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Z.Z. HILL - I'M A BLUES MAN (1983)

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 Como casi siempre hay un antes y un después en la carrera de todo artista y en el caso de ZZ Hill lo tendríamos que buscar en su desembarco a Moloco Records. Pero remitámonos e indaguemos en el pasado de este bluesman con marcada vocalización soulera nacido como Arzell Hill en Napoles, Texas (1935) y que pasó buena parte de su infancia en el coro de la iglesia y ya entrada su adolescencia se larga a la cabeza de un grupo vocal llamado Spiritual Five, alternando con su trabajo habitual de camionero. En los sesenta los discos de BB King, Freddie King, Sam Cooke, Bobby "Blue" Bland y Wilson Pickett empezaron a llamarle poderosamente la atención de tal manera que comenzó a escribir sus propias canciones y cantar influenciados por estos próceres del blues y el soul. Alentado por su hermano Matt enfiló hacia California en busca de alguna oportunidad y sus primeros trabajos no tuvieron el suceso deseado; poca concurrencia a sus shows, falta de promoción y una decadencia de la músic...

AL BERKOWITZ - A Long Hereafter. Nothing Beyond (2012, Temple Records) (Rockliquias Bandas)

A Long Hereafter. Nothing Beyond no parece de nuestro tiempo, es casi un delicioso espejismo de unos años en los que el miedo a ir más allá no existía. Días en los que muchos conjuntos de todo el mundo se pasaban los convencionalismos por el arco del triunfo y grababan álbumes trasteando con las músicas que les llegaban al corazón en ese momento, fuesen del estilo que fuesen. Un final de la década de los 60 del siglo pasado que, sin duda, podría haber parido un elepé como este álbum grabado por Al Berkowitz.



De tan original e imaginativo, A Long Hereafter. Nothing Beyond llega a convertirse en disco de culto. Un pop extraño que tiene en el rock una baza fundamental pero que tantea la bossa en arreglos atmosféricos si hace falta, mientras camina sin caerse por la cuerda floja de la psicodelia. Y todo puesto en limpio por un trío de instrumentistas, un auténtico mundo sonoro que se mantiene sobre los hombros de estos tres Atlas, de estos portentos.



Un disco en el que pueden convivir Harry Nilsson, los primerísimos 10CC, The Beatles, los psicodélicos Pink Floyd y Grateful Dead, el carácter introspectivo de Appaloosa y hasta piezas con deje de mantra a lo Popol Vuh (“There’s No Better Way”). Pero, ante todo, A Long Hereafter. Nothing Beyond suena a la música que hacen Santiago Estrada, Ignacio Simón y Lorenzo Palomares, abracadabrantes chamanes del pentagrama hecho misterio, hecho tensión de nervios, tendones al límite y cerebros en ebullición. Está claro, Al Berkowitz tiene estrella.

por Sergio Guillén
sguillenbarrantes.wordpress.com

 
Temas
1.
You and I 04:43
2.
The Frenchman and The Rabbitman 08:16
3.
How could we get ourselves lost? 04:51
4.
Magical cynical 03:54
5.
Farewell, my lady! 05:27
6.
A long hereafter 04:55
7.
Nothing beyond 03:34
8.
Sensitive, not dramatic 07:50



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