Hablar de Fernando Llorca es reivindicar a uno de los bateristas más importantes en el desarrollo del Jazz contemporáneo en Galicia, aunque su nombre sigue siendo poco conocido fuera de ese ámbito. Comenzó su formación musical en 1973, decantándose desde el principio por la batería. En 1977 fue uno de los fundadores de Outeiro, junto a Pepe Bordallo y Rubén Péz. Con este proyecto grabó en 1980 el álbum Ollos de Marzal, considerado hoy en día una de las obras pioneras del Jazz Rock y del Rock Progresivo gallego por su combinación de fusión, música contemporánea y elementos de la tradición gallega. Tras la desaparición de Outeiro, en 1982 fundó Clunia junto al pianista Nani García y el contrabajista Baldo Martínez. Con este grupo registró cuatro álbumes llegando a participar en festivales nacionales e internacionales, y consolidándose como una de las figuras clave del Jazz gallego. En 1987 colaboró con el cuarteto del saxofonista polaco Andrzej Olejniczak, junto al contrabaji...
Obtener enlace
Facebook
X
Pinterest
Correo electrónico
Otras aplicaciones
MICHEL POLNAREFF: La revolución de un talentoso inconformista
Obtener enlace
Facebook
X
Pinterest
Correo electrónico
Otras aplicaciones
En la portada de su LP Love Me Please Love Me (1967) Polnareff pareciese un Donovan a la francesa, sólo que con pelo liso, lánguido entre lo bohemio y lo principesco. Sin embargo, ya por aquellos estertores de los 60 Michel cantaba cosas como “La Poupée Qui Fait Non”, lo que dice mucho de su sabiduría a la hora de asimilar el beat anglosajón y derivarlo a conjugaciones con más bemoles que los presentados por el ejercito de ye-yés francófonos. En el siguiente Le Bal Des Laze (1968), la imagen de una infantil dama que ya porta las características gafas oscuras de pasta blanca, marca desde ese momento con la que identificar al cantante, avisa de lo que pronto había llegado.
Michel tuvo que luchar contra los oyentes y los críticos más demodé al igual que debía enfrentarse con todos aquellos que no querían aceptar su homosexualidad. En Polnareff’s (1971) desprende todos sus encantos con música caliente más cercana a la escena californiana, disfrutando de la fusión y del pop vibrante, aunque será el directo Polnarévolution el que hará salir de él todo su amor por lo teatral. Realiza algunas fotografías promocionales con una pamela sobre su alborotado pelo, sus inseparables gafas, un blusón femenino y enseñando el trasero a la cámara, hecho que ruboriza a muchos árboles caducos de la industria francesa.
Michel Polnareff (1974) ya dejaba el contenido claro desde su portada, con un glam Michel enfundado en pantalones de cuero, con tirantes cruzados y abrazado por una serpiente de plumas. En aquel LP había desde ramalazos a The Beatles como encuentros con la filosofía Bowie, a la par que no olvidaba a genios de la talla de Jacques Brel o Serge Gainsbourg. Este natural de Nérac, pianista consumado desde tierna edad, enamorado de Estados Unidos pero respetuoso con la leyenda natural de Francia consiguió reinventarse y salir del bache que le había producido la muerte de Lucien Morisee, posiblemente su mejor mecenas a lo largo de los años. Morisee, propietario de Europe-1, consiguió para Polnareff el contrato puntal en sus comienzos con AZ. Su suicidio fue un golpe brutal para el cantante. Tras su reluciente etapa glam rock, el rompedor artista sigue reinventándose de las mil y una maneras en favor de la libertad de expresión musical.
Comentarios
Publicar un comentario