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BATERISTAS EN LA SOMBRA XXXV: Antolín Olea Barriga

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 El ilustre músico vallisoletano acumula más de treinta años de experiencia como baterista. Antolín fue aducido en la fase media y la recta final de la década de los ochenta por el elenco de sucedáneos del Air Metal, lo que supuso para el castellano leonés una inyección de adrenalina cautivadora que a modo de impulso, le conduce pocos años más tarde a Madrid para formarse en la disciplina de la batería y la percusión con Pedro López, un baterista que deambulaba por la escena del Jazz de la capital durante los años setenta, hasta llegar a desembocar en otros horizontes sonoros más vanguardistas y arriesgados con los que Pedro López, llegó paulatinamente a ir esfumándose de la escena profesional.  A lo largo de la trayectoria de Antolín como profesional, su férrea apuesta por especializarse en la defensa y la práctica de un género concreto le han convertido en un músico versátil cuyas devociones se engloban en el Jazz clásico y contemporáneo, el Rock expansivo y ¿Cómo no?. ese r...

HERBERT F. BAIRY - Traumspiel (1979 / SANDRA)

Nunca digas que ya lo sabes todo sobre rock alemán 70s. Pues es fuente inagotable de obras curiosas,  investigadoras, experimentales y un zoológico de rara avis en general. 


El único disco de Herbert F. Bairy  (seudónimo de Ferdinand Forsch), corresponde a la categoría de ésos vinilos de culto que tanto buscan coleccionistas veteranos,  cuando creen que ya lo tienen todo conquistado. Herbert se encargaba de percusión,  batería,  piano, zither, vientos, harmonium, voz y ruidos (electronics?). Le acompañaba Bern Konrad al saxo, clarinete, flauta y contrabajo. Además ayudaban un buen plantel de invitados a los sintetizadores, guitarras y demás instrumentos de procedencia rock. 

En su inicio, "Traumspiel" (13'48) nos ofrece el trip en bandeja a un nivel onírico digno de Amón Düül II cerca de "Phallus Dei" o "Yeti", esto es, diez años antes. De hecho uno de los puntos positivos de éste álbum es el atrapar aquellas primitivas esencias abstractas, cuando el movimiento  ya estaba agonizando o completamente inmerso en la maquinaria mainstream. Fantasmales voces femeninas, ritmos hindúes y etéreas percusiones....lisergia folk y mística de envoltorio abierto a sugerencias. Como una versión kraut de Música Dispersa. La electrónica se muestra tímida pero presente,  como un arreglo dentro de un mantra instrumental que en su final proyecta excelente guitarra eléctrica,  que recuerda a Conny Veit (Gila). El sprint final toma rock ácido de Jefferson Starship, sí,  en un contexto más rockero. Por último vuelve a su primera exposición,  a base de dispersión electroacústica de alto rango. 


"Runnin" (7'39) es como una acalorada jam entre bajo/percusión/ batería al estilo de Stomu Yamashta. En clave jazz rock hipnótico y conexiones étnicas con Embryo, sumando una fantástica guitarra a la John McLaughlin, y saxo / trompeta como si Wayne Shorter y Miles Davis se unieran a una fiesta de enloquecido vudú jazzistico. Todo con el hilo conductor de un bajo-locomotora que precipita a la alucinación colectiva del resto. 

Vuelta al vinilo para obtener un "Lady Ollala" (14'40) denso en aquelarre de gilmourianas danzas febriles alrededor del fastuoso fuego brujeril.  Susurros femeninos ayudan a proyectar ésta oscura fotografía goyesca mientras electrónica y saxo, en un entretejido de acústicas, nos lleva a pasajes de paz interior dignos de Jan Garbarek. Dicen que la denostada new age fue un modo de amaestrar a la bestia kraut.....sin duda. Al menos el sonido ECM también salió de las mismas fuentes, con mejores / mayores aspiraciones creativas. Quiero decir que no todo lo que derivó del kraut, (new age, EDM, techno, trance, celtic-sopor.....), fue horrendo. Ésta es una pieza-puente que perfectamente podría haber salido de la ECM Factory de artistas como Shankar, David Darling, Ralph Towner, Jack DeJohnette o Zakir Hussain.

Finalmente "Redpeter's Dream" (3'25) vuelve a los abstraccionismos amonduulianos del comienzo, con su improbable rítmica matemática imprecisa e improvisada,  que desafía dimensiones desconocidas con estimable fortuna. Herbert F. Bairy creó un puñado de música que lanzó al espacio para que vagara eternamente,  sin preocuparse cual sería su puerto o si tendría fin. 


Quizá en su día creyó que sí,  que era de existencia limitada.....y por eso no continuó aventurándose por stargates sonoros que tan bien se le daban. Internet ha probado que aquellas músicas olvidadas tienen un sitio permanente para el avispado oyente que sepa encontrarlas. Recomendado artefacto para avezados escapistas mentales, ávidos de emociones distintas.
J.J. IGLESIAS





Temas
1. Traumspiel (13:46)
2. Runnin' (7:42)
3. Lady Ollala (14:42)
4. Redpeters Dream (3:26)







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