothers Band cuando sacaban a pasear su talento arrollador. “High Lonesome”, el tema título, se decanta por el blues preciosista, y “Tennessee” digiere el orgullo de un estado al que regresar para recuperar el aliento perdido. 



Pero podían ser más duros que una piedra, arrancar canciones quedándose a un paso del “Mississippi Queen” de Mountain (“Turn My Head Around” con ese «trata a la mujer como a una dama, y a tu dama como a una reina»). Y para los más dados a la marcha en el “saloon”, “Right Now Tennessee Blues”, el desgasta botas de montar. Ideal compañero para trotar por los cruces de caminos polvorientos.  

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com


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