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CRÓNICAS DE LA RESISTENCIA: Jon Anderson and The Band Geeks - Live Perpetual Change 2025.

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 No sé cuanto tiempo le quedará de cantar a este señor de 82 años que siempre ha vivido en ese mundo paralelo de hadas, duendes y seres mágicos sin querer salir de una extraña senil- adolescencia y una anacrónica actitud positivista de un mundo feliz que casi se parece a un cruce entre Walt Disney y Steven Spielberg (terrible la última revelación). Sinceramente no sé cómo definir a personas que lograr construirse una burbuja de bondad e idealismo llegados a la edad del cansancio y el desengaño, en medio de un mundo tan agresivo asqueroso falso y repelente. También tengo mis dudas si esto se lo toma en serio o ya es una pose y producto de una imagen de personaje artificial perfectamente calculado en ese lado místico trascendental cursi setentero del mundo imaginario symphonic prog tan ingenuo como enternecedor del que algunos clásicos del género alardearon décadas atrás y que mantienen como recordatorio de nostalgia y utopía. Intentar vivir en un mundo anacrónico lejos de la realida...

IVORY - Ivory (1973 / Playboy)

Para el "oráculo" Progarchives, sólo existen los Ivory alemanes de "Sad Cypress". No. Hubo otros mucho antes en Canadá. En 1972, iban a ser la banda de acompañamiento del cantante Grant Guillickson. Pero éste no se veía como cantante solista, y prefería más la labor de grupo. Así surgió Ivory y su único álbum para Playboy Récords,  en 1973. 



Inmersos en la corriente progresiva del momento, iban todo decididos ellos a ser una banda de tres teclistas y un batería. Sin bajo ni guitarra. Al final moderaron algo su desfase y lo dejaron en dos teclistas,  Paul Bass y Brian Whitcomb. Jim Divisek en la percusión y electronics y Stephen Pinkston al bajo. Pero no hubo guitarra. Tim Alvarado produjo en los Récord Plant de Los Angeles, lo que significa que contaron con algún presupuesto.

"Morning Song" abría con progresiva voz a lo Gentle Giant, con marimba y Hammond. Muy juguetones ellos y muy bien combinados. Rítmica detallista y dibujos de teclado constante. Esto es muy bueno,  señores. Recuerdan a Triumvirat o The Trip. Casi nada. Un parisino acordeón inicia "Prime Example". Recordamos que son canadienses como The Band, una gran influencia aquí. De hecho siempre he percibido un acercamiento prog en la célebre banda. "Take it  Easy" posee una ágil respiración psych, de irreprochable gancho emocional y teclística muy detallada. Incluyendo la tuba de Stephen Pinkston, marca registrada en sus planteamientos. Y otro acercamiento a los de Robbie Robertson!  Pero ahora sí que ya no hay dudas. Abordan "Where do we go from here" de sus adorados The Band, como total admiración,  y se marcan una versión bien chula.

 La electrónica lo domina todo en la breve "Arrow Beach", que parece el final de "Karn Evil 9"......Y enlaza con "Bring me Down", de pura inspiración ELP, con la excelente voz solista (y coros), donde el Hammond y piano comparten protagonismo casi jazzistico. Nada sorprendente, pues en vivo solían atacar piezas standard como "Summertime" o "Milestones". Lo que hace suponer, que con el filtro progresivo teclístico, nos hemos perdido un gran disco en directo de Ivory. Es una pieza destacada,  para finalizar el primer lado. El nivel se mantiene en el segundo. Como demuestra "Bear Phaze", con el clavinet y un tremendo bajo impulsor, recuerda claramente a Greenslade. Es un instrumental espectacular y emersoniano, digno de los más grandes. El "Theme for an Imaginary Western" de Jack Bruce, que popularizara Mountain, tiene aquí su personal revisión más en onda Procol Harum / Rare Bird. Otra excelente elección ajena. 



El tema extenso del álbum es "I Want to Tell You" (8'05), de impactante tensión emocional. Vuelven las afinidades con Triumvirat, pero también con 2066 & Then o Sixty-Nine,  si hablamos de colosos del órgano teutón.  Mientras el piano gusta de jazz feel al puro estilo Keith Emerson. Brutal."Time After Time" finaliza con un nostálgico tono y pompa digna de Carnegie/The Mark & Clark Band. Único album y desaparición total de una banda que pudo ser grande, estando justo en el momento adecuado. Pero la suerte no entiende de justicias.

J.J. IGLESIAS  










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