Leo , entre el cabreo y el asombro, una publicación británica de las supuestamente serias. Va sobre este disco. Al parecer según el lumbreras de turno, Fangus "son una parodia de Steppenwolf y Deep Purple". No. Lo que pasa es que son canadienses. Todos esos grupús-culos que pregonan a los cuatro vientos como los nuevos Bitels de la semana, no parodian. Imitadores de medio pelo, (literal, parecen Príncipes Valientes), criajos con escasas horas de escucha y vuelo. Claro, claro, es que Fangus son de Montreal. Si fueran de Bristol, serían el no va más. Asqueado ya de la prensa musical, y más de la inglesa, a estas alturas del partido. Parece que tras el EP "Meet the Reaper", (Sabbath en Hammond), del 2024, y un par de singles, aquí tenemos el primer álbum de Fangus. Snake St. Louis (batería), Jim Laflamme (voz solista), Vick Trigger (bajo), Chub (teclados, coros) y Alexandre Bigras (guitarra) son los implicados. Motivo de parodia, de "no tomárselo en serio"...
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THE MOVE - Looking On (1970, Fly/Capitol)
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La agrupación The Move toma forma a comienzos de 1966 en Birmingham, escogiendo “La Mudanza” como nombre debido a la procedencia de sus miembros de oscuras bandas del fenómeno conocido como British Invasion. Los vértices del pentágono son ocupados por Roy Wood (guitarras y voz), Carl Wayne (voz), Trevor Burton (guitarras y voz), Ace Kefford (bajo y voz) y Bev Bevan (batería). Después de unos primeros pasos demoledores tanto en estudio como en directo –eran incendiarios sobre las tablas– la banda registra su primer y homónimo elepé. The Move (1968) contenía “Fire Brigade” y “Flowers In The Rain”, temas que como singles les habían conducido al Top 5 de las listas británicas, abriendo ante los ojos de la banda un futuro más que prometedor. Su pop poderoso y psicodélico les convierte en la nueva sensación parida desde Gran Bretaña. Desde la misma línea de salida, el excéntrico Roy Wood se erige en líder prominente de The Move.
El período transcurrido entre The Move y Shazam, segundo álbum de los británicos publicado en 1970, había sido llenado por diversos cambios de formación (curiosamente el futuro teclista de Electric Light Orchestra Richard Tandy llegaría a grabar el sencillo “Blackberry Way”, número 1 en Gran Bretaña, con ellos) y por la edición de diversos singles y de un EP titulado Something Else From The Move. Cuando Shazam arriba a las tiendas The Move ya son un cuarteto plenamente interesado en las texturas del denominado cual art rock. Ya con Shazam grabado y distribuido, Carl Wayne abandona el grupo para transformarse en un cantante de cabaret. El trío restante (Roy Wood, el bajista Rick Price y Bev Bevan) afronta con incertidumbre la segunda mitad de 1970 y, después de publicar el single “Brontosaurus”, da la bienvenida a Jeff Lynne (voz, guitarras y teclados). Los nuevos The Move registrarán Looking On en este mismo 1970, álbum que significativamente presenta a Lynne como compositor de dos de sus temas.
The Move lograron la mutación hacia una psicodelia inteligente en cuatro álbumes de estudio; de hecho, al alcanzar el cuarto Message From The Country (1971) la citada rama ácida ya parecía totalmente diluida como género imperante en la música popular y The Move, a fuerza de rizar el rizo, se la pasaban de largo para alcanzar algo parecido a un art rock casi progresivo que tendría similares estructuras en la siguiente formación a crear por Jeff Lynne, Roy Wood y Bev Bevan, una portentosa Electric Light Orchestra. Todo aquello estaría producido por las chispas de la fractura estilística que Looking On dibujaba sobre un lienzo de trama gruesa.
Las vías de expresión se convirtieron en puntos tan alejados entre sí que mientras el tema título del vinilo poseía las mismas influencias de hard oscuro que embelesarían a todo un titán como Blue Öyster Cult en su presentación homónima de 1972, “Open Up Said The World At The Door” ponía a flexionar unas progresiones complementadas por arreglos vocales psicodélicos –con seudo solo de batería de Bevan incluido–. “Brontosaurus” marca a fuego a una generación con su introducción cimbreante a la par que contundente, tan es así que Cheap Trick la utilizarían años después para ejecutar el inicio de la versión de otra creación de The Move llamada “California Man”. “Feel Too Good” se siente a placer remodelando el soul en la risotada de un cuarteto –Rick Price constituía la cuarta baza a jugar, efectivo tras las cuerdas de su bajo– que no se podía poner firme dentro de una camisa demasiado estrecha; las holguras musicales eran entonces su credo.
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