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Lurrie Bell – The Blues Caravan Live At Pit Inn (1983)

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 Todos conocemos la historia (o leyenda) de Robert Johnson, quien vendió su alma al diablo en un cruce de caminos (crossroads). Lurrie Bell quiso romper ese mito con su disco The Devil Ain't Got No Music («El diablo no tiene música»). Para él, el blues es puramente espiritual y celestial.   Lurrie Bell nació en 1958 en Chicago, Illinois. Es hijo del legendario armonicista de blues Carey Bell. Creció viendo a Muddy Waters, Eddie Taylor y Sunnyland Slim ensayar en su propia casa. Con seis años comenzó a tocar la guitarra y a los ocho se trasladó a vivir a Misisipi con sus abuelos. A los 17 años volvió a Chicago y formó Sons of the Blues junto a Billy Branch y Freddy Dixon (hijo de Willie Dixon). Durante la década de los 80 cayó en severas adicciones y problemas de salud mental que lo llevaron a vivir en la indigencia. En 1989 publicó su primer disco, Everybody Wants To Win. En los 90 resurgió de sus cenizas lanzando Mercurial Son (1995). De su amplia discografía, de casi una vei...

THE EASYBEATS - Friends (1969, Polydor)

Inspirados como muchos otros contemporáneos por el desparpajo de la British Invasion, este quinteto australiano publica desde 1965 a 1968 cuatro LPs donde el beat y el rock & roll son puntales, vigas madre para unos músicos resultones. Inicialmente será el vocal Stevie Wright el que más veces comparta créditos junto al guitarrista George Young –hermano mayor de Angus y Malcolm Young, miembros de AC/DC–, aunque para principios del 69 Harry Vanda cerrará el dueto creativo junto a George. 


Salen de Parlophone para firmar bajo Polydor, sello con el que se sueltan las melenas y toman conciencia de otra estética más acorde con el final de década. En cuanto a su sonido, no es que se recrudezca, pero sí encamina el zapatazo a unas bases rítmicas más rotundas, hasta más pensadas si se quiere medir el asunto con el termómetro de la espontaneidad. 


“St. Louis”, una locomotora que se abre como tal gracias a la introducción de la batería y el bajo, es canción fundamental para palpar a estos renacidos The Easybeats que no se avergüenzan de lo que les movía un año antes, aunque ahora son capaces de visualizar desde dispares perspectivas. Algo así como el salto sustancial entre el sonido de The Small Faces en relación al combo The Faces. 


“Friends” constituiría un “Pinball Wizard” (The Who) empaquetado por Vanda y Young, pero con esa acústica tan Pete Townshend. “Rock & Roll Boogie” sigue los mismos raíles que el primer corte del vinilo, algo con lo que no comulga “Train Song”, más dirigida a inventar “Long Train Runnin’” cuatro años antes de la edición del disco de The Doobie Brothers en el que se contendría tan irresistible sencillo. Hasta para cantar “Woman You’re On My Mind” son totalmente Leadbelly; nada de The Beatles para este 69. Tiempos de cambio a mansalva.
por Sergio Guillén
 








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