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Dennis - Hyperthalamus (1975)

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 Era el año 1973. Frumpy se disolvía. El baterista original Carsten Bohn (1970-1972), quien también tocaba la percusión en AR & Machines, decidió empezar un proyecto, una nueva banda. Así que fundó DENNIS. El nombre de la banda era en honor a su hijo, que, por supuesto, se llama Dennis. Luego convocó a su colega de Frumpy, el guitarrista Thomas Kretschmer, así como a Michel Kobs en teclados, quien también tocó en Thirsty Moon, y al teclista Manne Rurup, ex miembro de Release Music Orchestra, Tomorrow's Gift y AR & Machines. También reclutaron a Klaus Briest al bajo, ex miembro de Xhol Caravan, y al bajista Jim Wiley, junto con Olaf Casalich en percusión, quien tocó en Ougenweide, Tomorrow's Gift y AR & Machines. Finalmente, Willi Pape se unió al saxofón, clarinete y flauta, quien también había tocado en Thirsty Moon. ¡Y así se formó la banda!  Eran la flor y nata de la escena krautrock, pertenecientes a las bandas pioneras del estilo. Su sede era una antigua escue...

AL BERKOWITZ - A Long Hereafter. Nothing Beyond (2012, Temple Records) (Rockliquias Bandas)

A Long Hereafter. Nothing Beyond no parece de nuestro tiempo, es casi un delicioso espejismo de unos años en los que el miedo a ir más allá no existía. Días en los que muchos conjuntos de todo el mundo se pasaban los convencionalismos por el arco del triunfo y grababan álbumes trasteando con las músicas que les llegaban al corazón en ese momento, fuesen del estilo que fuesen. Un final de la década de los 60 del siglo pasado que, sin duda, podría haber parido un elepé como este álbum grabado por Al Berkowitz.



De tan original e imaginativo, A Long Hereafter. Nothing Beyond llega a convertirse en disco de culto. Un pop extraño que tiene en el rock una baza fundamental pero que tantea la bossa en arreglos atmosféricos si hace falta, mientras camina sin caerse por la cuerda floja de la psicodelia. Y todo puesto en limpio por un trío de instrumentistas, un auténtico mundo sonoro que se mantiene sobre los hombros de estos tres Atlas, de estos portentos.



Un disco en el que pueden convivir Harry Nilsson, los primerísimos 10CC, The Beatles, los psicodélicos Pink Floyd y Grateful Dead, el carácter introspectivo de Appaloosa y hasta piezas con deje de mantra a lo Popol Vuh (“There’s No Better Way”). Pero, ante todo, A Long Hereafter. Nothing Beyond suena a la música que hacen Santiago Estrada, Ignacio Simón y Lorenzo Palomares, abracadabrantes chamanes del pentagrama hecho misterio, hecho tensión de nervios, tendones al límite y cerebros en ebullición. Está claro, Al Berkowitz tiene estrella.

por Sergio Guillén
sguillenbarrantes.wordpress.com

 
Temas
1.
You and I 04:43
2.
The Frenchman and The Rabbitman 08:16
3.
How could we get ourselves lost? 04:51
4.
Magical cynical 03:54
5.
Farewell, my lady! 05:27
6.
A long hereafter 04:55
7.
Nothing beyond 03:34
8.
Sensitive, not dramatic 07:50



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