El sagaz, aunque protestón lector, dirá que "otra reseña sobre Tangerine Dream ". Pero si en la sección sobre prog-electrónica no es el líder de publicaciones, no sé quién debería ser. Además, no estamos ante un disco común de los alemanes, por variados motivos. Y tal vez por ello, fue fuente de controversia. Siempre se ha dicho que el único disco cantado de TD era "Cyclone" (1978). Y así era, si nos ponemos estrictos con el tema de que el cantante, (Steve Jolliffe), era un miembro oficial de la banda. En el caso de "Tyger", no fue exactamente así. Edgar Froese llevaba en mente desde hacía tiempo la idea de musicar el poemario y voladas del visionario británico, William Blake. Le pega. Pero más en la primera etapa del grupo. Así que puso en marcha un excéntrico álbum conceptual sobre el personaje. Ahí estaba todavía el histórico Chris Franke (sintetizadores, electronics), en su última aparición con la banda. Y el recién fichado, el austríaco Paul Has...
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THE MOVE - Looking On (1970, Fly/Capitol)
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La agrupación The Move toma forma a comienzos de 1966 en Birmingham, escogiendo “La Mudanza” como nombre debido a la procedencia de sus miembros de oscuras bandas del fenómeno conocido como British Invasion. Los vértices del pentágono son ocupados por Roy Wood (guitarras y voz), Carl Wayne (voz), Trevor Burton (guitarras y voz), Ace Kefford (bajo y voz) y Bev Bevan (batería). Después de unos primeros pasos demoledores tanto en estudio como en directo –eran incendiarios sobre las tablas– la banda registra su primer y homónimo elepé. The Move (1968) contenía “Fire Brigade” y “Flowers In The Rain”, temas que como singles les habían conducido al Top 5 de las listas británicas, abriendo ante los ojos de la banda un futuro más que prometedor. Su pop poderoso y psicodélico les convierte en la nueva sensación parida desde Gran Bretaña. Desde la misma línea de salida, el excéntrico Roy Wood se erige en líder prominente de The Move.
El período transcurrido entre The Move y Shazam, segundo álbum de los británicos publicado en 1970, había sido llenado por diversos cambios de formación (curiosamente el futuro teclista de Electric Light Orchestra Richard Tandy llegaría a grabar el sencillo “Blackberry Way”, número 1 en Gran Bretaña, con ellos) y por la edición de diversos singles y de un EP titulado Something Else From The Move. Cuando Shazam arriba a las tiendas The Move ya son un cuarteto plenamente interesado en las texturas del denominado cual art rock. Ya con Shazam grabado y distribuido, Carl Wayne abandona el grupo para transformarse en un cantante de cabaret. El trío restante (Roy Wood, el bajista Rick Price y Bev Bevan) afronta con incertidumbre la segunda mitad de 1970 y, después de publicar el single “Brontosaurus”, da la bienvenida a Jeff Lynne (voz, guitarras y teclados). Los nuevos The Move registrarán Looking On en este mismo 1970, álbum que significativamente presenta a Lynne como compositor de dos de sus temas.
The Move lograron la mutación hacia una psicodelia inteligente en cuatro álbumes de estudio; de hecho, al alcanzar el cuarto Message From The Country (1971) la citada rama ácida ya parecía totalmente diluida como género imperante en la música popular y The Move, a fuerza de rizar el rizo, se la pasaban de largo para alcanzar algo parecido a un art rock casi progresivo que tendría similares estructuras en la siguiente formación a crear por Jeff Lynne, Roy Wood y Bev Bevan, una portentosa Electric Light Orchestra. Todo aquello estaría producido por las chispas de la fractura estilística que Looking On dibujaba sobre un lienzo de trama gruesa.
Las vías de expresión se convirtieron en puntos tan alejados entre sí que mientras el tema título del vinilo poseía las mismas influencias de hard oscuro que embelesarían a todo un titán como Blue Öyster Cult en su presentación homónima de 1972, “Open Up Said The World At The Door” ponía a flexionar unas progresiones complementadas por arreglos vocales psicodélicos –con seudo solo de batería de Bevan incluido–. “Brontosaurus” marca a fuego a una generación con su introducción cimbreante a la par que contundente, tan es así que Cheap Trick la utilizarían años después para ejecutar el inicio de la versión de otra creación de The Move llamada “California Man”. “Feel Too Good” se siente a placer remodelando el soul en la risotada de un cuarteto –Rick Price constituía la cuarta baza a jugar, efectivo tras las cuerdas de su bajo– que no se podía poner firme dentro de una camisa demasiado estrecha; las holguras musicales eran entonces su credo.
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