¡Los años dorados del rock and roll estadounidense! ¡Sí! La segunda mitad de los 60 produjo bandas que conformaron la escena psicodélica estadounidense. Janis Joplin, Grateful Dead, The Doors, entre muchos otros, proclamaron el "flower power" por todo el país y el mundo, expresando su repudio a la guerra de Vietnam, y la música fue su guía. La música experimental y psicodélica reinaba con supremacía. Pero como el buen rock and roll sugiere, o al menos debería sugerir, a menudo subvierte el orden, y algunas bandas —pocas, hay que decirlo— aportaron algo diferente a la época. Algo más contundente, no solo por la relevancia de su historia, sino también por su sonido. En esencia, el sonido revelaba su historia y transmitía la fuerza de ser pioneros, muchos de los cuales no recibieron el reconocimiento que merecían. No recibieron crédito precisamente por traer algo nuevo y difícil de digerir a la industria discográfica, que, admitámoslo, siempre ha sido conservadora, y al público...
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THE FLOWER KINGS - Unfold The Future (2002)
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Volvemos al exceso de todos los excesos. Con casi 140 mtos de música los Flowers vuelven a sacar un doble CD cargadito de material. El tercero de la serie. Los errores y los aciertos vuelven a amontonarse para bien y para mal, pero da igual porque aquí hay tal cantidad de música como detalles en el templo de la sagrada familia en Barcelona o piedras en las pirámides de Egipto. ¿No queríais grandilocuencia?... pues toma!, a ver si reventáis de un empacho.
Ahora bien, semejante alarde y poderío podría haberse reflejado en una presentación gráfica más atractiva pues la portada del disco es fea de narices vulgar y sosa. Si os fijáis siempre hay un tufillo de neohipismo low cost. Según dicen, las letras sueltan las mismas gilipolleces que Jon Anderson en Yes, pero como ya sabéis que nunca me han interesado los textos de ningún grupo progresivo, porque todos dicen las mismas tonterías poéticas ya sea en inglés, en alemán, en castellano, en italiano, en francés, en japonés, en klingom o en kobaiano. La madre Zappa al menos decía obscenidades y guarradas y resultaba más divertido. Roine Stolt ya tenía el dream team en la formación con la incorporación de Jonas Reingold al bajo y Zoltan Csörsz el nuevo drummer. Completaban como siempre el bueno de Tomas Bodin a las teclas, Hasse Fröberg a los lirismos y Hasse Bruniusson a las percusiones variadas de ayer y hoy y algún colaborador más por si quedaba algún hueco musical en silencio.
Armados de paciencia y entusiasmo nos ponemos la primera pieza: “La verdad te hará libre” con 30 minutos para abrir boca. La verdad no ha hecho libre a nadie nunca en la historia salvo para acabar en el cadalso, en la cárcel o en la miseria, pero como alegoría musical queda muy bonito. La pieza es maja, tiene un montón de cambios y melodías. Un trabajo laborioso de composición donde tanto Génesis como Yes (descarado) son la principal fuente de inspiración y luego todos los demás como siempre. Me agrada mucho el bajista Jonas que le da un toque de elegancia a todo el paquete sonoro. La densidad es tal que los estilos se superponen unos a otros y la calidad instrumental es alta. Vas a estar entretenido todo el rato porque los Flower siempre tienen una doble vertiente. Su música no aburre porque no te dan tiempo para ello pero olvídate de memorizar lo que has escuchado porque te será imposible. La copia Yes en la melodía principal es calcada en el uso de harmonías y por en medio me suena el Onward del Squire sospechosamente. Lo peor es que me gusta porque está francamente bien hecho y mejor tocado. Sin embargo, cuando llevas tres cuartas partes de tema ya llevas una sobredosis sinfónica por no leer antes el prospecto: “personas ansiosas o con problemas nerviosos, consultar antes con el médico y no exceder de la dosis recomendada”. “pacientes con parkinson o brote psicótico, abstenerse”. Al final te da la sensación de llevar una eternidad escuchando una canción.
El primer CD tiene siete piezas y solo hemos escuchado la primera. Queda mucho por delante y temas muy largos también en ambos discos. Para hacer una crítica en condiciones necesitaría 100 páginas y no tengo esa paciencia cristiana, ni este blog es para dar semejante paliza. Sin embargo, si tu tiempo te lo permite adelante, la música es excelente y no te va a defraudar si te gusta el estilo, pero yo aconsejaría escucharlo con pausas y a dosis porque como te lo metas entero como yo he hecho en algunas ocasiones notarás un mareo extraño y confusión mental. Suerte. Paciencia nos de dios.
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