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Porcupine Tree – Deadwing (2005)

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 Mi introducción al universo de Porcupine Tree fue bastante tardía, lo cual podría parecer sorprendente considerando el tiempo que he pasado inmerso en el vasto mundo del rock progresivo. Pero como dice el dicho, más vale tarde que nunca. Desde mi primera escucha de Deadwing , me cautivó de inmediato su atmósfera genuinamente brillante y original, lo que deja claro que esta es una banda capaz de absorber lo mejor del rock y darle forma en algo completamente propio. Si bien algunas de las partes más pesadas del álbum podrían fácilmente evocar comparaciones con bandas como Dream Theater y Tool, Porcupine Tree siempre regresa a su firma sonora única, manteniéndose fiel a sus raíces mientras explora nuevos territorios. El álbum comienza con "Deadwing", un tema que se abre con sutiles efectos espaciales antes de evolucionar rápidamente hacia una línea de guitarra agresiva y trepidante. Steven Wilson nos presenta una impresionante gama de efectos vocales, desde susurros hasta palab...

AVIVA OMNIBUS - Rokus Tonalis 2007

Al parecer este primer trabajo es el proyecto de un solo músico con algún que otro colaborador no acreditado. Dmitri Loukianenko es el nombre de este compositor, teclista y hombre orquesta procedente de la ciudad de Novgorov en la Federación Rusa actual. 


Nos encontramos con otro de los innumerables casos de músico con profunda formación académica y bien educado y empapado en el prog rock clásico. Rusia es una fuente sin fin de instrumentistas a otro nivel superior. Conforme me adentro en el tiempo contemporáneo de ese país, más me asombro de lo que al rock sinfónico podrían haber aportado si no hubiesen tenido 70 años de terror y oscuridad socio política. Conozco bastante bien su música clásica desde que era muy joven: sus compositores y parte de su literatura, sin ser un lector compulsivo, que no lo soy. Pero la música ha adsorbido la práctica totalidad de mi tiempo a lo largo de muchos años y también algo de su historia. Leer, escribir, dibujar, pintar y oír música durante todos los días me habría consumido demasiado tiempo sin contar el que perdí en el asqueroso y rutinario mundo laboral. Dejar espacio a la vida normal, sencilla y despreocupada es necesario ya que también es una parte importante de nuestro día a día. Desde luego la vagancia y desilusión por las cosas cobra terreno conforme envejeces. Es curioso ya no trabajas, pero pierdes interés por cosas que antaño te gustaban. Luego escriben aberraciones como que el trabajo te hace libre.


“Rokus Tonalis” está estructurado como si de una obra académica se tratase: Preludio…prima…secunda…tertia…pastoral…molto largo…hymn… postlude etc etc. A la mente te van a venir ELP por la dinámica y forma en la composición. Todo instrumental porque la voz recitada o hablada solo en pequeñas partes locuelas ejerce de un efecto más. Música pura de Hammond, sintes, pianos y orquestaciones endiabladas que pondrán de los nervios a los que aborrezcan de música cambiante y compleja y a los alérgicos al rock sinfónico clásico por la gloria de mi madre. Por eso digo que no se deben regalar discos de rock sinfónico a nadie normal y cotidiano porque es posible que dejen de hablarte y te miren mal. No es una broma. Tiene sus ventajas porque dejan de darte el coñazo con otras cosas musicales que no te interesan. Si eres un prog y alguien desconocido te hace la pregunta tópica de ¿y a ti que música te gusta…? diles que ninguna. Funciona. No te líes en explicaciones que es perder el tiempo. Luego está la otra pregunta típica y repelente en caso que pintes cuadros… ¿y esto que significa? Nada. La manía de que las cosas tengan que significar algo me agota y aburre. 


No hay nada más abstracto que la música instrumental. Toda ella. Desde una minimalista pieza para piano solo hasta una gran orquesta con coros sin letra. Los 16 mtos del sermón debajo del agua tienen su coña con conversaciones absurdas al principio y luego ocasionalmente insertadas con un desarrollo instrumental de sintes apabullante con algún que otro respiro pianístico. Aquí los apuntes son diversos hacia la fusión jazz, lo contemporáneo y lo clásico pero con un toque muy particular y atrayente. Un disco especialmente indicado para teclistas amantes de las variaciones caprichosas y sonidos complejos.
Alberto Torró



Temas

1 Prelude 1:27
2 Prima (Blessed Paul's Phantoms) 7:27
3 Secunda (Sliding On The Surface) 5:09
4 Tertia (The Destruction Of Faena) 12:07
5 Pastoral 5:56
6 Underwater Sermon 16:13
7 The Valse At The End Of Times 11:05
8 Molto Largo (Calm Light) 4:17
9 Walking Down The Burning Scores 2:06
10 Hymn 3:39
11 Postlude 2:27





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