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STACK - Above All (1969/ Stack)

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 Discos como éste son la razón de ser de Rockliquias. Se trata de una auténtica reliquia rock de primer orden, recién reeditada por los expertos rescatadores de Lleida, Guerssen. Cuánto bien le están haciendo a la historia más desconocida del rock.  Stack fueron un quinteto procedente del sur de California. Cuyas raíces,  consecuentemente, estaban en combos de surf music de los 60. Allá por 1968 se reúnen para incendiar escenarios con el más abrasivo hard rock del momento. Parecen más bien de Detroit. Rick Gould (guitarra solista, voz),  Kurt Feierabend (guitarra rítmica,  voz), Bill Sheppard (voz solista), Bob Ellis  (batería) y Buddy Clark (bajo). No se puede decir que no se codearan con los grandes : Buffalo Springfield, Three Dog Night, Iron Butterfly, Alice Cooper (asiduos compartiendo escenario), Flying Burrito Brothers,  New Yardibirds (Led Zeppelin, de hecho) o su primer concierto grande, que fue junto a Spirit. El mismo Jimi Hendrix utilizó su equipo para una improvisada jam j

BLUE MERROW - Blue Merrow (2021 / Rock CD)

Se pone en contacto Carlos Fernández,  del Club Adictos a Deep Purple, para recomendarme  a la banda de Pontevedra, Blue Merrow. No es para pasar por alto su recomendación. 



De la disolución de Hofmann's Legacy, (destacados del Primer Hush  Festival 2019 de Vigo), nacen Blue Merrow. Damián Garrido (voz, percusión,  letras), Ángel Olañeta (guitarras), Diego Ruiz (bajo y acústicas), Alberto Cid (batería) y Ángel Vejo (órgano y piano). Clásica formación hard rock que ellos representan en su homónimo debut en todo su esplendor, pero con más condimentos en lo cocinado. Así ha salido de rico el guiso. 

"Uncle Tom" (7'23) inicia organada a sangre fría e intro Purple de añeja reserva. Decir esto significa añadir prog & psych inyección a un material que instantáneamente, convence. Igual que la segura y personal voz de Damián Garrido. Guitarra Blackmore-blues, piano-órgano honky tonk Lord, y avasalladora sección de ritmo. Proto-hard en clave acid blues que manifiesta convencimiento y atemporalidad en brillante ensamble grupal. Desde Hard Days no me sorprendía tanto en éstas materias, en éste aburrido país. 

Sonido acuático nos describe acertadamente "Blue Merrow" (10'17), donde el rock progresivo se hace patente, en un principio en modo Atomic Rooster, para mutar en casi sympho de desarrollo fantasioso, al estilo alemán de Novalis, Harlis o Ramses. En ineludible brusco viraje púrpura, nos llevan a un heavy psych bombástico. Donde siguen las comparaciones alemanas tipo Birthcontrol, Karthago (ésas percusiones) o Kin Ping Meh. La banda está impecable, de una coherencia instrumental asombrosa. Elegancia que despliegan en "Three Ways to Say Goodbye" (6'58) con majestuoso paso. En intercambio de notas guitar-keys de impactante sabiduría. Ídem de un cantante con poderosa carga emocional. Y ése dúo rítmico que empuja como un rebaño de mamuts. Llevándolos a un crescendo galáctico y espectacular. Nunca se pierde ése rumbo psicodélico tan importante en Blue Merrow, y "The Utopist" (8'18) lo refleja de nuevo. Llevándolo a un nivel similar a titanes actuales del revisionismo histórico como Siena Root o Vidunder. Buen gusto restaurador.

 La estela púrpura tampoco cesa, y en "Crossing Time" (7'13) se va a los tiempos de "Stormbringer". También a los Grand Funk Railroad con Craig Frost. De hecho aquí hay sintes y teclados muy presentes. Hard progresivo lleno de cambios y texturas, de escudería Brain en los primeros 70. De olor a sótano  húmedo  y puerta cerrada al aburrimiento con instrumentales disparados. Sensación acústica irradia en su comienzo "Traveller's Way" (6'25), aunque pronto toma tensión eléctrica y heavy psych hindú  de wah wahs  acuchillantes a lo Gomorrah o Hairy Chapter. Con reflexivo piano y voz entra "Images" (4'29) en su fase final, con exquisito tratamiento vocal y recuerdos del primer Uriah Heep.



Fin de una espesa sesión de sensaciones retro, puestas a punto para el presente. Blue Merrow se arriesgan en la necesaria misión  de conservar un legado histórico imperecedero. Que a todos nos pertenece. El de la buena música sin prisas ni reloj alguno, Con ellos se encuentra a salvo.

J.J. IGLESIAS 


 








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