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Hookfoot – Communication (1972-73 / DJM)

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 Puede que el llamado pub rock, corriente musical británica algo ambigua y cul de sac, orientada mayormente al rock USA, no fuera una rama pura del árbol genealógico progresivo. Si juzgamos sus posteriores resultados. O sí.  Teniendo en cuenta su directo pasado, en donde casi todos sus músicos provenían del prog rock. Por lo que mi hipótesis incomodará a mucho punk y new waver, al chocar de frente con sus (infantiles) ideologías. Ajo y agua. Suele decirse. La historia está ahí, para ser descubierta tal como fue.  Hookfoot fueron una banda en nómina sesionera para el sello DJM. Implicados muy de cerca en aquello del pub rock. En los primeros discos de Elton John aparecía ya el grupo. Otra respuesta a su fuerte influencia Laurel Canyon, en aquellas grabaciones. También estuvieron con gente tan injustamente olvidada como John Kongos. Por citar algunos. Desde luego, ni Bob Kulick (?!), Mick Grabham o Peter Ross tuvieron nada que ver con la banda. Algo que han filtrado en bio...

BLUE MERROW - Blue Merrow (2021 / Rock CD)

Se pone en contacto Carlos Fernández,  del Club Adictos a Deep Purple, para recomendarme  a la banda de Pontevedra, Blue Merrow. No es para pasar por alto su recomendación. 



De la disolución de Hofmann's Legacy, (destacados del Primer Hush  Festival 2019 de Vigo), nacen Blue Merrow. Damián Garrido (voz, percusión,  letras), Ángel Olañeta (guitarras), Diego Ruiz (bajo y acústicas), Alberto Cid (batería) y Ángel Vejo (órgano y piano). Clásica formación hard rock que ellos representan en su homónimo debut en todo su esplendor, pero con más condimentos en lo cocinado. Así ha salido de rico el guiso. 

"Uncle Tom" (7'23) inicia organada a sangre fría e intro Purple de añeja reserva. Decir esto significa añadir prog & psych inyección a un material que instantáneamente, convence. Igual que la segura y personal voz de Damián Garrido. Guitarra Blackmore-blues, piano-órgano honky tonk Lord, y avasalladora sección de ritmo. Proto-hard en clave acid blues que manifiesta convencimiento y atemporalidad en brillante ensamble grupal. Desde Hard Days no me sorprendía tanto en éstas materias, en éste aburrido país. 

Sonido acuático nos describe acertadamente "Blue Merrow" (10'17), donde el rock progresivo se hace patente, en un principio en modo Atomic Rooster, para mutar en casi sympho de desarrollo fantasioso, al estilo alemán de Novalis, Harlis o Ramses. En ineludible brusco viraje púrpura, nos llevan a un heavy psych bombástico. Donde siguen las comparaciones alemanas tipo Birthcontrol, Karthago (ésas percusiones) o Kin Ping Meh. La banda está impecable, de una coherencia instrumental asombrosa. Elegancia que despliegan en "Three Ways to Say Goodbye" (6'58) con majestuoso paso. En intercambio de notas guitar-keys de impactante sabiduría. Ídem de un cantante con poderosa carga emocional. Y ése dúo rítmico que empuja como un rebaño de mamuts. Llevándolos a un crescendo galáctico y espectacular. Nunca se pierde ése rumbo psicodélico tan importante en Blue Merrow, y "The Utopist" (8'18) lo refleja de nuevo. Llevándolo a un nivel similar a titanes actuales del revisionismo histórico como Siena Root o Vidunder. Buen gusto restaurador.

 La estela púrpura tampoco cesa, y en "Crossing Time" (7'13) se va a los tiempos de "Stormbringer". También a los Grand Funk Railroad con Craig Frost. De hecho aquí hay sintes y teclados muy presentes. Hard progresivo lleno de cambios y texturas, de escudería Brain en los primeros 70. De olor a sótano  húmedo  y puerta cerrada al aburrimiento con instrumentales disparados. Sensación acústica irradia en su comienzo "Traveller's Way" (6'25), aunque pronto toma tensión eléctrica y heavy psych hindú  de wah wahs  acuchillantes a lo Gomorrah o Hairy Chapter. Con reflexivo piano y voz entra "Images" (4'29) en su fase final, con exquisito tratamiento vocal y recuerdos del primer Uriah Heep.



Fin de una espesa sesión de sensaciones retro, puestas a punto para el presente. Blue Merrow se arriesgan en la necesaria misión  de conservar un legado histórico imperecedero. Que a todos nos pertenece. El de la buena música sin prisas ni reloj alguno, Con ellos se encuentra a salvo.

J.J. IGLESIAS 


 








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