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Big Gilson With Bruce Ewan & The Solid Senders – Live At The Blue Note (2000)

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El rey del blues, B. B. King, tuvo la oportunidad de ver a nuestro protagonista de hoy, Big Gilson, y declaró lo siguiente: " Cuando veo a un joven tocando blues tan bien y tan lejos de Estados Unidos, siento que mi misión en la vida se ha cumplido ". Con estas referencias, merece toda la atención de Rockliquias. Big Gilson (Gilson Szrajbman) nació en 1959 en Río de Janeiro, Brasil. Su vocación blusera le llegó al escuchar a Johnny Winter. Durante algún tiempo estuvo vendiendo revistas para comprarse su primera guitarra, una Giannini con cuerdas de nailon. Le cambió las cuerdas por unas de acero, de tal forma que dobló un poco el mástil y la guitarra adquirió una acción (altura de cuerdas) descabelladamente alta, lo que solo sirvió para endurecer las manos de Gilson. Con 15 años ya lo tenemos aprendiendo a tocar de forma autodidacta. En los 70, en Brasil, el blues era prácticamente inexistente, por lo cual formó varios grupos de rock. Durante su juventud, y tras contraer matr...

AL BERKOWITZ - A Long Hereafter. Nothing Beyond (2012, Temple Records) (Rockliquias Bandas)

A Long Hereafter. Nothing Beyond no parece de nuestro tiempo, es casi un delicioso espejismo de unos años en los que el miedo a ir más allá no existía. Días en los que muchos conjuntos de todo el mundo se pasaban los convencionalismos por el arco del triunfo y grababan álbumes trasteando con las músicas que les llegaban al corazón en ese momento, fuesen del estilo que fuesen. Un final de la década de los 60 del siglo pasado que, sin duda, podría haber parido un elepé como este álbum grabado por Al Berkowitz.



De tan original e imaginativo, A Long Hereafter. Nothing Beyond llega a convertirse en disco de culto. Un pop extraño que tiene en el rock una baza fundamental pero que tantea la bossa en arreglos atmosféricos si hace falta, mientras camina sin caerse por la cuerda floja de la psicodelia. Y todo puesto en limpio por un trío de instrumentistas, un auténtico mundo sonoro que se mantiene sobre los hombros de estos tres Atlas, de estos portentos.



Un disco en el que pueden convivir Harry Nilsson, los primerísimos 10CC, The Beatles, los psicodélicos Pink Floyd y Grateful Dead, el carácter introspectivo de Appaloosa y hasta piezas con deje de mantra a lo Popol Vuh (“There’s No Better Way”). Pero, ante todo, A Long Hereafter. Nothing Beyond suena a la música que hacen Santiago Estrada, Ignacio Simón y Lorenzo Palomares, abracadabrantes chamanes del pentagrama hecho misterio, hecho tensión de nervios, tendones al límite y cerebros en ebullición. Está claro, Al Berkowitz tiene estrella.

por Sergio Guillén
sguillenbarrantes.wordpress.com

 
Temas
1.
You and I 04:43
2.
The Frenchman and The Rabbitman 08:16
3.
How could we get ourselves lost? 04:51
4.
Magical cynical 03:54
5.
Farewell, my lady! 05:27
6.
A long hereafter 04:55
7.
Nothing beyond 03:34
8.
Sensitive, not dramatic 07:50



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