Entrada destacada

ROCK IN PROGRESS - Panorama de la Escena Progresiva de Argentina y España (2026 / Rock in Progress)

Imagen
 La pasión por el rock progresivo desde un grupo de WhatsApp ha hecho posible este disco. Coordinado por Antonio Barroso. Autor de la "Enciclopedia de la Música Progresiva en España" y un enamorado del género desde tiempo inmemorial. Obra ésta que consulto frecuentemente,  frente a lujosos "álbumes de cromos" con cero criterio. Lo más valioso a mi entender de esta propuesta, es que por fin se haya tendido ese necesario puente entre el progresivo argentino, (y de toda Sudamérica de hecho), con el de nuestro país.  El rock argentino es históricamente uno de nuestros capítulos en blanco. Soy "conspiranoico" si digo que no por casualidad?..... Pues vale, lo soy. Explorar su historia es descubrir un universo musical tan desmesurado como el de Brasil, Italia o Alemania. Doy fe, que uno lleva ya unos años en esto. Siete bandas argentinas son ofrecidas aquí al conocimiento del público español. Diecisiete son españolas. Álbum doble sin un momento flojo. Casi agota ...

THE MOVE - Looking On (1970, Fly/Capitol)

La agrupación The Move toma forma a comienzos de 1966 en Birmingham, escogiendo “La Mudanza” como nombre debido a la procedencia de sus miembros de oscuras bandas del fenómeno conocido como British Invasion. Los vértices del pentágono son ocupados por Roy Wood (guitarras y voz), Carl Wayne (voz), Trevor Burton (guitarras y voz), Ace Kefford (bajo y voz) y Bev Bevan (batería). Después de unos primeros pasos demoledores tanto en estudio como en directo –eran incendiarios sobre las tablas– la banda registra su primer y homónimo elepé. The Move (1968) contenía “Fire Brigade” y “Flowers In The Rain”, temas que como singles les habían conducido al Top 5 de las listas británicas, abriendo ante los ojos de la banda un futuro más que prometedor. Su pop poderoso y psicodélico les convierte en la nueva sensación parida desde Gran Bretaña. Desde la misma línea de salida, el excéntrico Roy Wood se erige en líder prominente de The Move.


El período transcurrido entre The Move y Shazam, segundo álbum de los británicos publicado en 1970, había sido llenado por diversos cambios de formación (curiosamente el futuro teclista de Electric Light Orchestra Richard Tandy llegaría a grabar el sencillo “Blackberry Way”, número 1 en Gran Bretaña, con ellos) y por la edición de diversos singles y de un EP titulado Something Else From The Move. Cuando Shazam arriba a las tiendas The Move ya son un cuarteto plenamente interesado en las texturas del denominado cual art rock. Ya con Shazam grabado y distribuido, Carl Wayne abandona el grupo para transformarse en un cantante de cabaret. El trío restante (Roy Wood, el bajista Rick Price y Bev Bevan) afronta con incertidumbre la segunda mitad de 1970 y, después de publicar el single “Brontosaurus”, da la bienvenida a Jeff Lynne (voz, guitarras y teclados). Los nuevos The Move registrarán Looking On en este mismo 1970, álbum que significativamente presenta a Lynne como compositor de dos de sus temas.

The Move lograron la mutación hacia una psicodelia inteligente en cuatro álbumes de estudio; de hecho, al alcanzar el cuarto Message From The Country (1971) la citada rama ácida ya parecía totalmente diluida como género imperante en la música popular y The Move, a fuerza de rizar el rizo, se la pasaban de largo para alcanzar algo parecido a un art rock casi progresivo que tendría similares estructuras en la siguiente formación a crear por Jeff Lynne, Roy Wood y Bev Bevan, una portentosa Electric Light Orchestra. Todo aquello estaría producido por las chispas de la fractura estilística que Looking On dibujaba sobre un lienzo de trama gruesa. 


Las vías de expresión se convirtieron en puntos tan alejados entre sí que mientras el tema título del vinilo poseía las mismas influencias de hard oscuro que embelesarían a todo un titán como Blue Öyster Cult en su presentación homónima de 1972, “Open Up Said The World At The Door” ponía a flexionar unas progresiones complementadas por arreglos vocales psicodélicos –con seudo solo de batería de Bevan incluido–. “Brontosaurus” marca a fuego a una generación con su introducción cimbreante a la par que contundente, tan es así que Cheap Trick la utilizarían años después para ejecutar el inicio de la versión de otra creación de The Move llamada “California Man”. “Feel Too Good” se siente a placer remodelando el soul en la risotada de un cuarteto –Rick Price constituía la cuarta baza a jugar, efectivo tras las cuerdas de su bajo– que no se podía poner firme dentro de una camisa demasiado estrecha; las holguras musicales eran entonces su credo.
por Sergio Guillén


 








Nota: si te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en
                                                                                      







que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias

Comentarios

anuncios multiplex