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CRÓNICAS DE LA RESISTENCIA: Camel Live Royal Albert Hall 2018

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 La música siempre ha servido a grandes rasgos generalmente para dos cosas y es importante captar la sutil diferencia en ambas.  Por una parte, está principalmente “para llenar el tiempo” y por la otra “para usar ese tiempo” porque se supone que todos entendemos lo que es decorativo visual y aquello que abriendo sus puertas nos ofrece un mundo dentro de sí mismo. Por lo general toda la música y el arte en concreto ha ido perdiendo ese “mundo interior” para cambiarlo por ese objeto funcional “que está ahí” pero no tiene ninguna función aparte de llenar un espacio vacío. Al igual ocurre con la música actual que solo tiene el propósito de romper el silencio y molestar lo más posible para evitar toda respiración y calma. Porque un mundo sin ansiedad ni estrés no es bueno para ningún negocio.  A poco que uno use la “atalaya” que llevamos encima de los hombros se habrá dado cuenta que todo está pensado y orientado para “no pensar” “no sentir” y por supuesto no “cuestionar” porq...

Aviva Omnibus ‎– Nutcracker In Fury (2008)

Dmitri Loukianenko decide ampliar el nombre de la banda a Aviva Omnibus. No es el único cambio porque en el nuevo CD se arma de músicos para configurar un grupo en toda regla. Si en Rokus la influencia ELP era notable, ahora la cosa se complica. 


Si escuchas “Overture in Fury” parece una banda prog metalera avantgarde con infernales sonidos de teclado. El pánico recorre mis venas, pero veo que la composición es de una calidad y variedad sorprendente. Hay influencias clásicas por doquier. El peligro de metalizarse en el rock progresivo es una tendencia enfermiza en los últimos tiempos. Pudiendo hacer música porqué hacer ruido es algo que imagino va acorde con los tiempos y con la extrema violencia que vivimos. La música es un reflejo de las épocas, de la “des-educación” generacional y de la falta de empatía. El rock comenzó como un grito de rebeldía y de liberación, pero la agresividad sonora cada vez ha sido más fuerte. Ahora la música es una apología de la violencia, de la destrucción y del caos. La música extrema domina el rock y también otros géneros. Esto ya no tiene nada que ver con mi generación y no lo digo como una crítica porque reconozco que para el metal hace falta una técnica endiablada exenta de sentimiento y llena de odio social algo que comprendo. Su estética va a la par. Cuando ves un grupo metalero dan miedo, aunque a lo mejor es una pose y en el fondo son el corderito de blancanieves. No obstante lo que nunca he comprendido y ya lo he dicho en muchas ocasiones, es la necesidad de expresar lo horrible en arte. Lo feo de la vida en la música. Lo entiendo como provocación y como ira ante el mundo mierda en que vivimos. Es lo que hay. Sin embargo, yo entiendo el arte como evasión de la realidad, como la posibilidad de algo que no existe. Muchas veces digo que lo mejor de la vida es cuando dormimos. Cuando soñamos, hasta incluso las pesadillas son divertidas porque sabes que no son reales. No creo en fantasmas ni en monstruos ni en tonterías. El único monstruo es el ser humano.


El cascanueces fue un ballet de Tchaikovsky compuesto en 1891 y evidentemente “Heavy March” está basada en la famosa marcha que popularizaron en directo los ELP de forma muy tosca y verbenera al final del cuadros para una exposición. Aquí no es el caso. Hard prog de alto octanaje, pero muy bien hecho y con entretenidos cambios. No penséis que este disco es una adaptación del famoso ballet, en absoluto. El trabajo de Aviva es una obra un tanto paranoica, pero a la vez atractiva. El tipo saca unos sonidos a sus teclados muy elaborados y variados. Esto entretiene la escucha. 


“The Frozen Doll´s Town” es extraña y encantadora a la vez. La danza de los gigantes del té es una locura sonora que pasa de The Enid, a Zappa, Wakeman o Dream Theater contaminado de King crimson como si nada. Cocktail que pega y emborracha. Tchaikovsky y su vals de las flores vuelve en una festiva y marciana revisitación en “Flower Fever” casi una pesadilla y una broma. En “Coda Cold” la música se metamorfosea en diferentes formas de sinfo-prog-fusión-hard-vanguardia. Es decir, en una inclasificable macedonia pero sin llegar a la indigestión. No es un disco para dormirse, aunque acaba casi en una canción de cuna con épico final para que el niño despierte sobresaltado.
Alberto Torró


Temas
1 Sisoehtopa 0:52
2 Overture In Fury 5:07
3 Heavy March 6:58
4 Children Of The Damned 4:29
5 The Frozen Doll's Town 6:34
6 Dance Of The Tea Giants 4:55
7 Flower Fever 2:28
8 Coda Cold 6:01
9 Apotheosis 2:54









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