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LA ESCENA DE CANTERBURY 9: Hatfield and the North

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 Entre 1972 y 1975 las idas y venidas, entradas y salidas serían la constante y las piezas sueltas de los músicos desperdigados del panorama se juntaban para tocar, probar ideas y cuando había suerte y principalmente algún presupuesto económico: grabar un álbum.  La primera super - agrupación de Canterbury serían Hatfield And The North o lo que es lo mismo Dave Stewart como teclista, Richard Sinclair como bajista y voz, Phil Miller a la guitarra y un llegado desde las bandas Delivery y Gong sacudiendo la batería llamado Pip Pyle. La alegría y constancia como es costumbre en esta gente daría solamente para dos discos: el homónimo “Hatfield and the North” de 1974 y el “Rotters Club” de 1975. En un principio en la banda estarían Steve Miller y poco después David Sinclair junto a su primo. Antes de renombrarse Hatfields actuarían como Delivery como una reforma de dicha banda de blues rock y jazz hasta que los cambios de personal dejan los miembros mencionados al principio.  L...

AL BERKOWITZ - A Long Hereafter. Nothing Beyond (2012, Temple Records) (Rockliquias Bandas)

A Long Hereafter. Nothing Beyond no parece de nuestro tiempo, es casi un delicioso espejismo de unos años en los que el miedo a ir más allá no existía. Días en los que muchos conjuntos de todo el mundo se pasaban los convencionalismos por el arco del triunfo y grababan álbumes trasteando con las músicas que les llegaban al corazón en ese momento, fuesen del estilo que fuesen. Un final de la década de los 60 del siglo pasado que, sin duda, podría haber parido un elepé como este álbum grabado por Al Berkowitz.



De tan original e imaginativo, A Long Hereafter. Nothing Beyond llega a convertirse en disco de culto. Un pop extraño que tiene en el rock una baza fundamental pero que tantea la bossa en arreglos atmosféricos si hace falta, mientras camina sin caerse por la cuerda floja de la psicodelia. Y todo puesto en limpio por un trío de instrumentistas, un auténtico mundo sonoro que se mantiene sobre los hombros de estos tres Atlas, de estos portentos.



Un disco en el que pueden convivir Harry Nilsson, los primerísimos 10CC, The Beatles, los psicodélicos Pink Floyd y Grateful Dead, el carácter introspectivo de Appaloosa y hasta piezas con deje de mantra a lo Popol Vuh (“There’s No Better Way”). Pero, ante todo, A Long Hereafter. Nothing Beyond suena a la música que hacen Santiago Estrada, Ignacio Simón y Lorenzo Palomares, abracadabrantes chamanes del pentagrama hecho misterio, hecho tensión de nervios, tendones al límite y cerebros en ebullición. Está claro, Al Berkowitz tiene estrella.

por Sergio Guillén
sguillenbarrantes.wordpress.com

 
Temas
1.
You and I 04:43
2.
The Frenchman and The Rabbitman 08:16
3.
How could we get ourselves lost? 04:51
4.
Magical cynical 03:54
5.
Farewell, my lady! 05:27
6.
A long hereafter 04:55
7.
Nothing beyond 03:34
8.
Sensitive, not dramatic 07:50



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