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JADE WARRIOR - Eclipse (1973 - 2026 / Sommor - Guerssen)

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 Admito que para mí, Jade Warrior fueron unos de los grandes. Con su muy peculiar estilo y entendimiento del progresivo británico,  muy abierto, que los hacía únicos. Es por esto que no eran para todos. Creo recordar que no es éste "Eclipse", el único álbum rechazado a la banda por compañías discográficas. Su música no era entendida. Pero vaticinó cosas cercanas al kraut, la mejor new age, y hasta el post rock, shoegaze o el trip hop. Eran los 70, ojo. Pero si hasta "Tubular Bells" tiene marcada influencia de ellos! Ahí estaba Jon Field a la flauta, miembro de Jade Warrior. Una banda con un cierto poso heavy psych made in Ladbroke Grove al principio. Que supo definir y reinventar su estilo hasta cotas incomparables. Del 71 al 72, caen tres valiosos discos para Vertigo, y decir ése nombre es decirlo todo. Luego, un año en blanco en su discografía,  1973. Hasta su vuelta con Island (otros que tal), con "Floating World" (1974). Ése "año en blanco" e...

RAM JAM - Portrait Of The Artist As A Young Ram (1978, Epic)

A medio camino del golpe directo de los nativos de Flint, Michigan, Grand Funk Railroad y el trabajo comercial en los estribillos de la máquina canadiense de rock Bachman-Turner Overdrive. Ram Jam, corriendo desde Nueva York, llegaron tarde y muy justos en singles a la santificación del hard rock primario. 


Su LP debut producido por el llamativo dúo formado por Jerry Kasenetz y Jeff Katz poseía gancho de creación con personalidad y el suficiente cariz comercial para no atragantarse; “Keep Your Hands On The Wheel” y “All For The Love Of Rock’n’Roll” podrían seguir sonando hoy en día junto a sencillos como “We’re An American Band” de Don Brewer. Sin embargo, y de manera totalmente comprensible, la canción que se llevó el gato al agua resulto ser una revisión del bluesman Leadbelly. “Black Betty” disfrutó de un ritmo frenético y con refrescantes cambios en el tempo que lo transformaban en rock duro con talento. Esto restaría cual eclipse sobre el resto de la carrera de Ram Jam, que únicamente se mantuvo en la brecha un disco más. 

En Portrait Of The Artist As A Young Ram no se amilanaron ante este lastre, siendo aún superiores en ingenio y tirando etiquetas estilísticas por la carretera. “Hurricane Ride” servía como anzuelo para los que seguían queriendo un motor de muchos caballos alla hard rock; mientras, y dosificándolo con cálculo matemático le daban a las arengas pop (“Saturday Night”) o compartían gustos con los Dictators de “Fast And Louder” (“Just Like Me”). 


“Wanna Find Love” era media marcha de funk rockerizado y “Turnpike” representaba el sonido de la épica de guitarras adultas ante la melodía de un teclado sugerente con el que los seguidores de los británicos UFO se sentirían inmediatamente familiarizados –ante todo escuchando las primeras notas que tocaba Paul Raymond para ese “Love To Love” del objeto volante no identificado–. “Gone Wild” todavía hoy haría enloquecer a todo un estadio. Merece la pena que el tiempo haga justicia con este álbum de culto perdido en una carrera mínima que se han tragado las arenas del tiempo.
por Sergio Guillén
sguillenbarrantes.wordpress.com






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