Leo , entre el cabreo y el asombro, una publicación británica de las supuestamente serias. Va sobre este disco. Al parecer según el lumbreras de turno, Fangus "son una parodia de Steppenwolf y Deep Purple". No. Lo que pasa es que son canadienses. Todos esos grupús-culos que pregonan a los cuatro vientos como los nuevos Bitels de la semana, no parodian. Imitadores de medio pelo, (literal, parecen Príncipes Valientes), criajos con escasas horas de escucha y vuelo. Claro, claro, es que Fangus son de Montreal. Si fueran de Bristol, serían el no va más. Asqueado ya de la prensa musical, y más de la inglesa, a estas alturas del partido. Parece que tras el EP "Meet the Reaper", (Sabbath en Hammond), del 2024, y un par de singles, aquí tenemos el primer álbum de Fangus. Snake St. Louis (batería), Jim Laflamme (voz solista), Vick Trigger (bajo), Chub (teclados, coros) y Alexandre Bigras (guitarra) son los implicados. Motivo de parodia, de "no tomárselo en serio"...
Sintetista francés ciego a causa de una negligencia médica en la incubadora, éste músico cuenta con muchas más colaboraciones que discos propios, que no llegan a la media docena. Ilustres nombres han contado con Rykiel en sus trabajos, como Salif Keita, Didier Malherbe, Leonard Cohen, Youssou N'Dour, Jon Hassell, Jacques Higelin, François Cahen, Cyrille Verdeaux.....Pero aún más resaltable es verlo en los créditos del "Open" de Steve Hillage, el "Friends of Mr. Cairo" de Jon & Vangelis o "New Jerusalem" de Tim Blake. Precisamente con éste ya había editado una cassette en 1979 titulada "Waterfalls in Space". Concluimos pues, que Rykiel es un grande del sintetismo francés de los finales 70, cuando ése país cogió el testigo electrónico - experimental de Alemania.
Su debut homónimo en 1982 no incluye grandes desarrollos temporales, (excepto donde se indica). Pero su segunda cara es una sucesión encadenada de temas, con un probable hilo conductor temático. El comienzo con "Fair Light", - título con intencionalidad al aparato de moda -, es un magnífico corte cuasi-jazzistico, que bien podría ir firmado por Patrick Moraz o Josef Zawinul. Incluye guitarra y bajo, y casi parece un outtake del "DS Al Coda" de National Health. Melodía del medievo en clave electrónica para la breve "Occitan Rock", de sabor evidente a Wakeman y alegre contexto "happy" estilo Oldfield. Electric piano y un tímido rhythm-computer (menos mal!), inicia "Tao". Un tranquilo paseo mental por relajantes senderos melódicos. Con una voz adecuada sería un buen exponente WestCoast soft rock. La analogía de la década anterior todavía suena exuberante al comienzo de "Step by Step" (6'50), pieza de sonoridad Eddie Jobson, y que con una banda de ése calibre, podría ser repertorio de UK, y hasta de Genesis por ésas fechas. Rykiel compone muy inclinado al symphonic-prog 70s, a pesar de que eso era ya para esos días, una sacrilega herejía. Da gusto escuchar su elección de sonidos, así como su pleno convencimiento melódico hacia el estilo referido. Un valiente que apostaba por el buen gusto frente al resto de imbéciles juntaletras y abrazafraudes del momento. "End of a Party" vuelve a esencias Weather Report, Deodato, Tom Coster o el Herbie Hancock más jazz rock funk. Bonitos arreglos y pinceladas teclísticas con el símil trasladado a guitarra de un Jeff Beck.
A continuación segunda cara, (la primera se pasa en un suspiro), con "Mind is Moving" y un estilo casi smooth jazz, o un instrumental de Stevie Wonder. Vuelve a recordarme a Patrick Moraz, porque aunque entra fácil y es para todos públicos, su elegancia en ejecución y composición va pareja con el suizo. Ésta se encadena a "Miles Around" (5'40), donde los fraseos Miles Davis son de clara admiración y homenaje al maestro. Soleando bajo un loop secuencial que formaba parte del final, en el tema anterior. "Interface" son unos segundos de Fairlight al modo Wendy Carlos, que enlazan (como toda la cara), con "Welcome". Ambiente festivo afro de sabor "Black Market", y hasta a los momentos más cálidos y mediterráneos de Kitflus en Pegasus. Unas percusiones salvajes de Santi Arisa hubieran ofrecido aquí una gloriosa intervención. En vez de eso, echa mano de una cajita rítmica de la que como digo, no abusa en absoluto. Apenas para producir algo similar a unos platos llevando el ritmo. Intuitivo y sabio, el Rykiel. Esto nos lleva a "Another Peaceful Fight", que es otra gominola sintética deliciosa, entre Jobson y Banks, con una irreprochable ejecución del francés. Y con ésos sinfonísmos de amplias vistas y cielo azul, prosigue "Wrong, Try Again!" (Tony Banks del "A Curious Feeling"), y una breve coda-remake del "Mind is Moving".
Espléndido y reluciente trabajo teclistico, que no tendría continuación hasta 1991 con "Nunc Music (Quiet Days in Tokyo)". Y el tercero ya entra en el nuevo siglo, espaciando cada vez más sus escasos discos. Un huidizo teclista a considerar, sin duda.
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