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CRÓNICAS DE LA RESISTENCIA: UK Live in Tokyo Reunion 2012

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 Tanto a John Wetton como a Bill Bruford se les achacó la idea de formar un super grupo de rock progresivo justo en el momento en que el estilo estaba en su mayor decadencia y vilipendiado a muerte por la crítica. Los años con King Crimson en ambos músicos no les habían dejado buen sabor de boca precisamente, aunque en el caso de Bruford como en un acto de puro sadomasoquismo volvió a los brazos del insoportable Robert Fripp en la reencarnación carmesí ochentera.  Yo mismo me pongo en la piel de un músico que tiene que sufrir el rechazo de un día para otro del estilo que le gusta tocar y entiendo perfectamente que es difícil de gestionar a nivel personal. Los que te alabaron y besaron el culo de repente te dan una patada y te aíslan en el pabellón del desprecio. Sinceramente es difícil entender que en el año 1978 se apostase comercialmente por algo con una perspectiva casi segura de fracaso por mucho de que los integrantes de esta banda estuviesen en lo más alto del imaginario...

THE DOOBIE BROTHERS - Minute By Minute (1978, Warner Bros.)

 Producido por el miembro honorario Ted Templeman, rey Midas que dio luz a varias de las exitosas grabaciones que se editaron dentro del pop y el rock de los 70, Minute By Minute es una obra que presenta la ya viva estampa de la melodía west coast de The Doobie Brothers. Este vinilo sería su primer número 1 en Norteamérica; quién lo diría cuando pocos años antes se veía obligado a dejar la nave el miembro fundador Tom Johnston.  



Funcionando inicialmente cual cuarteto en su elepé homónimo de 1971 (Tom Johnston, Patrick Simmons, Dave Shogren y John Hartman), y ya desde aquel entonces con Templeman produciendo sus grabaciones, cuando llega ese 1975 que marca la entrada de Michael McDonald en la banda, los Doobie tenían en su haber verdaderas piezas mayúsculas. En su segundo Toulouse Street (1972), por ejemplo, se encontraba “Listen To The Music”; mientras que “Long Train Runnin’” se incluiría en el siguiente The Captain And Me (1973) o “Take Me In Your Arms (Rock Me A Little While)” estaría listada en el quinto Stampede. 

De hecho, fue tras este larga duración cuando entra McDonald. El fichaje de este ex Steely Dan se sucede debido a un empeoramiento en la salud de Tom Johnston, al que una úlcera estomacal lo saca de las giras. El vocal y guitarrista continuará colaborando con el combo –cada vez menos, pues un ataque de agotamiento lo vuelve a dejar en el banquillo–, aunque Michael comienza a ser reconocido como la voz característica de The Doobie Brothers a partir de entonces.



Simmons y Hartman, acompañados por McDonald, el bajista Tiran Porter, el baterista Keith Knudsen y el guitarrista Jeff Baxter darán cuerpo al sexteto que grabe el octavo Minute By Minute –formación estable desde algunos discos atrás–. Se puede decir de este álbum que su cara A está dominada por las composiciones de Michael, mientras que en la cara B es Patrick Simmons el que escribe tres de las cinco canciones que se suceden en los surcos. Cada uno se ayuda de diferentes invitados, o incluso de otros miembros de los Doobie, a la hora de crear los nuevos temas; a la postre, de los diez finales, McDonald aparece en los créditos de seis y Simmons de cinco –sí, la cuenta es correcta, ya que “Dependin’ On You” es obra de este tándem–, alternándose las labores principales frente al micrófono. Kenny Loggins ayudará al antiguo Steely Dan a concretar el primer single del disco, “What A Fool Believes”, devolviéndole Michael el favor participando en el tema “This Is It” del Keep The Fire (1979) de Loggins. 



Y en el mismo año de lanzamiento del citado trabajo de Kenny, el Doobie Brothers igualmente aparece en la extensísima lista de colaboradores de uno de los álbumes claves de la historia del soft rock: Christopher Cross, original del artista de igual nombre. Volviendo a Minute By Minute, aclarar que no solamente de sus tres sencillos para la FM se podía valer el redondo; “Don’t Stop To Watch The Wheels”, la muy yacht rock “Open Your Eyes”, “How Do The Fools Survive” –atención a su brillante solo de guitarra que cierra la tonada– y, ante todas las demás, “Here To Love You”, son auténticas canciones imperdible, de las de obligada escucha.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com



 

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